El verano es una de las épocas del año que más se disfrutan, aún cuando muchos aseguran que no es tan bonito como la primavera, cuando las flores crecen y deslumbran con sus colores. Aunque es calurosa, es una temporada que se asocia con las vacaciones, principalmente para los estudiantes, pero también para muchos trabajadores.

Algunos de los destinos favoritos, para viajar y relajarse en esta época, tienen una cosa en común, incluyen en alguna como parte de las atracciones o el entretenimiento. Ya sea la playa o la piscina, es importante verse bien al aire libre, pero también cuando simplemente salimos a la calle, ya que el calor puede aumentar la transpiración.
Todo esto hace del maquillaje convencional una opción que debemos evitar, ya que el sudor hace que se corra y se arruine por completo, sobre todo al desprenderse por el contacto. Nadar en el agua, por su parte, hace que sea realmente imposible mantener una buena imagen del embellecedor, a menos que se utilice uno a prueba de líquidos.
El problema viene después, al tratar de removerlo, pues los desmaquillantes comunes no poseen los activos para lidiar con la característica conocida como waterproof. Esto hace que algunos cosméticos, como las toallitas húmedas, se vuelvan cada vez más recurrentes, algo de lo que puedes saber más leyendo Lo que debes saber sobre las toallitas desmaquillantes
Sin embargo, ni con esta increíble herramienta suele ser suficiente, por lo que hay que recurrir a productos, métodos y estrategias casi reservados únicamente para estos casos. Ante cualquier inconveniente para quitar el maquillaje waterproof, solo basta tener en cuenta la información, los elementos y seguir los pasos establecidos a continuación.

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Pros y contras de este cosmético
Hay una razón básica por la que muchos usuarios de los medios estéticos recurren a este tipo de productos, se trata simplemente de mejorar la imagen y verse bien en cualquier situación. Si las técnicas convencionales no funcionan, simplemente hay que evolucionar, cambiarlas y pasar al siguiente nivel.
En el caso del maquillaje, lo que sigue es la gama de elementos a prueba de agua, que no son más que los mismos embellecedores, pero producidos de forma muy particular. Se utilizan ingredientes y compuestos que no solo puedan resistir toda clase de líquidos, sino que además, se adhieran a la piel para evitar que se desprendan con facilidad.
Esto es lo que implica el uso del waterproof, que es la traducción al inglés de la frase “a prueba de agua” lo que también implica que es a prueba del sudor natural que desprenden los poros. No solo eso, sino que el sebo, las impurezas e incluso los contaminantes ambientales, no reducen la efectividad de esta sustancia.
En pocas palabras, es capas de resistir mejor y durante más tiempo, lo que es la principal de sus ventajas, ya que no debemos temer que se arruine nuestra imagen ni en el gimnasio. La práctica de los deportes o el ejercicio cotidiano, es solo una de las muchas situaciones en las que este maquillaje puede ser tan útil.
Incluso en situaciones que no son recurrentes, como llorar luego de ver una buena película o por algún sentimiento abrumador, se puede notar la diferencia en el maquillado. Por esta razón, la línea preferida de los fanáticos de la estética son los productos para los ojos, como la sombra y el polvo base, el delineador y el rimel o máscara para las pestañas.
Por otro lado, también se puede ver una gran popularidad en los labiales de este mismo tipo, ya que permiten el acto de demostrar amor con un beso, sin dejar residuos en la piel. Son muchas las situaciones en las que se puede sacar ventaja de esta fórmula, por lo que cada una queda a la imaginación independiente.
En cuanto a las desventajas, algunas también se toman en cuenta por la experiencia de cada persona, ya que en realidad se trata de una gama de productos bastante nueva. Debido a su gran éxito y popularidad, muchos pensarían que el diseño resistente de esta fórmula lleva décadas en el mercado, pero la tecnología waterproof es bastante nueva.
En el pasado, los cosméticos que afirmaban ser a prueba de agua, no eran tan eficaces ni duraderos como lo son en un día, pero si eran más fáciles de remover. Al finalizar la jornada, es necesario desmaquillar el rostro por completo, para evitar las posibles consecuencias de la acumulación de estás impurezas.
Aquí es donde se puede notar la verdadera desventaja de aplicarlo, ya que si se utilizan limpiadores convencionales, llega a ser un verdadero reto. De hecho, el agua y el jabón, que es uno de los métodos más comunes, es completamente ineficiente, pues deja muchos residuos.
Sin embargo, solo hace falta el producto correcto, tanto para desmaquillar como para limpiar posteriormente el cutis, ya sea de las impurezas o del mismo desmaquillante. También hay que tener en cuenta las cremas y tónicos que se deben utilizar posteriormente, para completar la rutina de cuidado facial y reducir las consecuencias negativas del uso del maquillaje.

Agua micelar para removerlo
Parece contraproducente que un cosmético que tenga la palabra agua en su nombre, como el que presentaremos a continuación, sea capaz de desprender el elemento waterproof. Aún así, el agua micelar es mucho más que solo un líquido, pues la segunda palabra con la que se nombra, marca toda la diferencia.
Las micelas son partículas limpiadoras increíbles, con una característica única, ya que poseen dos fases o simplemente dos caras opuestas, como en el caso de las monedas. La clave está en como interactúan estos lados no solo con el maquillaje, sino con el agente limpiador en si mismo y su composición.
Se puede describir este líquido como una combinación de tres ingredientes fundamentales, que le dan toda su función: agua, micelas y los tensioactivos. Estos últimos son agentes comunes utilizados en el jabón, el champú, lava ropas y cualquier artículo con efecto detergente.
Combinados crean una sustancia que mantiene a las micelas unidad al líquido, gracias a su cara soluble al agua, que las retiene en el producto, dejando hacia el exterior el otro lado. Este se encarga de absorber, retener y desprender cualquier elemento que se ha adherido a la piel, aún si este es a prueba de agua.
Se utiliza como cualquier desmaquillante líquido común, humedeciendo una esponja o un disco de algodón, así como bastones de algodón, que luego entran en contacto con la dermis. De esta forma, las micelas y su fase coloide, que se encarga de volver soluble cualquier grasa o partículas insolubles al agua, entran en acción.
Como se puede ver, se trata de un mecanismo bastante particular, que forma parte de una fórmula que es tan nueva como el embellecedor waterproof e igual de popular. Su efectividad es tal, que no solo se usa para desmaquillar, sino que muchos especialistas consideran está sustancia como uno de los limpiadores faciales definitivos.

Limpiador bifásico: el mejor aliado del desmaquillado
La palabra bifásico se puede entender fácilmente con solo decirla un par de veces, simplemente quiere decir que la sustancia representada tiene dos fases opuestas. Estas funcionan de un modo armónico, al combinar sus propiedades sin la necesidad de unir su estructura en una mezcla homogénea.
En este caso, aunque se llama limpiador, se trata de un desmaquillante en el que se combinan una parte líquida y otra oleosa o en aceite. Aunque no son precisamente opuestas, se sabe que el agua y el aceite no se mezclan fácilmente, a causa de la gran diferencia en su densidad y volumen.
Aún así, este cosmético es igual de sofisticado e interesante que el anterior, ya que se aplica del mismo modo, con un disco de algodón o esponja desmaquillante, para hacer su tarea. Primero entra en acción la fase oleosa, que por su textura, permite disolver cualquier tipo de grasa, polvo o particular que no son solubles al agua.
La clave de su efectividad contra el embellecedor waterproof, es que luego entra en acción la fase líquida, que desprende las impurezas y residuos una vez han sido disueltas. Todo ocurre tan rápido que parece que la mezcla, que a simple vista es homogénea y uniforme, actuase como un corrosivo para el maquillaje.
Si se intenta remover este con algún óleo, como los de avellana, almendra u oliva, entre otros, que tienen una gran capacidad limpiadora, se vuelve una tarea bastante compleja. La necesidad de la fase líquida, que luego desprenda los restos, gracias al efecto detergente de algunos de sus ingredientes, es innegable.
Por otro lado, también se puede notar, con esta descripción, que es posible elaborar un limpiador bifásico en casa, así como se preparan otros removedores de maquillaje. Con los mismos aceites naturales, combinados con algún agente líquido limpiador, como el agua de azahar, el agua blanda o un extracto floral es posible.
La eficacia no es tal como ocurre con un cosmético profesional, pero se puede aumentar al utilizar un tensioactivo natural, o un ingrediente que posea un efecto parecido. El ejemplo más claro es el aceite de ricino, increíblemente eficaz y muy utilizado en la estética naturista en estos casos.
La fórmula final, ya sea casera o industrial, es la de una sustancia que se puede notar separada en sus dos fases, aún dentro del recipiente en el que se ha conservado. Antes de aplicar, es necesario batir, revolver o mezclar el producto, para conseguir una unión temporal del líquido y el óleo.
El limpiador bifásico es tan efectivo, que muchos especialistas lo recomiendan como el desmaquillante a utilizar, ya sea a través de foros u otros medios de comunicación. Los fanáticos de la cosmética naturista también le dan una gran importancia, por lo que tiene un gran protagonismo entre estos Ingredientes y recetas para desmaquillar los ojos en casa

Rutina para eliminar este maquillaje por completo
Una sustancia que cubre la dermis del cutis, es una barrera que evita que cualquier otra sea absorbida por los poros de forma adecuada, a veces sin poder siquiera tocarla. Por eso es tan importante remover el embellecedor al inicio de una rutina, ya que si esto no se hace, las cremas, tónicos, sérum no tendrán un buen efecto.
Sin embargo, cuando pasamos el día en el exterior, fuera de casa, las partículas de humo, el polvo y toda clase de impurezas se adhieren sobre el maquillaje. El resultado es que pueden evitar que este se retire con la facilidad deseada, por lo que también hay que limpiarlos.
Algunos especialistas, así como usuarios experimentados de la estética, recomiendan lavar con agua y jabón incluso aunque no se haya desmaquillado primero el rostro. Se trata de una forma de eliminar primero los contaminantes ambientales o cualquier cosa que ensucie su superficie.
Se podría hacer con limpiador facial, pero esto sería desperdiciarlo, por lo que la técnica de lavar la cara representa la mejor opción para iniciar con los cuidados nocturnos. Luego de esto toca desmaquillar, pero hay que hacerlo correctamente, para que así se logre de la mejor forma posible y sin mucho esfuerzo.
No hay que decir mucho sobre el producto a utilizar pues ya se han dado a conocer a los dos aliados que están en la cima en lo que a retirar el elemento waterproof se refiere. Simplemente se debe tomar una esponja desmaquillante o un disco de algodón, para humedecerlo abundantemente con la sustancia.
No hay que exagerar en este punto, para no desperdiciar ni dejar que se deslice el exceso de desmaquillante, por lo que es mejor escurrir el medio a utilizar primero. El procedimiento es exactamente el mismo que en una limpieza rutinaria, ya que todo el trabajo de quitar el maquillaje a prueba de agua queda en el producto.
Lo mejor es comenzar con el área del contorno de ojos, ya que es la más delicada, por lo que se requiere de un cuidado preciso y una atención bastante particular. Los párpados y las pestañas son solo el primer paso, limpiando el rimel y el delineador usando un bastón de algodón en caso de ser necesario.
Luego es el turno de los labios, que aunque no son tan delicados, es mejor limpiarlos cuando el algodón o la esponja aún no han absorbido demasiadas impurezas y residuos. Si se ha utilizado una mezcla de tonos y colores oscuros, o mucho maquillaje, hay que cambiar el medio con el que se aplican.
Se desecha el algodón, se recurre a un nuevo disco de este material, se cambia de esponja o de toallita o se lavan estás, escurriendo muy bien el agua. Hay que aprovechar este tipo de herramientas reutilizables, pero se debe eliminar el líquido, para que puedan absorber una nueva carga de cosmético.
Una vez hecho esto, es momento de desmaquillar las zonas más amplias del rostro, donde la dermis es más resistente, por lo que se puede aplicar mayor presión. Por su irregularidad, es mejor continuar con la nariz, aprovechando que la esponja o el algodón están recién humedecidos.
Los pómulos, las mejillas y el mentón son los siguientes, tratando de limpiar y frotar siempre de forma horizontal, desde el interior o el centro del rostro (la nariz) hacia el exterior. Por último la frente, realizando los mismos movimientos horizontales, para seguir las fibras naturales de los músculos faciales.
Frotar con demasiada fuerza, estirar la piel o ejercer una presión indebida, puede causar distensión del tejido, lo que lleva a arrugas, flacidez y otras imperfecciones. Las consecuencias de maltratar la dermis no se verán al momento, ni en uno o dos años, sino que probablemente surjan a largo plazo.
Por eso es tan importante realizar el desmaquillado de la forma adecuada, cuidando de que cada paso se respete, incluyendo el orden de las áreas del rostro. Siempre desde el interior del mismo hacia el exterior, para que así no se creen surcos dinámicos ni estáticos, que luego se convierten en líneas de expresión y derivan en arrugas.
El cuidado facial después del desmaquillado
Los productos utilizados para eliminar el maquillaje, aún cuando se consideran seguros, son a su vez residuos que se deben retirar de la superficie de la piel. Por ejemplo, muchas personas afirman que no es necesario aclarar el agua micelar, pero es mejor prevenir que lamentar.
Hay que tener en cuenta que estas sustancias desprenden y retiran el embellecedor, pero siempre pueden quedar restos, ya separados de la dermis, que obstruyan los poros. El siguiente paso, para evitar esto, es recurrir a un limpiador facial, como una leche limpiadora u otra ronda de agua micelar.
El cosmético se escoge según la preferencia de cada usuario, pero es importante no saltarse este paso, aunque también se puede lavar simplemente con agua y jabón. Tras esto, un tónico facial es la mejor opción, ya que refresca y calma el tejido superficial, mientras que ayuda a limpiar los residuos finales.
Los demás cosméticos tienen un orden específico; es por esto que a la práctica de cuidar la piel del rostro se le conoce como rutina facial, ya que debe ser algo rutinario. La clave es seguir las instrucciones y no alterar el orden, ya que el tejido debe absorber cada una de las sustancias aplicadas.
Una vez que se ha secado el tónico, luego de unos 5 minutos, es el turno de la crema hidratante, que se debe dejar sobre el rostro por al menos 10 minutos o más. No hay que olvidarse de aplicar el contorno de ojos en dicha zona, luego haber seguido los pasos establecidos en Todo sobre el correcto desmaquillado de los ojos
Para finalizar, las cremas antiedad, antiarrugas, antimanchas o cualquier otra dedicadas a combatir las imperfecciones y las marcas de la edad. Ya que deben reposar por más tiempo, algunas incluso durante toda la noche, deben ser las últimas en entrar en contacto con el rostro.