Los mejores śerums para hidratar tu piel

La hidratación parece obsesionar a todos cuando se trata de cosmética.

Pero no es un capricho ni una moda, sino una necesidad básica de la piel que si no está cubierta tiene consecuencias de todo tipo en su dinámica y su aspecto.

Piel hidratada es igual a piel sana; por el contrario, piel deshidratada es igual a piel con problemas que pueden ser de todo tipo y llegar a ser importantes e irreversibles.

Para tener el cutis hidratado no basta con una crema, porque esta no consigue pasar la barrera cutánea ni sus ingredientes logran hacer mella en las partes de la piel que precisan una hidratación constante (que va disminuyendo con el tiempo) sin la cual los mecanismos cutáneos dejan de hacer bien su trabajo.

Por eso existen los sérums hidratantes, que llevan sus preciosos ingredientes a las capas más inaccesibles de la piel permitiendo que esta luzca jugosa y luminosa en todo momento.

En realidad todos los sérums tienen ingredientes hidratantes y humectantes (ayudan a retener la humedad), pero los hay especialmente diseñados para proporcionar a la piel una hidratación profunda y constante mientras, además, mejoran los sistemas cutáneos de hidratación.

La deshidratación no tiene que ver con la edad ni con el tipo de piel, solo con la falta de agua en esta y todas sus nefastas consecuencias. Tampoco es una condición permanente y con el cuidado apropiado es reversible.

Hemos elegido los mejores sérums hidratantes que hay ahora mismo en el mercado ateniéndonos a sus ingredientes y los resultados que ofrecen.

Verás que todos ellos cuentan con varios ingredientes hidratantes, porque una de las características más destacadas y atractivas de los sérums es que el resultado de la suma de sus ingredientes produce una sinergia que incrementa su potencia y efectividad.

Nezeni Sérum Facial Antiage 

Nezeni Sérum Facial Antiage 

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INCI:

Aqua, Propanediol, Pentylene Glycol, Chenopodium Quinoa Seed Extract, Ascorbyl Glucoside, Sodium Hyaluronate, Arginine, Trisodium Ethylenediamine Disuccinate, Ammonium Lactate, 1,2 Hexanediol, Caprylyl Glycol, Phenoxyethanol, Sodium Carrageenan, Ethylhexylglycerin, Sea Salt.

Este sérum de Nezeni es el primero de la lista porque, si todos nos parecen buenos, este nos parece excepcional entre los mejores.

Tres activos son más que suficiente para conseguir un producto único y completo, con una capacidad de hidratación por encima de la media, seguro (es hipoalergénico y está dermatológicamente testado) y apto para todo tipo de pieles, tengan el problema que tengan.

Con ingredientes de origen natural y los conservantes estrictamente necesarios, tiene una caducidad de dos años desde que se envasa.

Esta firma española, cuyos productos solo pueden adquirirse online, ya sea en su página web o, por un precio algo superior, en Amazon, pone un exquisito cuidado a la hora de seleccionar sus ingredientes, crear sus fórmulas e intentar hallar un equilibrio perfecto entre la calidad y el cuidado más respetuoso e inocuo de la piel.

Su siguiente objetivo es hacer llegar al consumidor un producto de calidad premium a un precio asequible, de ahí que se eliminen intermediarios y su publicidad sea, básicamente, el boca a boca. No es mala política de marketing cuando el producto es magnífico y los resultados están a la vista: en menos de tres años se han hecho hueco en un mercado muy competitivo, afianzando su posición día a día gracias a un número creciente de clientes satisfechos.

Nos encanta su servicio de atención y la rapidez con la que los pedidos llegan en perfecto estado. No les falta un detalle. ?

Podría decirse que este sérum hidrata por todas partes:

  • Ácido hialurónico (AH) de alto y bajo peso molecular para hidratar cada capa de la piel a los que se suma un precursor del AH de acción aún más rápida y profunda, con resultados increíbles desde la primera aplicación y a medio y largo plazo que, además, mejora los mecanismos cutáneos de producción de esta sustancia superhidratante y humectante.

Mejora el colágeno natural, es antiinflamatorio y ayuda a suavizar y homogeneizar el cutis.

  • Vitamina C, uno de los mejores antioxidantes de la naturaleza, antiinflamatorio, regenerador, estimulante de la síntesis de colágeno, de las defensas cutáneas y con una capacidad de hidratación que se dispara cuando está formulado junto a otros hidratantes, como en este caso.
  • El extracto de semilla de quinoa (Cobiolift), un polisacárido que no solo atrae y retiene la humedad sino que crea una película tensora y protectora sobre la piel, devolviéndole tersura y firmeza: un efecto como el del bótox que mejora con el uso continuado y no presenta ningún riesgo o contraindicación para la piel ni para el organismo.

Tiene una textura  a la vez fluida y suave, se absorbe con rapidez sin dejar residuos incómodos sobre la superficie cutánea y desde el primer uso relaja la piel necesitada de hidratación y recupera sensaciones como la frescura, la flexibilidad, la comodidad y una mayor densidad, que se traducen en un aspecto luminoso, suave, uniforme y más juvenil.

¿Quieres más? Este sérum te lo da: protección frente al sol y otras fuentes de radicales libres, desaparición paulatina de manchas, arrugas y otros síntomas de deshidratación y/o envejecimiento, limpieza profunda, prevención y mejora de la grasa o del exceso de sensibilidad y un suave efecto exfoliante y desinfectante que previene la aparición de acné, granos, irritación así como otro tipo de reacciones; una barrera cutánea reforzada y estimulada que se regenera con rapidez y recupera todas sus capacidades; regulación de la producción sebácea en cualquier tipo de tez (las grasas se moderan, las mixtas se equilibran y las secas se nutren).

Puedes utilizarlo en el contorno de ojos, pero haz una prueba porque es una zona especialmente delicada.

Y todavía una ventaja más: el envase contiene 50 ml que es casi el doble de lo que suelen contener de media los sérums (30 ml).

Si eres hombre te animamos a probarlo. Te encantará y puedes utilizarlo como aftershave: te va a sorprender.

No contiene perfumes ni fragancias de ningún tipo y es no comedogénico (no obstruye los poros).

Nos gusta muchísimo el aplicador de bombeo con sistema airless porque aísla y protege el sérum de una posible contaminación y la consiguiente degradación, protección que mejora gracias al envase opaco, que evita que la luz pueda afectarle.

Si dejas algo de humedad en tu rostro antes de aplicarlo mejorarás todavía más la hidratación. Luego, aunque penetra muy rápidamente, espera unos minutos antes de ponerte la hidratante. Estas recomendaciones son válidas para todos los śerums acuosos y más cuando contienen AH y/o algún otro polisacárido.

MÁDARA Time Miracle Hydra Firm

MÁDARA Time Miracle Hydra Firm

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Aqua, Glycerin, Betula Alba Juice, Pentylene Glycol, Sodium PCA, Sclerotium Gum, Lactic Acid, Hydrolyzed Hyaluronic Acid, Sodium Hyaluronate, Aroma, Sodium Phytate, Linalool. 

Una fórmula acuosa -al igual que la anterior- que sustituye parte del agua por extracto de abedul (Betula Alba Juice) para sacar partido de sus grandes propiedades, entre las que destacamos la hidratación, la regeneración, la estimulación y un efecto calmante y desinfectante.

Otro sérum con pocos activos y enfocado a la hidratación. Pese a su calidad y los resultados que consigue nos parece menos completo que el de Nezeni, aunque quizá deberíamos enunciarlo de otra forma: es un gran sérum hidratante, como el de Nezeni, y en ese sentido es perfecto, pero no tan completo como este último.

El peso de la composición recae sobre el ácido hialurónico, presente en varios pesos moleculares que hidratan todos y cada uno de los estratos cutáneos, con las ventajas ya mencionadas de este ingrediente.

El resto de ingredientes -naturales todos- suman sus beneficios y se potencian entre sí (cualidad que debe tener cualquier sérum que se precie).

El Sodio PCA es hidratante y humectante pero no tiene la tremenda capacidad del AH. También tiene efecto filmogénico, por lo que protege la barrera cutánea y ayuda a su regeneración y conservación al tiempo que mejora la penetrabilidad de otros ingredientes, es antiinflamatorio y calmante.

Este sérum hidratante de Mádara cumple sobradamente con el propósito de devolver a la piel la humedad necesaria, mejorar sus procesos de hidratación y recuperar elasticidad, suavidad, firmeza y resplandor.

Hay que recordar que el AH es antioxidante, aunque lo cierto es que esta habilidad se magnifica cuando se une a otros, y no es el caso de este suero.

Si tienes problemas de hidratación es una elección de las mejores, pero le sacarás todo el partido si lo usas en combinación con algún otro sérum que lo complete, ya sea simultáneamente, mezclando unas gotas de cada uno, poniéndote uno sobre el otro (aplica siempre primero el más fluido o ligero) o utilizando uno durante el día y el otro por la noche.

Aunque notarás tu piel mucho mejor desde el primer momento, el uso diario durante varios meses es el que conseguirá acabar con la deshidratación.

Firmeza, elasticidad, uniformidad en la superficie y el tono de piel… son algunos de los beneficios que te aportará este suero hidratante.

Si el anterior sérum contiene 50 ml este tiene 75 ml por envase, lo que no está nada mal.

Es no comedogénico y tiene perfume añadido, que aporta buen olor pero puede resultar irritante.

Está testado dermatológicamente y el aplicador es perfecto, pero un sérum acuoso siempre está más protegido en un envase oscuro u opaco que en uno transparente, así que guárdalo alejado de la luz.

SoapWalla Sérum Facial Reparador

SoapWalla Sérum Facial Reparador

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Simmondsia Chinensis Oil, Helianthus Annuus Oil, Vitis Vinifera Seed Oil, Rosa Canina Oil, Oryza Sativa Bran Oil, Prunus Aermeniaca Kernel Oil, Hippophae Rhamnoides Oil, Macerated Carota Oil, Oenothera Biennis Oil, Daucus Carota Sativa Oil, Non-OMG Tocopherol, Lavandula Angustifolia Oil, Citrus Xinensis Oil, Citrus Aurantium Bergamia Oil. 

Con este sérum de SoapWalla optamos por una base oleosa y una fórmula hecha con aceites y esencias, una combinación que funciona muy bien y resulta muy agradable y nutritiva para muchas pieles, aunque algunas prefieren siempre los acuosos.

Pero este sérum es uno de los que pueden acabar con la idea de que un sérum aceitoso no puede hidratar. Desde luego no tiene la capacidad que aportan ingredientes como el AH y otros polisacáridos, pero está lleno de compuestos que ayudan a retener el agua, modular su pérdida y mejorar la hidratación natural de la piel.

El primer ingrediente es el aceite de jojoba, una elección siempre acertada porque es el que tiene una composición más parecida a la del propio sebo humano, aporta ceramidas biocompatibles, hidrata, nutre, limpia, suaviza y evita la pérdida de humedad.

Todos los aceites y esencias tienen elementos antioxidantes en proporciones variables y en este sentido destacan el de semillas de uva (Vitis Vinifera Seed Oil), el de espino amarillo (Hippophae Rhamnoides Oil), el de salvado de arroz (Oryza Sativa Bran Oil) y el de rosa canina.

Y todos los aceites incluidos en este sérum tienen capacidades de humectación e hidratación, conformando un producto que, pese a ser oleoso, consigue recuperar poco a poco la salud de la piel deshidratada y sus propios sistemas de atracción y retención de agua.

Se trata de un sérum muy completo, con propiedades antiinflamatorias y calmantes, especialmente indicado para pieles grasas por sus ingredientes reguladores del sebo (como el aceite de jojoba) pero también muy adecuado para pieles irritadas, sensibles y/o secas, ya que posee ingredientes regeneradores, suavizantes, cicatrizantes y depurativos.

Tiene un contenido importante de vitamina C gracias a la rosa canina, de vitamina A, contenida en los aceites de zanahoria (Macerated Carota Oil y
Daucus Carota Sativa Oil) y se le ha añadido vitamina E (Tocopherol): protección, hidratación, renovación celular, antioxidación…

Posee ingredientes limpiadores, antisépticos, astringentes y protectores frente al sol (pero recuerda que un sérum jamás sustituye al protector solar), suaviza la piel, aporta elasticidad (contiene ácidos grasos  y un entorno que favorece su recuperación.

Eso sí, no esperes sensaciones inmediatas de tersura e hidratación (no hay que confundir esta con la lubricación), pero sí lograrás una piel más cómoda y adaptable que poco a poco irá corrigiendo la pérdida desproporcionada de agua y humedad.

También las arrugas se suavizan y se recupera firmeza y consistencia.

Está indicado para todo tipo de pieles, es no comedogénico y se puede aplicar en la zona del contorno de ojos, siempre con discreción y probándolo antes.

Debido a su composición tiene un olor suave y muy agradable que desaparece en poco tiempo.

Es oleoso, sí, pero la piel lo absorbe con facilidad y rapidez sin dejar restos pringosos: es no comedogénico y sus ingredientes son naturales.

Espera unos minutos antes de seguir con la hidratante, para que penetre del todo.

Envase de 30 ml opaco y con aplicador airless: nada que objetar, por supuesto.

So’Bio Etic Hydra Aloe

So'Bio Etic Hydra Aloe

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Aqua, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Rosa Damascena Flower Water, Glycerin, Propanediol, Pentylene Glycol, Acacia Decurrens/Jojoba/Sunflower Seed Wax/Polyglyceryl-3 Esters, Bentonite, Octyldodecanol, Xanthan Gum, Parfum, Sodium Levulinate, Lauroyl Lysine, Sodium Benzoate, Bisabolol, Sodium Hydroxide, Dehydroxanthan Gum, Alcohol, Phytic Acid, Citric Acid, Lecithin, Cyamopsis Tetragonoloba Gum, Levulinic Acid. 

Este sérum apuesta por el aloe vera y sus conocidas propiedades hidratantes y utiliza liposomas de este ingrediente para optimizar su penetración y efectividad y está dirigido sobre todo a las pieles deshidratadas y sensibles, ya sean grasas, secas o mixtas.

Destacan como activos el aloe, el agua de rosas y el bisabolol, un concentrado obtenido de la manzanilla. Entre ellos, varios emolientes y conservantes de origen natural (el 99% de los ingredientes lo son) que también cuidan la piel y perfume para mejorar la sensación olfativa del producto final.

El aloe tiene tanta fama como regenerador y antiinflamatorio que es fácil olvidar su excelente trabajo hidratante, que se ve favorecido por su compatibilidad con la piel y su capacidad de penetración, incrementada en este caso mediante el uso de liposomas (una forma muy efectiva de encapsular y transportar principios activos a las capas más profundas de la piel).

Es rico en vitamina C y, por lo tanto, antioxidante y estimulante de las defensas de la piel, como ya hemos apuntado en otros análisis anteriores.

Y sumamos hidratación con el agua de rosas, utilizada en el cuidado de la piel desde el inicio de la cosmética por sus resultados y la suavidad con que trata el cutis, dejándolo sedoso, fresco y más elástico mientras ejerce un constante trabajo de limpieza y renovación.

El bisabolol es el ingrediente principal de la esencia de la manzanilla y está en este sérum por su gran capacidad hidratante, a la que hay que añadir sus propiedades calmantes, antiinflamatorias, regeneradoras, estimulantes, antisépticas y antioxidantes. Su uso es especialmente beneficioso para la barrera cutánea y para mantener los niveles óptimos de humedad en la dermis y, además, mejora las manchas, las cicatrices y la penetrabilidad de los demás ingredientes.

El uso de este sérum proporcionará a las pieles más sensibles un alivio casi inmediato y ayudará a recuperar la hidratación natural de la piel, al tiempo que eliminará líneas, iluminará el rostro y le devolverá un aspecto jugoso, relajado y más vital.

Que esté enfocado a pieles delicadas o deterioradas no significa que no sea perfecto para todo tipo de pieles, incluso para la zona alrededor de los ojos (no sin hacer antes una prueba, claro).

Es no comedogénico, hipoalergénico y está dermatológicamente probado.

No somos demasiado partidarios de los sérums envasados en tubos porque dificultan la administración de las pequeñas cantidades de producto que se necesitan en cada aplicación.

Por lo demás, el envase, de 30 ml, es opaco y mantiene el sérum bastante bien aislado del exterior.

BIO_VÉGANE Bio Papaya AHA Night Serum

BIO_VÉGANE Bio Papaya AHA Night Serum

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Aqua, Citrus Aurantium Dulcis Fruit Extrakt, Glycerin, Lactic Acid, Citric Acid, Tartaric Acid, Gluconic Acid, Xanthan Gum, Propanediol, Carica Papaya Fruit Extract, Ginkgo Biloba Leaf Extract, Sodium Hyaluronate, Aloe Barbadensis Leaf Juice Powder, Caprylyl/capryl Glucoside, Sodium Hydroxide, Gellan Gum, Potassium Sorbate, Parfum, Linalool, Limonene, Geraniol, Eugenol, Sodium Cocoyl Glutamate, Polyglyceryl-6 Oleate, Glyceryl Caprylate, Sodium Surfactin.

En este suero hidratante vegano volvemos a encontrarnos con el ácido hialurónico, una apuesta segura cuando se trata de devolver a la piel la humedad perdida.

El trabajo de este producto se centra en los alfahidroxiácidos (ácido láctico, cítrico, tartárico, etc.), ingredientes que realizan una exfoliación constante, eliminando todos los restos de piel muerta y suciedad que pueden impedir o retrasar la recuperación de las funciones normales de la dermis.

Ayudan a incrementar la penetrabilidad de otros activos mientras limpian e iluminan;  mejoran las pieles con acné y las muy secas eliminando todo tipo de impurezas; al estimular la renovación celular aclaran y uniforman el tono; promueven una mejor microcirculación; ayudan a la desaparición de líneas finas y estimulan la síntesis de colágeno.

A estos ácidos se unen varios extractos entre los que destacamos el de papaya, hidratante y exfoliante, o el de gingko biloba: más hidratación y una potente acción antioxidante.

El AH y el aloe vera cierran la lista de activos de este sérum hecho con ingredientes naturales al que se le añade perfume y que contiene varias fragancias que forman parte de los extractos utilizados y que pueden resultar irritantes.

Por su composición debe utilizarse solo durante la noche (los ácidos puede interactuar con el sol y provocar fotosensibilidad u otro tipo de reacciones), pero puede ser un buen complemento para ir «despejando» la piel al tiempo que se va tratando.

Nuestra recomendación es que lo utilices dos o tres noches por semana y que si quieres hacerlo a diario empieces poco a poco de todas formas.

En principio, al estar bien formulado, no resulta agresivo ni siquiera para las pieles más sensibles que, por el contrario, pueden beneficiarse de su uso continuado.

Se absorbe con rapidez y penetra muy bien en la piel. Si te irrita (cosa poco probable) retíralo inmediatamente con suavidad, sin frotar la piel para evitar un daño mayor.

La piel se limpia en profundidad, se aclara y se vuelve más luminosa, mientras recupera cuerpo, consistencia, firmeza, suavidad y humedad, aunque los mejores resultados aparecen a medio plazo.

Una vez abierto caduca a los seis meses.

Nada que objetar al envase opaco de 30 ml, pero para dosificarlo nos parece que el mejor sistema, con diferencia, es la bomba airless, que aísla y permite obtener la cantidad justa de producto. Con el sistema de este sérum puedes tener problemas para obtener la dosis justa, así que empieza con cuidado o desperdiciarás mucho producto (no se te ocurra ponerte más de lo necesario porque la piel no lo absorberá y tendrás que retirar el exceso o te quedará la piel pringosa).

Styx Hydro Serum Alpin Derm

Styx Hydro Serum Alpin Derm

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Aqua, Glycerin, Betaína, Xanthan Gum, Equae Lac, Parfum,  Sodium Hyaluronate, Achillea Millefolium Extract, Chondrus Crispus Extract, Gentiana Lutea Root Extract, Hayflower Extract, Melilotus Officinalis Extract, Leontopodium Alpinum Extract, Benzyl Alcohol, Dehydroacetic Acid, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Linalool, Citronellol, Limonene, Citric Acid.

Producto no apto para veganos ya que entre los ingredientes de este sérum hidratante encontramos uno realmente poco común: leche de yegüa.

El ácido hialurónico está presente y le acompañan varios extractos de plantas alpinas y perfume, que se encuentra entre las primeras posiciones en el INCI.

Las leches de varios mamíferos han gozado durante toda la historia de fama como tratamientos para la piel, en unos casos con razón y en otros con menos.

Concretamente, el uso de leche de yegua ha sobrevivido porque esta sí tiene propiedades magníficas para cuidar el cutis: de entrada es un gran hidratante (que es a lo que estamos en esta ocasión ?) que además nutre la piel en profundidad, la regenera, tonifica y limpia y cura; es rica en vitaminas A, C y E (ya hemos hablado de sus beneficios) y mejora las pieles maduras ayudando a eliminar arrugas, sequedad, etc.; finalmente, es perfecta para pieles con problemas como la dermatitis o la psoriasis, porque no solo estimula la normalización cutánea sino que tiene claros efectos calmantes y antiinflamatorios.

En cuanto a los extractos, estos están seleccionados para completar una fórmula que proporcione un cuidado integral de la piel, desde los que tienen sobre todo propiedades curativas, como la milenrama (Achillea Millefolium Extract); los que aportan minerales y protección de la barrera, como el extracto de algas (Chondrus Crispus Extract); los que reducen notablemente la inflamación y protegen de infecciones, como el extracto de genciana (Gentiana Lutea Root Extract) o los que exfolian, limpian y tonifican, como el extracto de heno (Hayflower Extract).

Hay que recordar que todos ellos comparten determinadas características en mayor o menor medida: son antiinflamatorios, calmantes, antioxidantes, regeneradores, etc. Por supuesto, también todos aportan hidratación de manera específica, logrando una mezcla en la que se potencian entre sí.

Debido a la presencia de estos extractos el sérum tiene un contenido en fragancias que puede provocar reacciones adversas o irritación, así que es conveniente que lo pruebes antes de empezar a usarlo con regularidad.

Es un producto fresco y agradable que penetra muy bien e hidrata y calma la piel. Como los demás, mejora la hidratación, refuerza la barrera, incrementa la firmeza, alisa, calma y recupera un aspecto suave en el rostro que se traduce en mayor luminosidad.

Todos sus ingredientes son naturales y es no comedogénico.

El envase opaco de 30 ml y el aplicador airless son lo más adecuados, sin duda.

 

La importancia de la hidratación para tener una piel sana

Los mejores sérums faciales hidratantes

Aproximadamente el 60% de nuestro cuerpo está compuesto por agua. Para entender la importancia de este dato aquí tienes otro dato: puedes pasar tres semanas sin comer, pero solo tres días sin agua.

Todas y cada una de las células de nuestro cuerpo contienen agua en un porcentaje variable. Así, el cerebro y el corazón, por ejemplo, están compuestos por alrededor de un 73% de agua, mientras que en los pulmones este porcentaje llega a un asombroso 83%.

El agua es imprescindible para que las células y todos los órganos puedan realizar correctamente sus funciones, o dicho de otra manera, sin agua el cuerpo colapsa, literalmente.

La piel contiene aproximadamente dos tercios de agua y, como el órgano más grande del cuerpo, es esencial mantenerla hidratada para que esté sana.

Está formada por tres capas: la epidermis (capa exterior), la dermis (piel subyacente) y el tejido subcutáneo.

La epidermis es la barrera protectora frente a todo tipo de potenciales agresiones y peligros, desde los rayos UV hasta la suciedad,los gérmenes, hongos, etc. Cuanto menos humedad haya en las células que forman la epidermis, menos eficaz es.

Debajo está la dermis, la capa de soporte. Contiene los vasos sanguíneos que proporcionan agua y nutrientes no solo a sí misma sino también a la epidermis y tiene la función de regular la temperatura, el sistema linfático encargado de la eliminación de toxinas, las conexiones nerviosas y con el sistema inmune y otras.

La piel es un órgano complejo que necesita una hidratación constante y suficiente para poder trabajar adecuadamente y la falta de hidratación puede llegar a afectar el organismo, teniendo efectos negativos sobre la salud general del mismo.

Diferencias entre hidratación y humectación

Mejores sérums hidratantes para el rostro

No son lo mismo y todavía muchas personas no tienen clara la diferencia.

Los humectantes reducen la pérdida de agua a través de la piel al formar una barrera protectora. Son sustancias oleosas que forma una película sobre la epidermis que retiene la humedad e impide su evaporación descontrolada.

Ten en cuenta que la deshidratación tiene mucho que ver con la relación de la piel y el entorno, es una condición que deriva de esta, no como la sequedad cutánea, que está relacionada con condiciones endógenas, desde el tipo de piel heredada hasta cualquier patología o la ingesta de algún tipo de medicamento.

Por lo tanto, en un ambiente seco -por ejemplo- la pérdida de humedad se incrementará, poniendo en peligro el equilibrio necesario.

Puesto que el agua y las sustancias oleosas no se mezclan, añadir una capa aceitosa sobre la epidermis evitará la pérdida de humedad.

Los productos hidratantes se encargan de aumentar la cantidad de agua que la piel atrae y retiene y están constituidos por sustancias higroscópicas (que captan y conservan la humedad).

De ahí la importancia de utilizar ambos tipos de productos, siendo la combinación perfecta utilizar primero un sérum hidratante y sellarlo con una crema hidratante.

Por qué la piel se deshidrata

Son muchas las razones por las que la piel puede no estar recibiendo el agua que necesita para mantenerse saludable.

La sudoración es obviamente una de las principales razones por las que la piel pierde líquido, por lo que la exposición al sol o cualquier tipo de ejercicio debe ir seguida de una ingesta de agua que reemplace la que se ha perdido. La piel está perdiendo humedad durante todo el día por medio de la sudoración, aunque nosotros solo lo apreciemos cuando esta se dispara.

Algunas enfermedades que provocan fiebre, diarrea o vómitos causan una pérdida peligrosa de agua en el organismo y, por lo tanto, también en la piel.

Pero incluso en condiciones consideradas normales la hidratación de la piel puede verse comprometida por temperaturas extremas, ya sean elevadas o demasiado bajas, falta de humedad en el entorno, exposición al sol, contacto con sustancias químicas o un ambiente contaminado

Beneficios de tener una piel bien hidratada

Estos son los mejores sérums hidratantes

La hidratación es la clave para una piel tersa, lisa, firme, suave y uniforme, con un aspecto relajado, sano y luminoso.

La falta de hidratación tiene consecuencias para la piel que se traducen en signos muy semejantes a los de un envejecimiento prematuro y que pueden no ser reversibles si no se toman medidas.

Otra consecuencia de la deshidratación cutánea es el aumento de la producción de sebo, lo que no es una solución para las pieles secas, que no pueden producir suficiente grasa y se agotan intentándolo, ni para las grasas, que empeoran.

Esto ocurre porque la falta de agua hace saltar las alarmas y la reacción de la piel es intentar suplir esta carencia con una capa oleosa que la proteja y evite que se siga perdiendo humedad.

Las pieles deshidratadas, aunque parezca paradójico, pueden sufrir brotes de acné, dermatitis, eccema y otras afecciones.

De lo que se deduce que una correcta hidratación solo puede proporcionar beneficios a la piel: la barrera cutánea se mantiene íntegra, la dermis trabaja de forma correcta y equilibrada, lo que garantiza la firmeza de la tez, entre otras cosas (la falta de agua afecta mucho y muy negativamente a la síntesis de colágeno y elastina), la piel se ve jugosa, fresca, joven y radiante.

Cómo mantener tu piel hidratada

La forma mejor, más simple y más obvia de mantener la hidratación es beber suficiente agua. Tu piel necesita hidratación desde dentro y es preciso beber entre uno y tres litros diarios, en función de cada organismo, las condiciones exteriores y la época del año.

Evita duchas o baños con agua demasiado caliente, que deshidrata y reseca la piel; procura hacer una dieta sana, en la que abunden los productos vegetales y huye de los productos procesados, la comida rápida y el alcohol; el ejercicio suave pero constante rejuvenece todo el organismo; fumar deteriora mucho la piel por la cantidad de radicales libres que contiene el tabaco, así que no lo hagas o reduce el consumo de cigarrillos todo lo que puedas.

Pero para tener la piel perfecta la hidratación interior no es suficiente y si adoptas una buena rutina diaria tu piel lo agradecerá y te lo pagará mostrando un aspecto espléndido y haciéndose mucho más resistente a los posibles problemas y al paso del tiempo.

Esta rutina incluye una limpieza dos veces al día (mañana y noche) con productos suaves, amables con tu tez, una hidratación profunda con un sérum hecho con ingredientes naturales y el uso de una crema hidratante que proteja la piel, sellándola y manteniendo la barrera cutánea en perfecto estado (por supuesto, con ingredientes naturales y compatibles).

En el momento en el que sospeches que tu piel puede estar empezando a deshidratarse tienes que tomar medidas para revertir el proceso cuanto antes, aunque lo mejor es no llegar a ese punto y prevenirlo mediante el cuidado diario. 

Cualquier piel puede deshidratarse, incluyendo las muy grasas y las secas (la piel seca es la que no tiene suficiente lubricación, y es una característica inherente a un tipo de cutis, no una condición pasajera): no hay piel que no pueda pasar por un período de deshidratación y tu capacidad de reacción es vital para minimizar sus consecuencias a medio y largo plazo.

El factor de hidratación natural (NMF)

Elegir los mejores sérums hidratantes

Como ya hemos visto, el equilibrio hídrico de la piel está sometido a cambios continuos derivados del intercambio con el entorno. El agua se evapora de la piel al aire circundante pero, al mismo tiempo, la piel también puede atrapar agua del exterior, agregándola a los corneocitos, las células córneas propias de la capa más externa de la epidermis (capa córnea).

Para ello, la piel utiliza una mezcla de humectantes naturales: el Factor Hidratante Natural (NMF según sus siglas en inglés), integrado por sustancias amantes del agua (hidrófilas) como ciertos aminoácidos, ácido láctico y urea (urea), entre otras, que aseguran que el agua se permanezca adherida a las células epiteliales.

El papel de la barrera cutánea

Sin embargo, el NMF por sí solo no es capaz de retener el agua en la piel siempre y en todas las circunstancias. La naturaleza tiende a encontrar el equilibrio y cuando el ambiente no es propicio la piel recurre a sus propias reservas, lo que no es una buena solución, porque la mejora de humedad en la capa córnea puede suponer una importante deshidratación de las capas más profundas de la epidermis y de la dermis.

De ahí la importancia de mantener la capa córnea intacta y perfectamente hidratada. Si se altera la barrera cutánea esta no puede cumplir su importante función protectora.

En este sentido las cremas hidratantes tienen efecto solo en un corto plazo, cuando lo tienen, porque como ya hemos visto, el agua llega a la piel principalmente desde dentro y a la epidermis desde la dermis.

Por eso la hidratación no puede limitarse al uso de una crema y debe trabajarse desde dentro con un sérum. 

El papel del sérum

El primer paso para una cosmética antienvejecimiento eficaz es la hidratación, como ya hemos señalado anteriormente.

Para mejorar la hidratación de nuestra piel, tenemos que perseguir varios objetivos al mismo tiempo: aumentar la retención de la humedad y prevenir su pérdida.

En esta labor el sérum es fundamental porque es el único producto que puede actuar en los estratos profundos de nuestra piel, mejorando sus condiciones de forma que puedan almacenar y retener agua en cantidades suficientes para mantener sus funciones y a la vez proveer de la humedad necesaria a la capa córnea.

Un buen sérum hidratante tiene que ser capaz de incrementar la hidratación, redensificar el cutis, restaurar la barrera cutánea y proporcionarle los medios para mantenerse en buen estado en todo momento.

Nuestros mejores sérums faciales hidratantes

Ingredientes como el ácido hialurónico, que es el rey de la hidratación, otros polisacáridos, que son siempre muy higroscópicos, algunos alcoholes altamente hidratantes, las vitaminas como la C y la E garantizan el cuidado de toda la piel.

Ingredientes como los ácidos grasos, el escualeno, el AH de alto peso molecular, los lípidos y todos los que son capaces de crear una película protectora sobre la epidermis son básicos para la salud de la capa córnea y el manto hidrolipídico, los dos componentes de la barrera cutánea.

Es importante que busques sérums formulados con compuestos de origen natural.

Muchas marcas se decantan por los aceites minerales (hidrocarburos derivados del petróleo) y siliconas porque abaratan mucho los costes de fabricación, pero su uso no está indicado más que en situaciones muy concretas, porque son extraordinariamente oclusivos, nada biocompatibles, no tienen verdadera capacidad de penetración y no aportan más beneficios que los de mejorar la apariencia de la piel mientras se están utilizando.

En realidad pueden contribuir a empeorar drásticamente la deshidratación y crear una especie de dependencia, ya que no «arreglan» la piel, solo la «maquillan», así que necesitas usarlos no para mejorarla o mantenerla en buen estado, sino para que no parezca realmente deteriorada.

Cuando hace un frío extremo, por ejemplo, pueden ser una buena opción puntualmente, ya que crean una capa que aísla la piel y la protege, pero hasta ahí llegan sus verdaderas capacidades y, desde luego, solo funcionarán en una crema hidratante, nunca en un sérum.

En cuanto a otros ingredientes como los aditivos (conservantes, colorantes, etc.), el riesgo de usar los que no sean naturales reside principalmente en el llamado efecto acumulativo, por el que un ingrediente cuyo porcentaje está limitado debido a su posible toxicidad puede llegar a acumularse en la piel ya sea por un uso continuado o porque está presente en varios de los productos que se utilizan simultáneamente, de forma que la piel recibe una dosis superior a la autorizada, con los riesgos que esto conlleva.

En el otro extremo encontramos que la única pega de los conservantes naturales es que tienen fecha de caducidad, sobre todo cuando se trata de sérums acuosos, pero nunca suponen un riesgo para la piel ni para la salud general.

El sérum no puede sustituir a la crema hidratante

El sérum no puede sustituir a la hidratante

Está claro que el sérum llegó para quedarse.

Si al principio era un cosmético raro, poco usado, considerado caro y para ocasiones especiales, hoy en día forma parte del cuidado cotidiano de la mayoría de las personas y se ha ganado el puesto a pulso.

Pero siempre está ahí la pregunta insidiosa: ¿puedo prescindir de la hidratante cuando uso sérum?

En ocasiones es posible, pero como norma general la respuesta es no y aquí te vamos a explicar por qué.

Conocer la piel para entenderla y cuidarla

Saber cómo es la piel y cómo funciona nos va a dar un mejor conocimiento del papel que cumplen crema y sérum en su cuidado y nos va a permitir apreciar la función de cada uno y entender por qué son complementarios, no intercambiables y necesarios los dos.

La piel es nuestro mayor órgano y el que está perennemente en contacto con el mundo exterior. Sus dos principales funciones son proteger el organismo y servir de mediación entre este y el entorno, con el que necesitamos interactuar continuamente incluso en niveles muy sutiles, que se escapan a nuestra percepción pero son básicos para nuestra supervivencia.

Está formada por tres capas que a su vez se dividen en varias subcapas y son, desde dentro hacia afuera:

  • La hipodermis, también llamada subcutis, es la más profunda y está formada principalmente por colágeno y células grasas. Trabaja a modo de colchón protector frente a posibles lesiones, como regulador de la temperatura coroporal y sirve de reservorio de energía (grasa).

En ella encontramos glándulas sudoríparas, vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas, parte del sistema linfático (vasos linfáticos) y células inmunes, entre otros componentes.

  • La dermis, que es la capa intermedia y la que conecta «la piel» que vemos y tocamos con el organismo. Está formada por colágeno y elastina, células sensoriales, vasos sanguíneos, células inmunes, glándulas sudoríparas y glándulas sebáceas.

Es la encargada de nutrir y limpiar la epidermis, que no tiene riego sanguíneo propio.

Podría decirse que es el andamiaje de la piel y también que en ella están todos los centros de mantenimiento fundamentales para su buen estado y funcionamiento.

  • La epidermis es la que tiene más subcapas y es la parte que siempre está en contacto con el mundo exterior, compuesta por células llamadas queratinocitos que se producen en su capa más interna (el estrato basal, donde también se produce la melanina) y van cambiando según migran hacia las capas externas, convirtiéndose finalmente en corneocitos, células sin núcleo que forman la capa más superficial, conocida como capa córnea (también estrato córneo).

Sobre esta última está el manto hidrolipídico, una película formada por agua, lípidos, enzimas, aminoácidos… y que tiene un papel determinante en la salud de la piel y, por extensión, de todo el cuerpo.

El sérum no sustituye a la hidratante

En el manto hidrolipídico viven numerosos seres microscópicos (bacterias, hongos, virus, etc.) que son necesarios y nos mantienen a salvo de los patógenos.

Pero sus tareas van más allá de proporcionar a estos seres microscópicos un hogar, porque regula la pérdida de humedad de la piel evitando así que se seque en exceso, volviéndose frágil y vulnerable.

En realidad la piel es un universo magnífico y complejo, muy sutil y cuyo equilibrio depende de múltiples factores y está siempre, de alguna manera, amenazado.

Es nuestra línea de defensa y de comunicación con el entorno y tener una piel sana no es solo una cuestión estética, sino una necesidad básica.

En el principio fue la crema hidratante

Es difícil saber desde cuándo se utilizan remedios para mejorar la piel del rostro (y del todo el cuerpo), combatir los signos de la edad y los problemas cutáneos de toda índole.

Existen registros de recetas de hace más de 5.000 años y se dan en todas partes del mundo.

No vamos a profundizar en el asunto: baste decir que se han usado todo tipo de ingredientes en la búsqueda de la panacea para el cuidado cutáneo, desde leches de muy diferentes animales, extractos vegetales y aceites, lodos, barros, ungüentos, hasta órganos, secreciones, venenos y otros inventos desagradables.

Curiosamente, hay fórmulas que han llegado hasta nuestros días sin cambios por su efectividad, como la llamada cold cream (también colcrem en español) que a día de hoy goza de muchos partidarios y se sigue utilizando con mayor o menor fidelidad a la fórmula originaria (agua de rosas, aceite de almendras y cera de abejas).

Remitiéndonos a épocas actuales y ciñéndonos a la industria cosmética, las hidratantes ya lleva unos cuantos años con nosotros y la aparición de la industria como la conocemos se remonta a los primeros años del siglo XX en sus manifestaciones más incipientes, aunque no fue hasta mediados de ese siglo cuando la cosmética despegó… para no aterrizar ya nunca más.

Y el producto que está en el origen de todo este tinglado es la modesta crema hidratante de toda la vida.

Concebida como un remedio cosmético (es decir, con fines básicamente estéticos) para la piel y cualquiera de sus muchos posibles problemas, ha creado a su alrededor un ingente negocio que mueve muchos miles de millones al año en todo el mudo (solo en España más de 6.000 millones).

Las cremas hidratantes han sido nuestras fieles compañeras y lo siguen siendo. Han mejorado, cambiado, se han sofisticado, complicado, simplificado, pero ahí están.

Por algo será…

Son la base del cuidado facial, el producto que toda persona que presta un mínimo de atención y tiempo a su cutis utiliza, muchas veces el único.

Y luego el hombre creó el sérum

Por qué el sérum no sustituye a la crema hidratante

Para ser precisos y justos podría fecharse la aparición del sérum casi al mismo tiempo que la de la crema hidratante, ya que muchas de las fórmulas antiguas estaban hechas a base de aceites y extractos vegetales o combinaban ingredientes acuosos y oleosos que tenían gran capacidad de penetración.

Los aceites son, en todas sus versiones, otros clásicos del cuidado cutáneo.

Pero cuando la industria floreció lo hizo centrada en las cremas y no fue hasta los años 80 del siglo XX que se empezó a (re)descubrir todo el potencial de los productos más ligeros: los sérums.

Se fueron abriendo un hueco en el cuidado facial con bastante discreción, pese a que la industria los impulsó a golpe de marketing. Pero la ampliación de sus posibilidades y los excelentes resultados que ofrecen les acabó abriendo el mercado de par en par.

Como en principio se diseñaron para luchar contra el paso del tiempo y se lanzaron como un producto exclusivo (y caro) su introducción en las rutinas diarias no fue inmediata, pero es innegable que hoy en día son verdaderas estrellas, todo el mundo los conoce y están entre los básicos para el cuidado de la piel, al lado o justo detrás de las hidratantes.

En el boom de la industria cosmética tienen mucho que ver los avances científicos y tecnológicos, que han permitido conocer a fondo la piel y su funcionamiento, entender sus procesos y necesidades y desarrollar, gracias a la química y la farmacología (que permiten descifrar las propiedades de los ingredientes) y las técnicas avanzadas de estudio, análisis, síntesis, etc., productos más específicos y mucho mejor diseñados.

Pero, ¿por qué dos productos si en el origen eran casi lo mismo y durante mucho tiempo no se distinguían muy bien (si siempre ha habido cremas también ha habido aceites y lociones)?

Entenderlo es lo que nos va a permitir entender también por qué el sérum no puede ni podrá nunca sustituir a la hidratante y por qué ambos son necesarios y hacen una pareja de la máxima excelencia para nuestra piel.

Sérum e hidratante: juntos pero no revueltos

El sérum nunca sustituye a la crema hidratante

Llega el momento de unir todo lo que hemos visto hasta ahora para tener una visión de conjunto y colocar cada cosa en su sitio, entendiendo por qué y para qué.

Las cremas hidratantes son densas y más o menos grasas, están hechas normalmente como emulsiones, es decir, combinando ingredientes tanto acuosos como oleosos e integrando emulgentes a la mezcla para conseguir que sea estable, que los dos tipos de ingredientes puedan estar juntos de forma estable y equilibrada

Incluso las cremas más ligeras son en realidad emulsiones (mezcla de elementos acuosos y aceitosos).

La piel es lipofílica, es decir, afín a los compuestos grasos, y es, además, prácticamente impermeable, gracias a la capa córnea, por lo que los compuestos acuosos no penetran en ella, solo se evaporan de su superficie.

El manto hidrolipídico es en sí una emulsión (hidros significa agua y lipos significa grasa, ambos en griego) formada por el agua de las glándulas sudoríparas y la grasa de las glándulas sebáceas.

La capa córnea de la piel está diseñada como una barrera que impide que los elementos externos penetren en nuestro cuerpo a no ser que estén hechos con moléculas muy pequeñas: los sérums lo están.

Tenemos pues una primera y gran diferencia entre cremas y sérums como lo es el tamaño de sus moléculas.

La piel que nosotros vemos es la capa córnea, el resto de subcapas de la epidermis no es accesible fácilmente y, por supuesto, la dermis aún menos.

Pero en esas partes donde la piel trabaja, fabrica, renueva, etc.  y si no funcionan bien se reflejará en nuestro aspecto, con todas esas características que no nos gustan un pelo: sequedad o exceso de grasa, arrugas, manchas, cicatrices, flacidez, aspecto mate y cansado, inflamación, infecciones…

Para llegar allí se necesita el sérum, que se «cuela» por la barrera cutánea sin problema y alcanza los estratos profundos de nuestra epidermis y de la dermis.

Genial, ¿verdad? Tenemos una herramienta perfecta para tratar la piel desde dentro y para hacerlo «a tope», porque los sérums están hechos con activos muy potentes y muy concentrados.

Pero… ¡claro que hay un pero! Los sérums no afectan directamente a las capas superiores de la epidermis, son herramientas para el trabajo oculto, porque al colarse dejan esa primera línea indefensa.

Por eso necesitamos las cremas hidratantes. Como hemos visto, no pueden traspasar la barrera por sus grandes moléculas y esa no es en este caso una debilidad, sino su principal fortaleza: ellas se encargan de proteger las capas superiores de la epidermis y lo hacen a la perfección.

Conocer la fisiología de la piel y la química de los ingredientes es lo que ha facilitado llegar a fabricar dos tipos de cosméticos muy semejantes en su objetivo general -cuidar la piel- y muy diferentes en su forma de hacerlo y su zona de influencia.

Se acabó el batiburrillo de antes porque ahora sabemos cómo trabaja y qué se puede esperar de cada uno.

Te lo contamos.

Así es y así funciona la crema hidratante

Sérum: no sustituye a la hidratante

Ya hemos visto que todas las cremas son grasas en mayor o menor medida y que están hechas con moléculas grandes.

Para nuestra percepción son untuosas, a veces hasta pringosas, definitivamente densas.

Su composición contiene una gran proporción de ingredientes emulgentes y vehículos o excipientes, que son los que le proporcionan sus características más visibles: densidad, consistencia, tacto, fluidez, aspecto, etc.

En mucha menor proporción aparecen los activos, los ingredientes que se incorporan para que tengan un efecto determinado sobre la piel. Son entre el 4 y el 8% del total de la fórmula, pudiendo ser menos o más, pero sin pasar del 10%.

Es posible que te parezca poco y que pienses que con más activos las cremas funcionarían mejor, pero estarías equivocándote. Un exceso de activos encarecería el producto sin resultados para tu piel.

Recuerda que las cremas solo trabajan en la superficie cutánea y tienen una capacidad de penetración muy limitada (las primeras capas de la epidermis) así que tendrías un excedente inútil de activos que incluso podrían resultar contraproducentes.

Por último las cremas contienen aditivos, que son los ingredientes necesarios para evitar que se deterioren en poco tiempo y para «rematar» el trabajo de los excipientes. Aquí entran desde los conservantes de todo tipo hasta los compuestos que mejoran la sensación del producto.

La piel está viva y no va a tomar más que lo que necesita (como tú, cuando tienes sed, bebes un vaso de agua, puede que dos, pero no litros y litros).

En esas capas se produce el intercambio entre el entorno y la piel: esta pierde agua de forma más o menos regular por evaporación y sudoración (estamos continuamente exhalando agua por vía cutánea, aunque solo lo notamos cuando sudamos en exceso), se autolubrica con el sebo que produce y, si las condiciones del ambiente lo permiten y las de la propia piel lo requieren, también toma humedad de este para mantener su equilibrio y el de todo el organismo.

Haz, si quieres, un experimento: límpiate muy bien la yema del dedo índice e intenta manejar tu móvil. No puedes y si puedes no te has limpiado completamente (para hacer esta prueba puedes utilizar alcohol, que es muy secante).

Nuestra piel está -o debería estar- siempre muy sutilmente «pringosa» y eso nos permite, por ejemplo, coger algunas cosas sin que se nos caigan. Un exceso de grasa hace nuestras manos resbaladizas y un exceso de sequedad las hace menos efectivas para muchas tareas cotidianas: necesitamos ese equilibrio sutil y perfecto de la piel sana.

Los sérums no sustituyen a las hidratantes

El manto hidrolipídico evita que perdamos demasiada agua y ayuda a retenerla, incluso a atraer una cierta humedad.

Pero esta preciosa barrera química está sometida continuamente a agresiones por los cambios de temperatura y humedad, el contacto con productos de todo tipo (lo que incluye colonias y perfumes, jabones, etc.), la contaminación, las radiaciones solares, etc.

Las hidratantes se encargan de reponer, reparar y mantener las condiciones idóneas para el buen funcionamiento de la barrera, de atraer y retener la humedad necesaria y de crear una película protectora bajo la cual el manto y la capa córnea están en condiciones de hacer su trabajo y hasta de restablecerse mejor y más rápidamente cuando sufren alguna agresión y/o lesión.

No es una tarea fácil ni insignificante pero cualquier hidratante bien formulada la realiza a la perfección.

Puesto que su misión es la de crear esa barrera sobre nuestra barrera hay que aplicar suficiente cantidad de producto como para cubrir todo el cutis, el cuello y la zona del escote de forma generosa, extendiéndola y ayudando a que penetre (lo poco que lo hacen) con un suave masaje.

¿Por qué se llama a las cremas faciales hidratantes? Porque su función más visible es la de devolver a la piel un aspecto jugoso, ligeramente húmedo, flexible y suave y lo hacen, como hemos visto, reteniendo y atrayendo la humedad. No aportan agua a la piel pero sí son vitales para mantener sus niveles de hidratación.

Las hidratantes son por naturaleza oclusivas, en el sentido de que, como no pueden penetrar, «tapan» la piel, la cubren. De eso se trata.

La crema hidratante que debes utilizar viene determinada por tu tipo de piel, que es a su vez la que determina las necesidades de tu capa córnea.

Las pieles grasas prefieren cremas ligeras, frescas y poco untuosas. Para ellas se han hecho las que tienen textura de gel, entre otras, para corregir el exceso de grasa tendrán que utilizar ingredientes astringentes (secantes).

Sin embargo una piel seca necesita una crema más densa, untuosa y obstructiva, que cree una protección extra ya que la propia está continuamente comprometida, porque la hidratante no puede actuar en el origen del problema, donde se produce la grasa, solo puede aportártela.

Así es y así funciona el sérum

Sérums e hidratantes no pueden sustituirse entre sí

Moléculas pequeñas que sortean fácilmente la barrera cutánea y penetran en las capas más inaccesibles de la piel.

Varios adjetivos definen al sérum: ligero, fluido, concentrado, potente. 

Por cierto, nosotros tenemos nuestra propia selección de los mejores sérums hidratantes. 

Ligeros: la mayoría de los sérums son también una mezcla de ingredientes oleosos y acuosos nada densos y aunque hay muchos hechos solo a base de aceites y esencias nunca son cremosos.

Que una sustancia sea oleosa no significa que no pueda penetrar en la piel que, como ya hemos señalado, es lipofílica: penetrará muy bien si sus moléculas son pequeñas y no dejará restos pringosos en la superficie.

Fluidos: son líquidos, aunque algunos tengan un aspecto y tacto algo gelatinoso (si contienen aloe suelen ser así) o aparentemente cremoso.

De la misma manera que una crema es más o menos densa, un sérum es más o menos fluido.

Concentrados: independientemente de que contengan más o menos activos, estos están en una gran proporción (entre el 60 y el 80% en los sérums de calidad).

Potentes: la alta concentración de activos les da su potencia y la necesitan para los trabajos que han de realizar.

El trabajo del sérum se refleja en el aspecto del cutis pero tiene lugar en las capas más profundas de este. El sérum no está para proteger y defender sino para reparar, estimular, mejorar, corregir, modular, regenerar…

Es un extra para cuando la piel, por el motivo que sea, no puede realizar bien sus funciones y su apariencia se resiente por ellopero también y sobre todo, es un impulso diario para mantener la piel en las mejores condiciones durante mucho más tiempo. 

Si la piel se vuelve flácida no hay hidratante que pueda arreglarlo porque el problema se origina en la dermis: el colágeno y la elastina fallan y la piel pierde tersura, tensión; si empiezas a tener manchas el problema viene de la capa basal de la epidermis. Son solo dos ejemplos.

¿Cuándo deja la piel de trabajar correctamente? Depende de cada piel y de su historia particular pero generalizando se puede decir que a partir de los 25 años (año arriba o abajo) la piel empieza lentamente a perder capacidades.

Empezar a utilizar un sérum a esa edad puede prolongar el buen funcionamiento de los sistemas cutáneos e incrementar la calidad de sus componentes (colágeno, ácido hialurónico, etc.), retrasando su declive.

Los sérums no se eligen en función del tipo de piel sino del problema que cada una tenga.

No sustituyas la hidratante por el sérum

Por supuesto que si tienes la piel grasa encontrarás sérums para tratarla, pero lo harán sobre todo con ingredientes seborreguladores y no con astringentes, porque trabajarán directamente en la producción de sebo, no en su eliminación (aunque también pueden hacerlo, pero no es su principal misión).

En cuanto al tema que nos ocupa, la hidratación, muchísimos sérums son hidratantes y todos lo son en alguna medida, porque todas las pieles necesitan hidratación constante.

Pero los sérums hidratan de distinta manera que las cremas ya que trabajan en las capas profundas de la piel.

El sérum no sustituye a la crema hidratante

Toda la piel necesita hidratación y esa es la razón por la que se necesitan el sérum y la hidratante y por la que no se puede prescindir de esta última.

El sérum no crea una capa protectora sobre la epidermis y sin ella la piel tiene menos defensas. Si además está deteriorada, el apoyo de la crema marca una gran diferencia: una capa córnea y un manto hidrolipídico en mal estado obtienen de la hidratante un entorno seguro que les permite recuperarse.

Entonces, ¿el sérum no hidrata?

Claro que sí, pero hidrata principalmente la dermis y las capas inferiores de la epidermis, por su propia naturaleza (está hecho para penetrar en la piel) su efecto sobre la superficie cutánea es limitado.

Cuando utilizas un sérum y aplicas sobre él una hidratante estás dándole a tu piel el mejor tratamiento posible.

El sérum hidrata los estratos profundos con ingredientes tan maravillosos como el ácido hialurónico, otros polisacáridos o la vitamina C, por nombrar algunos de los más utilizados y conocidos. Si embargo lo que le hace ser excepcional es que estimula los sistemas cutáneos mediante el uso de estos ingredientes para que sea la propia piel la que mejore y se mantenga en perfecto estado.

La hidratante no puede hacer eso porque en las capas superficiales de la epidermis no se dan procesos metabólicos y, como ya sabemos, estos son los encargados, desde dentro, de conseguir que tu piel luzca perfecta en cada momento.

Si la aparición del sérum no ha acabado con el largo reinado de las cremas hidratantes no es por un mero capricho de la industria para vender más, sino porque realmente tienen funciones y cometidos distintos y juntos forman un equipo perfecto para el cuidado integral de la piel.

¿No sabes si realmente tu piel está deshidratada? Esperamos ayudarte a verlo más claro.

Piel deshidratada, piel seca, piel madura: no son lo mismo

Los sérums no pueden sustituir a las hidratantes

Tal vez te preocupe observar en tu piel los primeros y prematuros signos de la edad, pero es posible que lo que tú interpretas no tenga nada que ver con tus años y sí con la deshidratación, ya que comparten algunos síntomas: piel aparentemente arrugada, con líneas que se multiplican y falta absoluta de luminosidad, por ejemplo.

Muchas veces confundimos una con otra y a la confusión se une la piel seca, que comparte con ambas algunas características, así que vamos a verlas más de cerca.

Piel seca, piel deshidratada y piel madura: cómo distinguirlas

Es fundamental que conozcas la diferencia entre las tres, ya que cada una tiene causas y tratamientos diferentes.

Piel seca

La piel seca es un «tipo de piel» y no tiene «cura».

Es el resultado de la falta de producción de sebo, entre otras causas porque las pieles secas tienen menos glándulas sebáceas y/o estas producen, además, menos grasa.

Ya hemos hablado de la importancia del manto hidrolipídico y su papel a la hora de proteger la piel.

La falta de lubricación hace que las pieles secas sean más sensibles y se irriten con cierta facilidad.

Los cuidados adecuados mejorarán significativamente cualquier piel seca, pero no la pueden cambiar, aunque sí moderar. 

La sequedad afecta a la piel de todo el cuerpo en mayor o menor medida.

Aquí tienes algunas pistas que te pueden ayudar a identificarla:

  • Poros pequeños.

Como mencionamos, la piel seca no produce suficiente grasa: los poros tienden a ser más pequeños debido a la falta de producción de sebo.

Esto, que para mucha gente puede parecer una ventaja, no lo es, pues la piel necesita la grasa y que esta pueda llegar hasta su superficie. Los poros demasiado pequeños no son ningún chollo.

  • Ausencia de acné.

O al menos del que tiene su origen en el exceso de grasa, porque las pieles secas no están libres del acné causado por los desequilibrios hormonales.

  • Piel irritable.

La falta de sebo la deja mucho más expuesta a cualquier irritante, desde la suciedad del aire contaminado hasta cualquier patógeno, los ingredientes de los cosméticos, etc.

Un sérum no sustituye a la crema hidratante

  • Piel escamosa.

El sebo ayuda a formar la capa córnea, actuando (junto con otras secreciones) como aglutinante y dando sostén a las células epiteliales. Por contra, su falta se traduce en una piel que se descama con facilidad y aparece apagada, afectando incluso a los resultados del maquillaje, que no se adhiere bien ni de forma uniforme.

  • Comezón. 

Hay una tendencia clara en las pieles secas a sentir picores y molestias casi continuamente.

  • Tirantez. 

La falta de lubricación explica esa incómoda sensación que puede desaparecer cuando se aplica lubricación y la piel recupera, al menos en parte, cierta elasticidad.

Causas de la piel seca

  • Genéticas.

La herencia genética es la principal causa de la piel seca y esto puede ser una buena pista a la hora de determinar si tu piel es seca o está deshidratada: cuando en tu familia hay varios casos es muy posible que tu piel sea seca.

Pero la sequedad no te libra de la deshidratación que en el caso de una piel seca es como si lloviera sobre mojado, pero al revés. ?

  • Enfermedades. 

Que pueden ser cutáneas, como algunas dermatitis, la psoriasis, el eccema o la rosácea, por citar las más comunes, o de otra etiología, como el hiportiroidismo, la diabetes, afecciones hepáticas, etc.

  • Envejecimiento.

Con la edad todas las pieles tienden a volverse más secas, así que una piel normal puede terminar convertida en piel seca con los años.

El paso del tiempo reduce la producción sebácea, contribuyendo en gran medida a la aparición de arrugas y otros síntomas de envejecimiento.

Piel deshidratada

Y es que el sérum no sustituye a la crema hidratante

La deshidratación es una condición de la piel, no un tipo de piel, y como tal puede afectar a cualquier piel en cualquier momento, de forma puntual o crónica, dependiendo de muchos factores. Sí, incluso una piel grasa puede estar deshidratada (La piel grasa necesita el sérum).

A diferencia de la piel seca, la piel deshidratada tiende a producir un exceso de grasa para compensar su incapacidad de retener la humedad.

En pocas palabras: la piel deshidratada carece de agua, la piel seca carece de aceite.

La piel sana y bien hidratada contiene aproximadamente un 10-20% de agua, mientras que la piel deshidratada suele contener menos de un 10% de agua.

Se puede decir que la deshidratación es causada por elementos externos (clima y cambios estacionales), una dieta poco saludable (falta de productos frescos) y elecciones de estilo de vida (consumo de alcohol o cafeína), mientras que la sequedad tiene causas endógenas en la mayoría de los casos.

Eso explica por qué a veces la deshidratación aparece solamente en algunas partes del cuerpo, las más expuestas, como el rostro, el cuello y las manos.

Veamos algunos síntomas de la piel deshidratada.

  • Tirantez.

La sensación de tirantez en la piel es en realidad uno de los indicadores más comunes y destacados de la deshidratación de la piel. Si notas la piel tensa, incluso siendo tu piel grasa o la notas más incómoda después de la limpieza, y aparecen zonas enrojecidas o inflamadas es posible que esté realmente deshidratada.

  • Aspecto opaco.

La deshidratación afecta la capacidad de la piel para realizar funciones esenciales como la renovación celular. Sin la hidratación adecuada, la piel no puede desprenderse de su capa externa con la frecuencia normal y las  células muertas se acumulan en su superficie, lo que contribuye a la obstrucción de los poros, la congestión y una tez sin brillo.

  • Picor. 

Como verás, algunos síntomas son similares a los de la piel seca, con la diferencia de que en esta se dan siempre (si no se tratan y se cuidan adecuadamente) y en las pieles deshidratadas no.

La piel deshidratada pierde humedad rápidamente y continuamente y la exposición a los elementos externos como el viento y las temperaturas extremas pueden acelerar la pérdida de humedad de las capas externas de la piel, aumentando sensaciones como la tirantez y el picor.

Porque el sérum no sustituye a la hidratante

  • Piel sensible.

El aumento de la sensibilidad se debe a que la piel deshidratada también tiene dificultades para mantener la barrera hidrolipídica, en la que la humedad es otro factor fundamental, y que se encarga de mantener alejados el polvo, los alérgenos o las bacterias.

  • Acné crónico.

Una piel sin la suficiente humedad trabaja horas extras para producir grasa en un intento de compensar la falta de agua. El exceso de grasa obstruye los poros, provocando puntos negros e imperfecciones. Este tipo de acné seguirá apareciendo mientras la piel permanezca deshidratada.

  • Líneas finas y arrugas.

Cuando tu piel no está adecuadamente hidratada, pierde su elasticidad y desarrolla líneas finas que no deben confundirse con las arrugas profundas.

A diferencia de las arrugas profundas, las líneas finas y las arrugas que se desarrollan a partir de la piel deshidratada generalmente disminuyen o incluso desaparecen con el uso de los cosméticos adecuados (sérum y crema hidratante).

Sin embargo, la piel deshidratada en realidad acelera el proceso de  envejecimiento y es posible que notes arrugas más acentuadas o nuevas, así como ojeras más pronunciadas.

Causas de la piel deshidratada

A diferencia de la piel seca, la piel deshidratada es el resultado de una variedad de factores externos, que incluyen:

  • Falta de hidratación. 

Es decir, no beber suficiente agua, hacer una dieta pobre en frutas y verduras o consumir demasiado alcohol, que es un gran deshidratante.

  • Exposición a los elementos.

Pasar horas al sol, al viento o al frío puede deshidratar la piel rápidamente.

  • Agua caliente.

El agua demasiado caliente elimina tanto la capa córnea como el manto hidrolipídico, dejando a la piel indefensa frente al exceso de pérdida de humedad.

  • Calefacción y aire acondicionado.

Ambos son grandes secantes de ambientes, lo que lleva a la deshidratación.

  • Productos químicos.

Los productos cosméticos de dudosa calidad o hechos con ingredientes agresivos son otra de las causas del deterioro de la barrera cutánea, con los resultados que ya hemos señalado.

En este apartado también hay que incluir los jabones y detergentes y cualquier otra fuente de posible contaminación o agresión química.

piel madura

Por qué los sérums no sustituyen a las hidratantes

Está claro que la causa de la piel madura es el inevitable paso del tiempo, pero sin duda no todas las pieles envejecen de la misma forma ni al mismo ritmo. 

No se puede luchar contra el tiempo pero sí se puede trabajar a favor o en contra del mismo.

Aunque todas las pieles de todo tipo están abocadas a un envejecimiento progresivo e inevitable, hay pieles que acusan mucho más y/o mucho antes este. 

La diferencia entre unas y otras radica no solo en sus características particulares (así, por ejemplo, las pieles grasas envejecen mejor) sino, y en un gran porcentaje, en el tipo de vida y las rutinas diarias que se adquieran desde la primera juventud.

En este sentido es necesario destacar el papel que los rayos UV solares tienen en el deterioro temprano del cutis. Hasta tal punto es así que el envejecimiento que provocan tiene nombre propio: fotoenvejecimiento.

Este puede ser muy precoz y presentarse a partir de la veintena si no se toman precauciones a la hora de exponer la piel al sol.

En el otro extremo, si somos prudentes en este sentido, podemos conseguir una piel de aspecto joven y sano durante mucho más tiempo. 

El dato escalofriante es que el sol es responsable de hasta el 80% del envejecimiento cutáneo prematuro.

Quizá no sea fácil apreciarlo porque todos tendemos a no poner suficiente atención a este factor, pero si te encuentras con personas que hayan tomado poco el sol y tengan por costumbre evitarlo hasta en su día a día, podrás comprobar que tienden a tener una piel mucho mejor, más luminosa y notablemente menos arrugada por muy mayores que sean.

Muchos otros factores indicen en la forma y el ritmo en que nuestra piel va cumpliendo años y tenemos la posibilidad de utilizarlos a nuestro favor. 

Una vida equilibrada en todos los sentidos, una dieta sana, no fumar ni consumir alcohol, hacer ejercicio de forma habitual (un buen paseo diario es suficiente), estar relajado, tener contacto con la naturaleza… son hábitos que se reflejan en la calidad de nuestra piel.

Si les sumas un cuidado de esta a base de productos cosméticos de calidad (que no tienen por qué ser en absoluto los más caros) específicos para cada tipo de piel, cada problema concreto y cada momento vital (las necesidades de la piel cambian también con el tiempo) ten la seguridad de que tu cutis se mantendrá fresco, joven y luminoso durante muchos más años de lo que puedas pensar de entrada.

Por qué es tan importante la hidratación de la piel

Saber que el sérum no sustituye a la hidratante

Resulta fácil concluir que la hidratación es un factor fundamental en la salud de la piel y en la capacidad de esta de mantenerse joven durante más tiempo. 

Que dependa en su mayor parte de factores externos nos permite poder prevenirlos y enfrentarlos cuando son inevitables, porque lo principal aquí es no permitir que la deshidratación se instale y ponerle solución en cuanto aparezca, aunque, desde luego, lo mejor siempre es adelantarse y evitarla.

Una piel continuamente deshidratada irá perdiendo capacidades y la posibilidad de revertir algunos procesos degenerativos, como la pérdida de elasticidad.

Para garantizar una hidratación adecuada beber agua no es suficiente dado que los factores externos pueden acelerar mucho la pérdida cutánea de esta. 

Tanto tu sérum como tu crema deben contener ingredientes hidratantes, es decir, capaces de atraer el agua, e ingredientes humectantes, capaces de retener el agua.

En la humectación la crema juega un papel básico, al ser la encargada de sellar la piel, permitiendo que mantenga sus niveles adecuados de humedad y evitando que esta se pierda.

Cuidados de la piel deshidratada

Afortunadamente, una buena rutina de cuidado de la piel con productos e ingredientes de alta calidad diseñados para aliviar la deshidratación puede eliminar los signos del envejecimiento prematuro antes de que vayan demasiado lejos.

La deshidratación es tratable, ya que tiende a aparecer y desaparecer y puede estar relacionada con muchos factores y fluctuaciones ambientales. Mejor aún, tratarla puede reducir drásticamente los signos de un aparente envejecimiento de la piel.

Sin duda, la piel deshidratada no es una condición que deba tomarse a la ligera y hay que actuar en cuanto aparece, para evitar consecuencias que puedan arraigarse, deteriorando los mecanismos de defensa y mantenimiento de la piel.

Veamos los pasos a seguir para combatir la deshidratación y mantener la humedad de la piel en niveles óptimos.

Usa un limpiador suave

Sérums: no pueden sustituir a las hidratantes

Da igual el tipo de limpiador que uses, ya sea uno diario o un exfoliante de vez en cuando (no más de una vez por semana), búscalo suave, de ingredientes naturales y usa siempre agua tibia para aclarar tu rostro. Recuerda que el agua caliente se lleva parte de la protección cutánea.

Los productos oleosos y los aceites naturales son perfectos para retirar el maquillaje y no agreden ni irritan (aunque por precaución te aconsejamos probar cualquier producto antes de empezar a utilizarlo).

Si una limpieza excesiva o inadecuada puede empeorar la condición de la piel, la piel que no está lo suficientemente limpia y exfoliada también puede empeorar sus niveles de hidratación, porque la acumulación de grasa, células epiteliales muertas, suciedad, etc. puede ser un impedimento a la hora de realizar el intercambio de humedad de forma correcta con el exterior.

Aplica un tónico

El tónico es imprescindible, sobre todo cuando tienes la piel seca, pero en realidad para cualquier cutis. Rehidrata la piel, la protege de los irritantes ambientales agresivos y ayuda a restaurar el pH correcto, que se ve afectado por la limpieza y otros factores.

Una piel con el pH equilibrado es una piel sana y capaz de regenerar con facilidad su barrera, manteniendo la capa córnea y el manto hidrolipídico en las mejores condiciones.

Utiliza productos específicos para los ojos

Uno de los primeros lugares en los que la piel muestra signos de envejecimiento es el área de los ojos.

Las arrugas de los ojos, a veces llamadas «patas de gallo», se vuelven más pronunciadas cuando la piel está deshidratada y la piel de los párpados tiende a perder tono y mostrarse más cenicienta y oscura, lo que se refleja muy claramente en los párpados inferiores con la aparición o la intensificación de las ojeras.

Existen sérums específicos para esta zona y también cremas hidratantes solo para el contorno de ojos. 

utiliza un sérum día y noche

Una de las formas más eficaces de rehidratar la piel es mediante el uso del sérum que, como ya hemos visto, puede llevar a todas las capas de la piel los ingredientes adecuados no solo para devolverle la hidratación sino para mejorar sus recursos y defensas frente a la deshidratación.

Ingredientes naturales como el ácido hialurónico y otros polisacáridos, la vitamina C y la E, que son muy comunes en los sérums, hacen un trabajo magnífico siempre y cuando seas constante en su uso. 

El sérum debes aplicarlo antes de la hidratante, esperando a que la piel lo absorba completamente antes de ponerte la crema (Aprende a aplicar el sérum).

no prescindas de la hidratante

Y un sérum no sustituye a una hidratante

Ya te hemos explicado su función y la importancia que tiene. 

Hay ocasiones contadas en las que puedes no utilizar la hidratante, pero dependerá mucho del tipo de piel que tengas. Las pieles secas no pueden permitirse ese lujo y las grasas no deben hacerlo con demasiada frecuencia, porque la grasa por sí misma no garantiza la hidratación.

Puedes no usar una crema algunas noches si utilizas un sérum nutritivo e hidratante y durante el verano de forma puntual, no a diario.

De nuevo insistimos en que busques productos realizados principalmente con sustancias de origen natural, asegurándote de que lo son más allá de la publicidad que pueda acompañarles.

Recapitulando

Si tu piel parece haber envejecido de repente es muy posible que estés pasando por un momento de deshidratación que debes atajar lo antes posible.

De esta forma acabarás con el problema inmediatamente y sin consecuencias.

No creas que una rutina de hidratación y cuidado cutáneo es una garantía y permanece alerta al mínimo indicio, porque hay variables que pueden comprometer temporalmente los niveles de humedad de tu piel, como ya hemos apuntado (la exposición a condiciones ambientales diferentes, como el frío o el calor, por ejemplo).

Ten en cuenta que todas las pieles, con el paso del tiempo, tienden a ser más secas (producir menos sebo) y tendrás que ir adaptando tus cuidados.

No olvides que una piel hidratada es la base de una piel sana y más resistente al paso del tiempo y a cualquier otro problema, porque todos los procesos cutáneos necesitan la hidratación para funcionar adecuadamente.

Si quieres una piel realmente hidratada siempre y que se mantenga más joven tendrás que incorporar el sérum a tu rutina de belleza diaria a partir de los 25/30 años… o antes. Te garantizamos que todo serán ventajas.

Los 7 mejores sérums con vitamina C

Si ya conoces el sérum pero todavía no has probado uno con vitamina C te estás perdiendo algo realmente increíble.

Cuando lo pruebes no querrás vivir sin él, seguro.

Este maravilloso ingrediente puede acompañar a cualquier otro y tiene beneficios contrastados para todas las pieles, sean del tipo que sean, con cualquier problema y a cualquier edad.

Los que hemos elegido no son los más conocidos o publicitados, pero después de analizar muchos nos quedamos siempre con los que nos parecen mejores por su formulación.

En nuestra selección todos están hechos con ingredientes naturales en su totalidad o en un porcentaje muy elevado.

Los ingredientes como las siliconas o los derivados del petróleo sirven únicamente para abaratar costes pero no ofrecen ninguna ventaja a la piel, más bien lo contrario.

Esperamos que encuentres entre estos el que mejor te encaje.

Nezeni Sérum con Vitamina C

Nezeni Sérum con Vitamina C

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Un sérum hidratante al que no le falta un solo detalle, y eso que cuenta con una lista de activos más bien parca, pero es la especialidad de la casa Nezeni (marca española): magníficos resultados con pocos ingredientes bien combinados y en cantidades generosas.

Si el INCI te parece largo es por los aditivos (conservantes, antioxidantes y demás). También aquí Nezeni hace un trabajo de investigación cuyo objetivo es lograr la mezcla perfecta para que la presencia de conservantes, por muchos que parezcan, sea mínima en el cómputo total de la fórmula.

Y lo consiguen, por lo que este sérum caduca a los dos años de haber sido envasado. Es una de las pocas pegas que se le pueden poner, pero por otro lado es toda una garantía porque indica que prima la calidad real del producto y del cuidado de la piel por encima de aspectos meramente comerciales, como lo es el producir cosméticos que prácticamente no caducan, lo que se logra casi siempre a base de ingredientes sintétidos y cantidades excesivas (e incluso peligrosas) de aditivos de lo menos recomendables.

INCI:

Aqua, Propanediol, Glycerin, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Ascorbyl Glucoside, Hydrogenated Ethylhexyl Olivate, Tromethamine, Sodium Hyaluronate, Biosaccharide Gum-1, Trisodium Ethylenediamine Disuccinate, Acacia Senegal Gum, Xanthan Gum, Lecithin, Caprylyl Glycol, Ethylhexylglycerin, Hydrogenated Olive Oil Unsaponifiables, Sodium Carrageenan, 1,2-Hexanediol, Potassium Sorbate, Sodium Benzoate, Sea Salt, Parfum, PEG-40 Hydrogenated Castor Oil, Sodium Acrylates Copolymer, Phenoxyethanol.

Un sérum con vitamina C cuyo primer activo es… ¡la vitamina C!

Aparece justo después de los excipientes y entre ellos, además del agua y el propanediol (natural, hidratante, humectante, suavizante, que facilita la penetración del resto de ingredientes) tenemos el aloe vera, todo un acierto.

El jugo o gel de aloe vera tiene muchas propiedades muy conocidas para el cuidado de la piel, es muy refrescante, penetra muy bien y potencia al resto de los componentes.

Hidrata, cura y estimula la regeneración cutánea en todos los niveles, calma y reduce la inflamación, modula el sistema inmune, es antioxidante y protector, un ingrediente perfecto para todas las pieles e imprescindible para las que son más delicadas.

El glucósido de ascorbilo es un derivado de la vitamina C que, conservando todos sus beneficios, resulta muy estable y apto incluso para pieles sensibles o reactivas.

Su posición en el primer puesto asegura que la vitamina C está en cantidades suficientes para hacer un trabajo espectacular en la piel:

  • Es uno de los mejores antioxidantes que existen.
  • Reactiva la síntesis de colágeno devolviendo firmeza al rostro.
  • Estimula la circulación en los capilares cutáneos.
  • Limpia la piel y la exfolia sin irritarla.
  • Ayuda a la protección frente al daño solar y sus consecuencias.
  • Elimina manchas y cicatrices así como todo tipo de marcas en la piel.
  • Mejora la renovación celular y restaura la barrera cutánea.
  • Incrementa la protección contra la pérdida de humedad reduciendo el  TEWL.
  • Es antiinflamatoria, curativa, regeneradora y cicatrizante.
  • Ilumina la tez como ningún otro ingrediente, como si lo hiciera desde dentro, porque la uniforma, iguala, alisa, sanea y despeja.
  • Reduce las ojeras y las bolsas.

El resto de activos son:

  • Ácido hialurónico y un precursor del AH, más potente aún que este y capaz de reactivar la producción endógena del mismo en la piel. Es la clave para certificar que todas las capas cutáneas están abastecidas de este compuesto básico cuando se quiere tener una piel hidratada, flexible y joven durante más tiempo. Además, tiene un efecto casi inmediato al que hay que sumar el efecto a medio plazo, que es espectacular.

No olvides que el ácido hialurónico es también un excelente antiinflamatorio, tiene habilidades antioxidantes e impulsa la síntesis de colágeno.

  • Fucogel (Biosaccharide Gum-1), un polisacárido muy hidratante que tiene una marcada acción filmogénica: hidrata, retiene la humedad y protege la piel al tiempo que aporta una suavidad extra.
  • Plantsil, compuesto por Hydrogenated Ethylhexyl Olivate e Hydrogenated Olive Oil Unsaponifiables, es un alternativa natural a las siliconas que, como estas, proporciona una sensación sedosa y muy suave a la piel sin los inconvenientes de aquellas y con ventajas añadidas, ya que también mejora la elasticidad, la hidratación y la absorción sin dejar ningún residuo graso.

Lo que tenemos es un sérum cuyo uso diario mejora el aspecto y el estado de nuestra piel con resultados visibles casi desde la primer aplicación.

Es un sérum superhidratante con propiedades antioxidantes que revierte muchos de los daños causados por los radicales libres; la piel se vuelve más tersa y mucho más suave; desaparecen líneas y arrugas, así como irregularidades en el tono y en la superficie; la dermis recupera densidad y textura; la barrera cutánea se recupera y fortalece.

El trabajo combinado de sus activos consigue que hasta las pieles más deterioradas vayan recuperándose desde dentro, cambiando su tendencia.

Tiene un olor muy discreto y agradable, es fresco, ligero y suave al tacto, penetra muy bien y rápidamente dejando la piel lista para la crema.

Aplícalo después de limpiar tu rostro pero deja algo de humedad sobre este si quieres mejorar los resultados (incluso puedes, una vez aplicado, ponerte un poco más de humedad con un vaporizador tipo bruma) y permite que pasen uno o dos minutos antes de ponerte la hidratante (no es necesario pero sí conveniente).

Es un producto muy seguro y se puede usar en el contorno de ojos, pero es conveniente que lo pruebes antes, ya que se trata de una zona del rostro especialmente sensible.

Está testado dermatológicamente, es no comedogénico e hipoalergénico.

El envase contiene 30 ml, es opaco y perfecto para un sérum de vitamina C, con un aplicador de bombeo que aísla el producto del contacto con el exterior, preservándolo en perfectas condiciones.

Solo se puede adquirir online, en la tienda de Nezeni, donde además tienen un excelente servicio de atención al cliente, o en Amazon, donde suele tener un precio algo más elevado.

Cellex-C High-Potency Serum

Cellex-C High-Potency Serum

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Estamos ante un sérum de manufactura canadiense con un listado de ingredientes muy corto y que apuesta por la vitamina C pura con todas sus ventajas.

Pero también con sus inconvenientes: este sérum tiende a oxidarse rápidamente y puede no durarte más de un par de meses.

Para saber si está oxidado tendrás que poner atención al color, que inicialmente es amarillo claro y empieza a oscurecerse cuando comienza la oxidación.

Un sérum de vitamina C oxidado no es peligroso pero pierde todas sus capacidades y aunque sí puede teñir tu piel (y tu ropa) de un tono anaranjado durante algunos días no provocará manchas permanentes.

INCI:

Water, Ascorbic Acid, Acetyl Tyrosine, Zinc Sulfate, Sodium Hyaluronate, Bioflavonoids.

Acompaña a la vitamina C la tirosina, un aminoácido no esencial (nuestro cuerpo lo sintetiza) implicado en la producción de melanina que se utiliza en productos bronceadores y que, además, tiene un agradable olor, pero no está indicada para la eliminación de manchas.

El sulfato de zinc es un antiséptico, cicatrizante y astringente que ayuda a mantener la fórmula y mejora las pieles con acné y/o grasas por sus propiedades seborreguladoras.

Al igual que ya hemos analizado las ventajas de la vitamina C hemos analizado las del ácido hialurónico y te remitimos a ambos análisis para evitar estar contando lo mismo al revisar cada sérum.

Los bioflavonoides son grandes antioxidantes, reducen arrugas y manchas, contribuyen a conservar el producto y mejoran la circulación dérmica.

Un sérum que cuenta tanto con seguidores incondicionales como con detractores. Su facilidad para oxidarse es un handicap importante y más en un producto que no es precisamente barato.

Pero está en nuestra lista porque es un gran tratamiento de choque y, pese a que utiliza ácido ascórbico en una alta proporción suele ser muy bien tolerado por todas las pieles.

Una tez más relajada, luminosa y rejuvenecida en la que se difuminan arrugas y manchas; la piel se tonifica y se vuelve más tersa, suave y flexible.

Mejora notablemente la hidratación, regula la producción de sebo y se puede utilizar tanto de día (con protección solar siempre) como de noche.

Si no has utilizado nunca un sérum con vitamina C y vas a probar este, hazlo de forma paulatina: empieza a utilizarlo solo una vez al día, dos o tres días por semana y vete aumentando la frecuencia.

La vitamina C, y más cuando es pura, puede producir reacciones al principio, como hormigueo o cosquilleo, sensación de calor o de leve escozor que son normales y no deben preocuparte.

También puede ser que al ir incrementando el uso vuelvas a notarlas o te irrite definitivamente. De ser así, reduce la frecuencia de uso de nuevo.

Por otro lado, si tienes una reacción alarmante deja de utilizar el sérum de inmediato y consulta a tu dermatólogo.

Este suero tiene un leve y agradable olor que desaparece enseguida, es no graso, muy líquido (demasiado para el gusto de algunos usuarios) y se absorbe muy bien.

En un par de meses las diferencias son evidentes.

Para aplicarlo utiliza unas pocas gotas y ten cuidado porque al ser muy líquido tienes que cogerle el tranquillo al gotero.

No lo extiendas, solo ayuda a que penetre mediante toques o presionando suavemente con la mano sobre la piel. Si esperas unos minutos antes de ponerte la hidratante, mejor.

Si el envase de 30 ml de cristal oscuro es correcto, para un sérum tan delicado quizá la mejor opción sería uno opaco y, desde luego, el gotero no es una elección muy afortunada ya que expone constantemente el sérum a la luz y el contacto con el aire, facilitando más la oxidación temprana. Un fallo absurdo en un producto tan susceptible y con un precio más bien elevado.

Provida Organics Mille Fleurs Protecting Vitamin C Serum

Provida Organics Mille Fleurs Protecting Vitamin C Serum

 

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El sérum de Provida -marca alemana, aunque no lo parezca por el nombre- es vegano, no contiene conservantes y está hecho con materias primas orgánicas de origen controlado.

También apuesta por el ácido ascórbico y entre sus primeros ingredientes aparece el alcohol que sí tiene propiedades conservantes y solventes y mejora la penetrabilidad del producto.

INCI:

Aqua, Beta Vulgaris Root, Sorbus Aucuparia Fruit Extract, Glucose,  Glycerin, Alcohol, Ascorbic Acid, Xanthan Gum, Xylitol, Lavandula Angustifolia Oil, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Citrus Aurantium Dulcis Peel Oil, Cymbopogon Citratus Leaf Oil, Helianthemum Nummularium Extract, Clematis Vitalba Flower Extract, Erythraea Centaurium Extract,  Cananga Odorata Flower Oil, Plumbago Rosea, Verbena Officinalis Extract, Citrus Bergamia Leaf Oil, Cichorium Intybus Extract, Impatiens Capensis Extract, Mimulus Ringens Extract, Gentiana Lutea Root Extract, Scleranthus Annuus Extract, Hottonia Palustris Extract, Pelargonium Graveolens Oil, Agrimonia Eupatoria Extract, Linalool, Limonene, Citral, Citronellol, Geraniol, Benzyl Benzoate.

Una base acuosa y con varios emulgentes (como la glicerina vegetal) para dar homogeneidad a un sérum que combina elementos líquidos y aceites.

El resultado es un sérum fluido con una textura que puede recordar un poco a un gel líquido, fresco y que se aplica con facilidad.

El aloe vera está analizado anteriormente.

Para asegurar su poder hidratante a la vitamina C se unen varios azúcares (glucosa, xilitol) y polisacáridos (xanthan gum) que atraen y retienen la humedad en la piel al tiempo que crean una fina película protectora.

El resto de ingredientes es una larga lista de aceites y extractos cuya combinación refuerza el aspecto hidratante y estimulante de este sérum.

Así, el extracto de remolacha (Beta Vulgaris) contiene una cantidad importante de vitamina C y todos sus beneficios hidratantes, potenciadores de procesos como la síntesis de colágeno, regeneradores y unificadores del tono por su poder antimanchas.

Casi lo mismo se puede decir del extracto de serbal (Sorbus Aucuparia), rico en vitamina C y antioxidantes.

En realidad este sérum consigue resultados utilizando, al contrario que los anteriormente analizados, pequeñas cantidades de muchos ingredientes que conforman una especie de orquesta en la que el director podría ser la vitamina C.

Aceites y extractos no muy comúnmente utilizados en cosmética, aunque hay algunos muy conocidos, como la lavanda, la bergamota (Citrus Bergamia) o el ylang-ylang (Cananga Odorata) y otros muy utilizados en las terapias con flores de Bach.

Lo que importa es el resultado final: un sérum hidratante y regenerador que cuida la piel gracias a sus propiedades antioxidantes (no hay aceite o extracto vegetal que no los contenga en una u otra proporción), hidratantes, regeneradoras, antiinflamatorias, antisépticas, curativas, moduladoras del sebo y astringentes.

La piel recupera brillo (que no brillos) y cuerpo gracias a la mejora en la síntesis de colágeno.

El rostro se rehidrata, se densifica y se difuminan o desaparecen las líneas finas, arrugas y manchas. La superficie se aclara e iguala y se reequilibra la producción de sebo, tanto en pieles secas como en las grasas.

Aunque las pieles sensibles agradecen este sérum y sus resultados, como con todos (y más si tienen ácido ascórbico) lo recomendable es probarlo antes de empezar a usarlo.

Varios de sus ingredientes tienen propiedades que ayudan a conservar el producto, pero presta atención a cualquier cambio de color.

Penetra muy bien, no deja residuos en el rostro y es fácil de dosificar gracias a la bomba airless que mantiene el sérum aislado y protegido.

Puedes utilizarlo indistintamente de día o de noche, pero empieza despacio si no has usado un sérum con vitamina C con anterioridad: ponlo sobre la piel limpia y algo húmeda y espera a que penetre del todo antes de aplicarte la hidratante.

El envase es transparente, por lo que deberías guardarlo siempre en un lugar protegido de la luz directa.

Es no comedogénico y contiene 30 ml.

RAU Detox Cure Serum

RAU Detox Cure Serum

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Te presentamos ahora un sérum bifásico de la marca alemana RAU que tiene como principal objetivo desintoxicar la piel y sanearla, restituyendo sus funciones y renovando su aspecto.

RAU nace con la ambición de ofrecer productos de calidad, haciendo hincapié en los ingredientes y saliendo del circuito de los cosméticos vendidos a golpe de marketing y no por su calidad (como ocurre con Nezeni y otras marcas de las que hemos seleccionado para ti).

INCI:

Aqua, Caprylic/Capric Triglyderide, Prunus Amygdalus Dulcis Oil, Decyl Oleate, Squalane, Glycerin, Panthenol, Hippophae Rhamnoides Oil, Globularia Cordifolia Callus Culture Extract, Tocopheryl Acetate, Sodium Benzoate, Sodium Hyaluronate, Tocopherol, Ascorbyl Palmitate, Ascorbic Acid, Alcohol, Tetrasodium Glutamate Diacetate, Cetric Acid, Sodium Hydroxide, Potassium Sorbate, Fragance, Limonene. 

Ingredientes naturales y dos formatos de la vitamina C, el palmitato ascorbilo y el ácido ascórbico (vitamina C pura) que aparecen al final de la lista de activos (los que siguen son ya aditivos), cierto, pero lo que importa es la suma de ambos.

Con la presencia del palmitato se consigue que la fase oleosa cuente con vitamina C entre sus ingredientes, ya que esta, tanto en su forma pura como en la mayoría de sus derivados, es soluble en agua pero no en aceite.

El efecto antioxidante se refuerza con la presencia de vitamina E (tocopheryl acetate y tocopherol) que, además, hidrata, protege, cura y regenera la piel a la vez que reduce la inflamación.

Todavía hay otra vitamina en este sérum, la provitamina B5 (pantenol) que cuando penetra en la piel se convierte en vitamina B5: ofrece una gran compatibilidad con la piel, la regenera, reduce la inflamación, acelera la curación, la renovación celular e incide en la mejora de la elasticidad cutánea.

El aceite de espino amarillo comparte la alta biocompatibilidad y está especialmente indicado para pieles delicadas. Es un potente antioxidante que calma, cura y regenera el tejido epitelial.

De la desintoxicación se ocupa principalmente el extracto de globularia cordifolia que ha demostrado in vivo resultados antienvejecimiento y antiinflamatorios, así como de recuperación de la vitalidad del rostro a la vez que ayuda a la eliminación de toxinas en todos los estratos.

De la hidratación se encargan ingredientes como el escualano, las vitaminas C y E y el oleato de etilo (decyl oleate) que tiene un efecto directo sobre la barrera lipídica, protegiéndola y evitando la pérdida de humedad.

No podía faltar el ácido hialurónico para una hidratación profunda y continua.

Un sérum que logra sus cometidos enfocando su acción en la limpieza profunda y la defensa de la piel frente a los radicales libres y los tóxicos.

Piel elástica y fresca, renovada, luminosa y más joven.

Al ser un sérum bifásico es imprescindible que lo agites muy bien antes de cada uso para asegurar que las dos fases se mezclan completamente. Aplica una dosis y espera a que la piel lo absorba completamente.

Es oleoso pero no graso, penetra muy bien y deja una sensación de suavidad y comodidad inmediatas.

Tienes que usarlo a diario para ver los cambios en unas semanas y estar pendiente de que la fase acuosa no empiece a colorearse, lo que sería un indicativo de la oxidación del ácido ascórbico.

Se recomienda restringir su uso a la noche y, dependiendo de tu piel, puedes utilizarlo incluso sin añadir una hidratante (por la noche exclusivamente).

El color de la fase oleosa se debe a su composición a base de aceites y esencias y puede volverse más claro con el tiempo (no tiene ningún significado concreto ni supone que el sérum esté alterado o haya perdido propiedades).

El envase transparente permite ver las dos fases pero también expone el ácido ascórbico a la luz: cuando lo guardes hazlo en un lugar oscuro y fresco.

Es no comedogénico y contiene 30 ml.

Vidalforce Illuminated Brightening Serum

Vidalforce Illuminated Brightening Serum

 

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Otra marca española con un enfoque natural en el que los ingredientes de calidad son la prioridad.

Y de nuevo una fórmula que se decanta por la inclusión de muchos ingredientes en cantidades pequeñas para lograr una sinergia que dé los resultados deseados.

INCI:

Olea Europaea Fruit Oil, Prunus Amygdalus Dulcis Oil, Vitis Vinifera Seed Oil, Sesamum Indicum Seed Oil, Triticum Vulgare Germ Oil, Macadamia Ternifolia Seed Oil, Butyrospermum Parkii Butter, Oenothera Biennis Oil, Tocopheryl Acetate, Lavandula Officinalis Leaf Oil, Cymbopogon Citratus Leaf Oil, Calendula Officinalis Flower Extract, Rosmarinus Officinalis, Plantago Major Leaf Extract, Centella Asiatica Extract, Glycyrrhiza Glabra Leaf Extract, Camellia Sinensis Leaf Extract, Panax Ginseng Root Extract, Ascorbyl Palmitate, Citral, Geraniol, Linalool. 

Lo primero que llama la atención de este sérum es que la vitamina C está en el último puesto de la lista en forma de palmitato (los ingredientes que le siguen son fragancias presentes en las esencias y que aparecen en concentraciones lo suficientemente altas como para que tengan que listarse de forma independiente) y que no contiene ingredientes acuosos, algo realmente atípico en un sérum con vitamina C y que explica el por qué del palmitato (liposoluble).

Dejemos claro que, pese a la publicidad de la marca, aquí no hay vitamina C pura (ácido ascórbico) pero eso no impide que su sérum consiga muy buenos resultados en el tratamiento y recuperación de la piel.

Diecinueve activos trabajando juntos, entre los que volvemos a encontrar el tocoferol (vitamina E).

Los demás son aceites vegetales y extractos que comparten algunas propiedades (antioxidantes, antiinflamatorios, etc.) aunque cada uno tiene características propias que suman en el conjunto.

Entre los antioxidantes cabe destacar el aceite de semilla de uva (Vitis Vinifera), el extracto de té verde (Camelia Sinensis) y el ginseng.

De reforzar la hidratación se encargan la manteca de karité (Butyrospermum Parkii), el aceite de oliva (Olea Europea), el de almendras (Prunus Amygdalus Dulcis) y el de jojoba.

Ingredientes como la lavanda o el romero han demostrado sus muchas ventajas en el cuidado de la piel; el regaliz es un efectivo aclarante y unificador del tono y el llantén ayuda a eliminar cicatrices y marcas.

Con el aporte de cada ingrediente aquí lo que al final cuenta es la sinergia (así debe ser en cualquier buen sérum), el producto final, que realmente funciona.

Este sérum restablece la luminosidad del cutis, lo reequilibra y consigue ir eliminando arrugas, manchas, marcas, deshidratación… estimula la regeneración del manto hidrolipídico y las defensas cutáneas contra patógenos y también ante los radicales libres y los rayos UV (pero no sustituye al protector solar).

Una receta abundante pero bien diseñada.

El fluido es oleoso al tacto (no podría ser de otra forma) pero en absoluto comedogénico ni pringoso. Se absorbe muy bien y deja la piel suave, alisada y jugosa. Tiene un agradable olor a cítricos.

Es apto para todo tipo de pieles, se puede usar en el contorno de ojos (pero haz una prueba antes) y la recomendación del fabricante es que se utilice exclusivamente por las noches, sobre el rostro limpio y algo húmedo.

Ni el frasco transparente ni el gotero aplicador nos parecen elecciones afortunadas y ya sabes por qué.

Life Extension Vitamin C Serum

 

Life Extension Vitamin C Serum

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Aquí tenemos de nuevo un sérum (holandés) no con vitamina C sino de vitamina C en su forma pura, acompañado por el extracto concentrado de té verde, rojo y blanco y con el Butylene Glycol como vehículo.

INCI:

Butylene Glycol, L-Ascorbic Acid, Concentrated Tea Blend Extract.

En realidad poco hay que decir de este sérum porque su principal ingrediente está ya analizado y explicado.

Contiene un 12 % de vitamina C, una concentración suficiente para lograr todos y cada uno de los beneficios de esta, desde la hidratación a la defensa frente a la oxidación, pasando por la estimulación de la síntesis de colágeno.

Mientra el butilenglicol mejora la penetrabilidad y la hidratación, los tés aportan más activos antioxidantes y refuerzan el trabajo del ácido ascórbico.

Un sérum con un precio por encima de la media que cuenta con muchos usuarios encantados y satisfechos.

Reduce arrugas, manchas y ojeras; rehidrata y redensifica; mejora la renovación celular y la barrera cutánea; rebaja la flacidez, ilumina el rostro, lo alisa y le devuelve elasticidad.

Tendrás que estar pendiente de la posible oxidación y si empieza a cambiar de color desecharlo cuando adquiera un tono naranja.

Puedes utilizarlo también como un complemento de otros sérums que no contengan vitamina C, añadiendo unas gotas o aplicando uno después del otro (el más ligero en primer lugar).

Es adecuado para todas las pieles tanto de día como de noche pero si no has utilizado vitamina C antes empieza a usarlo dos o tres noches por semana y aumenta la frecuencia poco a poco hasta llegar al uso diario.

Si notas irritación o enrojecimiento en tu rostro no sigas usándolo. Sin embargo, recuerda que puedes sentir ciertas reacciones leves que desaparecerán.

Aplícalo sobre la piel limpia y retíralo muy bien antes de la siguiente aplicación para evitar la oxidación de los restos sobre tu cutis.

El contenido es de 1 onza, es decir, algo menos de 30 ml y el gotero… bueno, ya lo sabes, no somos partidarios.

Skin Obsession 20% Vitamin C Serum

Skin Obsession 20% Vitamin C Serum

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Con lo que nos gusta este sérum de vitamina C lo hemos dejado en el último puesto porque contiene Tetrasodium EDTA, un quelante que se acumula en el organismo y resulta difícil de eliminar de este y del entorno.

El fabricante (estadounidense en este caso) conocerá el por qué de su elección pero nos parece un detalle que estropea una fórmula por lo demás impecable, a base de ingredientes naturales.
INCI:

Aloe barbadensis Juice, Kosher Vegetable Glycerin, Rosa Moschata Seed Oil, Emulsifying Wax NF, Ascorbyl Palmitate, Vaccinium Macrocarpon  Extract, Rubus Idaeus Extract, Vaccinum Angustifoilium Extract, Tocopherol, Phenoxyethanol, Ascorbic Acid, Mannan, Salix nigra  Extract, Rosmarinus officinalis Oleoresin, Azadirachta Indica Oil, Tetrasodium EDTA, Citric Acid.

Un sérum sin agua y con la vitamina C en forma de derivado oleoso (el palmitato) situada entre los primeros activos del INCI.

Los demás activos son extractos de bayas ricas en vitaminas y con propiedades antioxidantes, regeneradoras, hidratantes, calmantes, antiinflamatorias, suavizantes, tonificantes, antisépticas, reguladoras… a las que hay que añadir que también ayudan a conservar la fórmula.

Hacia el final del INCI encontramos ácido ascórbico pero es posible que en cantidad poco significativa. Aun así, su acción se suma a la del palmitato.

Es un sérum para cualquier tipo de piel pero que puede resultar especialmente útil para pieles grasas y/o con acné.

Las diferencias se aprecian en unas semanas: piel más tersa y luminosa, manchas que desaparecen, menos arrugas; cutis más suave, liso, homogéneo y con un aspecto jugoso.

Como todos es ligero, no comedogénico, fácil de aplicar y con una gran capacidad de penetración.

Desde luego funciona muy bien y tiene la ventaja de que el envase contiene 60 ml, el doble que la mayoría de los sérums.

Frasco y aplicador perfectos, pero no sería nunca nuestra primera opción a causa de alguno de sus aditivos (que se vayan acumulando en la piel y el organismo nos quita las ganas de usarlo, tenga las ventajas que tenga).

El sérum con vitamina C

Los 7 mejores sérums con vitamina C

La vitamina C tiene el éxito que tiene porque ha resultado ser uno de los mejores y más efectivos ingredientes para la piel. Su uso continuado provoca cambios visibles en el aspecto de nuestro cutis en poco tiempo, incentivando y redirigiendo varios procesos importantes, como el de la síntesis del colágeno.

Eso no significa que pueda arreglarlo todo. No es la panacea y al final, el buen estado de tu piel dependerá siempre de factores que puedes controlar, como el cuidado diario, el ritmo de vida o la alimentación, y de otros cuyo control está fuera de tu alcance, como la herencia genética o el entorno.

Eso sí, en todos los casos la incorporación a tu rutina de un śerum con vitamina C supondrá una diferencia apreciable y múltiples beneficios.

El sérum es la herramienta perfecta para aprovecharlos todos porque consigue que cada ingrediente traspase la barrera cutánea y llegue a las zonas de la piel en las que es necesario que actúe.

Esto, sumado a su alta concentración de activos mucho más potentes que los de cualquier otro cosmético, hará que los cambios que aprecias en tu tez sean consecuencia de cambios reales en las capas profundas de la piel, lo que significa que no solo tendrás mucho mejor aspecto, sino que tu cutis estará mucho más sano, equilibrado y protegido por mucho más tiempo.

Qué puede hacer el sérum con vitamina C por tu piel

Cuando hablamos de este ingrediente hay varios aspectos que destacan:

  • Primero , es un gran antioxidante que ayuda a retardar el proceso de envejecimiento mediante la protección de la piel de los efectos nocivos de los radicales libres (compuestos de oxígeno) con todo lo que ello implica, ya que la oxidación compromete a cada célula.

Como antioxidante es capaz, además, de deshacer parte del daño causado ya por la oxidación, pero siempre es mejor evitarlo que intentar solucionarlo.

  • Segundo, aumenta la producción de colágeno debido a que, por un lado, sirve como factor auxiliar de las enzimas que controlan su calidad, y por otro, incrementa la cantidad de colágeno disponible.

Hay que recordar que el colágeno, junto con la elastina, es una proteína clave en la estructura cutánea, relacionada directamente con la resistencia y elasticidad de la piel así como con su firmeza.

  • En tercer lugar , combate la hiperpigmentación, unificando el tono de la piel y haciendo eso por lo que es tan famosa y conocida la vitamina C: devolver luminosidad y claridad al rostro.
  • En cuarto lugar, existe evidencia contrastada de que la vitamina C mejora las pieles secas no solo por su capacidad hidratante sino porque logra que la piel produzca más sustancias oleosas que juegan un papel vital en el estado de la barrera protectora de la piel. De hecho cada vez parece más clara su influencia en la regulación del sebo cutáneo lo que es una buena noticia para las pieles grasas o mixtas.
  • En quinto lugar, la vitamina C combate los signos del fotoenvejecimiento, mejora las funciones protectoras y potencia el poder antioxidante de otros ingredientes como la vitamina E.
  • Por último tiene un papel destacado en el tratamiento y la prevención del acné y otras afecciones cutáneas por sus características antisépticas, exfoliantes, antiinflamatorias, de fortalecimiento de los capilares y mejora de la microcirculación.

Para quién está indicado el sérum con vitamina C

Eligiendo los mejores sérums con vitamina C

En realidad es perfecto para todo el mundo, con independencia de la edad, el sexo, el tipo de piel o el estado de esta.

De entrada es una gran herramienta para quienes no teniendo problemas de piel desean usar ingredientes que garanticen el mejor cuidado, sobre todo a largo plazo y como prevención.

Si es tu caso, nuestra recomendación es que te decidas por un sérum con vitamina C antes de dejarte liar por publicidades que te prometen milagros gracias al polvo de cuerno de unicornio (ya sabes a qué nos referimos).

Tendrás protección antioxidante, retrasarás los procesos de envejecimiento y tu cara lucirá un aspecto envidiable, joven y fresco.

Es un ingrediente clave en la lucha contra el envejecimiento cutáneo en sus dos versiones: el natural y el prematuro, provocado por la exposición al sol y otros oxidantes.

El sol destaca como la principal fuente de este envejecimiento precoz, también conocido como fotoenvejecimiento, y el uso de la vitamina C desde la primera juventud (entorno a los 25 años o antes, si tu piel está muy castigada) protege a la piel del mismo al tiempo que evita sus consecuencias a medio y largo plazo. No olvides que el daño solar es acumulativo y no da la cara hasta que está ya instalado.

Si tu rostro acusa el paso del tiempo la vitamina C es un imprescindible, un aliado perfecto que, como ya hemos indicado, puede revertir el deterioro en parte, a veces de forma muy significativa.

Está claro que también es perfecta para pieles sensibles, con acné, manchas, marcas, ojeras, flacidez…

No hay cutis que no se beneficie de sus muchas cualidades.

Diferentes formas de la vitamina C en los sérums

La vitamina C en los cosméticos aparece en muchos formatos diferentes, siendo la más interesante en términos de eficacia probada el ácido ascórbico (AA) o L-ascórbico, la forma pura de esta vitamina.

Los sueros que la contienen son de base acuosa ya que este compuesto es hidrosoluble. En ocasiones se encapsula (es decir, se coloca en microcápsulas) en alguna clase de cera, fosfolípidos u otros componentes grasos, lo que permite usar fórmulas oleosas, pero este recurso no es demasiado común porque encarece mucho el producto.

Selección de los mejores sérums con vitamina C

Hay una gran variedad de formas diferentes de vitamina C en los sérums, pero para que cualquier de ellas sea eficaz tiene que transformarse en ácido ascórbico una vez haya penetrado en la piel.

Hay que tener cuidado en las formulaciones con el AA porque cristaliza enseguida y si el sérum no está bien formulado (con emulgentes que aporten un componente graso, que no obstructivo) puede quedarse en la superficie sin llegar a penetrar.

Los derivados más utilizados en los sérums son más estables (la vitamina C pura se oxida con facilidad, perdiendo propiedades) pero menos potentes, haciendo un trabajo más lento aunque igualmente efectivo.

Veamos los más comunes.

Glucósido de ascorbilo

Es hidrosoluble y quizás la segunda forma de vitamina C más estudiada después del ácido ascórbico.

Se trata de un azúcar muy estable y con gran capacidad de penetración que se transforma en ácido ascórbico una vez ha sido absorbido, aunque todavía se desconoce en qué medida lo hace.

Es apto para todo tipo de pieles, no irrita y por los resultados parece que tiene un índice de transformación alto, aportando los mismos beneficios que el AA sin inconvenientes pero con menor intensidad.

Su uso diario garantiza un magnífico rendimiento.

Ascorbato de tetrahexildecilo (THDA)

Es uno de los últimos derivados que han aparecido por lo que no se conoce demasiado bien todavía.

Liposoluble, parece funcionar tan bien como el propio AA con la ventaja de que penetra mejor al ser soluble en grasa (la piel es definitivamente lipofílica).

Por lo tanto tiene una alta penetrabilidad, superior incluso a la del propio ácido ascórbico y también parece tener buen índice de transformación (no hay datos concretos tampoco) y de actuación, manteniendo intactas las capacidades de la forma pura.

Es perfecta para pieles muy secas y para quienes gusten de los sérums oleosos por su liposolubilidad, pero es un producto caro y los sérums que lo utilizan también lo son.

Fosfato de ascorbilo de sodio (SAP)

Una forma de vitamina C hidrosoluble muy utilizada.

Es especialmente adecuado para productos antiacné (funciona muy bien en combinación con ellos y no por sí mismo).  Es eficaz en concentraciones bajas pero no tiene la misma capacidad de penetración que los anteriores ni que el AA y sus efectos en la síntesis de colágeno son menores.

Fosfato de ascorbilo de magnesio (MAP)

Nuestra selección de los mejores sérums con vitamina C

Una forma hidrosoluble muy utilizada a la que le faltan estudios que respalden su efectividad aunque los estudios in vitro muestran que mantiene las capacidades del AA.

No se absorbe tan bien como las dos primeras y se desconoce hasta qué punto se transforma en vitamina C.

Sus resultados son buenos pero inferiores al glucósido y el THDA (al menos por lo que se ha observado hasta ahora de este compuesto).

Ácido 3-O-etil ascórbico

Una forma hidrosoluble más, extremadamente prometedora y poco estudiada.

En principio podría contener una alta concentración de AA, pero es necesario comprobar que hay transformación de facto y en qué medida.

Penetra bien en la piel.

Ascorbato de retinilo

Esta es una forma muy interesante. Es una combinación de retinol y ácido ascórbico. Se supone que tiene propiedades de ambos, pero nuevamente encontramos que falta investigaciones que respalden sus presuntos beneficios.

Tetraisopalmitato de ascorbilo

Una forma muy utilizada que a menudo se recomienda para pieles muy sensibles. Se cree que penetra en la piel muy rápidamente pero solo cuando se utiliza en concentraciones relativamente altas.

Puedes encontrar la vitamina C en otros formatos (derivados) que reconocerás porque su nombre contiene en alguna parte la raíz ascorb-.

Posibles inconvenientes de los sérums con vitamina C

Dado que el la vitamina C pura es un ácido, necesita un entorno con un pH bajo, lo que puede resultar en productos irritantes (a mayor acidez mayor potencial irritante).

Por lo general, los productos con una concentración de hasta el 15% no causan reacciones pero en concentraciones superiores son menos seguros en ese aspecto.

Si utilizas vitamina C por primera vez como ácido ascórbico debes empezar con concentraciones moderadas e ir subiendo poco a poco para que la piel se habitúe.

En cuanto a los derivados, estos no irritan la piel en absoluto, incluso en altas concentraciónes, y tampoco precisan de un pH bajo, lo que los hace muy seguros.

Elige entre los mejores sérums con vitamina C

Otro problema del AA es que es muy susceptible a la oxidación por la exposición a la luz, al aire y a temperaturas elevadas, cosa que no ocurre con los derivados.

Cómo elegir un producto con vitamina C

El ácido ascórbico es eficaz incluso a bajas concentraciones (hasta el 1%). Se cree que su efectividad aumenta con la concentración, pero a partir del 20% se vuelve muy irritante e ineficaz (hablamos del AA, no de sus derivados).

Hay que matizar esta afirmación, porque si bien es cierto que en bajas concentraciones funciona, no funciona en todos los aspectos. Por ejemplo, se necesita un mínimo de un 8% para que tenga incidencia verificable en la mejora de la producción del colágeno.

En cuanto a los derivados de la vitamina C, como todavía no se conocen  bien es difícil decir qué concentración es la óptima para cada uno, pero sí parece claro que cuanto mayor sea mayor es la probabilidad de que los resultados sean los deseados. Y viceversa.

¿Cómo saber qué concentración tiene cada suero?

No es fácil si el fabricante no lo indica. El puesto que un derivado ocupe en la lista de ingredientes (INCI) es una pista importante: cuanto más arriba de la lista aparece un compuesto más concentración del mismo habrá en el sérum.

La importancia del envasado en lo sérums con vitamina C

Quizás el mayor problema con el ácido ascórbico -por el cual es odiado por todos los químicos cosméticos- es que se descompone rápidamente cuando entra en contacto con el agua y el aire, perdiendo así sus propiedades.

Incluso los productos debidamente formulados con vitamina C y envasados ​​al vacío son efectivos durante no más de seis meses una vez abiertos.

Es fácil detectar el deterioro por el cambio de color: el ácido ascórbico es incoloro e inodoro. Cuando el sérum empieza a amarillear es señal de que la oxidación ha empezado. No es peligroso pero sí poco útil.

Mientras el color sea amarillo claro todavía se puede utilizar el sérum sin problemas, pero cuando empieza a hacerse naranja es hora de dejarlo.

Los sérums con vitamina C que ya tienen un color oscuro porque utilizan algún tipo de tinte no son recomendables: es uno de los trucos que se emplean para enmascarar la oxidación.

Por otro lado hay sérums con cierto color, sobre todo si contienen aceites y/o esencias o algún otro ingrediente con color propio.

Se deduce de esta información que el mejor envase tiene que ser oscuro u opaco y con un aplicador que evite que esté constantemente expuesto a la luz y al contacto con el aire, lo que descarta los goteros, muy utilizados pero poco convenientes.

Los derivados no plantean estos problemas pero es mejor, en cualquier caso, que los envases de cualquier sérum cumplan con las condiciones indicadas, ya que no solo la vitamina C es susceptible de degradarse. Sin ir más lejos, las esencias son tremendamente volátiles y cuanto más hermétido y aislante sea su contenedor, mejor.

El sérum con vitamina C y otros ingredientes

Guía de los mejores sérums con vitamina C

Los sérums en los que se utiliza alguno de los derivados del AA no plantean ningún problema ya que estos son compatibles con cualquier ingrediente (nuestra recomendación es que busques los más naturales y prescindas de aceites minerales, siliconas y demás).

El ácido ascórbico condiciona más la fórmula al necesitar un pH bajo, así que hay algunos ingredientes incompatibles ya que no son efectivos en entornos tan ácidos o pueden cambiar químicamente en ellos (como ocurre con la niacinamida o vitamina B3).

Los retinoides (vitamina A y derivados) no se deben formular con la vitamina C, pero puedes utilizar un sérum que los contenga por las noches (y el de vitamina C durante el día).

El mejor momento para un sérum con vitamina C

El suero de vitamina C se suele recomendar por la mañana porque es un antioxidante y te protegerá durante todo el día, pero cuando también lo usas por la noche estás aprovechando sus otros beneficios en el mejor momento para la piel, cuando cumple con sus funciones de reparación y regeneración de forma más efectiva.

En principio la vitamina C se puede utilizar a diario, aunque algunos sérums son especialmente fuertes y es mejor usarlos dos o tres veces por semana.

Puesto que la piel la retiene durante 72 horas no estará sin ella en ningún momento.

El sérum con vitamina C y el protector solar

A la pregunta de si debes utilizar protector solar con tu sérum de vitamina C en cualquiera de sus versiones la respuesta es sí, principalmente porque el protector solar debería estar siempre presente en tu rutina diaria.

Desde luego parece incoherente utilizar un ingrediente antioxidante y antiedad y no proteger la piel de su peor enemigo, el sol.

Si optas por un sérum con ácido ascórbico y en una concentración elevada no puedes permitirte el lujo de no usar protector solar porque tu piel estará más sensible y reactiva a la luz ultravioleta (es un ácido que exfolia la piel y la vuelve más sensible porque la irrita también, aunque tú no lo notes).

Si tu sérum contiene ácidos cítricos (muy usados con la vitamina C como aditivos conservantes) pon especial cuidado porque son fotosensibilzadores o deja ese sérum para usarlo exclusivamente por la noche.

No puedes prescindir del sérum con vitamina C

Por qué un sérum con vitamina C

Así de claro te lo decimos.

No es casualidad que sea uno de los ingredientes más demandados por los consumidores a la hora de comprar un sérum ni que muchos sérums lo incorporen.

Unas pinceladas sobre la vitamina C

La vitamina C es la más estudiada de entre todas las vitaminas, lo que quiere decir que es la más conocida y todo lo que se sabe y se va comprobando sobre sus efectos en la piel viene a afianzar la buena prensa que tiene.

Antes de meternos en faena, ahí van unos cuantos datos sobre la vitamina C y su importancia en nuestra salud.

Se trata de una vitamina esencial, es decir, que el cuerpo no produce por sí mismo, así que necesita un aporte que, además, tiene que ser diario porque el organismo la utiliza en muchos procesos metabólicos fundamentales y elimina el sobrante todos los días, lo que significa que no existe el peligro de un exceso a no ser que consumas cantidades ingentes de la misma y en estado puro, o lo que es lo mismo, sintetizada.

Su falta puede provocar trastornos importantes y enfermedades graves  como el escorbuto, que supuso en la antigüedad un gran problema. Afortunadamente hoy en día la dieta garantiza los mínimos sobradamente.

Es imprescindible para la absorción del hierro, la síntesis del colágeno (que tiene a su vez un papel primordial no solo en la salud y juventud de la piel, sino en los huesos, músculos, tendones, articulaciones, vasos sanguíneos y en general, todos los tejidos), la curación y cicatrización de heridas o lesiones, la lucha contra los radicales libres (que afectan a las células de todo el organismo, no solo a la piel), el correcto funcionamiento del hígado y el sistema digestivo así como del sistema inmune, el corazón, la producción de hormonas, la hidratación y resistencia de los tejidos y mucosas y el mantenimiento de los niveles saludables de energía.

En teoría con las cantidades que ingerimos mediante la dieta tenemos más que suficiente, pero esta teoría hace aguas si la analizamos mínimamente:

  • En muchas ocasiones nuestra dieta es abundante, sí, pero no tan sana como debería.
  • El estrés de la vida actual también es una fuente de cansancio y oxidación.
  • El tabaco aumenta mucho la necesidad de vitamina C porque acelera su pérdida y además, los tejidos necesitan más para contrarrestar el daño que les produce.
  • La exposición al sol en cualquier época del año dispara la oxidación de los tejidos, sobre todo -pero no únicamente- la de la piel.
  • La contaminación también oxida y disminuye la cantidad de vitamina C.

Así, sin que de entrada exista un riesgo de llegar a una carencia preocupante, lo cierto es que puede ocurrir que la ingesta diaria no dé para cubrir las necesidades holgadamente y garantizar el mejor estado de todos los procesos en lo que está implicada.

El sérum y la vitamina C

El sérum con vitamina C para la piel

Es fácil llegar a la conclusión de que si el cuerpo no tiene la suficiente cantidad de vitamina C para funcionar en las mejores condiciones, la piel tampoco, con la desventaja de que es nuestro mayor órgano y el que continuamente está en contacto con el mundo exterior y, por lo tanto, el más expuesto.

Pero hay más: una piel perfecta necesita de un aporte tópico de vitamina C para estar por encima de la media, ya que hay beneficios que no se pueden obtener solo con la ingesta o, dicho de otra manera, incluso con los niveles óptimos de vitamina C, si quieres una piel espectacular tienes que «dársela de beber»directamente.

A la piel le afectan la oxidación en todas sus versiones (el sol es el mayor peligro en este sentido, con diferencia), la falta de hidratación y la degeneración del tejido conectivo (también llamado conjuntivo), formado básicamente por el colágeno y la elastina.

Lo que es peor: es imposible evitar que estos problemas se reflejen en el cutis de muy diferentes formas, ninguna de ellas agradable ni estética: deshidratación y sequedad, manchas, arrugas, señales y cicatrices, etc.

Las hidratantes, con todas las ventajas que supone su uso diario, no pueden atajar estos inconvenientes más que en las capas superficiales de la piel, las más externas de la epidermis.

El gran inconveniente es que la mayoría de ellos tienen su origen en las capas profundas de la epidermis y en la dermis, lugares a los que ni la mejor hidratante del mundo puede llegar (aquí te explicamos por qué con detalle).

Para actuar en estas zonas inasequibles de la piel hace falta un producto que supere fácilmente la barrera cutánea y pueda penetrar hasta alcanzar esos estratos ocultos.

También es imprescindible que este producto pueda hacer algo más que un mero trabajo cosmético (estético), porque tiene que ser capaz de suplir las carencias de la piel pero, por encima de todo, tiene que conseguir arreglar lo que no funciona y estimular los mecanismos que se van deteriorando.

Hace falta, pues, un producto que cure, que esté más cerca de lo farmacéutico que de lo cosmético.

Hablamos del sérum, cuyas principales características son:

  • Moléculas muy pequeñas que penetran en la piel con facilidad y rapidez.
  • Ingredientes potentes.
  • Alta concentración de activos (incluso más de un 70% frente a la de las cremas que suele estar entre un 4 y un 10% en el mejor de los casos).
  • Todos son ligeros, más o menos fluidos y no comedogénicos (no obturan los poros), ya que de otra forma la piel no podría absorberlos.
  • Se precisa muy poca cantidad en cada aplicación para cubrir el rostro, el cuello y el escote gracias a su concentración y su fluidez.

Solo un sérum con vitamina C puede aportarte todos y cada uno de sus beneficios en todas y cada una de las capas de la piel.

Y lo hace magníficamente.

Todos los beneficios del sérum con vitamina C

El sérum con vitamina C es mejor

Bueno, ya sabes que los titulares tienen que ser llamativos. Para curarnos en salud reconocemos que es posible que alguno de los muchísimos beneficios de los sérums con vitamina C se nos quede en el tintero… incluso que en el tiempo que pase desde la escritura de este artículo a su publicación se descubran nuevas maravillas sobre este ingrediente casi mágico.

Pero vamos a intentar se exhaustivos.

Tienes que saber que la vitamina C es perfecta para cualquier tipo de piel y mejora todos los sérums en los que está presente, traten el problema que traten. Puedes comprobarlo en nuestro análisis de los mejores sérums con vitamina C.

El sérum con vitamina C es antioxidante

La vitamina C está considerada como uno de los antioxidantes más potentes y efectivos.

La oxidación es un proceso natural y necesario y para combatirlo o limitarlo el organismo cuenta con recursos suficientes y muy efectivos. Sin embargo, cuando la oxidación se descontrola y el cuerpo no puede responder se produce el llamado estrés oxidativo, que nos deja a merced de sus nefastas consecuencias (Así es un sérum antioxidante).

Para la piel (que tiene sus propias defensas oxidativas) estas consecuencias se traducen en todo aquello que identificamos con la mala salud cutánea y la vejez: sequedad, arrugas, manchas, cicatrices, falta de elasticidad, aspecto apagado y gris, flacidez, etc.

La buena noticia es que los antioxidantes no se limitan a frenar la oxidación en curso ni a prevenirla, sino que son capaces de revertir el daño que ya está hecho y en este sentido el trabajo de la vitamina C en el rostro es muy visible cuando se utiliza a diario.

Como el poderoso antioxidante que es, la vitamina C repara, mejora y previene los efectos de la oxidación:

  • Reduce la muerte celular prematura y las posibilidades de que el ADN resulte afectado.
  • Reduce la liberación de citocinas, que son compuestos inflamatorios.
  • Reduce el daño resultante de la exposición a la luz ultravioleta (UV).

Casi todos los beneficios de la vitamina C se derivan de su acción antioxidante, como vamos a ver.

El sérum con vitamina C protege la piel del sol

Desde luego no realiza las mismas funciones que los protectores solares ni puede sustituir a estos, pero mejora la respuesta cutánea a la agresión solar.

La luz ultravioleta hace disminuir la cantidad de vitamina C presente en la piel y los efectos varían dependiendo de la intensidad y el tiempo de exposición, así que la aplicación tópica en sérum garantiza una mayor y mejor protección que a la larga redunda en una mayor resistencia y una menor incidencia de los daños y el fotoenvejecimiento.

Lo que no significa que puedas prescindir del protector solar o que puedas abusar del sol: no olvides que es el principal causante del deterioro prematuro de la pie en todos los aspectos.

De hecho, si quieres una protección fabulosa, utiliza a diario sérum con vitamina C y un bloqueador solar con un FPS de 50+ o superior.

Conoce a fondo el sérum con vitamina C

El sérum con vitamina C devuelve tersura a la piel

Es uno de lo grandes estimuladores de la síntesis del colágeno y el colágeno es vital para mantener la piel firme y elástica.

Las moléculas de colágeno son demasiado grandes para penetrar el la piel, pero existen muchos activos que mejoran su producción y los mecanismos que la regulan, siendo la vitamina C uno de los mejores entre estos.

Los procesos cutáneos van degradándose con el tiempo pero el ácido ascórbico (vitamina C) consigue revitalizarlos a ojos vista.

La oxidación afecta a los lípidos, las proteínas y el ADN de las células: el colágeno y la elastina son la proteínas encargadas de dar cuerpo, flexibilidad y resistencia a la piel, son algo así como el andamiaje de esta.

Un estudio publicado en septiembre de 2015 demostró que la aplicación tópica de vitamina C aumentó la producción de colágeno entre todos los participantes en el estudio independientemente del grupo de edad al que pertenecieran. Los participantes del estudio notaron los efectos después de 40 días de tratamiento y estos fueron incluso mejores tras 60 día de aplicación.

El sérum con vitamina C reduce las manchas

Hay estudios que revelan la relación entre el uso tópico de vitamina C y la reducción de la síntesis de melanina, que es la responsable directa de la aparición de manchas asociadas a la exposición solar, la edad y los cambios o las alteraciones hormonales, así como a algunos medicamentos fotosensibilizadores.

El sérum con vitamina C estimula la renovación celular

Gracias a su suave efecto exfoliante promueve la limpieza profunda de la piel y la eliminación de las partículas de suciedad, los restos de maquillaje y la células epiteliales muertas que no se desprenden por sí mismas, siendo a veces las causantes de infecciones y brotes de acné.

Esta labor facilita y dinamiza enormemente la constante renovación celular que tiene lugar el todas las capas cutáneas.

El sérum con vitamina C combate las bacterias

Efectivamente, tiene propiedades antibacterianas que unidas a la estimulación del sistema autoinmune cutáneo la convierten en uno de los mejores aliados para las pieles grasas y/o con acné.

Además regula la producción del sebo natural.

El sérum con vitamina C es un increíble antiinflamatorio

Sérum y vitamina C hacen la pareja perfecta

Ya lo hemos mencionado pero es preciso insistir porque no hay piel que no sufra algún grado de inflamación ya que esta es una de las primeras respuestas del organismo ante cualquier agresión y la piel está sometida a continuas agresiones.

Tengas la piel seca, grasa, mixta, sensible e incluso normal, siempre estará expuesta y dispuesta a inflamarse a la menor provocación. Los efectos calmantes y reparadores de un buen ingrediente antiinflamatorio son necesarios a diario.

El sérum con vitamina C elimina cicatrices y marcas

La combinación de varios de sus increíbles efectos se manifiesta, efectivamente, en la desaparición de cicatrices y marcas del rostro por dos vías principalmente:

  • La exfoliación va eliminando las capas externas de la piel y promoviendo su renovación con células sanas.
  • El equilibrio en la melanogénesis (producción de melanina) va suprimiendo las diferencias en el tono que este tipo de señales dejan en la superficie cutánea.

El sérum con vitamina C es un gran hidratante

Evita la pérdida excesiva de humedad, mejora la barrea cutánea, la línea de defensa básica de la piel, atrae la humedad y ayuda a retenerla, y más cuando se combina con otros ingredientes hidratantes.

Se sabe que el uso tópico de la vitamina C promueve la síntesis de los lípidos cutáneos, lo que explica en parte cómo trabaja para la mejora del estrato córneo (la capa más exterior de la epidermis).

El sérum con vitamina C mejora las defensas y la circulación de la piel

Otra de las formas en que contribuye a un cutis sano y perfecto: tanto en la epidermis como en la dermis tenemos receptores que se conectan con el sistema inmune y en la dermis existen capilares que transportan los nutrientes y limpian las toxinas, por lo que una microcirculación cutánea óptima es una garantía de piel drenada, limpia y oxigenada.

El sérum con vitamina C es apto para todas las pieles

Sérum con vitamina C para todas la pieles

Y tiene beneficios específicos para cada una, así como para cualquier problema.

Las pieles extremadamente sensibles pueden necesitar concentraciones más bajas de este ingrediente, pero nunca deberían privarse de utilizarlo y aprovechar todos sus beneficios: la vitamina C aplicada directamente sobre la piel es hasta 20 veces más potente que ingerida.

Diferentes formatos de la vitamina C en un sérum

A la hora de formular un sérum con vitamina C pura surgen algunos inconvenientes derivados de la naturaleza de esta:

  • Es muy intestable.
  • Necesita un pH bajo, muy ácido, para ser efectiva.
  • Se oxida y degrada rápidamente por efecto de la luz, el contacto con el aire y la temperatura.

Por lo tanto, para hacer un sérum con vitamina C pura es necesario tener todos estos puntos en cuenta.

Un sérum con un pH definitivamente ácido (de alrededor del 3.5, siempre por debajo de 4) no es apto para todas las pieles y puede resultar irritante para muchas de ellas.

El pH ácido condiciona la fórmula impidiendo que se puedan añadir algunos ingredientes, como la niacinamida (vitamina B3), que precisan un entorno menos ácido para resultar efectivos.

Los sueros con vitamina C pura (ácido ascórbico o L-ascórbico) tienen una vida media limitada y propensión a la oxidación.

En este punto es importante dejar claro que la vitamina C es transparente, no es naranja ni amarilla. De hecho, te recomendamos encarecidamente que no te fíes de los sérums con vitamina C que presenten coloraciones desde amarillentas hasta marrón oscura, porque en muchas ocasiones se les añade color para disimular un posible deterioro del producto y más si tienen colorantes añadidos.

Porque, efectivamente, la mejor forma de detectar si tu sérum con vitamina C pura se ha estropeado es el cambio de color.

¿Es peligroso? No, solo molesto.

Cuando la vitamina C comienza a degradarse pierde eficacia y si te la aplicas puede ocurrir que tu rostro adquiera un cierto tono oscuro, anaranjado, que es solo antiestético (o, al menos, extraño) pero que desaparece en unos días. Eso sí, mejor que no lo expongas a la luz solar directa cuando te has aplicado sérum algo oxidado (un buen protector solar es la mejor opción).

Cómo elegir un sérum con vitamina C

También es importante que sepas que una vez aplicado un sérum con vitamina C es imposible retirar esta por completo, debido a que penetra mucho y rápidamente. De hecho, cuando se aplica por vía tópica pueden quedar reservas de la misma en la piel durante algunos días (hasta cuatro).

Para evitar los problemas de la vitamina C pura esta suele formularse con conservantes y antioxidantes, siendo dos de sus mejores aliados la vitamina E (un extraordinario antioxidante) y el ácido ferúlico, un trío que, además, es perfecto para el cuidado de la piel.

Pero la industria farmacéutica y la cosmética han encontrado la forma de superar los inconvenientes de la vitamina C pura mediante la creación de diversos derivados de esta que nunca son tan potentes pero, a cambio, resultan mucho más estables y son aptos para todas las pieles, al no necesitar de entornos ácidos.

El ácido ascórbico o el L-ascórbico son efectivos en proporciones que van desde el 8% hasta el 20%: por debajo del 8% no tienen repercusiones reales ni duraderas en la piel y por encima del 20% son irritantes, perdiendo a la vez efectividad.

¿Cómo funcionan los derivados? Digamos que la vitamina C en ellos está enmascarada o disimulada, pero en cuanto alguno de estos derivados entra en contacto con la humedad la vitamina C que contienen se «manifiesta» como tal. Dicho de otro modo: cuando empiezan a penetrar en la piel se convierten en vitamina C pura, pero no sin que haya una pérdida en el  porcentaje.

Esto significa que si un sérum contiene un derivado de la vitamina C en un 20%,  a la piel no le llegará nunca un 20% sino bastante menos.

Lo que explica por qué algunos sérums presumen de tener más del 20% de vitamina C: no es ácido ascórbico y a tu dermis no llegará ni el 10% (la conversión media de cualquier derivado está entorno al 3-4 %).

Si los derivados son menos potentes que la forma pura de este compuesto tienen otras ventajas que son las que los han colocado en primera línea: son estables, no son irritantes y admiten formulaciones muy variadas, lo que les permite combinarse con éxito con todo tipo de ingredientes.

Para reconocer la vitamina C en un sérum tienes que buscar el nombre «Ascorbic Acid»; los derivados se reconocen porque alguno de los términos de su nomenclatura tiene la raíz «ascorb-«.

Vamos a ver más de cerca alguno de ellos, los más utilizados, con su nomenclatura INCI.

Glucósido de ascorbilo (Ascorbyl Glucoside)

Descubre el sérum con vitamina C

Se trata de una combinación de vitamina C con glucosa (un azúcar) que es hidrosoluble y muy estable, admite un amplio rango de pH y una vez que la piel lo absorbe una enzima llamada alfa-glucosidas lo descompone en ácido l-ascórbico puro.

Penetra con facilidad y tiene todas las ventajas de la vitamina C sin ningún inconveniente y aunque es menos potente se puede utilizar a diario sin problema, incluso mañana y noche.

El que esté combinada con un glucósido incrementa su poder hidratante.

Hoy por hoy es el derivado más conocido de la vitamina C y el mejor en todos los aspectos: penetrabilidad, conversión y capacidades iguales (aunque con potencia menor) a las de esta como antioxidante, antiedad, hidratante, estimulador del colágeno, aclarante, etc.

Fosfato de ascorbilo de magnesio (Magnesium Ascorbyl Phosphate)

El derivado más estable junto con el glucósido de ascorbilo, parece mantener también todas las propiedades de la vitamina C y mejora la hidratación.

Son sales solubles en agua que pueden aparecer en el INCI como Ascorbyl Phosphate y que también son conocidas como MAP.

No está claro su índice de conversión y su penetrabilidad es relativa, pero obtiene buenos resultados in vitro en todos los aspectos.

Fosfato de ascorbilo de Potasio (Sodium Ascorbyl Phosphate)

Siendo similar al anterior, sus resultados no son los mismos en absoluto: tiene poca penetrabilidad en comparación con el ácido ascórbico (AA)y otros derivados de este aunque es estable hasta un pH de 7 (como lo es el MAP).

También conocido como SAP, parece ofrecer una ayuda extra en casos de acné y ser una buena alternativa al AA aun cuando como antiedad se quede un poco corto con respecto a este.

Palmitato de ascorbilo (Ascorbyl Palmitate)

Este derivado es, a diferencia de los anteriores, liposoluble (necesita un entorno oleoso) y es estable en un pH neutro (entre 5-6).

Todavía no está claro hasta qué punto se convierte en ácido ascórbico (pese a que penetra con mucha facilidad) ni si tiene efectos claros en la pigmentación o en la síntesis de colágeno aunque parece que realmente conserva todas o casi todas las propiedades del ácido ascórbico; sí está demostrada su eficacia como fotoprotector.

Ascorbato de Tetrahexildecilo (Tetrahexyldecyl Ascorbate)

La vitamina C y el sérum son un equipo perfecto

También conocido como Tetra-isopalmitato de ascorbilo (Ascorbyl Tetraisopalmitate), es un éster liposoluble de la vitamina C que penetra muy bien y es muy estable en un pH inferior a 5 (el de la piel está entre 4.5 y 6, dependiendo de cada individuo y de la zona del cuerpo).

No se conocen sus efectos en vivo ni su índice de transformación, pero sí parece conservar todas las capacidades de la propia vitamina C, lo que le postula como un prometedor derivado del ácido ascórbico.

Aunque puedes encontrar otros derivados de la vitamina C estos son los más comunes y utilizados.

¿Cuál es la mejor opción?

Depende de muchos factores y te va a tocar a ti decidir qué sérum elegir y con qué tipo de vitamina C te gusta más o te va mejor.

Ningún derivado se puede igualar a la vitamina C pura pero tampoco plantea los mismos problemas o riesgos.

Desde luego es importante que te asegures de que, sea en la forma que sea, tu sérum contiene suficiente cantidad de ácido ascórbico (puro o convertido) como para marcar un antes y un después en tu piel.

Cómo elegir un śerum con vitamina C

La incompatibilidad de la vitamina C pura con otros ingredientes está marcada principalmente por el pH de la fórmula.

Así, algunos compuestos no pueden ser incorporados con éxito a fórmulas muy ácidas y otros pueden elevar la acidez a niveles no recomendables.

Ya hemos citado la niacinamida, que en un medio ácido se convierte en ácido nicotínico, pero combinada con derivados del AA que soporten u pH superior no supone ningún problema.

El uso combinado de vitamina C y otros ácidos (como los AHA y los BHA) no es la mejor opción porque se obtiene un producto potencialmente irritante.

Tenlo en cuenta cuando utilices ambos ingredientes también en productos distintos y distancia el uso entre unos y otros.

En cuanto a los derivados del AA estos pueden combinarse sin problemas con prácticamente todos los ingredientes, a no ser que haya algún problema de compatibilidad con el pH muy específico.

Lo mismo ocurre con el retinol (vitamina A) y sus derivados (retinoides): si quieres combinar el efecto de ambos ingredientes utiliza la vitamina C durante el día y deja la A para la noche -ya que es fotosensibilzadora-, asegurándote de limpiar muy bien tu rostro entre uno y otro.

En cuanto a los ingredientes que combinan bien con la vitamina C, se puede decir que a excepción de los mencionados el resto hacen un equipo fantástico con ella: los hidratantes, los antioxidantes, los regeneradores… todos mejoran cuando se les incorpora.

Una de las parejas con más éxito en los sérums es la formada por la vitamina C y el ácido hialurónico (para saber más sobre este compuesto superhidratante y antiedad, cotillea nuestro artículo sobre el sérum con ácido hialurónico).

Descubriendo el sérum con vitamina C

En realidad, a la hora de elegir un sérum con vitamina C hay varias consideraciones de importancia a tener en cuenta:

  • La cantidad de vitamina C debe ser suficiente: si es pura, entre el 8 y el 20 % y si es un derivado ha de contener bastante como para que al transformarse la proporción en la piel llegue a ser signficativa.

Es conveniente empezar con un sérum que tenga una concentración moderada de vitamina C y luego ir incrementando esta, sobre todo si se trata de ácido ascórbico y no de cualquier derivado.

Si la vitamina C (en cualquier versión) aparece entre los primeros puestos del INCI puedes tener la tranquilidad de que marcará una diferencia en tu piel; si lo hace en los últimos es posible que apenas notes sus efectos.

  • Un sérum con vitamina C pura suele ir acompañado por vitamina E (tocoferol o tocopherol en el INCI), ácido ferúlico (ferulic acid), glutatión (glutathione) y/o algún otro antioxidante potente que ayude a prolongar su vida útil.
  • Recuerda lo que ya te comentamos y desconfía de los sérums con colores amarillos, anaranjados o marronáceos (a no ser que el color pueda achacarse a algún ingrediente concreto).
  • Los śerums con vitamina C deben presentarse en envases oscuros u opacos para eliminar el riesgo de exponerlos a la luz.
  • Para un śerum con vitamina C -en la forma que sea- elige siempre un aplicador de bombeo con sistema airless ya que los goteros aumentan considerablemente las probabilidades de que se estropee.
  • Prueba el sérum antes de aplicártelo: la vitamina C puede producir sensaciones extrañas, como hormigueo, algo de calor… son normales, sobre todo cuando no la has utilizado con anterioridad y suelen desaparecer en poco tiempo. Si la reacción es virulenta tendrás que buscar un sérum con menor concentración, con otra formulación o dejarlo (en raras ocasiones, con pieles muy sensibles o dañadas puede pasar).
  • Los derivados son menos potentes que la versión pura de esta vitamina, pero ofrecen muchas ventajas y en un sérum todas, si eliges el adecuado para tu piel, porque el uso diario dará los frutos esperados sin riesgos.
  • Si notas que tu sérum con vitamina C pura te resulta algo irritante espacia su uso y limítalo a dos o tres veces por semana.

Aplicar un sérum con vitamina C

Aunque no tiene un misterio especial tiene sus cuatro normas que no debes saltarte.

  • Tu piel debe estar siempre muy limpia antes de aplicarte el sérum, y más si tiene vitamina C, que puede oxidar los restos de suciedad, grasa, piel muerta, etc.
  • Haz una prueba en una pequeña zona de la piel antes de empezar a utilizar el sérum con vitamina C (o cualquier sérum).
  • Utiliza muy poca cantidad porque si te pasas la piel no absorberá el sobrante y tendrás que retirarlo (el sérum está hecho para que penetre, no para que se quede en la superficie y ahí puede resultar incómodo).
  • Como la mayoría de sérums con vitamina C son de base acuosa, la mejor forma de aplicarlo es con presión sobre el rostro o bien con toques, en vez de extenderlo. Si tienes la piel un poco húmeda, mejor.
  • Aunque penetran y se absorben en cuestión de segundos es mejor dejar pasar algunos minutos antes de aplicarte la hidratante.
  • Si tu sérum es de vitamina C pura (ácido ascórbico o L-ascórbico) evita la zona del contorno de ojos.

En Aprende a aplicar el sérum tienes más información y algunos trucos que pueden resultarte útiles.

Algunos mitos sobre la vitamina C

Conoce los sérums con vitamina C

La vitamina C mancha la piel

Sí, si está oxidada, pero no hace que en tu piel aparezcan manchas. Dicho de otra manera: la vitamina C es fotosensible (ya lo hemos indicado) pero no fotosensibilizante, es decir, que sí se altera al contacto con la luz pero no provoca alteraciones en la piel ni reacciones ante el sol.

El problema es que al oxidarse cambia de color y tiñe la piel, como ya hemos visto. Pero el problema está en el sérum no en tu piel. Lo más que puede pasarte es que tengas un cierto tono durante unos días o que se te manche la ropa.

Con un sérum con vitamina C en buen estado eso no te va a pasar en la vida.

La vitamina C es fotoprotectora 

No per se. Estimula y mejora las defensas de la piel frente a los rayos UV y los radicales libres originados por el sol pero, desde luego, no sustituye a un protector solar.

Eso sí, un sérum con vitamina C y un buen protector solar, de amplio espectro y un FPS de 50+ como mínimo, son una pareja perfecta para prevenir el daño solar en el cutis.

Es mejor usar el suero de vitamina C cuando se está tomando el sol

No. En cierto modo es una tontería, porque el sol rebaja mucho la cantidad de vitamina C en la piel y ponértelo antes de tomar el sol tiene poco sentido.

Por lo tanto, para tomar el sol lo mejor es un protector solar adecuado y dejar el sérum para después.

Ya sabes: una buena ducha, la piel bien limpia, sérum con vitamina C para reponerla, hidratante y protector (sí, de nuevo, a no ser que ya sea de noche).

Si estás de vacaciones en un lugar de sol, deja tu sérum con vitamina C para las noches durante las mismas.

El sérum de vitamina C no es apropiado para pieles sensibles

Esperamos que a estas alturas lo tengas claro: lo es, sobre todo si eliges un sérum con un derivado, que no te va a irritar.

Lejos de estar desaconsejada, puede ser uno de los mejores ingredientes para tu piel sensible por sus muchos beneficios, entre los que están los de recuperar la barrera cutánea, limpiar la piel, ayudar en la cicatrización, hidratar, proteger, etc.

El sérum con vitamina C puede manchar la piel o los poros

La vitamina C y el sérum

No si haces una limpieza correcta de tu cutis.

Al ser fácilmente oxidable, si quedan restos en tus poros se degradarán y oscurecerán. De nuevo es un problema del sérum no de la piel y se evita con la doble limpieza diaria (mañana y noche) y alguna limpieza extra de vez en cuando (una mascarilla, una exfoliación…).

El sérum con vitamina C se puede guardar en la nevera

Cierto. No solo se puede, sino que es mejor hacerlo así, sobre todo cuando se trata uno con ácido ascórbico.

La nevera es un lugar oscuro y mantiene en suero frío, lo que alargará su vida, reduciendo las posibilidades de que se oxide (es el calor el que degrada la vitamina C).

Si no quieres hacerlo así guarda el sérum en un lugar fresco, oscuro y seco, después de haberlo cerrado perfectamente (cuando el dosificador es un gotero).

Los efectos del sérum con vitamina C se ven de inmediato

La verdad es que es así y es uno de los motivos por los que es tan popular y apreciado: casi desde la primera aplicación tu piel recupera luz y frescura.

Pero si quieres resultados realmente sorprendentes tienes que usarlo a diario durante varias semanas. Luego, simplemente, no querrás dejarlo.

¿Eres el tipo de persona que se atreve con todo? ¡Fantástico! También te enseñamos a hacer sérum casero con vitamina C. ¡No te lo pierdas!

Sérum casero con vitamina C paso a paso

Cómo se hace sérum casero con vitamina C

Si todavía no has probado el sérum con vitamina C pero has oído maravillas de él solo te podemos decir que son todas verdad… y más.

Para conocerlo a fondo te remitimos a nuestro artículo No puedes prescindir del sérum con vitamina C en el que podrás descubrir con todo lujo de detalles por qué la vitamina C es uno de los mejores ingredientes que puede contener un sérum y por qué el sérum es la mejor forma de llevar la vitamina C a tu piel.

Siendo menos exhaustivos, también aquí te vamos a descubrir las maravillas de la vitamina C y por qué el sérum es el mejor medio para aplicarla en tu rostro y conseguir así gozar de todos sus beneficios.

La vitamina C y la piel

La vitamina C pertenece a las llamadas vitaminas esenciales, aquellas que nuestro cuerpo no sintetiza pero sí necesita para funcionar correctamente y que son prácticamente todas a excepción de la vitamina K y la D (las podemos sintetizar en pequeñas cantidades que, normalmente, son suficientes).

Es fundamental para muchos procesos y para garantizar la salud general del organismo y la de algunos órganos en concreto, entre ellos la piel.

La adquirimos mediante la ingesta, siempre y cuando hagamos una dieta razonablemente equilibrada y sana, pero para que tu piel se beneficie de sus muchas propiedades tienes que aplicarla directamente sobre ella, no hay forma de que lo consigas únicamente tomándola en cantidades suficientes.

La vitamina C en la piel disminuye muy rápidamente cuando esta está expuesta al sol, así que te recomendamos encarecidamente (¡qué expresión más solemne! ¿verdad?) que siempre que vayas a estar al aire libre utilices un protector solar (en realidad deberías hacerlo a diario, con o sin sérum de vitamina C).

Por qué la vitamina C en sérum

Cómo hacer sérum casero con vitamina C

Porque necesitas que llegue a toda tu piel.

El trabajo que la vitamina C realiza en tu cutis se lleva a cabo sobre todo en las capas no visibles de la epidermis y de la dermis, donde se producen la elastina y el colágeno, la melanina y donde tienen lugar los procesos de regeneración y protección, entre otros.

El sérum es un fluido no graso con una gran capacidad de penetración, así que llega sin problemas a todos los estratos cutáneos. Como es un concentrado de activos muy potentes estos se encargan de hacer labores bajo la superficie que ningún otro activo puede realizar si no va en el vehículo adecuado.

Son sus pequeñas moléculas las que le permiten traspasar la barrera epidérmica sin problema, mientras que el resto de productos para el cuidado facial están hechos con moléculas mayores, incapaces de sortear dicha barrera.

La vitamina C pura tiende a cristalizar enseguida, lo que de entrada impediría su absorción, pero formulada con los emulgentes adecuados sí puede ser absorbida sin problema.

Para el tema que nos ocupa, los śerums caseros con vitamina C no pueden hacerse simplemente con agua y vitamina C ni con ninguna otra fórmula que sea a base de excipientes exclusivamente acuosos.

Por otro lado la vitamina C pura (ácido ascórbico) es soluble en agua y no en un medio oleoso, de ahí la necesidad de uno o varios emulgentes, que son compuestos capaces de estabilizar mezclas de ingredientes que de entrada no son miscibles entre sí, como el agua y el aceite.

Aunque otra opción es la de realizar un sérum bifásico: dos fases, una acuosa y otra oleosa, que se mezclan solo en el momento de aplicarlo, agitándolo vigorosamente.

Este tipo de sérums existen en el mercado y dan también muy buenos resultados. De hecho, aquí te vamos a proponer una receta de un sérum así.

Hablando de los sérums con vitamina C que puedes adquirir, nosotros tenemos nuestros favoritos, por si no te animas a hacerlo en casa.

Beneficios del sérum con vitamina C para la piel

Aprende a hacer sérum casero con vitamina C

No vamos a hacer un análisis profundo de la vitamina C (ya te hemos remitido a él) porque lo que aquí nos trae es que aprendas a hacer tu propio sérum casero, pero sí vamos a repasar por encima las maravillas que este ingrediente puede hacer por tu piel.

Da lo mismo el tipo de piel que tengas y el problema o los problemas que la aquejen: la vitamina C es apta para todas las pieles y tiene múltiples formas de mejorarlas.

  • Es uno de los antioxidantes más potentes y de esa característica emanan casi todas las demás.
  • Mejora notablemente la síntesis del colágeno y en consecuencia la tersura de la piel (siempre que esté en una proporción suficiente, del 10% o superior).
  • Elimina manchas y marcas de la piel.
  • Es antiśeptica y, además, limpia el cutis gracias a su delicado efecto exfoliante.
  • Estimula la renovación celular.
  • Mejora la microcirculación cutánea.
  • Aumenta las defensas de la piel.
  • Ayuda a la curación y cicatrización.
  • Hidrata, disminuye la pérdida de agua y protege y regenera la barrera cutánea.
  • Es un gran antiinflamatorio.

Los resultados en tu rostro serán los siguientes, pero ten en cuenta que cada piel es distinta y que los notarás más o menos en función de tus características personales, del estado de tu cuis y de tu edad:

  • Disminución de las arrugas.
  • Recuperación de un tono uniforme y luminoso.
  • Desaparición de pequeñas cicatrices y manchas.
  • Reducción del acné, los granos, etc.
  • Eliminación de la flacidez.

Francamente, lo que te podamos contar aquí no refleja los verdaderos resultados del uso diario de un sérum con vitamina C, que son espectaculares y entusiasmantes. Quédate con el dato de que son, con diferencia, los más demandados del mercado y esta demanda crece cada año.

Antes de hacer sérum casero con vitamina C

Así se hace sérum casero con vitamina C

El único problema de la vitamina C pura es que es muy inestable, se oxida con facilidad, perdiendo sus propiedades y necesita un medio ácido para ser efectiva, lo que puede hacer que elegirla en forma pura no sea la mejor opción para pieles sensibles.

Para estas es mejor utilizar derivados de la vitamina C que son menos potentes pero igualmente efectivos y no suponen ningún riesgo, entre otros motivos porque soportan medios menos ácidos.

Un sérum con ácido ascórbico necesita del apoyo de algún antioxidante e incluso, si quieres que te dure más de unas pocas semanas (entre dos y cuatro, según la fórmula), de la adición de algún conservante.

Para que tenga un efecto real y visible en tu rostro tendrá que contener un mínimo de un 8% de vitamina C y un máximo de un 20% -nos referimos a la forma pura del compuesto- que no deberás superar nunca si no quieres un sérum irritante e inútil.

Verás que en alguna de nuestras recetas te proponemos una concentración inicial del 5% para que la piel se vaya acostumbrando poco a poco. Ese primer sérum no te dará todas las ventajas de este maravilloso ingrediente pero te permitirá empezar a usarlo con seguridad.

Aun así, es muy importante que pruebes cualquier sérum antes de empezar a utilizarlo y más si es de vitamina C, que puede resultar irritante.

Hay que dejar claro que en las concentraciones que te vamos a proponer es totalmente segura, pero también tienes que tener en cuenta que no todas las pieles reaccionan de la misma manera.

La mayor ventaja de hacer tu propio sérum casero de vitamina C es que puedes controlar la proporción de la misma e ir jugando con ella.

La desventaja es que tendrás que hacer el sérum cada poco tiempo, pero verás que los que te proponemos no son difíciles de hacer ni requieren de mucho material ni tiempo.

Tratándose de sérum con vitamina C es fundamental que trabajes en un entorno muy limpio y que los instrumentos y envases que utilices estén desinfectados y secos (el alcohol es un buen desinfectante y se evapora con rapidez).

Para guardar tu sérum deberías elegir siempre un frasco con aplicador de bomba airless, en vez del típico con gotero, para  asegurar la máxima protección y el mejor aislamiento.

Te recomendamos tener siempre a mano dos frascos, para poder limpiar y dejar que seque muy bien uno de ellos mientras utilizas el otro.

Tus manos deben estar limpias y secas antes de empezar y puedes utilizar guantes desechables si lo prefieres (de látex u otro material similar, pero que no tengan polvos adheridos para mantenerlos en buen estado, como pasa con algunos).

Haciendo sérum casero de vitamina C

Otro detalle importantísimo: que el envase que elijas para conservar tu sérum casero sea oscuro u opaco y nunca de plástico blando. Si quieres reciclar alguno que ya tengas y este es transparente, aíslalo de la luz envolviéndolo muy bien con papel de aluminio.

Vas a necesitar:

  • Un peso de precisión.
  • Una o varias cucharas medidoras o una cucharita que te sirva como medida.
  • Un bol o taza preferentemente de cristal: el plástico puede reaccionar con los ácidos y el metal (acero) afecta a estos.
  • Una varilla mezcladora que no sean de metal ni de madera (aquí sí puedes optar por el plástico).
  • Un embudo pequeño (lo suficiente como para que quepa en el frasco que hayas elegido).
  • Tiras reactivas para comprobar el pH.

El mejor lugar para guardar tu sérum casero de vitamina C es la nevera, no lo olvides. Prolongarás su vida útil.

Si tu sérum empieza a cambiar de color tienes que desecharlo y hacer uno nuevo: no es peligroso, ya te lo hemos aclarado, pero deja de ser efectivo y puede teñir temporalmente tu piel y hasta la ropa que lleves.

Prueba cualquier sérum que hagas en una pequeña zona de la piel y déjalo actuar uno o dos días para asegurarte de que no te irrita ni te molesta. Si lo hace, rebaja la cantidad de vitamina C, pero si te produce una reacción excesiva tendrás que descartar la vitamina C pura como opción.

Si a todos estos sérums les añades ácido ferúlico en una concentración de entre el 0,5 y el 1% te durarán más tiempo.

El sérum casero con vitamina C puedes usarlo dos veces al día pero empieza con una vez y deja que la piel se vaya acostumbrando poco a poco a ella.

Sérum básico con vitamina C

Aprender a hacer sérum casero con vitamina C

Estar receta es muy sencilla y barata y el sérum, si lo conservas en las condiciones idóneas, te durará dos meses o algo más.

Compra vitamina C en polvo para cosmética, porque no lleva otros ingredientes que sí contienen las pastillas de vitamina C y que no son necesarios ni recomendables para un sérum.

Ingredientes: 

  • 7,5 g de vitamina C en polvo (ácido ascórbico o L-ascórbico).
  • 12 g de agua desmineralizada.
  •  30 g de glicerina vegetal líquida.

Preparación: 

Disuelve la vitamina C completamente en el agua, que no debes calentar nunca porque entonces la vitamina se degradará.

Cuando esté disuelta del todo (puede llevarte un rato) y no queden cristales, añade la glicerina y mezcla muy bien.

Comprueba el pH con una tira reactiva y hazlo cada pocos días. Debe estar en un rango de entre 3 y 4.

Cuando el pH comience a subir es una señal de que la vitamina C está empezando a estropearse. Entonces deséchalo y haz uno nuevo.

Para alargar su vida puedes poner también unas gotas de vitamina E.

Aplicación: 

Este sérum puedes usarlo tal cual o bien añadir algunas gotas al que utilices a diario, si no tiene vitamina C.

Otra posibilidad es mezclar unas gotas con otras cuantas de gel de ácido hialurónico y tendrás un sérum muy completo (te contamos cómo hacer gel  de ácido hialurónico en este post).

Utilízalo de noche para evitar que la vitamina C se pierda o degrade por la acción del sol, o durante el día con protector solar si no vas a exponer tu rostro al sol.

Si te resulta algo irritante baja la dosis de vitamina C, por ejemplo a 5 g o incluso algo menos y luego, en posteriores preparaciones, vete subiéndola hasta los 7,5 g.

Sérum casero con vitamina C antiedad

Cómo se hace el sérum casero con vitamina C

Este sérum es perfecto para ir corrigiendo las huellas del tiempo en nuestro rostro.

Cuando la vitamina C penetra en la piel permanece en ella hasta 72 horas, así que un sérum bien formulado prolongará sus efectos y, además, garantizará que tu piel disfruta en todo momento de sus muchas ventajas.

Si te animas a hacer y utilizar este sérum podrás ver los resultados en poco tiempo, a veces solo en unos días, según el estado de tu piel: se notan antes la luminosidad y el efecto antioxidante que la desaparición de manchas y marcas, por ejemplo.

Es un compuesto bifásico: las fases acuosa y oleosa solo se van a mezclar cuando lo agites enérgicamente, cosa que debes hacer cada vez que lo uses.

Las cucharadas son rasas.

Ingredientes: 

  • 1/2 cucharadita de ácido ascórbico.
  • 5 cucharaditas agua destilada (es importante que sea destilada ya que el alto contenido de oxígeno en el agua del grifo hará que la vitamina C se descomponga rápidamente) que puedes sustituir por agua de rosas u otro hidrolato que te guste.
  • 5 cucharaditas agua de rosas.
  • 3 cucharaditas aceite de almendras.
  • 1/2 cucharadita aceite de oliva.
  • 3 gotas de aceite esencial de geranio.
  • 3 gotas de aceite esencial de lavanda.

El aceite de almendras protege la piel del daño solar, alivia la inflamación y la irritación, rejuvenece la piel, la suaviza y reduce las cicatrices. Contiene ácidos grasos esenciales y es antioxidante.

El aceite de oliva es rico en vitamina E y ácidos grasos, rellena e hidrata la piel, combate los radicales libres y calma las irritaciones.

El aceite esencial de geranio ayuda a que las cicatrices, marcas, y manchas se difuminen, facilita la microcirculación sanguínea de la dermis, estimula la regeneración de nuevas células, tonifica, regula la producción de sebo cutáneo y combate los radicales libres.

El aceite esencial de lavanda es antifúngico y excelente para el eccema,  reduce arrugas y cicatrices, calma, rebaja la inflamación, regenera la piel y también es antioxidante.

Instrucciones: 

Primero mezcla la vitamina C con el agua destilada y el agua de rosas hasta que se disuelva por completo. Recuerda que no debes calentar el agua bajo ningún concepto.

Ponlo en el frasco en el que vayas a guardar el sérum.

Finalmente, agrega el resto de ingredientes, ciérralo bien y agita.

Si tu piel tolera bien este sérum puedes incrementar un poco la cantidad de ácido ascórbico, siempre que no superes la cantidad de una cucharadita y que vayas incrementando la proporción poco a poco.

También puedes sustituir las esencias por otras que te gusten más o se adapten mejor a tu piel y sus problemas concretos, pero prueba el sérum antes de empezar a utilizarlo.

Ten cuidado porque hay esencias que no pueden aplicarse directamente sobre la piel, así que si quieres probarlas antes tendrás que diluirlas en algún aceite vegetal (una gotita de esencia en una cucharadita de aceite).

Normalmente los fabricantes indican si la esencia es apta para ser usada directamente o no. Si lo es, ponte una gota en una zona discreta de la piel y espera entre 24 y 48 horas a ver si tienes alguna reacción.

Para comprobar el pH del sérum agítalo antes y utiliza entonces una tira reactiva.

Aplicación: 

Puedes usarlo de día (con protector solar) o de noche, pero no olvides agitarlo en cada ocasión.

Si lo de un sérum bifásico te  parece una locura te aseguramos que funcionan muy bien, tienen muchas ventajas y hay fabricantes que los preparan así por esa misma razón.

Te durará un par de semanas o tres. Si quieres alargar un poco la vida de este sérum puedes añadirle vitamina E en aceite, hasta tres gotas: te servirá  como antioxidante y como activo y si tu piel no es grasa puedes añadir incluso todo el contenido de una perla o cápsula (unas 5 o 6 gotas). Eso sí, asegúrate de que solo es vitamina E, sin más añadidos.

Sérum casero con vitamina C extraída de cáscaras de naranja

Recetas de sérums caseros con vitamina C

Esta receta es totalmente casera y funciona muy bien.

Te contamos primero como obtener la vitamina C de las cáscaras de naranja y después cómo hacer el sérum con ella.

Para conseguir la vitamina C

  • Ralla la cáscara de dos naranjas, pero sólo la cáscara, sin llegar a la parte de blanca inmediatamente anterior a la fruta.
  • Pon la cáscara rallada en un recipiente apto para cocinar, agrega una taza de agua y calienta hasta que hierva.
  • Cuando empiece a hervir baja la llama o reduce la temperatura del fuego hasta un punto medio-bajo, para que siga hirviendo despacio y reduciéndose.
  • Mantenlo así durante unos 10-12 minutos para que la mezcla se concentre y la vitamina C de la cáscara pase al agua.
  • Retira del fuego y cuela o filtra el líquido para que no queden restos sólidos.
  • Déjalo enfriar.

Ingredientes: 

  • La vitamina C extraída de las cáscaras de naranjas ya fría.
  • Una cucharada de gel o jugo de aloe vera (puedes comprarlo o tomarlo de alguna planta que tengas)
  • Una cápsula o perla de vitamina E.

El aloe vera sirve en este sérum como vehículo y también como activo. Es un gran antiinflamatorio y regenerador de la piel, está lleno de vitaminas y minerales, cura, cicatriza, hidrata y mejora notablemente la barrera cutánea. Además, aporta frescura y evita la aparición de arrugas, aunque no elimina las que ya existen (pero cuentas para eso con la vitamina C).

Instrucciones: 

Mezcla el gel de aloe vera con el jugo de vitamina C que has preparado, hasta que te quede todo uniforme y si grumos.

Añade de dos gotas a todo el contenido de vitamina E en función de lo grasa que sea tu piel, porque es una vitamina oleosa y puede resultarte molesta.

Si la mezcla resultante te parece demasiado líquida puedes añadir un poco más de gel de aloe.

Comprueba el pH, que no debe ser superior a 4 (entre 3.2 y 3.5 es perfecto). Puede durarte un mes si lo conservas en la nevera, pero haz comprobaciones periódicas del pH para controlarlo.

Aplicación: 

Puedes utilizarlo tanto de día como de noche, pero no olvides ponerte un protector solar durante el día.

Si a cualquier sérum que suelas utilizar le añades, en cada aplicación, algunas gotas de este (dos o tres) lo convertirás en un sérum con vitamina C.

Sérum casero básico de vitamina C a distintas concentraciones

Sérum casero con vitamina C: algunas recetas

Te dejamos una guía para que puedas preparar el sérum de vitamina C a la concentración que prefieras.

No empieces nunca con una concentración superior al 10% si no has usado un sérum con vitamina C antes y, desde luego, el mejor sistema es empezar por la receta más suave.

Es verdad que la vitamina C al 5% apenas tiene incidencia en la síntesis de colágeno, pero es más seguro hacerlo así y si no tienes problemas (no suele pasar) en cuanto empieces con el 10% la producción de colágeno de tu piel se reactivará.

Para hacer cualquiera de estas recetas te aconsejamos utilizar cucharitas medidoras pequeñas y preparar poca cantidad, porque tienen una vida media corta (entre una y dos semanas) a no ser que les añadas conservantes y antioxidantes.

Sérum casero básico de vitamina C al 5%

  • 1/4 cucharadita de vitamina C en polvo.
  • 4 cucharaditas de agua destilada.
  • 3/4 cucharadita de glicerina.

Sérum casero básico de vitamina C al 10%

  •  1/4 de cucharada de vitamina C en polvo.
  • 2 cucharadas de agua destilada.
  • 1/4 de cucharada de glicerina.

Sérum casero básico de vitamina C al 15%

  • 3/8 de cucharada de vitamina C en polvo.
  • 2 cucharadas de agua destilada.
  • 1/8 de cucharada de glicerina.

Sérum casero básico de vitamina C al 20%

  • 1/4 de cucharada de vitamina C en polvo.
  • 3/4 de cucharada de agua destilada.
  • 1/4 de cucharada de glicerina.

Si prefieres utilizar jugo de aloe vera en vez de glicerina mantén las cantidades y rectifica la receta una vez hecha, si te parece demasiado densa o demasiado acuosa. Eso sí, hazlo poco a poco, añadiendo algo más de agua o aloe (según lo quieras más líquido o algo más denso) en muy pequeñas porciones.

Instrucciones: 

En un bol o una taza -ya sabes, todo muy limpio y seco- disuelve la vitamina C en el agua destilada (o algún hidrolato que te guste, con la ventaja de que pueden llevar conservantes naturales que prolonguen algo la vida de tu sérum).

Agrega la glicerina (o el aloe vera) y pásalo al un frasco. Cierra bien y agita hasta lograr una mezcla homogénea.

Comprueba el pH.

Si tienes la piel sensible

Recetas de sérums caseros con vitamina C

En ese caso te recomendamos que fabriques la fórmula del 10% de vitamina C pero que sustituyas esta en su forma pura (ácido ascórbico) por fosfato de ascorbilo de magnesio.

Tu sérum tendrá que tener un pH de entre 6 y el 7.

La pega de este derivado es que tiene poco o nulo efecto sobre el colágeno, pero te durará más que un sérum hecho con vitamina C pura.

Si prefieres un derivado que sí incida en la síntesis del colágeno utiliza entonces el glucósido de ascorbilo (ascorbyl glucoside) en una concentración del 5%.

Obtendrás un sérum más suave y más lento en su trabajo, pero muy seguro y estable, por lo que te durará bastante más tiempo. El pH debe estar entre 6.5 y 7.5 así que ya sabes, cuando empiece a descender desecha el sérum.

Para sueros que usan ácido ascórbico (o L-ascórbico), el pH debe estar entre 2.5 -3.5 y entre 3.0-3.5 para pieles sensibles. Cuando la medición supere el pH 4 descarta el sérum.

Puedes preparar alguno de estos sérums básicos y utilizarlos junto con tu sérum diario para añadir a este todos los beneficios de la vitamina C sabiendo que tienes el control de su estado y su concentración, pero ten en cuenta que siempre que los añadas a otro sérum estarás rebajando la proporción de vitamina C.

Para no hacerlo la mejor opción es que apliques primero uno, lo dejes penetrar durante unos minutos y luego apliques el otro. Empieza con el que sea más ligero, más fluido.

Por qué un sérum para hombre

Conocer los sérums para hombres

Cada vez más hombres se toman el cuidado de su piel en serio y le dedican tiempo a diario, porque han descubierto que no se cuida sola.

Así que la pregunta se responde sola: porque los hombres también tienen piel, también envejecen y también tiene problemas de grasa, sequedad, manchas, acné, etc.

¿Todo eso puede arreglar un sérum? ¡No lo dudes!

Si todavía tienes la genérica y difusa idea de que el sérum sirve solo para quitar arrugas (o intentarlo, porque puede que ni te lo creas) y es más un artículo de capricho que útil, esperamos que después de leernos tengas  claro qué es, para qué sirve y por qué puede ser una buena idea que empieces a usarlo a diario.

El sérum marca la diferencia: descúbrelo

Da lo mismo si eres de los que usa una hidratante a diario… y poco más, o de los que se están empezando a plantear que tienen que hacer algo con su piel de una vez, antes de que sea tarde… o de los que ya han dejado el lado oscuro hace tiempo y tienen establecida una rutina diaria de cuidado facial… si no conoces el sérum te estás perdiendo lo mejor para tu piel.

Lo afirmamos y te vamos a demostrar por qué es así.

Plantéate el cuidado de tu piel como un trabajo completo en el que si falta un paso está fallando todo el engranaje.

Muchos hombres tienen aún la peregrina idea de que solo las mujeres deben limpiar su rostro a diario -observa que decimos limpiar, no lavar- porque usan maquillaje y otros potingues.

Pero si observáis a vuestro alrededor podréis descubrir a un importante contingente de mujeres que no se maquillan y sí limpian su rostro. Todas las pieles están sometidas al estrés diario y a la contaminación diversa: polución, los radicales libres derivados de la exposición al sol, las calefacciones y los aires acondicionados, la imperceptible pero omnipresente evaporación por vía cutánea, el sudor…

Ergo… todas las pieles necesitan una limpieza diaria (limpieza, no un simple lavado de cara mal «despachao»).

De la misma forma y casi por las mismas razones, todas las pieles necesitan la protección que brinda una buena hidratante. Quizá sea esta la costumbre a la que más hombres se han abonado. ¡Bien por ellos!

Así que tenemos limpieza y protección, pero no va a ser suficiente para tener la piel en perfecto estado de revista porque ¿qué hay del mantenimiento y el cuidado de las infraestructuras?

Ahí en donde entra en juego el sérum y solo con el símil utilizado puedes empezar a darte cuenta de su importancia vital.

Por qué sérum para hombres

La limpieza sirve para eliminar los restos de las agresiones diarias y la crema actúa como un escudo que protege de las mismas y ayuda a que la piel conserve su equilibrio sin interferencias extrañas (o, al menos, minimizando estas).

Pero la piel es un órgano muy complejo y sutil que trabaja día y noche para, a su vez, proteger a todo nuestro organismo y regular nuestra temperatura corporal. Si quieres tenerla en el mejor estado posible durante más tiempo tienes que ir allí donde se encuentran sus mecanismos de trabajo y mantenimiento y actuar sobre ellos para que la influencia del paso del tiempo y muchos otros factores externos sea mínima o pueda ser revertida.

Ni la limpieza ni la hidratación son capaces de hacer eso ya que esos procesos tienen lugar en las capas más internas de la epidermis y en la dermis (la segunda capa de la piel, muy por debajo de la epidermis y todas sus subcapas), donde ni los limpiadores ni las cremas pueden llegar.

La epidermis constituye una barrera difícilmente penetrable y lo es para nuestra defensa. Una de sus características principales es que es prácticamente impermeable pero muy lipofílica, es decir, muy afín a las sustancias grasas: de ahí que hasta la hidratante más acuosa tenga ingredientes emulsionantes, porque los líquidos por sí mismos no podrían penetrar ni siquiera en las capas más superficiales de la epidermis.

La epidermis protege y escuda a la dermis porque es la zona más sensible de la piel, en la que se encuentran las proteínas que le dan consistencia, firmeza, elasticidad y resistencia (principalmente colágeno y elastina); es donde se acumula el ácido hialurónico que hidrata, acolcha y otorga densidad y cualidades hidráulicas a la piel; donde se produce una constante renovación celular; donde se encuentran las glándulas sebáceas y sudoríparas; donde están los capilares que alimentan a la epidermis (que no los tiene); donde se sitúan los folículos pilosos y las terminaciones nerviosas, así como células inmunes (diferentes a las que hay en la epidermis).

Parte de estos procesos también tienen lugar en la subcapas de la epidermis a las que tampoco llegan las hidratantes: renovación celular, presencia de ácido hialurónico, producción de melanina (el pigmento que da color a la piel y el pelo y que nos protege en parte de las radiaciones solares, poniéndonos morenos) y presencia de células implicadas en la capacidad sensorial cutánea y en las defensas (sistema inmune).

Es fácil ver que para cuidar realmente la piel hace falta alguna herramienta que pueda llegar hasta esas capas recónditas y en principio inasequibles, que pueda traspasar la barrera cutánea que suponen los primeros estratos de la epidermis.

¿Cómo se consigue esto? Con un producto cuyas moléculas sean tan pequeñas que lo hagan con facilidad y sin encontrar resistencia alguna, un fluido que sea a la vez ligero y graso, pero nunca oclusivo.

El sérum.

Los sérums son fluidos que penetran en la piel con una rapidez increíble, al sumar a sus pequeñas moléculas la cualidad de ser lo suficientemente grasos como para «fundirse» con ella pero no tanto como para obturarla.

Las cremas, por el contrario, están formadas por moléculas demasiado grandes que nunca podrán superar las primeras capas de la epidermis (Conoce las diferencias entre el sérum y la crema hidratante).

Los sérums para los hombres

Otras características únicas del sérum es que sus activos son muy potentes y están muy concentrados. Para que te hagas una idea, tienen alrededor de un 70% de principios activos, aunque los hay más cortos en este sentido y algunos más potentes, siendo variaciones sobre el mismo concepto del sérum que se utilizan para tratamientos puntuales, intensivos o distanciados en el tiempo (sérums más concentrados con otros nombres comerciales, como booster o flash).

El resumen es que el sérum es el único producto cosmético que alcanza las capas profundas de la piel y puede cambiar, corregir, modular, estimular y/o mantener sus mecanismos: no solo aporta lo que la piel necesita, sino que la renueva para que ella misma pueda hacer bien su trabajo durante más tiempo, lo que se refleja en el rostro, que mejora mucho en un tiempo relativamente corto (semanas).

Aunque a veces la sensación y apariencia de mejoría es muy inmediata, tienes que usarlo a diario para que los cambios profundos se vayan asentando.

El sérum para hombres

No hay una diferencia sustancial entre las pieles masculinas y las femeninas, pero sí matices.

La piel de los hombres suele ser más grasa, lo que no significa que todas las pieles masculinas sean grasas y hay hombres con la piel definitivamente seca, sin duda, pero en una proporción muy inferior. Tienen más glándulas sebáceas (el doble) y sudoríparas (por eso sudan más que las mujeres, en general), lo que se traduce en más poros y la tendencia a que estos sean mayores.

Los hombres tienen la piel más gruesa y más resistente, con más colágeno que, además, van perdiendo de forma paulatina, mientras que las mujeres sufren un bajón considerable de esta proteína a partir de la menopausia.

El proceso de envejecimiento es diferente: tarda más en aparecer en las pieles masculinas pero cuando lo hace es más acelerado. Se especula con que la razón tenga más que ver con el cuidado diario que con causas endógenas: entre otras cosas, no muchos hombres tienen por costumbre utilizar protectores solares y menos aún a diario. El daño producido por el sol es la principal causa del fotoenvejecimiento cutáneo y es acumulativo.

Como los hombres están sometidos a menos cambios hormonales que las mujeres su piel está menos condicionada por estos, lo que no será un consuelo para ti si eres adolescente o joven y estás sufriendo acné y otras lindezas, lo sabemos.

Por otro lado la piel masculina está muy supeditada al bello facial: el afeitado diario o periódico o la barba y el bigote afectan a la piel y son un estrés extra para esta.

El sérum para hombres

De esta información puede deducirse que los hombres necesitan cosméticos menos grasos que las mujeres (hablamos siempre en general, con las limitaciones y los errores que eso conlleva), más ligeros y con un importante componente antiinflamatorio y calmante, por su tendencia a la grasa, sus poros más abiertos y la constante irritación que supone el afeitado.

Pero si la estructura cutánea de unos y otras es en esencia la misma, muchos de los productos que se ofertan son válidos para ambos sexos.

Hay que tener en cuenta, eso sí, las diferencias también en los gustos y, por lo tanto, en el diseño de los envases, la textura de los productos y el olor.

En cuanto a la textura, la de la mayoría de los sérums es perfecta para cualquier hombre, porque son necesariamente no grasos, ligeros y muy fluidos.

El olor de un sérum depende mucho de sus ingredientes y de si tiene o no perfume añadido: muchos fabricantes lo hacen para que resulte más agradable y atractivo, pero nosotros no somos muy partidarios de llevar perfumes a las capas internas de la piel.

Finalmente, pese a que ciertos sérums están diseñados de forma clara para mujeres (colores, logotipos, etc) cada vez son más lo que eligen marcas de identidad neutras, unisex.

Hay todo un universo, cada día más amplio, de productos hechos específicamente para hombres, pero a la hora de elegir un sérum, la oferta es muchísimo más amplia si no te limitas a los que están marcados como «for men» y ampliar tus miras te dará acceso a un montón de sérums maravillosos que pueden ser perfectos para ti.

¿Ejemplos? Echa un vistazo a nuestra selección de los mejores sérums para hombre, donde encontrarás sérums masculinos y otros aptos tanto para hombres como para mujeres.

Cómo elegir tu sérum para hombres

Elegir un sérum para hombre

Una oferta infinita y reclamos publicitarios atractivos hacen que la elección del sérum apropiado pueda llegar a ser una misión aparentemente inabarcable.

Si conoces el tipo de ingredientes es posible que se aclaren muchas de tus dudas y consigas ver la luz al final del camino.

Para empezar te aconsejamos siempre elegir hechos a base de ingredientes de origen natural en su totalidad o en una gran proporción.

Los ingredientes naturales tienen una cualidad de la que carecen los sintéticos y es que están «vivos», como lo está la piel. Al ser productos biológicos podría decirse que «se comunican» con nuestro organismo. Los productos sintéticos son materias muertas, por muchos presuntos beneficios que puedan aportar.

Además, los ingredientes de origen natural, aunque destaquen por una o varias cualidades, tienen muchas otras. Todos los productos de origen vegetal tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, estimulantes, protectoras y regeneradoras, se resalten o no entre sus ventajas, desde los extractos al ácido hialurónico pasando por la vitaminas y los aceites.

Son beneficios que toda piel, en las condiciones que sean, necesita:

  • La oxidación está en la raíz del envejecimiento y más aún del fotoenvejecimiento. Para conocerla mejor te sugerimos que leas Así es un sérum antioxidante.
  • A un nivel celular e imperceptible, la piel suele estar sometida a inflamación debido a la exposición constante a agentes externos de toda índole.
  • Los sistemas endógenos de protección cutánea están sometidos a un estrés continuado y la barrera agradece cualquier ayuda que la fortalezca.
  • En ese sentido, no hay piel que no acuse un estímulo que mejore sus procesos propios.
  • Las células epiteliales están siempre renovándose y es importante que ese mecanismo funcione a la perfección.

Eso es casi una garantía de que un sérum natural, por muy especializado que esté, tratará la piel en su conjunto, y uno no especializado será capaz de abordar todos los aspectos importantes del cuidado cutáneo de forma realmente eficaz y perceptible.

Finalmente, los ingredientes naturales hacen que un buen sérum sea mucho más que la suma de sus partes, porque entre ellos se mejoran los unos a los otros, consiguiéndose así sueros magníficos y muy completos.

A partir de aquí, el sérum se elige en función del problema que se quiera abordar y no como las cremas, en las que el principal criterio suele ser el tipo de piel.

Conoce los sérums para hombre

Lo que no significa que no puedas encontrar un suero específico para pieles grasas o secas, por supuesto, pero si tienes un problema de acné, deberías centrarte en él.

Es importante que no te fíes de la publicidad y compruebes que realmente en sérum que elijas está hecho con todos (o la mayoría) sus ingredientes naturales, porque hay miles que presumen de serlo y contienen, sí, algunos, pero también muchos de origen artificial, poco útiles (pero muy baratos), potencialmente irritantes, tóxicos e incluso neurotóxicos si la piel -o el organismo- recibe más cantidad de la permitida por ley, debido al llamado efecto acumulativo: cuando usas dos o más cosméticos que los contienen tu piel está sometida a una dosis de estos por encima de la que es segura.

El sérum surgió como un tratamiento para pieles maduras, un remedio contra el envejecimiento cutáneo. Sin embargo su éxito fue tal y el concepto tan válido y revolucionario (llevar principios activos potentes a las capas profundas de la piel) que la industria cosmética vio las posibilidades y se lanzó a explotarlas.

En consecuencia y por suerte, hoy en día hay sérums para abordar cualquier problema cutáneo que no precise de la intervención de un profesional de la medicina: el envejecimiento y todas sus manifestaciones (arrugas, manchas, flacidez, bolsas, ojeras…); el acné, tengas la piel grasa o seca (sí, hay pieles secas con un gran problema de acné); la sensibilidad extrema; la falta de defensas cutáneas (una barrera dérmica destruída, piel reactiva); exceso de grasa; sequedad y fragilidad…

Es más, los sérums naturales permiten tratar varias condiciones al mismo tiempo, así que veamos los ingredientes más comunes y sus ventajas.

Sérum para hombres: los mejores ingredientes

Vamos a hacer un recorrido general por los ingredientes naturales más comunes y por algunos activos: un único ingrediente natural contiene varios activos. Un ejemplo puede ser el extracto de uvas como ingrediente, con activos antioxidantes y regeneradores, entre otros (puede que te suene el famoso resveratrol).

Antes de empezar, hagamos una mención a los vehículos, que son los ingredientes que sirven como emulsionantes (para estabilizar una fórmula que contiene a la vez elementos acuosos y oleosos) y como transportadores de los activos.

Todos los sérums con base acuosa los llevan y pueden tener algunas propiedades conservantes, lo que no va evitar el uso de este tipo de ingredientes ya que los compuestos acuosos son muy susceptibles a la contaminación microbiana sin ellos. Por fortuna ahora existen muchos conservantes naturales y sérums que los usan en las cantidades mínimas posibles.

Entre los vehículos y emulgentes más comunes (hablamos siempre de ingredientes naturales, no lo olvides) están la glicerina vegetal (la glicerina también puede ser sintética y no tienen nada que ver aunque el nombre en el INCI sea el mismo), el propanediol, el capril glicol (caprylyl glycol), el coco caprylate, diversos alcoholes (los alcoholes vegetales no solo no son secantes sino que pueden ser muy hidratantes), etc.

aloe vera

El sérum también es para hombres

Empezamos con este ingrediente porque se utiliza indistintamente como activo y como vehículo.

Tenga la función que tenga, sus efectos sobre la piel son siempre refrescantes, magníficos y muy amplios: hidrata, cura, regenera, reduce la inflamación, estimula, protege, es antioxidante y mejora a y con los demás ingredientes de cualquier sérum.

Ácido hialurónico

Se le conoce sobre todo por sus propiedades antiedad e hidratantes, pero también es antiinflamatorio, antioxidante, regenerador, reafirmante (mejora la síntesis de colágeno), ayuda a eliminar manchas…

Es un gran ingrediente totalmente biocompatible con la piel, que no produce rechazo ni reacciones adversas y se puede mezclar con cualquier otro compuesto.

Puedes conocerlo a fondo en el post Descubre el sérum con ácido hialurónico.

Vitamina a

Es antioxidante, exfoliante y una espectacular renovadora de las células cutáneas, pero en su formato puro es tan agresiva (muy exfoliante y, por lo tanto, muy irritante) y fotosensibilizante que no puede ser usada más que por profesionales cualificados y en cantidades muy controladas.

Para que te hagas una idea, en Europa su uso en forma pura está limitado a un 0,3% en cosmética. Si lo encuentras en concentraciones mayores ya sabes que se trata de un derivado.

En los sérums suelen aparecer sus derivados, llamados retinoides, que son más seguros y tienen las mismas propiedades sin ningún riesgo (también pueden estar en concentraciones superiores a las del retinol).

Es famosa por sus efectos antiedad: elimina arrugas, manchas, flacidez y es un gran renovador celular.

Los sérums que la contienen pueden provocar reacciones a la luz solar y es mejor utilizarlos solo de noche.

Vitamina B

Hay muchas variantes de la vitamina B. Las más utilizadas en sérums, pero no las únicas, son la vitamina B3 o niacidamina, antioxidante, muy hidratante y regeneradora y la vitamina B5 o ácido pantoteico (panthenol en el INCI), que cura, regenera y mantiene la barrera cutánea entre otras propiedades y tiene una gran facilidad para traspasar la barrera epidérmica.

vitamina C

Descubre el sérum para hombres

Uno de los ingredientes que más se utilizan -como el ácido hialurónico y en muchas ocasiones con este- por sus extraordinarios beneficios para el cuidado integral de la piel.

Es antioxidante, hidratante, limpiadora, exfoliante, desinfectante, reafirmante, antiinflamatoria, calmante, elimina manchas e iguala el tono y el aspecto de la piel devolviéndole una luminosidad única.

vitamina E

La encontrarás como tocopherol en la lista de ingredientes. Tiene propiedades antioxidantes únicas pero tienes que saber leer el INCI, porque si aparece al final del listado suele significar que cumple una función en la fórmula pero no está en cantidad suficiente como para tener efectos en la piel.

Su excepcional trabajo antioxidante hace que se utilice mucho como conservante en productos naturales.

Por supuesto que hay otras vitaminas y que forman parte de algunos sérums, pero estas son las más utilizadas por sus beneficios demostrados en cosmética y, concretamente, en la fabricación de sérums.

aceites vegetales

Muchos sérums son de base oleosa. Si esto te parece poco atractivo porque tu piel tiende a ser grasa o porque no te gustan los productos pringosos deberías revisar tus ideas al respecto.

Piensa que si un sérum fuera pringoso no podría penetrar en la piel. Ya lo hemos dicho: los sérums son ligeros, todos, lo que incluye a los que son oleosos.

En realidad los productos grasos penetran mucho mejor y los aceites vegetales no son una excepción. La única condición es que no sean comedogénicos, que no obstruyan los poros, condición que cumplen la mayoría.

Las ventajas de utilizarlos son muchas: como vehículo ayudan mejoran la penetrabilidad del resto de ingredientes; son antioxidantes y antiinflamatorios; mejoran la humectación cutánea y la hidratación; protegen y mejoran el efecto barrera; calman, regeneran, aportan elasticidad y nutrición a la piel (ya sabes, son ricos en ácidos grasos).

extractos vegetales (esencias o aceites esenciales)

Descubrir el sérum para hombres

Pese al nombre por el que son más conocidos (aceites esenciales) no son aceites, sino sustancias vegetales extraídas de una o varias partes de las plantas.

Son muy volátiles, hay miles de ellos y algunos pueden resultar irritantes y/o alergénicos. Tienen por lo general olores muy agradables, se mezclan muy bien con las sustancias oleosas y necesitan de un emulgente para hacerlo con las acuosas.

Los hay para todo tipo de problemas y para todos los gustos. Entre sus principios activos aparecen muchas fragancias que también pueden, si se acumulan, resultar irritantes, de ahí que a partir de una concentración determinada (y marcada por ley en la UE) es obligatorio que aparezcan en el INCI como sustancias «independientes».

Si un sérum tiene esencias y al final del INCI no hay fragancias es que no están en cantidades importantes, en principio, aunque siempre es mejor probarlo antes (y ese consejo es extensible a todos los sérums porque cada piel reacciona de forma diferente).

Entre ellos están los polisacáridos, azúcares complejos e higroscópicos (atraen y retienen la humedad) como el propio ácido hialurónico; antioxidantes muy potentes; reguladores del sebo; aclarantes y moduladores de la melanina; estimulantes de la síntesis de proteínas como el colágeno y la elastina; calmantes y antiinflamatorios; regeneradores y protectores.

Si hablamos de los principios activos (recuerda: un ingrediente tiene varios) podemos destacar que los extractos más utilizados lo son por sus efectos comprobados y asombrosos para la piel.

Vamos con algunos de ellos.

hidratantes

Absolutamente todas las pieles necesitan hidratación y eso incluye a las grasas. No es lo mismo hidratar que lubricar.

Existen muchísimos ingredientes con propiedades hidratantes y ya hemos visto unos cuantos: el ácido hialurónico, por supuesto, pero también varias vitaminas, aceites y extractos.

antioxidantes

Conociendo los sérums para hombres

Seguramente has oído hablar de ellos por todas partes. La oxidación está en la base de muchos de los problemas cutáneos porque afecta a las células y sus componentes, pudiendo alterar hasta el ADN.

La principal fuente de radicales libres (oxidantes) es el sol, responsable de que la piel envejezca antes de tiempo (el llamado fotoenvejecimiento, del que pocas personas se libran), de que las arrugas sean más profundas, el cutis se reseque y aparezcan manchas.

Por suerte hay muchos y muy potentes antioxidantes, casi todos los sérums naturales los contienen y sus efectos se notan rápidamente. Son tan maravillosos que pueden conseguir revertir en parte el daño causado y sus consecuencias.

ácidos grasos esenciales

Son aquellos que tenemos que consumir y aportar a nuestro organismo con regularidad porque él no puede producirlos por sí mismo. Están presentes en todos los aceites vegetales pero algunos de ellos los contienen en cantidades significativas. Son los tan conocidos omega 3, 6 y 9, el ácido linoleico y el oleico, entre otros.

Son excelentes para la piel: la nutren, le devuelven elasticidad, son antioxidantes, antiinflamatorios, calmantes, restauran la barrera cutánea, etc.

antiinflamatorios y calmantes

Las pieles secas se inflaman, las grasas también, y las mixtas… hasta las normales lo hacen.

La oxidación inflama; el frío, el calor, el sudor, la sequedad; el acné, los granos, cualquier dermatitis, la exposición al sol, la limpieza, los jabones… en realidad la piel está sometida a un estrés constante y una de las primeras reacciones defensivas es la inflamación, por eso es tan ominipresente.

En la piel la inflamación puede ocurrir a nivel celular y no ser fácilmente detectable a simple vista.

En realidad sería muy difícil encontrar un sérum para uso diario que no tenga principios activos antiinflamatorios y calmantes, porque la inflamación también implica cierto grado de irritación.

Este tipo de ingredientes es aún más necesario para los hombres porque el afeitado regular es una fuente extra de estrés.

limpiadores y/o exfoliantes

Todo sobre los sérums para hombres

Se encargan de limpiar la piel a fondo, retirando tanto la suciedad microscópica que se acumula en ella como las células muertas que no se desprenden naturalmente.

Excepto en caso de que estés haciendo un tratamiento limpiador puntual con un sérum y que este sea de duración o uso limitados (entre dos y cuatro semanas máximo o bien una o dos veces por semana, dependiendo del sérum y sus indicaciones concretas), los ingredientes de este tipo nunca deben ser muy agresivos, o acabarán dándote problemas.

Un exfoliante trabaja retirando la capa superficial de la piel, que está formada por células muertas (corneocitos) que finalmente y de forma natural se terminan desprendiendo. La exfoliación ayuda a la renovación celular y la piel limpia es menos propensa a granos, acné, brillos, puntos negros, irritaciones, manchas y cambios de color.

También iguala y alisa la piel eliminando o minimizando las irregularidades en su superficie.

antisépticos

Muchos ingredientes naturales lo son y limpian la piel de microorganismos patógenos que podrían dar lugar a infecciones.

La ventaja de estos es que su efecto antiséptico es suave pero constante: un antiséptico fuerte podría acabar también con la vida microscópica que habita en el manto hidrolipídico de la dermis y cuyo equilibrio es vital para una piel sana y joven.

Desde luego que un rostro afeitado necesita de la protección extra de los antisépticos porque está expuesto con frecuencia a erosiones y heridas que pueden facilitar el acceso de patógenos.

moduladores del sebo

Actúan en la dermis y logran regular la producción sebácea sin intentar eliminar la grasa, que es necesaria: inhiben o incentivan su elaboración en función de las necesidades de la piel o de distintas zonas de esta.

Si a este tipo de activos le quieres añadir astringentes para secar tu piel, asegúrate de que sean suaves para no resecarla ni provocar un efecto rebote que acabe haciendo que tengas aún más grasa (en La piel grasa necesita el sérum tienes más información).

Cuándo usar el sérum para hombres

Sobre los sérums para hombres

En cuanto la piel pierde la lozanía de la primera juventud es el momento de empezar a utilizar un sérum aunque no tengas ningún problema.

Un sérum suave y estimulante prolongará la vida natural de los mecanismos internos de tu piel, ayudará a protegerla de los rayos UV y otras agresiones externas y estimulará sus defensas en todos los sentidos.

Desde luego si quieres tener una piel perfecta durante mucho tiempo tienes que utilizarlo sin excusas a partir de los 25 años.

Por otra parte, si tienes algún problema concreto, como acné, grasa, manchas, sequedad… un sérum es parte de la solución y no importa la edad que tengas.

Deberías utilizarlo por la mañana y por la noche, pero si te da pereza o no tienes tiempo para hacerlo dos veces al día, déjalo para la noche.

Puedes usar distintos sérums en distintos momentos del día e incluso en diferentes épocas del año: aprovecha la noche para los que sean más potentes porque por la noche la piel se renueva, se resetea, y el sérum será un aporte extra para ese trabajo.

Por cierto, el sérum es un sustituto perfecto de la loción afteshave.

Cómo usar el sérum para hombres

La norma general a la hora de aplicar los cosméticos es ir de los más ligeros a los más densos, así que el sérum debes ponértelo después de limpiarte la piel como prefieras hacerlo (pero con productos no agresivos o te quedarás sin protección epidérmica) y antes de la hidratante.

Es fundamental que la piel esté limpia para que el sérum pueda penetrar bien y no arrastre consigo partículas de suciedad.

Al tratarse de un producto muy concentrado y muy fluido basta con una cantidad muy pequeña (el equivalente a unas cuantas gotas o una dosis si tu envase tiene un sistema de bombeo ariless). Es mejor que te quedes corto a que te pases, porque la piel solo absorberá lo que necesite y el resto quedará en la superficie, incomodándote.

Si usas un sérum oleoso puedes extenderlo porque tardan un poco más en penetrar, pero los sérums acuosos debes aplicarlos mediante toques o presión, sin extenderlos, porque se absorben muy rápidamente. Con pequeños toques de las yemas de los dedos o presionando con las manos sobre el rostro, en movimientos desde dentro hacia afuera, facilitarás que la piel se embeba uniformemente.

Para los sérums acuosos es conveniente que la piel esté un poco húmeda y más si el sérum contiene ácido hialurónico o algún otro sacárido y para conseguir una hidratación extra puedes añadir un poco de humedad una vez aplicado el sérum con un spray o toques con las yemas mojadas.

Por muy rápidamente que la piel «chupe» el sérum lo mejor es que dejes pasar algunos minutos antes de ponerte la hidratante.

Y si el sérum que elijas no tiene indicaciones concretas al respecto no te lo apliques en la zona del contorno de ojos para evitar irritarlos: hay sérums específicos para los ojos que se aplican antes del facial.

Un apunte más: el sérum no sustituye a la hidratante como norma general (puede hacerlo en casos concretos y contados) y necesitas de esta, que sellará la piel y garantizará las mejores condiciones para que haga su trabajo.

Tenemos un artículo entero si quieres saber más y conocer algunos trucos: Aprende a aplicar el sérum.

Solo hay una pega si utilizas el sérum o te decides a probarlo: te enganchará y no querrás prescindir de él. ¡Avisado quedas!

 

Selección de los mejores sérums para hombres

Un buen sérum masculino no tiene necesariamente por qué llevar la leyenda «for men» incorporada.

De hecho, la mayoría de sérums pueden ser utilizados indistintamente por hombres o mujeres, siempre y cuando elijas el adecuado para tratar los problemas concretos de tu piel.

También es cierto que en este sentido, los hay que se descartan a sí mismos por su diseño, color y/u olor, claramente orientados al público femenino, como algunos lo están al público exclusivamente masculino, lo que no significa que no puedan dar buenos resultados en pieles femeninas.

Nosotros, a la hora de elegir los mejores sérums para hombre vamos más allá de las etiquetas: nos interesan los mejores y nos fijamos en sus fórmulas, sus resultados y su aceptación.

Todos están compuestos por ingredientes naturales en su totalidad o en un porcentaje altísimo y podrás comprobarlo en el INCI de cada uno.

Nezeni Sérum Facial Antiage Intensivo

Nezeni Serum Antiage Intensivo

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Empezamos con un sérum antiedad unisex, español y magnífico, por eso está el primero de nuestro ranking.

Pocos activos en cantidades importantes, seleccionados por sus muchas cualidades y por la sinergia que consiguen trabajando en equipo, dan como resultado un sérum completo, que no solo borrará las huellas del tiempo de tu rostro sino que te proporcionará el mejor cuidado para todas y cada una de las capas de tu piel.

Nos da mucha tranquilidad que no contenga perfumes ni fragancias y que esté testado dermatológicamente.

INCI: 

Aqua, Propanediol, Pentylene Glycol, Chenopodium Quinoa Seed Extract, Ascorbyl Glucoside, Sodium Hyaluronate, Arginine, Trisodium Ethylenediamine Disuccinate, Ammonium Lactate, 1,2 Hexanediol, Caprylyl Glycol, Phenoxyethanol, Sodium Carrageenan, Ethylhexylglycerin, Sea Salt.

Activos naturales sin la intervención de ninguna esencia, que son extraordinarias pero pueden ser a la vez irritantes (algunas) o provocar reacciones alérgicas.

Este sérum de Nezeni lleva pocos años en el mercado pero se ha ganado a pulso un lugar entre los mejores, a pesar de que la marca no hace publicidad y de que solo se puede adquirir online, bien en la propia web de Nezeni o, por un precio superior, en Amazon.

Un sérum de base acuosa que es fluido y fresco y la piel absorbe inmediatamante sin dejar residuos.

Es posible que en las primeras aplicaciones notes tirantez (que no debes confundir con sequedad) debido al Cobiolift, un polisacárido extraído de las semillas de quinoa que tiene un efecto similar al del bótox: relaja la musculatura facial reduciendo drásticamente las microcontracciones que llevan a la aparición de líneas y arrugas y a la vez crea una película en 3D que se adapta a la piel, la tensa y la reafirma.

Este polisacárido une sus intensos efectos hidratatantes y redensificantes a los del ácido hialurónico y la vitamina C (Ascorbyl Glucoside): un rostro inmediatamente más terso, uniforme y suave.

El resultado más espectacular se consigue en unas semanas, cuando la piel, desde dentro, empieza a rejuvenecer y sus mecanismos autónomos recuperan la efectividad perdida.

La tez se va limpiando e igualando tanto físicamente como en el tono, ya que sus tres activos realizan una suavísima pero continuada labor exfoliante y de regulación de la melanina y el sebo, mientras cuidan delicadamente cualquier tipo de cutis gracias a su acción antiinflamatoria, calmante y protectora, que incluye una mejora en las defensas cutáneas contra los radicales libres y el daño solar.

La estimulación de la síntesis de colágeno se traduce en la desaparición de la flacidez y la luminosidad que la vitamina C aporta devuelve al rostro un aspecto más juvenil y vital, sin olvidar la actividad antioxidante de este ingrediente, acrecentada por los demás.

El ácido hialurónico aparece no solo en dos diferentes pesos moleculares, para asegurar su presencia en cada estrato cutáneo, sino que se añade un precursor cuyo propósito es ayudar a que la piel recupere su capacidad para seguir produciéndolo por sí misma.

La barrera cutánea se regenera, se controla la pérdida de humedad y otros nutrientes, las pieles secas se alivian y las grasas se regulan y hasta los brotes de acné o de dermatitis se suavizan y se distancian.

Piel más densa, elástica y rellena, arrugas y marcas que se va desapareciendo y un profundo reseteo que alcanza todas las capas e incrementa el bienestar de cualquier rostro.

Por sus muchas propiedades curativas y la rápida reducción de las irritaciones y molestias que proporciona, es perfecto como sustituto de la loción para después del afeitado (mejor si lo aplicas con el rostro algo húmedo) y por su cuidada formulación puedes usarlo en el contorno de ojos sin problema.

Es no comedogénico y ninguno de sus ingredientes puede producir efecto acumulativo (cuando diferentes productos cosméticos que contienen ingredientes potencialmente peligrosos, al ser usados simultáneamente superan, por adición, en nivel seguro para la piel o el organismo).

Hay que señalar que en su fabricación se utilizan los conservantes en cantidades mínimas, lo que hace que tenga una caducidad de dos años desde el envasado. 

El envase (que contiene 50 ml) y el aplicador son impecables y el diseño es muy limpio, sencillo y elegante.

Evolve Organic Beauty Hyaluronic Serum 200

Evolve Organic Beauty Hyaluronic Serum 200

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Un listado de ingredientes breve y contundente, así es la fórmula de este sérum acuoso de Evolve Organic Beauty que se presenta en un frasco de cristal opaco con un aplicador airless. Intachable.

El diseño es austero y parece sacado de los antiguos frascos de botica.

INCI: 

Aqua, Rosa Damascena Water, Aloe Barbadensis Leaf Juice Powder,  Punica Granatum Fruit Extract, Glycerin, Amorphophallus Konjac Root Powder, Sodium Hyaluronate, Sodium Levulinate, Sodium Anisate, Sodium Dehydroacetate.

Es posible que de entrada el sutil olor a rosas, proporcionado por el agua de rosa damascena, te parezca algo excesivo, pero desaparece enseguida y vale la pena probarlo porque este es un gran sérum, concebido para hidratar profundamente la piel, mientras la cuida, la calma y le devuelve el equilibrio.

Tiene un alto contenido en ácido hialurónico (que no te engañe verlo al final del INCI porque, por ley, no puede contener más de un 2%, o se convertiría en un agresivo secante) que unido al extracto de granada, el aloe y el polvo de la raíz de konjac garantizan una gran hidratación si olvidar otros aspectos del cuidado de la piel.

Es antioxidante, calmante, regula el sebo y limpia la piel al tiempo que la defiende de posibles infecciones gracias al efecto antiséptico del konjac y el extracto de granada.

Resulta muy refrescante y reducirá cualquier inflamación y las molestias que esta pueda ocasionar.

El frescor se lo proporcionan tanto el agua de rosas como el aloe vera, que es también un gran reparador del cutis.

Este sérum mejora la elasticidad, comodidad, suavidad y lisura de la piel, retrasa la aparición de arrugas, estimula la renovación celular por varias vías, refuerza la producción de colágeno, protege la piel y el manto hidrolipídico y difumina las manchas frenando su proliferación.

Notarás tu piel más tersa y jugosa, más suave y fresca, uniforme y luminosa.

Aunque está indicado para pieles normales, secas y sensibles, si la tuya tiene cierta tendencia grasa y está deshidratada (no es imposible y, de hecho, pasa muy a menudo) no te quedes sin probarlo: te sorprenderá y verás que también la grasa se equilibra. Incluso podrás usarlo sin una hidratante encima por las noches y en alguna otra ocasión.

Se absorbe muy bien sin dejar la piel incómoda: la tensión que puedas notar de entrada tiene que ver con el ácido hialurónico y su efecto rellenante.

Aunque al principio notes el cambio, tienes que utilizarlo durante varias semanas para apreciar todos sus beneficios.

Puedes utilizarlo como sustituto del aftershave, evitando la zona del contorno de ojos (por los extractos).

Sus ingredientes son naturales, es vegano y no comedogénico.

Matarrania Sérum Facial Regenerador y Reafirmante 100% Bio

Matarrania Sérum Facial Bio

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Que los «toques» rosas de la caja y el envase no te echen para atrás: estamos ante otro magnífico sérum de base oleosa, así que tampoco te dejes asustar por ese término (oleosa) porque no resulta nada pringoso.

Al contrario, la piel lo absorbe muy fácilmente y la sensación de comodidad y nutrición es inmediata.

Envase oscuro pero no opaco y aplicador de bomba airless con un diseño simple pero efectivo.

INCI:

Linum Usitatissimum Seed Oil, Rosa Moschata Seed Oil, Corylus Avellana Seed Oil, Olea Europaea Fruit Oil, Triticum Vulgare Germ Oil, Cymbopogon Martini Oil, Cistus Ladaniferus  Oil, Pelargonium Graveolens Oil,  Limonene, Linalool, Geraniol, Farnesol, Citral.

Solo aceites y esencias para este sérum. Son estas últimas las que explican la presencia de fragancias al final de la lista de ingredientes, así que no lo utilices cerca de los ojos y pruébalo antes de comenzar a utilizarlo para asegurarte de que no te irrita (las probabilidades son escasas pero están ahí).

Los aceites seleccionados son ricos en ácidos grasos esenciales, lo que aporta elasticidad y nutrición a la piel, al tiempo que la relaja.

Si sumamos sus efectos antioxidantes empieza a entenderse por qué este suero está pensado para pieles maduras: los antioxidantes tienen la capacidad no solo de proteger la piel a nivel celular de los radicales libres sino de deshacer, en cierta medida (depende de cada piel) los entuertos que estos hayan podido ocasionar.

Si en los sérums la suma multiplica las propiedades de cada ingrediente en este se nota en las vitaminas: todos los aceites y esencias las contienen en alguna medida y juntos proporcionan al producto las mejores ventajas de estas.

Aceites y esencias que logran un sérum indicado para todo tipo de pieles maduras.

La sabia combinación de ingredientes da como resultado un producto que a la vez cuida profundamente la piel, la cura y la regenera: mejora la barrera cutánea, es antiinflamatorio, calma las pieles irritadas, sensibles y con problemas tipo rosácea o psoriasis y al mismo tiempo regula las pieles grasas y las fortalece frente a las infecciones (tiene propiedades tanto astringentes como desinfectantes); hidrata y revive el cutis, alisándolo, igualando el tono, estimulando la microcirculación y la desintoxicación, dándole flexibilidad, mayor firmeza y frescura.

Ingredientes naturales, no comedogénicos y veganos.

Una advertencia: la rosa mosqueta es fotosensibilizante y contiene un 23 % de aceite de esta, así que úsalo de noche y elige otro distinto para el día.

Puedes usarlo como aftershave pero, como te hemos indicado, pruébalo antes en una zona pequeña para evitar reacciones a algún extracto.

Apotcare Super Hyaluronic Serum for Men

Apotcare Super Hyaluronic Serum for Men

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Uno de los más vendidos cuando los hombres buscan la etiqueta «for men» unida a la de «producto natural».

Desde luego, no defrauda y tiene muchos adeptos por su calidad. A nosotros nos hace un poco de menos gracia que contenga algunos conservantes que, si bien es cierto que están en cantidades casi despreciables, pueden producir efecto acumulativo, con el riesgo de reacciones irritativas e incluso tóxicas (este riesgo se da cuando usas varios productos que contienen estos ingredientes, exponiendo a tu piel a una concentración superior a la recomendada y autorizada).

Evidentemente el riesgo es mínimo, pero no entendemos la necesidad de utilizar estos conservantes existiendo alternativas más seguras.

INCI:

Aqua, Glycerine, Sodium Hyaluronate, Betaine, Niacinamide, Cassia Angustifolia Seed Polyssacharide, Glycolic Acid, Sodium Lactate, Sodium PCA, Citric Acid, Malic Acid, Lactic Acid, Pyruvic Acid, Tartaric Acid, Chlorphenesin, Hydroxyethylcellulose, Phenoxyetanol.  

Con el ácido hialurónico como protagonista de este sérum, presente en varios pesos moleculares para asegurar su asistencia en todas las capas de la piel, solo podemos esperar de él que hidrate realmente. Y lo hace, porque el resto de activos están elegidos también por sus propiedades hidratantes (o superhidratantes, como la cassia angustifolia).

También la vitamina B3 (niacinamida) está entre los primeros activos: penetra con facilidad, es antioxidante, reduce manchas y arrugas, hidrata y humecta, cuida la barrera cutánea y es apta para todo tipo de pieles, con una alta tolerancia.

A los hidratantes se suma la acción de varios ácidos con poder exfoliante pero no irritante, al tratarse de alfahidroxiácidos, un tipo de ácidos suaves que estimulan una constante limpieza y renovación celular de la dermis, con lo que las marcas y manchas van desapareciendo, las células muertas se eliminan a la vez que lo hace el aspecto mate y cansado, la piel se alisa y se vuelve más luminosa.

Todos estos ácidos juntos realizan una gran labor de conservación, cuidado y renovación muy sutil pero constante, ya que están en cantidades pequeñas pero suficientes para ir haciendo una gran diferencia con el uso y el paso del tiempo.

Este sérum también mejora la protección frente a los radicales libres y el sol (pero no puede reemplazar el trabajo de un protector solar), desinfecta y aclara la piel, es antiinflamatorio, calmante, reafirmante, mejora la densidad y elasticidad así como la calidad de la barrera cutánea.

En resumen, un sérum muy completo que alisa el rostro, rellena arrugas, mejora notablemente el aspecto de la piel, dejándola despejada y luminosa, más suave y con más cuerpo, sin importar si tu piel es seca, mixta grasa y/o sensible.

Un buen sérum que no sería nunca nuestra primera opción a causa de la dudosa e innecesaria elección de conservantes, ya que hay otras alternativas.

Penetra muy bien, es no comedogénico y tiene un envase y un diseño elegantes, con un aplicador perfecto para los sérums acuosos (desde nuestra óptica, el mejor para todo clase de sérum).

Satin Naturel Bio Hyaluronic Acid Concentrate

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Comprueba el precio aquí

Esta marca alemana se ha hecho un hueco en el mercado gracias al cuidado de sus formulaciones y su buenos precios.

Productos naturales y orgánicos, control del origen y la calidad de los ingredientes son parte de su filosofía.

Cuenta con muchos incondicionales y la cantidad que contiene (100 ml) es más que generosa.

 INCI:

Aloe Barbadensis Leaf Juice, Sodium Hyaluronate, Rosa Centifolia Flower Water, Acetyl Glucosamine, Arthrospira Platensis Extract, Rosa Damascena Flower Oil, Rosmarinus Officinalis Leaf Oil, Glycerin, Caprylyl Glycol, Phenethyl Alcohol, Aqua, Citric Acid.

Pocos activos y bien seleccionados: otro sérum cuyo éxito radica en la simplicidad inteligente.

Son ya bastantes los fabricantes que optan por utilizar jugo de aloe vera en lugar del agua para sus compuestos, lo que dota al sérum de una cualidad semejante a la de un gel refrescante que, sin embargo, se absorbe rápidamente y deja sensaciones agradables en el rostro.

El ácido hialurónico es el protagonista de este sérum antiedad, con tres pesos moleculares y un precursor que, como ya hemos visto, mejora la producción de AH de la piel.

La principal finalidad de este suero, además de hidratar profundamente la piel, es calmarla, reducir la inflamación, regenerarla, mejorar su elasticidad, su superficie y homogeneizar el tono de la piel para dotar al usuario de un rostro joven, terso, luminoso, uniforme y sano.

Con ingredientes al mismo tiempo balsámicos y estimulantes, que impulsan y afianzan las muchas propiedades del ácido hialurónico tiene un efecto apreciable desde el primer uso pero es el uso continuado el que asienta definitivamente los cambios en la piel.

Los antioxidantes hacen su trabajo y la tez lo va reflejando con el paso del tiempo y los principios activos antisépticos y curativos garantizan una barrera fortalecida, una cicatrización rápida, la ausencia de infecciones y la desaparición paulatina de marcas y manchas.

Tiene, a causa del jugo de aloe vera, un tacto tipo gel que puede parecer denso pero penetra fácilmente y refresca, lo que lo hace apto como sustituto del afteshave.

Es apto para todo tipo de pieles, orgánico, vegano y está testado por dematólogos.

El envase es oscuro, con un aplicador de bomba airless para preservar el contenido de posibles contaminaciones y tiene un diseño sobrio, apropiado para cualquier usuario.

Conocer mejor el sérum para hombres

Selección de los mejores sérums para hombre

Como ya te indicamos en el arranque de esta selección, no solo los sérums catalogados «para hombres» son adecuados para las pieles masculinas.

De hecho, no ha diferencias entre estas y las femeninas en cuanto a su estructura y funcionamiento, siendo las variables una cuestión de cantidad: la piel de los hombres es más gruesa, normalmente más grasa, más resistente y envejece a un ritmo continuo mientras que la de las mujeres tiene un escalón importante marcado por la menopausia, cuyos cambios hormonales afectan también a los mecanismos y la estructura cutáneos.

Por otro lado, cuando las pieles masculinas empiezan a arrugarse lo hacen más rápidamente y las arrugas suelen ser más marcadas y profundas.

Eso significa básicamente que, a una misma edad, las necesidades de ambos sexos serán distintas, pero no que no uno y otro no puedan hacer uso de los mismos productos en distintas épocas de la vida.

La mayor densidad y cantidad de grasa supone una protección extra pero también hay más poros y más grandes, lo que expone a los hombres más a la suciedad y las infecciones, sobre todo cuando tenemos en cuenta el vello facial: tanto la barba y el bigote como el afeitado periódico someten a la piel a retos que los cutis femeninos no han de afrontar.

El sérum viene al rescate, llevando enérgicos principios activos a las capas no visibles de la epidermis y la dermis, aportando no solo remedio a las huellas del tiempo sino a las diarias agresiones que tienen que enfrentar.

Qué esperar de un sérum para hombres

Estos son los mejores sérums para hombres

Una de las grandes cualidades de los sérums es que están hechos para tratar problemas específicos de la piel, revirtiendo sus efectos y enmendando tendencias que pueden dar lugar a todo clase de alteraciones que terminan reflejándose en el rostro.

Por lo tanto, si tienes un problema concreto debes buscar un sérum que lo trate y lo corrija, ya sea exceso de grasa, acné, manchas causadas por el sol, deshidratación, etc.

Es importante que conozcas las diferencias entre una piel grasa y una piel deshidratada y que sepas que lo uno no excluye a lo otro: son muchas las pieles que producen un exceso de sebo y a la vez están muy necesitadas de humedad.

El sebo cutáneo actúa como un lubricante y es imprescindible para una piel tersa, sana y lustrosa; por su parte la hidratación es fundamental para que los procesos cutáneos se desarrollen de forma óptima y la piel pueda mantenerse y autorrepararse.

También hay que saber distinguir entre los efectos hidratantes y los antiedad que, si bien tienen puntos de coincidencia, no son en absoluto lo mismo.

Una piel deshidratada tiende a tener un aspecto apagado, seco, frágil pero no presentará arrugas ni otros signos de la edad. Puede que la sequedad induzca la aparición de líneas y arrugas que serán muy superficiales y desaparecerán en cuanto se recuperen los niveles de hidratación.

En una piel madura las arrugas y las líneas tienen un origen más profundo y la mera hidratación no será suficiente para acabar con ellas: necesitan un tratamiento antiedad que trabaje recuperando las habilidades que la piel va perdiendo y eso solo se consigue con un sérum.

Pero al sérum se le puede pedir mucho más por otra de sus increíbles características: la sinergia. Los ingredientes de un buen sérum trabajan en equipo y se impulsan unos a otros logrando resultados que van mucho más allá de la simple suma de propiedades.

Si además eliges sérums hechos a partir de ingredientes de origen natural tendrás todo de tu parte. Estos compuestos son todos y siempre polivalentes y hay varias propiedades que comparten y que, como ya hemos dicho, se multiplican cuando se asocian.

Dado que las pieles masculinas están expuestas a distintos retos que las femeninas, por ser más grasas, tener más poros y mayores, sudar más y que los hombres tienen el estrés añadido del vello facial, es para vosotros vital que vuestro sérum, por muy especializado que sea, pueda proporcionaros siempre unos cuidados elementales, lo que nos lleva a los ingredientes que debéis buscar para garantizaros un cuidado básico y profundo a la vez, un mantenimiento diario que lleve a una clara mejoría de la piel en todos sus aspectos.

Ingredientes imprescindibles en un sérum para hombres

Elegir los mejores sérums para hombres

Nos referimos a los que no pueden faltar en cualquier sérum que vayas a utilizar, tenga la finalidad que tenga.

Necesitas activos limpiadores y antisépticos para contrarrestar la acción de las pequeñas partículas de suciedad y contaminación que tienden a quedarse adheridas a tu piel y a penetrar en tus poros por la grasa de aquella y el tamaño de estos y que podrían dar lugar a infecciones en ellos.

Si te afeitas también eliminarán restos y mantendrán las microabrasiones derivadas del afeitado a raya, acelerando su cura.

Necesitas antiinflamatorios y calmantes, porque esa suciedad y esas abrasiones exacerban la piel y la incomodan: puede que no lo notes hasta que te aplicas un producto lenitivo que te transmite una agradable sensación de relajación y frescor.

Necesitas ingredientes que regeneren la piel e incrementen su respuesta cicatrizante para que el afeitado no suponga reabrir heridas o empeorar las que ya hay (tanto cortes como granos de cualquier tipo o zonas sensibles por causa de una dermatitis, por ejemplo).

Necesitas exfoliantes suaves que ayuden a la renovación celular natural de la piel y garanticen que las células muertas se desprenden y que despeguen las partículas de suciedad.

La mayoría de hombres necesitan reguladores del sebo que se encarguen de ir modulando su producción. No se te ocurra atacar la grasa de frente e intentar eliminarla por todos los medios posibles porque estarás haciéndole un flaco favor a tu piel, así que olvídate de los productos secantes como el alcohol y otros astringentes agresivos.

Un buen seborregulador irá estimulando la producción de sebo en una piel seca.

Los afteshave suelen tener una cantidad importante de alcohol y perfumes que ciertamente dan una muy inmediata sensación de frescor porque se evaporan rápidamente (es el mismo principio por el que el sudor refresca) pero a medio y largo plazo resecan la piel y no hacen ningún favor a una barrera cutánea que acaba de ser brutalmente agredida por el afeitado (y si te has herido escuecen mucho, ya lo sabes).

Los sérums pueden proporcionarte las mismas sensaciones sin alcohol y si sus consecuencias con la inigualable ventaja de cuidar la piel de verdad y en todos sus estratos (cada vez que sangras al afeitarte es una señal de que el daño ha llegado por lo menos a la dermis, porque la epidermis no tiene capilares y no puede sangrar).

Necesitas antoxidantes: el continuo contacto con el exterior hace que la piel esté siempre a merced de los radicales libres que tienen efecto dominó en las moléculas y las células cutáneas y la terrible capacidad de alterar incluso su ADN. Solo con estar al aire libre y al sol estás expuesto ya que las radiaciones UV son la principal fuente de radicales libres y la mayor causa del envejecimiento prematuro de la piel, llamado fotoenvejecimiento: si quieres cuidarte de verdad tendrás que acostumbrarte a usar un protector solar no solo en verano y no solo cuando vayas a la playa o la piscina.

Por descontado, necesitas hidratación. Las pieles deshidratadas son un campo abonado a todo tipo de problemas porque sin una correcta y suficiente hidratación la piel no puede funcionar bien, como no puede hacerlo sin la lubricación adecuada.

Cómo aplicar un sérum para hombres

Aquí tienes los mejores sérums para hombres

De entrada tu cutis y tu cuello (no lo descuides nunca) deben estar absolutamente limpios para evitar que el sérum arrastre suciedad hacia las partes internas de la piel (suciedad microscópica, pero que está ahí).

Si vas a usar un sérum de base acuosa lo mejor es que dejes algo de humedad en la superficie de la piel, lo que ayudará a mejorar y acelerar su penetración.

Los śerums oleosos puedes extenderlos porque tardan un poco más en penetrar y da tiempo a hacerlo, pero con los acuosos el mejor sistema es aplicarlos a base de toques con las yemas de los dedos o bien presionando suavemente sobre la piel con las manos y con movimientos desde dentro hacia afuera.

Deja que el sérum se absorba del todo y, si puedes, espera incluso algunos minutos más. Después, ponte la hidratante y remata con el protector solar.

No te llevará mucho tiempo y tu piel estará cuidada y protegida.

Sérums con ácido hialurónico: los mejores

El ácido hialurónico es uno de los mejores ingredientes que puede contener un sérum.

No solo es un gran hidratante, sino que es una de las mejores armas contra las huellas que el tiempo va dejando en nuestra piel, porque le devuelve la densidad y el aspecto juvenil que va perdiendo, difuminando arrugas, haciéndolas desaparecer y retrasando su formación.

Además mejora el cutis en muchos otros aspectos, ya que es antioxidante, antiinflamatorio, estimula la renovación celular, mejora la producción de colágeno y ayuda a que las manchas y marcas desaparezcan.

El ácido hialurónico da lo mejor de sí mismo cuando forma parte de un sérum y está acompañado por ingredientes que impulsan esas características.

Es extremadamente biocompatible con la piel, por lo que el riesgo de reacciones adversas apenas existe.

Para que cumpla su cometido de manera óptima debería estar presente en varios pesos moleculares (alto y bajo, por lo menos) y, de no ser así, para que en un sérum haga un efecto duradero tendría que aparecer el AH de bajo peso molecular.

Te contamos todo esto porque vamos a presentarte nuestra selección de sérums con ácido hialurónico y de esta manera ya conoces el ingrediente estrella de estos productos.

¡Vamos con ellos!

Nezeni Sérum Antiage con AH

Nezeni Sérum Antiage con AH 

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Aqua, Propanediol, Pentylene Glycol, Chenopodium Quinoa Seed Extract, Ascorbyl Glucoside, Sodium Hyaluronate, Arginine, Trisodium Ethylenediamine Disuccinate, Ammonium Lactate, 1,2 Hexanediol, Caprylyl Glycol, Phenoxyethanol, Sodium Carrageenan, Ethylhexylglycerin, Sea Salt.

Nos gusta muchísimo este sérum porque con solo tres ingredientes activos consigue un producto completo y perfecto. Los tres están en cantidades importantes y más que suficientes para conseguir una bomba antiedad que, sin embargo, es suave y muy amable con la piel de nuestro rostro.

No contiene fragancias ni perfumes añadidos, ya que es uno de esos raros casos en los que un sérum hecho a base de ingredientes naturales no recurre a ningún extracto o esencia (que suelen ser la fuente de varias fragancias presentes en tantos otros y que pueden producir irritaciones o alergias).

Para mayor tranquilidad, está testado dermatológicamente y es hipoalergénico.

¿Su objetivo? Una piel perfecta en la que no se descuida ningún aspecto y que recupera todos los signos de la juventud. 

¿Qué logra el Sérum Antiage de Nezeni?

Si estamos hablando de sérums con ácido hialurónico lo primero que hay que destacar es que este cumple sobradamente con lo que se espera de un producto así: hidratación profunda, piel tersa y mucho más firme, desaparición de arrugas y líneas de expresión notablemente suavizadas.

Para sacarle todo el partido es importante que lo apliques sobre la piel algo húmeda y si después de absorbido añades un poco más de humedad -con un spray de bruma, por ejemplo- lograrás resultados óptimos. Este consejo es válido para cualquier sérum con AH.

Una de sus principales características es que desde el primer uso notas la piel mucho más tensa, gracias a su marcado efecto lifting, que va asentándose con el uso continuado.

Es apto para todo tipo de pieles, incluidas las sensibles y aquellas que tienen problemas como rosácea, dermatitis, psoriasis, etc.

Tiene la capacidad de regular todos los procesos cutáneos, equilibrando la producción de sebo, hidratando las zonas secas del rostro y, gracias a su cuidada fórmula, restaura y mantiene en perfecto estado de salud la barrera cutánea, compuesta por el manto hidrolipídico y la capa córnea de la epidermis.

Todas las señales de la edad en la piel mejoran: las manchas se difuminan y pueden llegar a desaparecer; las marcas y cicatrices se suavizan; la tez recupera un tono uniforme y luminoso, haciéndose manifiestamente más firme, lisa, suave, elástica y jugosa.

Realmente tendrás la sensación de haberte sometido a un lifting y lo notarás en el cuello, la mandíbula, los párpados y todas las zonas en las que la flacidez tiende a asomar en primer lugar.

¿Cómo lo consigue?

Con extracto de semillas de quinoa, vitamina C y ácido hialurónico. Y punto.

Es el extracto de las semillas de quinoa el responsable del efecto lifting (el AH hidrata y rellena, pero no estira la piel) al actuar como el bótox: relaja la musculatura facial, reduciendo las microcrotacciones que con el tiempo dan lugar a la aparición de arrugas; al mismo tiempo tiene un marcado carácter filmogénico, pues se adhiere a las células cutáneas, adaptándose a ellas y creando una película tensora que mejora y se hace más consistente con el uso continuado.

Todas las ventajas del bótox sin ningún inconveniente.

La hidratación que proporciona este sérum es extraordinaria y no solo por la presencia del ácido hialurónico; el extracto de quinoa es un polisacárido, como lo es el mismo AH, y este tipo de sustancias se caracterizan por ser higroscópicas, lo que significa que a la vez atraen y retienen agua en cantidades importantes (el AH hasta 1000 veces su peso); las propiedades hidratantes de la vitamina C están sobradamente demostradas y contrastadas.

El resultado de la unión de estos ingredientes es una bomba superhidratante.

El AH está en alto y bajo peso molecular, cubriendo de este modo las necesidades de todos los estratos cutáneos.

Pero este sérum va más allá, incorporando un precursor del AH con efectos aún más rápidos que los del propio ácido hialurónico y más duraderos, ya que su función es estimular a la piel para que mejore sus propios mecanismos de elaboración de esta sustancia.

La vitamina C aporta su gran capacidad antioxidante, limpiadora y desinfectante, al tiempo que exfolia suavemente la piel, tanto desde dentro como en la superficie, sin olvidar que dota al organismo de un extra en la defensa contra los rayos solares y sus radicales libres.

Siendo perfecta para todo tipo de pieles, está indicada en el tratamiento de las que son grasas, mixtas o sensibles de manera especial, por la forma en que las cuida y mejora.

Hay propiedades que los tres ingredientes comparten y que se potencian con su unión, creando un sérum calmante, antiinflamatorio, que limpia y cura al tiempo que recupera y mantiene la salud de la barrera cutánea, estimula la síntesis del colágeno (de ahí la firmeza recuperada), la renovación celular (de ahí la piel más suave, limpia y luminosa) y que protege todas las capas cutáneas de agresiones y peligros como la oxidación, principal enemigo de un cutis joven, fresco y sano.

No se puede tener más con tan pocos ingredientes, lo que demuestra lo que se suele decir: en el sérum, menos es más.

El resto de ingredientes son los vehículos necesarios para transportar los activos hasta el fondo de la piel, que en este caso son todos naturales y aportan cuidados extra, y los conservantes, imprescindibles en un suero de base acuosa.

En este en concreto los conservantes están en la medida justa para garantizar la durabilidad del producto por un tiempo más que razonable: caduca a los dos años de envasado. Así se consigue un impacto mínimo (se usa solo la cantidad imprescindible) de estos en la piel, aunque son todos naturales.

Algunos datos más sobre el Sérum Antiage con AH de Nezeni

  • Ingredientes naturales. 
  • Es fluido, fresco y penetra muy bien. 
  • Apto para todo tipo de pieles, incluidas las sensibles o dañadas.
  • Puedes utilizarlo para el contorno de ojos. 
  • Por su formulación es perfecto tanto para el día como para la noche. 
  • Es no comedogénico.
  • No tiene ningún ingrediente que pueda dar lugar al llamado efecto acumulativo, por el cual, si te aplicas dos o más cosméticos con determinados compuestos estos pueden llegar a superar la dosis segura, acumulándose incluso en tu organismo, con el consiguiente riesgo para la salud de tu piel y de todo tu cuerpo (este tipo de compuestos pueden ser no solo tóxicos, sino neurotóxicos, además de irritantes y alergénicos).
  • Contiene 50 ml.
  • El envase es opaco y se administra el producto con un sistema de bombeo airless que lo mantiene alejado de posibles contaminaciones, a la vez que facilita mucho la obtención de la dosis exacta para cada aplicación.
  • Está indicado para todo tipo de pieles que hayan empezado o estén a punto de empezar a madurar (una forma muy fina de decir que empiezan a mostrar ciertos signos de la edad).
  • Solo puede adquirirse online, bien en la página del fabricante o, por un precio algo superior, en Amazon.

Bioearth Bioprotettiva Sérum Intensivo

bioearth Bioprotettiva Sérum Intensivo

 

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Aqua, Sodium Hyaluronate, Rosa Moschata Leaf Extract, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Xylitol, Glycerin, Cellulose Gum, Urea, Achillea Millefolium Extract, Pullulan, Sodium Pca, Sorbitol, Hamamelis Virginiana Leaf Extract, Fructose, Glucose, Glycine, Hydrolyzed Wheat Protein, Sodium Glutamate, Algae Extract, Citric Acid, Glycolic Acid, Lactic Acid, Lysine, Malic Acid, Potassium Hydroxide, Sodium Hydroxide, Tartaric Acid, Phenethyl Alcohol, Caprylyl Glycol.

La verdad es que da gusto comprobar que un sérum que presume de contener ácido hialurónico lo sitúa en los primeros puestos del INCI. Son demasiados los que hay en el mercado que tienen el AH tan perdido al final de la lista que está claro que aparece para poder decir que lo lleva, pero no va a tener nunca un verdadero impacto en tu piel.

Otro detalle que nos gusta especialmente: no contiene perfumes ni fragancias, lo que lo hace especialmente seguro e indicado para las pieles más sensibles o dañadas.

Este sérum es eminentemente hidratante y antiedad, y con esto nos referimos a que la mayoría de sus ingredientes están para apoyar e incrementar y mejorar el efecto que, en este sentido, tiene el ácido hialurónico.

Aquí no existe lo de «menos es más» sino un principio que aplican otros sérums y que funciona, siempre y cuando se dé con la receta correcta, como es el caso que nos ocupa: muchos «pocos» hacen un todo perfecto.

Como puedes comprobar, la sinergia en lo sérums tiene diversas aplicaciones y todas son válidas si los resultados son buenos.

¿Por qué decimos lo de muchos «pocos»? Porque el AH no puede, por ley, estar en una proporción por encima del 2%, lo que supone que el resto de ingredientes están en esa proporción o incluso en una menor, pero juntos todos esos pocos consiguen un sérum absolutamente efectivo.

¿Qué logra el Sérum Intensivo Bioprotector de Bioearth?

Sobre todo que tu piel se rehidrate de forma rápida y contundente y que todas las consecuencias de la falta de hidratación vayan desapareciendo.

Las arrugas se difuminan y muchas desaparecen; la piel recobra elasticidad y firmeza y mejora la hidratación endógena (la que la propia piel produce).

También tiene un marcado efecto tensor (ya sabes, como un lifting), que se logra con la mezcla de ingredientes.

Así que trabaja en dos sentidos principalmente:

  • La hidratación de todos los estratos cutáneos.
  • La reafirmación de la piel y sus estructuras de sostenimiento.

La mejoría es inmediata en el aspecto, pero para que los cambios se hagan norma tendrás que usar el sérum con asiduidad: como todos los sueros, necesitan tiempo para hacer su mejor labor, la que no se ve pero se va notando y va cambiando las tendencias de la piel.

Este sérum hidrata, reafirma y estira: piel jugosa, luminosa, tersa, lisa y suave. ¡No está mal!

¿Cómo lo consigue?

De la hidratación se ocupan unos cuantos sacáridos en varias versiones (mono, di y polisacáridos), empezando por el ácido hialurónico, al que acompañan diversos azúcares y alcoholes de azúcar, como el sorbitol o el xilitol.

Estos, con la glucosa, la lactosa y el sodium PCA inciden en el aspecto hidratatante, atrayendo y reteniendo la humedad.

Los ingredientes destinados al cuidado de la barrera se ocupan de que la piel recupere su habilidad para regular la pérdida de agua y hacer frente a la deshidratación en las capas superiores de la piel (urea, extracto de rosa mosqueta, sodium PCA, hamamelis…).

Hay que destacar el papel del extracto de rosa mosqueta, una esencia especialmente amable con la piel, antioxidante y regeneradora, y del aloe vera, que siendo un gran hidratante, es también un ingrediente que cuida la piel en muchos aspectos, enriqueciéndola (contiene vitaminas y minerales en cantidades importantes), sanándola, mejorando sus defensas y estimulando la regeneración celular, además de ser un magnífico antiinflamatorio.

Y ahora vamos con los ingredientes que se ocupan del efecto lifting, labor que recae principalmente en el pullulan y en proteína hidrolizada del trigo. De nuevo una acción filmogénica que estira la piel y contribuye a la desaparición de arrugas y líneas.

Si a todo esto sumamos los ingredientes que estimulan la síntesis del colágeno, como el mismo ácido hialurónico, la urea, tenemos la receta perfecta antiarrugas.

Podría parecer que este sérum descuida otros aspectos del cuidado cutáneo, pero no es así: varios de sus ingredientes se encargan de que la piel se mantenga sana o se recupere (la rosa mosqueta, el aloe, el hamamelis, etc.) y lo hacen realmente bien.

Es un gran sérum y te dará lo que deseas si buscas una acción antiarrugas inmediata y profunda.

Pese a que los ingredientes están en cantidades muy pequeñas (importa la suma), algunos son potencialmente irritantes -sobre todo las esencias y algunos conservantes- y es mejor que lo pruebes antes de usarlo (deberías hacerlo con todos los sérums y los cosméticos en general).

Algunos datos más sobre el Sérum Intensivo Bioprotector de Bioearth

  • Es muy fluido, casi como agua, pero penetra con facilidad y resulta muy refrescante.
  • Tienes que aplicar el equivalente a unas 10 gotas.
  • Evita el contorno de ojos por las posibles irritaciones.
  • Es no comedogénico y está testado dermatológicamente.
  • Puedes usarlo de día y de noche, pero utiliza un protector solar para evitar reacciones durante el día.
  • Es no comedogénico y vegano.
  • Todos los ingredientes son naturales y no hay efecto acumulativo.
  • El envase opaco y el aplicador de bombeo son perfectos para un sérum acuoso.
  • Contiene 30 ml.

CMD Naturkosmetik Sérum Natural Deluxe

CMD Naturkosmetik Sérum Natural Deluxe

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Melissa Officinalis Flower/leaf/stem Extract, Aloe Barbadensis Leaf Gel, Alcohol, Sodium Levulinate, Sodium Anisate, Sodium Hyaluronate, Hydrolyzed Silk, Camellia Sinensis Powder, Acacia Senegal Gum/Xanthan Gum, Phytic Acid.

Otro sérum con una lista de ingredientes breve pero contundente que prescinde del agua en su composición para usar solo ingredientes activos y conservantes naturales que, como en los sérums ya vistos, se ocupan también del cuidado del cutis.

El objetivo de este suero es mejorar la pieles maduras e ir eliminando las señales del paso del tiempo.

Ni perfumes ni fragancias, aunque sí un par de extractos (de melissa y de té verde en polvo) pero no en cantidades suficientes como para que sus fragancias tengan que aparecer en el INCI.

Tiene una textura que recuerda un poco al gel por la presencia del aloe vera, es fresco y se absorbe con facilidad, sin dejar restos incómodos.

¿Qué logra el Sérum Natural Deluxe de Naturkosmetik?

Lo que propone: un cutis hidratado en el que las arrugas y líneas se van difuminando hasta desaparecer (entendiendo que la proporción en que lo hagan depende en gran medida de la edad y el estado de cada piel); se recupera elasticidad y capacidad de reacción; las zonas en las que asoma la flacidez recobran tono y firmeza; la piel está más lisa, más suave y radiante.

Los cutis grasos o irritados agradecen el efecto calmante y regenerador de la barrera que tiene este sérum, capaz al mismo tiempo de mejorar el aspecto de las pieles grasas y/o con tendencia al acné, los granos y los brillos.

Por las cualidades de sus activos su función es la de cuidar cualquier tipo de piel madura de manera genérica, conseguir que una buena y profunda hidratación y una atención a la textura de la piel te devuelvan un aspecto mucho más fresco y joven.

¿Cómo lo consigue?

Los dos primeros ingredientes son los encargados del cuidado global de la piel.

El extracto de melissa tiene sobre todo propiedades antimicrobianas y antimicóticas, equilibra el sebo cutáneo, calma, reduce la inflamación y relaja.

En estrecha colaboración con el aloe (analizado anteriormente) se consigue una base de activos que abarcan casi todos los aspectos de la atención que la piel necesita para estar sana o recuperarse si es necesario, desde la capa córnea y el manto hidrolipídico hasta la dermis.

Los siguientes ingredientes tienen funciones más de aditivos que de activos y la presencia de alcohol entre los primeros ingredientes puede ser una señal de alarma para pieles secas, mixtas e incluso normales. Su elevadísima volatilidad reduce mucho su impacto, pero si tienes dudas deberás probar este sérum antes y, si te decides a usarlo, pon atención por si notas reacciones a medio o largo plazo (mayor sequedad o incluso más grasa, como un efecto rebote a su acción secante).

Eso sí, el alcohol mejora la penetrabilidad, cuida la fórmula, limpia y desinfecta la piel.

Al ácido hialurónico se une la seda hidrolizada, utilizada sobre todo por la suavidad que presta a la piel (en este caso decir que la deja como la seda es literal, sin duda) y por su papel como humectante (mejora la retención de la humedad).

Del té verde cabe destacar su potente capacidad atioxidante y su contribución al mantenimiento de los niveles óptimos de colágeno, ya que inhibe la acción de la colagenasa, una enzima que rompe el colágeno degradándolo, debilitando y adelgazando la estructura que mantiene firme y tersa la piel.

El uso continuado de té verde ha demostrado mejorar de forma objetiva la elasticidad dérmica. Además, es antiinflamatorio, desinfectante, astringente, hidratante y uniforma el tono de la piel.

Algunos datos más sobre el Sérum Natural Deluxe de Naturkosmetik

  • Todos sus ingredientes son naturales.
  • Penetra rápidamente, pero tienes que dejar que pasen algunos minutos antes de aplicar la hidratante para que todos los ingredientes puedan ser absorbidos.
  • Parece más adecuado para pieles con tendencias grasas, por su contenido en alcohol, seborreguladores y astringentes.
  • Las pieles grasas pueden usarlo de vez en cuando sin crema.
  • Para uso de día o de noche indistintamente.
  • Es no comedogénico.
  • No existe riesgo acumulativo pero vigila las posibles consecuencias del uso cotidiano del alcohol.
  • Evita la zona alrededor de los ojos.
  • Como el envase es traslúcido, guárdalo alejado de la luz.
  • Tiene bomba airless que parece que en ocasiones falla.
  • Contiene 30 ml.

Alkemilla Sérum Acido Hialurónico

Alkemilla Sérum Acido Hialurónico

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Aqua, Sodium Hyaluronate, Prunus Amygdalus Dulcis Fruit Extract,  Linum Usitatissimum Seed Extract, Aloe Barbadensis Leaf Extract, Avena Sativa Kernel Extract, Malva Sylvestris Flower/leaf/stem Extract, Panicum Miliaceum Seed Extract, Helianthus Annuus Seed Oil, Althaea Officinalis Root Extract, Glycerin, Benzyl Alcohol, Sodium Benzoate, Sodium Dehydroacetate, Lactic Acid.

Lo que menos nos gusta de la marca Alkemilla es que envasa algunos de sus sérums en tubos en vez de en frascos, lo que dificulta la obtención de la dosis adecuada y puede llevar a desperdiciar parte del producto.

Por lo demás, nada que objetar: un sérum de ácido hialurónico en cuyo INCI este aparece el segundo de la lista.

Esta marca ofrece cosméticos naturales a precios asequibles y, como podrás comprobar por la lista de ingredientes y por el hecho de que el AH sea el primer activo, apuesta, una vez más, por la suma de muchos «pocos», logrando resultados palpables.

Se trata, evidentemente, de un sérum antiarrugas y antiedad que acompaña al AH con varios extractos en pequeñas cantidades, de forma que no se acumulan las fragancias y no tiene perfume añadido.

¿Qué logra el Sérum de Ácido Hialurónico de Alkemilla?

Una  piel tersa, consistente, más suave y lisa, rellena, jugosa, que deja de ser reactiva y va recuperando el efecto barrera mientras se fortalece.

El efecto tensor es a veces confundido con sequedad. Desde luego, con la cantidad de AH que contiene, si quieres ver los mejores resultados desde la primera aplicación, recuerda usarlo sobre la piel húmeda y añadir algo de agua una vez haya penetrado del todo.

La piel está más elástica con el uso diario, más calmada y relajada.

Por el diseño de la fórmula es fácil ver que este sérum pone el acento en las pieles secas y sensibles, ya que contiene una cantidad importante de ingredientes ricos en ácidos grasos y efectos calmantes y antiinflamatorios.

Aun así es apto para todo tipo de pieles, incluidas las grasas reactivas o muy reactivas.

Desde luego, las arrugas se difuminan, la consistencia del cutis mejora y el tono se hace más homogéneo y saludable.

¿Cómo lo consigue?

Con los extractos que acompañan al ácido hialurónico, verdadero protagonista. Recuerda que este es muy compatible con la piel y, además de hidratar es antiinflamatorio, antioxidante y estimula la producción de colágeno, lo que mejora la firmeza y elasticidad cutáneas.

Para no repetir lo mismo hasta la saciedad y la «jartura», dejemos claro que todos los extractos naturales son, en mayor o menor medida, antiinflamatorios, antioxidantes, calmantes, regeneradores y estimulantes.

Los primeros que aparecen aquí, el de almendras dulce, el de lino y el de avena, son especialmente abundantes en ácidos grasos, que no solo lubrican y nutren la piel, sino que la calman, la asientan y la protegen gracias a todos los antioxidantes que contienen. A su acción se suma la de la avena, que contiene oligoelementos como el hierro, el magnesio, el calcio, etc. que refuerzan las células cutáneas y es ampliamente conocida por su efecto balsámico y su delicadeza con las pieles maltratadas o delicadas.

Para rematar, los tres mejoran las propiedades de los demás ingredientes y facilitan mucho la absorción del sérum. 

Aunque ya hemos descrito el aloe vera, en esta ocasión resaltamos sus efectos curativos y refrescantes, además de la textura que confiere al sérum, a caballo entre un líquido y una crema fluida.

El extracto de malva viene a reforzar la acción calmante y antioxidante del sérum y, por ser rico en taninos (grandes antioxidantes), ejerce un suave efecto limpiador, exfoliante y astringente: si tu piel es grasa no te prives de probarlo, porque tiene muchas ventajas para ti.

Es hidratante, cicatrizante y mejora el aspecto de la piel, sobre todo eliminando marcas y suavizando cicatrices.

Del extracto de mijo (Panicum Miliaceum) tenemos que llamar la atención sobre su capacidad hidratante y la de crear una película protectora sobre la piel.

El aceite de girasol se utiliza como conservante dada su concentración en vitamina E, entre otras particularidades, pero además mejora tanto la fórmula como la piel; el extracto de raíz de malvavisco (Althaea Officinalis) es, sobre todo, lenitivo y curativo.

Algunos datos más sobre el Sérum de Ácido Hialurónico de Alkemilla

  • Suave y fácil de aplicar, penetra muy bien.
  • Ingredientes naturales.
  • Libre de perfume y fragancias.
  • Es no comedogénico y vegano.
  • Se puede utilizar tanto durante el día como durante la noche.
  • Si lo quieres utilizar en el contorno de ojos haz una pequeña prueba antes.
  • Ten cuidado con la cantidad que extraes: si es excesiva desecha el sobrante o, mejor, úsalo en la manos, pero no te pongas más en la cara de lo necesario si no quieres restos incómodos y que van a reaccionar con la hidratatante, pudiendo hacer grumos.
  • No ha peligro de efecto acumulativo.
  • El envase opaco nos convence, pero el que sea un tubo en absoluto.
  • Contiene 30 ml.

BeWell Green Seaweed & Hyaluronic Acid Serum

BeWell Green Seaweed & Hyaluronic Acid Serum

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI: 

Aqua, Crithmum Maritimum Extrac, Glycerin, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Sodium Pca, Carrageenan, Chondrus Crispus Extract, Laminaria Digitata Extract, Ulva Lactuca Extract, Benzyl Alcohol, Sodium Hyaluronate, Xanthan Gum, Sodium Benzoate, Citric Acid, Dehydroacetic Acid, Parfum,  Potassium Sorbate, Limonene, Linalool.

El sérum de Bewell opta por el ácido hialurónico y los extractos de algas verdes, rojas y marrones para ofrecer resultados que mejoran la piel madura, que recobra hidratación, volumen, densidad y luminosidad.

Lo cierto es que la combinación de algas da como resultado un producto realmente efectivo y que trata la piel a fondo, sin descuidar su objetivo principal, que no es otro que el de devolver lozanía al rostro.

Tiene un olor muy agradable, pero la inclusión de perfume, aunque sea natural, no nos parece la mejor decisión para un sérum (opinión que mucha gente no comparte, evidentemente, ya que muchos sérums naturales lo incorporan y tienen un reconocido éxito).

¿Qué logra el Sérum de Algas y Ácido Hialurónico de Bewell Green?

Una piel realmente cuidada y mejorada de la que desaparecen las marcas más acusadas de la edad.

Un aspecto más relajado y fresco, una mayor resistencia cutánea, una piel que deja de ser mate para volver a tener luz propia.

La superficie se alisa y se suaviza de forma evidente, se iguala y se rellena mientras se recuperan las sensaciones de flexibilidad y comodidad.

Apto para todas las pieles, sus efectos limpiadores son muy gratos para quienes tienen tendencias tanto atópicas como grasas: la mezcla de algas regula la producción sebácea y tiene efecto fimógenico, creando una película sobre la superficie cutánea que la protege, proporcionándole las condiciones necesarias para su recuperación.

¿Cómo lo consigue?

Aunque el ácido hialurónico aparece como el último activo del INCI (los ingredientes que lo siguen son aditivos para conservar la fórmula), ya hemos indicado que no hace falta más de un 1% de este ingrediente para alcanzar los resultados deseados y sumado a otros compuestos el efecto hidratante y redensificante de este sérum es innegable.

El AH contenido es de bajo peso molecular.

El Crithmum Maritimum (hinojo marino) es un alga conocida por su alto contenido en retinol (vitamina A), vitaminas C y E, minerales, péptidos y aminoácidos.

La vitamina A está muy valorada en el cuidado de la piel por sus efectos antienvejecimiento: limpia, exfolia y acelera el recambio celular, difumina manchas y arrugas, alisa la superficie cutánea, restablece el brillo natural del cutis.

La gran ventaja de este ingrediente es que en él la vitamina A no es sintética, con lo que la piel la asimila muy fácilmente.

En el Sérum Antiage de Nezeni ya hemos analizado la vitamina C.

En cuanto a la vitamina E, su principal característica es su trabajo antioxidante.

El hinojo marino modula la producción de sebo y estimula la síntesis de colágeno.

En cuanto al aloe y el sodium PCA, nos remitimos a lo dicho con anterioridad.

La carragenina se obtiene de un alga marina roja. Es un polisacárido potente en hidratación, que aporta vitaminas A, E y K, antioxidantes, calmantes, antiinflamatorios, estimula las defensas cutáneas contra las radiaciones solares y suaviza notablemente la piel. Está presente como carragenina y como extracto de Chondrus Crispus.

La Lamiaria Digitata es hidratante, aporta vitaminas y minerales, antioxidantes, antiinflamatorios y protectores.

En cuanto a la Ulva Lactuca (sí, otra alga más) por encima de todas las propiedades que comparte con el resto de algas hay que hacer notar sus efectos en la textura de la dermis: actúa como las siliconas, pero con todas las ventajas de un ingrediente de origen natural (la biocompatibilidad, entre otras) y sin los inconvenientes de los sintéticos (reacciones, alto índice comedogénico, etc.).

Algunos datos más sobre el Sérum de Algas y Ácido Hialurónico de Bewell Green

  • Penetra con facilidad y no deja rastros.
  • Al contener aloe vera es mejor que esperes unos minutos antes de aplicar la hidratante.
  • Sus ingredientes son de origen natural en más de un 99%.
  • Es no comedogénico y vegano.
  • Por su contenido en retinol es mejor usarlo durante la noche. Si lo haces durante el día recuerda utilizar protector solar con un FPS de 50+ y renovarlo con regularidad.
  • Tiene perfume añadido y fragancias que pueden ser irritantes: pruébalo antes de empezar a utilizarlo.
  • Ninguno de sus ingredientes puede producir efecto acumulativo.
  • Consérvalo en un lugar apartado de la luz, porque el envase no es completamente opaco.
  • Bomba airless como aplicador: perfecta para mantener el producto y dosificarlo correctamente.
  • Contiene 30 ml.

Farfalla Immortelle Anti-Ageing Deluxe Sérum Regenerador

farfalla Immortelle Anti-Ageing Deluxe Sérum Regenerador

 

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Aqua, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Pentylene Glycol, Glycerin, Alcohol, Polyglyceryl-4-Caprate, Helichrysum Italicum Flower Oil, Sodium Hyaluronate, Leucojum Aestivum Bulb Extract, Helichrysum Italicum Flower Water, Arginine Ferulate, Acmella Oleracea Extract, Parfum, Phytic Acid, Ascorbic Acid, Citric Acid, Limonene, Linalool, Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate.

La regeneración de la piel es el objetivo que se ha marcado el sérum de Farfalla para que puedas lucir un cutis renovado.

Este fabricante suizo cuida que sus ingredientes sean todos naturales y certificados y concede una gran importancia al uso de extractos y la aromaterapia, lo que probablemente explique por qué hay perfume añadido en este suero, que también cuenta con fragancias derivadas de los propios extractos.

Hay que aclarar que todos los extractos contienen fragancias pero solo hay que listarlas en el INCI cuando su proporción excede los límites marcados por ley en toda la UE, ya que en esas concentraciones el riesgo de que resulten alérgenas o irritantes empieza a ser considerable.

El olor y la textura de este producto son muy agradables y, sin embargo,  seguimos prefiriendo los sérums sin perfume añadido, por ser más seguros para la piel.

Este sérum se propone como un tratamiento de refuerzo y no como una rutina diaria, por lo que tienes dos formas de utilizarlo:

  • Úsalo como una cura, como un tratamiento de choque para revitalizar tu piel, durante cuatro semanas día y noche.
  • Tenlo como un complemento y úsalo un par de veces por semana, mañana y noche o, si solo lo vas a hacer una vez al día, mejor durante la noche: así podrás exprimir al máximo sus beneficios.

¿Qué logra el Sérum Inmortal Antiedad Deluxe de Farfalla?

Desde luego logra una piel más firme, en la que la flacidez retrocede, las líneas de expresión se suavizan y el rostro adquiere una apariencia más despejada y fresca.

Las marcas, pequeñas cicatrices y manchas se atenúan, la piel recobra un tono uniforme, despejado y luminoso al tiempo que sus estructuras internas se fortalecen.

¿Cómo lo consigue?

El fabricante hace hincapié en el aceite de Helichrysum italicum (siempreviva del monte) y el ácido hialurónico como los principales activos y, por lo tanto, responsables de los beneficios de este sérum.

Tenemos que indicar que en el INCI, antes de estos ingredientes, aparece un abundante listado de vehículos, todos naturales, pero quizá algo excesivo, si excluimos al aloe, que es claramente un excelente activo. Que estos vehículos sean a la vez hidratantes, suavizantes y, en general, buenos instrumentos para el cuidado somero del cutis y que faciliten la penetrabilidad del resto no es justificación suficiente para tantos. Es una opinión.

En cuanto a la siempreviva, imaginamos que el nombre de este preparado se toma o se inspira en las propiedades de su aceite, conocido desde la antigüedad por ser un aliado magnífico en el cuidado del cutis, ya que incide en varios aspectos del mismo: es antioxidante (evita el envejecimiento y la muerte celular), es regenerador, hidratante, antiinflamatorio y desinfectante, nutritivo, cura y tiene la propiedad de ayudar a la reparación cutánea de manera que la cicatrización es más rápida y deja menos secuelas.

Incluso parece ser capaz de rebajar o hacer desaparece algunas cicatrices, al inhibir la producción de colágeno I y III, los tipos de colágeno implicados en la cicatrización: cuando esta tiene lugar el exceso de estos dos colágenos es el que provoca que queden señales en la piel, porque trabajan muy deprisa para cerrar el trauma pero dejando un exceso de tejido «desordenado».

Finalmente, también ayuda a difuminar y eliminar manchas cutáneas.

El extracto de bulbo de Leucojum Aestivum retrasa el envejecimiento alargando la vida de las células (retrasa la proliferación celular), es antioxidante, relajante, reduce arrugas y tiene un efecto aclarante.

Para rematar las acciones antiedad este sérum cuenta con la Acmella oleracea cuya principal -pero no única- virtud es la de producir relajación muscular en el rostro, lo que retrasa y evita la aparición de arrugas y líneas de expresión. Un 0,6% es suficiente para lograr el efecto deseado: de ahí que aparezca al final de la lista de activos. Además tiene componentes antioxidantes, antimicrobianos, vasodilatadores y estimulantes del colágeno.

Algunos datos más sobre el Sérum Inmortal Antiedad Deluxe de Farfalla

  • Tiene una textura con más cuerpo que la de otros sérums.
  • Penetra con rapidez pero mejor esperar unos minutos para aplicar la crema hidratante.
  • Ingredientes naturales.
  • Es no comedogénico.
  • No se debe utilizar a diario habitualmente. 
  • Se puede utilizar de día y/o de noche.
  • No está libre de perfume ni de fragancias: pruébalo antes de comenzar a utilizarlo.
  • Huele muy bien.
  • Debes evitar la zona del contorno de ojos.
  • No existe el peligro del efecto acumulativo en sus ingredientes.
  • El envase de tubo puede dar problemas a la hora de conseguir la dosis precisa y no desperdiciar producto.
  • Contiene 15 ml.

MÁDARA Derma Collagen Hydra-Fill Firming Serum

MÁDARA Derma Collagen Hydra-Fill Firming Serum

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Aloe Barbadensis Leaf Juice, Aqua, Glycerin, Pentylene Glycol, Glyceryl Citrate/lactate/linoleate/oleate, Caprylic/Capric Triglyceride, Coco Caprylate/ Caprate, Simmondsia Chinensis Seed Oil, Triheptanoin, Glyceryl Stearate SE, Alcohol, Aroma, Palmitic Acid, Stearic Acid, Xanthan Gum, Hexapeptide-11, Ascorbyl Palmitate, Tocopherol, Hydrolyzed Hyaluronic Acid, Sodium Hyaluronate, Sodium Phytate, Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate, Spirulina Platensis Extract, Alteromonas Ferment Extract, Phenethyl Alcohol, Linalool, Limonene.

Observarás que cuanto más avanzamos en la lista menos tenemos que decir de los sérums porque la tónica general viene a ser la misma, muchos ingredientes ya se han analizado y, desde luego, todo sérum natural con ácido hiarlurónico de calidad (y los de esta lista lo son) que esté bien combinado en la fórmula producirá efectos muy beneficiosos y visibles en tu rostro que se repiten.

¿Por qué no elegimos solo uno? Bueno, está claro que nuestro favorito es el primero, pero no todo el mundo tiene los mismos gustos ni todas las pieles reaccionan de igual forma, y queremos darte opciones para que elijas con criterio, sabiendo que los sérums que te presentamos son efectivos y seguros.

Eso es lo que ocurre con este sérum de colágeno y ácido hialurónico de Mádara: que no te engañe que el AH esté casi al final de la lista, porque, si te fijas, hay dos tipos -Hydrolyzed Hyaluronic Acid y Sodium Hyaluronate-, es decir, de bajo y alto peso molecular (detalle que no está especificado en el INCI en todos los casos, porque vale con un genérico Sodium Hyaluronate).

Pocos principos activos pero demasiados excipientes y aditivos, entre los que se incluye aroma (perfume).

¿Qué logra el Sérum Derma Collagen de Mádara?

Con ingredientes elegidos por su capacidad para estimular la síntesis de colágeno, este sérum reafirma el cutis, lo rellena y restaura un tono uniforme, una superficie lisa, suave y con un aspecto más lozano y relajado.

Hay que destacar el tacto aterciopelado que deja en la piel.

¿Cómo lo consigue?

Con el trabajo conjunto de las microalgas y péptidos naturales, además del ácido hialurónico y las vitaminas C y E.

Aunque el primer ingrediente es el aloe vera, del que ya hemos descrito sus muchas propiedades beneficiosas para la piel, los siguientes son vehículos de origen natural (seis) hasta llegar al aceite de jojoba, el más similar al propio sebo cutáneo: suaviza y da elasticidad, es antiinflamatorio, antioxidante y rejuvenecedor al tiempo que mejora la penetrabilidad del sérum.

Y sigue la lista de vehículos, conservantes, emolientes…

Los principios activos están, curiosamente, casi al final del INCI, de lo que podemos inferir que no están en proporciones muy elevadas.

Los péptidos son aminoácidos que la piel produce pero que con el tiempo se van reduciendo. Una de sus principales y mejores características es que estimulan la síntesis del colágeno, ingrediente que no se puede añadir directamente en un sérum debido al gran tamaño de sus células.

Los péptidos junto con el ácido hialurónico incrementan la firmeza y elasticidad de la piel al incidir en las proteínas responsables de estas, el colágeno y la elastina; mejoran la barrera cutánea, reducen la inflamación y estimulan la renovación celular. El hexapéptido-11, concretamente,
puede inducir la actividad de las proteínas de la matriz extracelular y anular la migración celular (proceso implicado en el envejecimiento y la disfunción de las células).

En cuanto a las algas (Spirulina y Alteromas en esta ocasión) son ricas en vitaminas, minerales y oligoelementos, hidratan, tonifican y mejoran tanto el aspecto como el tacto del cutis.

Atención a las fragancias al final: pruébalo antes de utilizarlo.

Algunos datos más sobre el Sérum Derma Collagen de Mádara

  • Es un fluido ligero y sedoso que se absorbe muy bien.
  • Todos sus ingredientes son naturales.
  • Tiene un olor muy agradable.
  • Es no comedogénico, sin gluten y vegano.
  • Puedes usarlo de día y de noche, pero evita el contorno de ojos.
  • Contiene perfume y fragancias.
  • No hay riesgo de efecto acumulativo.
  • El envase opaco y el aplicador airless son impecables.
  • Contiene 30 ml.

i+m Age Protect Avocado & Hyaluron Serum Repair

i+m Age Protect Avocado & Hyaluron Serum Repair

 

 

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Aqua, Aloe Barbadensis Leaf Juice, Glycerin, Parfum, Cetearyl Alcohol, Simmondsia Chinesis Seed Oil, Glyceryl Stearate Citrate, Persea Gratissima Oil, Argania Spinosa Kernel Oil, Sodium Hyaluronate, Buddleja Officinalis Flower Extract, Centella Asiatica Extract, Xanthan Gum, Tocopherol, Helianthus Annuus Seed Oil, Cetyl Alcohol, Glyceryl Caprylate, Sodium Phytate, Alcohol, Lactic Acid, Propanediol, Citronellol, Limonene,  Linalool.

Una marca tan comprometida con los ingredientes naturales como con el medio ambiente y el comercio justo, y así lo declaran en su envase: justo, orgánico y vegano.

Una declaración de principios que nos parece perfecta.

Pero… sí, aquí viene nuestro pero: en la fabricación y comercialización de cosméticos deberían primar, por encima de todo, la calidad y la seguridad de los consumidores de los mismos, que son los que pagan por el producto y mantienen a la empresa.

¿A qué viene este párrafo? A que si no entendemos la necesidad de utilizar perfumes en fórmulas que están destinadas a penetrar en nuestra piel, nos cuesta todavía más entender que un fabricante que se preocupa del medio ambiente y del comercio justo coloque un perfume en el cuarto lugar de un INCI bastante largo y lleno de vehículos que sí, ciertamente cuidan la piel pero no son precisamente ingredientes activos.

Aun así, aquí está este sérum porque todos sus ingredientes son naturales y a mucha gente le funciona y le encanta. Nuestros reparos al perfume no dejan de ser otra opinión y nuestra labor es dar información fiable -sobre la que podemos opinar- para que tú puedas tomar tu decisión.

¿Qué logra el Sérum Reparador de Aguacate y Ácido Hialurónico de i+m?

Lo que te vamos a contar no es nuevo: un rostro más firme, más denso, relleno y del que las arrugas y otros signos de la edad desaparecen o se difuminan.

Piel más lisa y elástica, luminosa, clara y rejuvenecida.

¿Cómo lo consigue?

De nuevo un sérum con pocos activos pero muchos excipientes (vehículos).

La apuesta por el aloe y aceites tan magníficos para la piel como el de jojoba, el de aguacate y el de argán son, por sí mismos, una garantía de éxito en el cuidado cutáneo.

De los dos primeros hemos hablado y del aceite de argán solo se pueden decir cosas buenas (se le conoce también como el oro líquido, por su color y sus muchas y fantásticas propiedades): es, por descontado, muy compatible con la piel y rico en ácidos grasos y vitamina E, lo que le dota de la capacidad para hidratar, recuperar elasticidad y ofrecer una protección activa contra los radicales libres.

Es curativo, antiséptico y antifúngico, reduce la inflamación, calma y limpia la piel. Es más denso que el de jojoba pero de ninguna manera comedogénico.

El de aguacate es suave con las pieles más sensibles, nutritivo, hidratante, la piel lo absorbe muy bien y tiene propiedades regeneradoras y estimulantes.

El extracto de la flor de Buddleja Officinalis tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, hidratantes y de protección de los rayos UV, pero destaca su idoneidad para tratar las pieles maduras porque retrasa o evita la degradación del colágeno, es desintoxicante e impulsa de forma notable las funciones de autorreparación de las células cutáneas, preservando el ADN.

La centella asiática, siendo asimismo antioxidante, hidratante, curativa y cicatrizante, antiinflamatoria, etc. se distingue por su facilidad para penetrar y para impulsar y mejorar la circulación sanguínea (en el caso de la piel, la microcirculación), con todo lo que eso implica: células oxigenadas, limpias, renovadas y capaces de realizar su función de forma óptima.

El resultado es que el colágeno mejora, los tejidos se normalizan (ayuda a suavizar o eliminar marcas y cicatrices), la piel se repara más rápidamente sin dejar señales y la renovación celular se incrementa.

Todos estos ingredientes se organizan alrededor del ácido hialurónico llegando a una sinergia que tu cutis reflejará.

Algunos datos más sobre el Sérum Reparador de Aguacate y Ácido Hialurónico de i+m

  • Es fluido, fresco y fácil de aplicar, penetrando sin dificultad.
  • No comedogénico, natural y vegano.
  • Tiene un olor muy agradable y natural.
  • Apto tanto para el día como para la noche.
  • Contiene perfume y fragancias.
  • Sin peligro de efecto acumulativo.
  • Un envase original, opaco y con un aplicador correcto (aunque parece que a veces falla).
  • Contiene 30 ml.

La Saponaria AH Múltiple Peso Molecular

La Saponaria AH Múltiple Peso Molecular

Comprueba precio y disponibilidad aquí

INCI:

Aqua, Sodium Hyaluronate, Benzyl Alcohol, Sodium Dehydroacetate.

Este gel de ácido hialurónico lo añadimos a la lista como un extra. No es un sérum pero puede servirte para probar el ácido hialurónico o para tener la certeza de que el que usas va a dar los resultados deseados.

¿Por qué? Porque muchas veces es imposible saber qué tipo de ácido hialurónico contienen los sérums (hablamos del peso molecular), así que puede que prefieras usar este gel que tiene AH en varios pesos y te garantiza que llegará hasta la dermis.

¿Cómo usarlo? Añadiendo alguna gota al sérum que usas normalmente, ya sea de día o de noche, siempre que este no tenga entre sus ingredientes el ácido hialurónico.

No te recomendamos usarlo en solitario, porque te perderías lo mejor de los sérums, que es la perfecta combinación de sus ingredientes para conseguir un fluido que cambiará tu piel, aunque si quieres puedes hacerlo.

Recuerda dejar algo de humedad sobre la cara y el cuello antes de aplicarlo y ten la seguridad de que no contiene más que ácido hialurónico, agua y los conservantes necesarios (todos naturales).

Sérum con ácido hialurónico: qué es y cómo funciona

Nuestros mejores sérums con ácido hialurónico

Se considera la cura milagrosa contra las arrugas y el envejecimiento de la piel y se utiliza en y de muchas formas diferentes en la industria cosmética.

El ácido hialurónico no debe faltar en los productos antienvejecimiento en particular y proporciona resultados sorprendentes. Pero, ¿qué es exactamente el ácido hialurónico y por qué está tan de moda?

En términos simples, el ácido hialurónico es un azúcar múltiple (polisacárido) que está presente en casi todas partes del cuerpo humano, ya que juega un papel fundamental en la salud y el correcto funcionamiento del tejido conectivo.

Se puede encontrar en grandes cantidades principalmente en la piel, en los huesos y los discos intervertebrales, en el líquido articular (líquido sinovial) y en el humor vítreo del ojo.

Asegura la elasticidad y resistencia naturales del tejido conectivo. Además, el ácido hialurónico tiene la singular capacidad de retener agua a largo plazo: en nuestro cuerpo puede almacenar hasta seis litros de agua por gramo, lo que lo convierte en uno de los mejores ingredientes para rellenar arrugas y fortalecer la piel.

Aunque este polisacárido está presente en el cuerpo, la proporción de ácido hialurónico va disminuyendo gradualmente con la edad. Este proceso comienza a ser evidente a partir de los 25 años y se manifieste en la aparición de líneas,  arrugas y en la pérdida de elasticidad, densidad y viscosidad de la piel.

Sérum de ácido hialurónico para una piel más firme y visiblemente más joven

Cuando este proceso comienza es el momento de contrarrestarlo con un sérum con ácido hialurónico que evitará la aparición de arrugas, difuminando la que ya estén implantadas, y retrasará la natural decadencia de los procesos internos de producción de AH.

Un sérum que contenga ácido hialurónico entre sus principales ingredientes ayudará a combatir los signos visibles de envejecimiento tras unas pocas aplicaciones: con solo unas gotas en cada aplicación se logra una piel significativamente más lisa, suave y uniforme y un aspecto general más joven y fresco.

Son muchos los estudios que avalan la eficacia del sérum con AH, que se ha ganado su popularidad en la industria de la belleza por sus magníficos resultados, tanto a corto como a largo plazo, lo que permite empezar a lucir un rostro renovado desde el principio y, lo que es más importante, establecer las bases para que esa primera impresión se haga permanente.

¿Qué hace un suero de ácido hialurónico?

Nuestra selección de los mejores sérums con ácido hialurónico

Se sabe que el ácido hialurónico tensa el tejido conectivo de la piel, dotándolo además de elasticidad, resistencia y capacidad de recuperación.

Es el responsable del acolchamiento de la piel y su merma da lugar a una dermis adelgazada que va perdiendo la capacidad de volver a su ser de manera casi inmediata (se comprueba cuando pellizcas suavemente la piel del dorso de la mano y esta tarda unos instantes en volver a su sitio: las pieles jóvenes y llenas de AH no necesitan ni medio segundo para recuperar su estado normal).

Se trata de una sustancia que en contacto con el agua se hincha y adquiere la consistencia de un gel totalmente transparente, denso y muy dúctil.

Por otro lado el ácido hialurónico que se utiliza en cosmética y concretamente en los sérums, es perfectamente compatible con el organismo, lo que lo convierte en uno de los ingredientes más seguros y con menos probabilidades de provocar reacciones de ningún tipo.

Los problemas registrados al respecto tienen que ver con su uso en medicina, cuando se aplica mediante inyecciones, ya sea para rellenar arrugas o lubricar las articulaciones, y parecen tener más que ver con los procedimientos que con la propia sustancia.

Este compuesto casi milagroso se encuentra en todos las capas de la piel y para que sus efectos tengan un impacto real en las pieles que empiezan a madurar es importante que llegue a las zonas profundas de la dermis, donde empieza a rellenarse y redensificarse la dermis.

El ácido hialurónico está disponible en diferentes pesos moleculares (hasta seis) que son utilizados según la finalidad del tratamiento.

En cosmética se utiliza a menudo el de mayor peso molecular, es decir, aquel cuyas moléculas son más grandes. Es perfecto para hidratar la superficie cutánea (las capas externas de la epidermis) pero sus efectos son breves, es necesario reponerlo a diario y no tiene consecuencias reales en la estructura de la piel.

Es necesario el AH de bajo peso molecular, que puede llegar a los estratos profundos de la piel y no solo rellenarla desde dentro, sino optimizar los sistemas de producción internos para revertir y retrasar los efectos del paso del tiempo y del fotoenvejecimiento prematuro provocado por las radiaciones solares.

Para conseguirlo se necesita un vehículo hecho con moléculas pequeñas, que pueda superar la barrera cutánea: el sérum y ningún otro.

Los sérums están hechos con moléculas minúsculas, que traspasan sin problemas la epidermis y con vehículos que facilitan y mejoran la penetrabilidad de todos sus activos. Además, estos están en altas concentraciones y son verdaderamente potentes.

Tenemos los mejores sérums naturales con ácido hialurónico

Las cremas hidratantes con AH cumplen una importante función, que es la de mantener la humedad en la superficie cutánea y evitar su pérdida, pero no tienen más alcance y no pueden hacer nada por mejorar los mecanismos soterrados de la piel.

La ventaja es que, gracias a su biocompatibilidad, el ácido hialurónico es absorbido por la piel rápida y fácilmente, siempre que sus moléculas sean lo suficientemente pequeñas.

Un buen suero de ácido hialurónico aporta hidratación y humectación a la piel, manteniéndola flexible y bien nutrida. Gracias a la enorme retención de agua, la tez aparece más uniforme y firme.

Incluso las imperfecciones de la piel se pueden equilibrar con ácido hialurónico. Hay estudios que muestran que este activo asegura el equilibrio natural y puede contrarrestar problemas de la piel como el acné o el exceso de grasa.

Pero sus beneficios no se quedan ahí: el ácido hialurónico reduce la inflamación, es antioxidante, protege, mejora las defensas naturales contra el sol, estimula la síntesis del colágeno, la renovación celular y ayuda a difuminar las manchas y reducir las marcas y pequeñas cicatrices, devolviendo al cutis un aspecto joven, limpio, uniforme y luminoso.

Cómo distinguir un buen sérum con ácido hialurónico

Un buen suero de ácido hialurónico se caracteriza principalmente por una alta proporción de ácido hialurónico. Parece de cajón, pero no lo es.

El ácido hialurónico debe ser uno de los componentes principales del  sérum, lo que significa que en el listado de ingredientes (INCI) no debería aparecer en los últimos puestos y menos aún mezclado con los aditivos (conservantes y demás).

Son muchísimos los sérums que «presumen» de ácido hialurónico y en los que este, cuando se analiza el INCI, está presente solo de forma testimonial, en cantidades tan mínimas que difícilmente puede tener algún impacto en nuestra piel.

También es importante que el sérum contenga AH en varios pesos moleculares, al menos en alto y bajo peso, para cubrir todos los niveles cutáneos; son numerosos los que contienen solo ácido hialurónico de alto peso, con el que la piel se nota inmediatamente más jugosa y elástica, pero que no tendrá efectos estructurales y te obligará a usarlo solo para mantener esas sensaciones que no reflejan una mejoría real del estado de tu dermis.

Por descontado que un buen sérum con AH (y sin él) no puede tener ingredientes comedogénicos; debe penetrar fácilmente sin dejar residuos en la superficie y tienes que notar enseguida una mayor comodidad, proporcionada por la inmediata hidratación.

En ocasiones la sensación puede ser de tirantez y entonces estamos ante dos posibles causas: el sérum que utilizas tiene otros ingredientes que provocan un efecto lifting (de estiramiento) o bien hay demasiado ácido hialurónico en él y te está resecando la piel (cosa muy poco probable, pero no descartable).

Queremos aclarar también que un gel de ácido hialurónico no es un sérum, ya que no tiene más que un ingrediente activo. Puede ser un buen suplemento para las pieles muy secas y/o arrugadas y puedes usarlo añadiendo unas gotas a tu sérum diario, si este no contiene ya AH.

Qué ingredientes debe tener un sérum de ácido hialurónico

Mejores sérums naturales con ácido hialurónico

Lo primero que hay que señalar es que el ácido hialurónico es compatible con todos los demás ingredientes.

Si ninguna duda lo mejor es elegir sérums compuestos por sustancias de origen natural, como lo es el propio AH: en estos sérums cada componente refuerza y mejora los resultados de los demás, creándose de este modo un supercóctel magnífico.

Por lo demás, el AH es perfecto para todo tipo de pieles, lo que significa que puede formar parte de cualquier sérum y lo mejorará.

Si hasta ahora se contemplaba como un activo para pieles maduras, los estudios y la experiencia acumulada muestran que en las pieles jóvenes ayuda a mantener los niveles endógenos por más tiempo y en mejores condiciones.

Cualquier ingrediente natural es perfecto para acompañar al ácido hialurónico: un clásico es el sérum con AH y vitamina C, y lo es porque hace maravillas; mejora los resultados del retinol (vitamina A) y se lleva bien con todas las vitaminas y minerales; hace un equipo superhidratante con otros sacáridos; se une a los extractos naturales logrando resultados maravillosos y visibles… ¡No se le puede poner una pega!

Cómo usar un sérum con ácido hialurónico

Por si no ha quedado suficientemente claro, el ácido hialurónico es apto para todo tipo de pieles, incluidas las muy delicadas, sensibles o dañadas. De hecho, para estas es un ingrediente necesario por su capacidad para influir en todos los procesos regeneradores, curativos y protectores.

Aunque, como ya hemos indicado, un sérum con AH realiza cambios casi inmediatos en la piel, hace falta un uso continuado y prolongado en el tiempo para que estos se establezcan en las capas profundas y realicen allí los cambios deseados.

Por lo tanto, el sérum con ácido hialurónico debería ser un imprescindible en tu rutina diaria y mejor aún si lo usas mañana y noche, incluso en el caso de que utilices diferentes sérums para cada momento.

Siempre debe aplicarse sobre la piel muy limpia y algo húmeda: no podemos obviar el hecho de que tiende a absorber humedad en grandes cantidades, y si no se la proporcionamos la tomará del propio orgamismo y de las partes internas de la piel.

Al ser una sustancia de consistencia gelatinosa y estar en bases acuosas, la mejor forma de aplicarlo es mediante toques en vez de extenderlo, con movimientos desde dentro hacia afuera.

Una vez aplicado es aconsejable volver a humedecer levemente el rostro, para asegurar un suministro suficiente de agua. Puedes hacerlo con un spray o bien con un poco de agua en las yemas de los dedos y más toques sobre la piel.

Aunque se absorbe muy rápidamente lo ideal es esperar unos minutos (entre 5 y 10) antes de aplicar la hidratante encima.

Para un efecto completo el suero debe dejarse en la piel durante varias horas, así que no vuelvas a limpiar tu piel hasta la noche (en verano, si vas a la playa o la piscina, o si vas a ir a un spa, déjalo solo para la noche).  Si lo retiras muy pronto reducirás significativamente sus efectos.

El uso regular hará maravillas con tu piel y el aspecto de tu rostro. ¡Ah! No olvides aplicarlo también en el cuello y el escote.

La piel grasa necesita el sérum

Las personas con la piel grasa tienen una guerra declarada y constante contra el sebo cutáneo y la sensación de que no van a acabar con él hagan lo que hagan.

Pero hoy en día puedes tratarla (tratarla, no pelearte con ella) con una gran cantidad de productos específicos que consiguen regular y estabilizar la producción sebácea sin agresiones.

Entre todos ellos destacan los śerums, verdadera revolución en la cosmética, que consiguen penetrar en las capas profundas de la piel y, desde allí, modificar sus comportamientos, su metabolismo.

Vamos a conocer bien cómo funcionan este tipo de pieles, cómo cuidarlas y por qué el sérum es tu gran aliado para hacerlo.

Por qué mi piel es grasa y qué puedo hacer con ella

El sérum es lo mejor para pieles grasas

Básicamente, porque sí, porque te ha tocado.

No es que no haya motivos, pero no tienen que ver con nada que hayas hecho, en líneas generales.

Las causas de la piel grasa son básicamente la genética y las hormonas. Es cierto que la forma en que afrontes el reto puede mejorar o empeorar la condición de tu cutis, pero nunca es la causa directa.

De una forma muy breve la explicación es que

Este exceso se traduce en demasiados brillos en el rostro, que pueden aparecer en algunas partes (la famosa zona T: frente, nariz, mentón) o en todo él; poros abiertos; tendencia a puntos negros; espinillas, acné y comedones; superficie irregular.

Ten esto claro: la piel necesita el sebo que produce, otra cosa es que no necesite tanto. De lo que se deduce que intentar acabar con la grasa no es la mejor solución, por varios motivos:

Tu piel se queda sin defensas, ya que la grasa es fundamental para mantener sana la capa córnea (la más externa de la epidermis) y el manto hidrolipídico que la cubre y protege.

Cuanto más empeño pongas en eliminar cualquier rastro de grasa de tu piel, más grasa producirá esta. Entender este proceso es sencillo: como la grasa es necesaria, cuando la retiras y sigues retirándola tu piel detecta su falta, que interpreta como un carencia anómala, y reacciona produciendo más sebo, para reponerlo. Así que olvida cualquier tentación de borrarla de tu vida y tu piel.

Lo primero es aceptar que tienes la piel grasa y no pelearte a todas horas con ella, porque eso sí que puede llevarte a un claro empeoramiento de la situación.

Si tienes la piel levemente grasa tienes que ser capaz de reconocerlo, es decir, de calibrar la magnitud del problema y colocarlo en su justo lugar, por mucho que te disgusten los brillos y la ocasional aparición de granos, espinillas y puntos negros (sí, es cierto que parecen asomar siempre en los peores momentos, pero sé paciente).

Si tienes la piel extremadamente grasa las molestias son mayores y más continuas, pero la guerra sigue sin ser la respuesta.

¡Ni se te ocurra estar todo el día hurgándote los granos y espinillas, porque lo más seguro es que consigas irritaciones, más infecciones, heridas, marcas y manchas!

Para retirarlos ponte en manos de algún profesional que lo haga en las debidas condiciones higiénicas y de seguridad.

Si tienes continuos problemas de poros infectados, con bultos en el rostro, heridas, etc. deberías consultar con un dermatólogo porque el problema es médico y hoy en día tiene solución. Hay tratamientos muy efectivos (principalmente hormonales) que requieren de un constante seguimiento profesional para evitar posibles efectos secundarios, pero que en las manos adecuadas son seguros y dan resultados espectaculares.

Nunca los hagas sin supervisión y acompañamiento facultativo y no se te ocurra pensar que van a funcionar con cualquier piel grasa (son solo para casos puntuales, diagnosticados, recetados y controlados por un médico experto).

La adolescencia suele ser el momento álgido. No es la mejor edad para tener la cara con brillos y granos de todo tipo, pero se pasará y puedes contribuir mucho a que lo haga más rápidamente.

Algunas mujeres notan un empeoramiento o una vuelta a la piel grasa asociada a cambios hormonales como el embarazo o la menopausia.

Aquí vamos a tratar los problemas de las pieles grasas normales, porque nuestro ámbito no es el médico. Y con normales queremos decir aquellas pieles grasas que resultan molestas, antiestéticas, frustrantes (que quede claro que no son juicios, sino que intentamos reflejar lo que muchas personas piensan y siente respecto a su piel) pero nunca patológicas y/o deformantes.

No todo son desventajas

Mayor resistencia y elasticidad, mejor respuesta a los agentes externos (frío, calor, sol, etc.), un ritmo de envejecimiento más lento y menor riesgo de hiperpigmentación (siempre que te cuides adecuadamente) son algunas de las ventajas de las pieles grasas.

En la mayoría de los casos la producción de sebo tiende a normalizarse o, al menos, a rebajarse mucho, con el paso del tiempo, pero las ventajas suelen mantenerse.

Las pieles grasas tienen más defensas contra el sol y tienden a ser menos reactivas frente a este, se broncean antes y más fácilmente, se queman menos y no suelen irritarse con él. Pero no te confíes, porque también necesitan protección.

Tiene solución

Con el sérum la piel grasa tiene solución

No lo dudes. Hoy en día existen excelentes productos para cuidar y mejorar las pieles grasas. Productos que van más allá del mero apaño cosmético, porque tratan la piel y ayudan a que se equilibre.

Los avances en investigación de ingredientes y en el conocimiento del funcionamiento de la piel y todos sus estratos han supuesto un antes y un después en la cosmética.

Pero es importante conocer el origen del problema y el tipo de productos que debes usar y los que no, bajo ningún concepto, te digan lo que te digan y prometan lo que prometan.

No vas a llegar a resultados espectaculares en un rato, pero si eres constante podrás apreciar grandes cambios permanentes en tu piel.

Además, la cosmética también te proporciona recursos para salir del paso mientras tanto.

Todo son buenas noticias, así que anímate.

Derribando mitos sobre la piel grasa

Se leen y escuchan muchas cosas sobre lo que se debe hacer con este tipo de pieles, muchas son verdaderas tonterías y otras entran en el ámbito de memeces peligrosas, así que repasémoslas.

La piel grasa debe limpiarse a menudo

No, no, no y no.

Tienes que mantenerla limpia, pero eso lo consigues a través de una buena rutina de cuidado. El exceso de limpieza solo conseguirá dejarla indefensa (recuerda lo de la capa córnea y el manto hidrolipídico) y, quizá, aumentar la producción de sebo.

Todas las pieles deben estar limpias, pero necesitan también poder usar y mantener sus sistemas de protección. La exageración, el «fregado» constante, te llevará a multiplicar tus problemas, de manera que puedes provocar que se vuelva más sensible y reactiva.

En el apartado de limpieza entra el uso de exfoliantes, que si bien son perfectos para cuidar este tipo de pieles, como todo, hay que usarlos con moderación y cuidado, como veremos más adelante. Desecha la idea de que exfoliarte a menudo es bueno, porque no lo es.

La piel grasa apenas necesita cuidados

Falso y peligroso.

Que sea más resistente ante ciertos agentes y situaciones no significa que no sea sensible. Normalmente está sometida a una constante inflamación y sus poros más abiertos la exponen más a microbios y otros patógenos.

La piel grasa necesita cuidados constantes adaptados a su condición y necesidades específicas.

La piel grasa no se deshidrata

El sérum como solución de las pieles grasas

Error.

Se deshidrata y precisa que la hidratación esté entre los cuidados cotidianos. La grasa no es sinónimo de hidratación.

Una piel normal y sana está hidratada porque sus glándulas sudoríparas excretan constante y regularmente tanto agua como ácidos que, junto con el sebo, conforman el manto hidrolipídico (¿a que ya te suena? ). Para mantener esta hidratación, la humedad, tiene que existir un equilibrio entre la humedad que se produce y la que se pierde y aquí es donde las hidratantes juegan un papel fundamental, al actuar como pantalla protectora que impide una excesiva evaporación del agua cutánea.

El sebo no se evapora, así que puedes tener mucha grasa y una carencia importante y preocupante de humedad.

Necesitas cremas adecuadas para el día a día, no lo dudes.

La piel grasa y los aceites no deben mezclarse

Otra afirmación fruto de la ignorancia.

El agua de la piel llega principalmente desde dentro, a través de los capilares, es decir, de la sangre, y se evapora paulatinamente. El agua que se pone sobre ella apenas la penetra y puede incluso llegar a secarla más, dependiendo de su composición.

Pero las sustancias oleosas son muy afines con la piel porque esta es definitivamente lipofílica (literalmente, ama el aceite). Los aceites sí pueden traspasar con mucha más facilidad la capa córnea, incluso capas más profundas de la piel, lo que los convierte en vehículos perfecto para llevar hasta esas capas profundas activos que la traten.

Hay aceites perfectos para las pieles grasas, solo tienes que conocerlos y saber elegirlos, porque pueden ser algunos de tus mejores aliados.

El sérum y la piel grasa: combinación perfectaLa piel grasa es una condena segura a padecer acné

No necesariamente.

El acné y todo lo que implica tiene que ver con alteraciones hormonales. Por eso aparece con frecuencia en la adolescencia, en todo tipo de pieles, y luego desaparece, para, a veces, reaparecer en la época de la menopausia en las mujeres. Incluso los cambios de un embarazo pueden propiciarlo o aliviarlo.

Hay pieles acneicas que no son grasas en absoluto y muchas pieles grasas sin acné.

Los poros sucios sí dan lugar a puntos negros, más comunes -pero no exclusivos- en este tipo de pieles, y el exceso de grasa puede estimular el desarrollo de bacterias que devengan en granos infectados. De nuevo un buen cuidado mejora y hasta hace desaparecer estos incordios.

La piel grasa tiene poros dilatados que deben cerrarse

¡Pues no!

Los poros más abiertos son una de las características de este tipo de pieles, pero los poros no se dilatan y se contraen de una forma tan notoria.

Ocurre que, siendo los poros mayores y siendo la grasa un buen «pegamento» para la suciedad y un caldo de cultivo para las bacterias, si una u otras se acumulan en un poro pueden dilatarlo (no en balde la piel es flexible) por acumulación de residuos o por una infección.

Al limpiar la piel o acabar con la infección, el poro vuelve a su tamaño normal, pero eso es todo, así que deja de imaginar tu piel como un campo de cráteres que se abren y cierran al capricho de fuerzas ignotas.

Acepta que tus poros son mayores y que no es ningún defecto, solo otra forma de ser de la piel.

La piel grasa lo es por lo que comes

La piel grasa sí necesita el sérum

De ninguna manera.

Es verdad que la piel es un buen reflejo de nuestro organismo y de su estado, y es cierto que lo que comemos afecta a todo el cuerpo, pero nunca es la causa de una piel grasa.

No obstante, si haces comidas desordenadas y poco saludables, cambiar tu dieta redundará en una franca mejoría del aspecto y la salud de tu piel (y de todo tu cuerpo, sin duda), pero no va a eliminar la grasa. Recuerda que el origen está en la genética.

Curiosamente, dejar el azúcar puede marcar una gran diferencia cuando tiendes a abusar del dulce; las harinas refinadas no son la mejor opción, como no lo es el alcohol, el exceso de carnes rojas y grasa.

Un buen régimen de comidas, con abundancia de productos vegetales frescos y beber suficiente agua al día es una gran ayuda, pero no la panacea.

En este sentido, hay muchas cosas que puedes hacer por tu piel y lo notarás: evita o aprende a lidiar con el estrés, huye de espacios demasiado cerrados y ambientes contaminados, practica ejercicio… Un estilo de vida sano contribuye a mejorar la piel.

Las pieles grasas necesitan cosméticos con alcohol

¡Ni mucho menos!

Aparentemente, el alcohol elimina el sebo, pero es un efecto transitorio. Lo cierto es que es tan agresivo con la piel que consigue el efecto contrario, estimulándola a producir más. Encima, es muy desecante, con lo cual tendrás la piel deshidratada..

No confundas el alcohol etílico o isopropílico, que son los que se usan como desinfectantes (a los que nos referimos con el nombre genérico de alcohol, normalmente) y, a veces, como ingredientes cosméticos, con otros alcoholes que no son tan agresivos, sí se utilizan en cosmética y cuidan la piel al tiempo que sirven de conservantes para las fórmulas.

Para terminar, el alcohol puede formar parte de un suero. Que beneficie o no a tu piel dependerá de la cantidad de alcohol y los demás ingredientes. Como en todo en la vida, es cuestión de cantidad y calidad.

Las pieles grasas y los protectores solares no hacen buenas migas

El sérum mejora las pieles grasas

Definitivamente no, así que descarta esa afirmación.

Ocurre que muchos protectores son muy oclusivos y eso, claro, no es bueno para estas pieles. Pero hoy en día puedes encontrar protectores solares magníficos que no obstruyen los poros, y ningún tipo de piel puede prescindir de ellos.

Así que estamos una vez más ante una verdad a medias: basta con que elijas un producto apropiado para tu tipo de cutis, que los hay.

Las pieles grasas mejoran al sol

El sol tiene un efecto secante sobre cualquier piel, pero no reduce la producción de grasa. Por el contrario, puede estimular un incremento de esta, por las mismas razones que hemos expuesto sobre el alcohol o el exceso de limpieza.

Por otro lado, todas las pieles y, de hecho, todos nuestros cuerpos, necesitan una cierta dosis de sol para estar sanos, pero nunca una sobreexposición.

¿Quieres otro argumento más? La piel expuesta a sol tarda más en cicatrizar, lo hace peor y las cicatrices frescas pueden dejar señales a causa de su acción (granitos, espinillas, etc.).

Cuidar la piel grasa

Sérum y piel grasa, el dúo perfecto

En ocasiones, quienes la tienen tienden a vivirla como una condena que les aboca a estar todo el día pendientes de ella, pero eso no es así.

Un cutis graso necesita los mismos cuidados que los demás, adaptados a sus características concretas.

Nuestra recomendación es que te ciñas a productos hechos a base de ingredientes 100% naturales de verdad.

Muchos exhiben la etiqueta natural con alegría injustificada, porque contienen, además de los ingredientes naturales (que suelen ser escasos en variedad y cantidad de cada uno), siliconas y derivados del petróleo, que si no son buenos para ninguna piel, menos aún para las pieles grasas, que no necesitan compuestos oclusivos.

Así que consulta el INCI (listado de ingredientes) antes de comprar. Esta norma sirve para todas las marcas, da igual lo famosas y reputadas que sean (normalmente los son porque pagan verdaderos dinerales para promocionarse, no porque sean necesariamente las mejores).

La ausencia de perfumes y fragancias es conveniente en cualquier cosa te te pongas sobre la piel.

Aquí tienes los básicos del cuidado de tu piel grasa.

Limpieza

Tener la piel limpia no es tenerla libre de sebo cuando este es parte de ella, te guste o no.

Una piel limpia es una piel sin restos de maquillaje, de contaminantes, de células epiteliales muertas, etc.

Limpia, no desgrasada. La grasa no es suciedad sino la manifestación más visible de un cierto desequilibrio en tu dermis.

Recuerda que no te conviene usar lociones con alcohol.

No frotes la piel por muy resistente que te parezca, para evitar dejarla arrasada e indefensa. Sé suave y todo irá mejor seguro.

Puedes limpiarte con leche y tónico, con jabón o con el producto que prefieras. Basta con que esté indicado para pieles grasas y tenga una composición sensata.

Limpieza extra

El sérum ayuda a las pieles grasas

En este apartado entran tanto las mascarillas como los productos exfoliantes.

Tu piel resiste mucho mejor que otras este tipo de tratamientos limpiadores, pero eso no significa que debas y/o puedas abusar de ellos.

Utiliza uno u otro una vez a la semana. Elige el que prefieras o altérnalos.

Los exfoliantes que mejor te van son los que utilizan ácidos o enzimas.

Los betahidroxiácidos son liposolubles, penetran más en la piel y la limpian más profundamente, descomponiendo y retirando tanto células muertas como el exceso de grasa, de una forma no agresiva y sí muy efectiva. El más utilizado es el ácido salicílico, que es perfecto para pieles con exceso de sebo: limpia, desinfecta, es antiinflamatorio, reduce la secreción de sebo, iguala la superficie cutánea… es una verdadera joya.

No te recomendamos el uso de exfoliantes mecánicos (los que lleva pequeñas partículas de algún tipo que «barren» la piel), pero si estos te gustan, limita su uso a una vez al mes.

En cuanto a las mascarillas, te irán muy bien las de arcillas (hay varios tipos para conseguir diferentes resultados), las de carbón activo y, en general, todas las purificantes hechas con componentes naturales. Hacen una buena limpieza de poros, puntos negros y espinillas.

Aunque puedan no parecerlo, las pieles grasas son sensibles porque suelen estar inflamadas y/o irritadas, así que si notas que alguno de estos tratamientos te incomoda en exceso o te provoca reacciones indeseadas, retíralo de tu cara cuanto antes y no repitas. Escoge otro, porque hay donde elegir, por suerte.

Sérum

Cómo cuida el sérum la piel grasa

Es el producto cosmético diario que más puede hacer por las pieles grasas.

Sus tres características principales, activos potentes, concentración de estos y capacidad de penetración hasta las capas más profundas de la piel, lo hacen único e imbatible.

Tienes que aplicarlo con la piel bien limpia a fin de evitar que arrastre consigo restos de suciedad y otros compuestos. Echa un vistazo a nuestro post Aprende a aplicar el sérum.

Al ser un concentrado, basta con que apliques una cantidad pequeña (el equivalente a entre tres y cinco gotas) para obtener resultados sorprendentes y duraderos que irán alterando la tendencia natural de tu piel y regulándola.

Hay muchos ingredientes magníficos para lograr este fin, y muchos de ellos los hemos visto y analizado en cada producto que te hemos propuesto.

Estos ingredientes no solo cuidarán tu piel sino que la tratarán en profundidad, actuando más como una medicina que como un mero cosmético y logrando lo que ningún otro producto puede conseguir: ir cambiando la tendencia de tu piel desde el origen.

El uso regular del sérum transformará tu cutis.

Puedes usarlo mañana y noche, pero si prefieres hacerlo solo una vez, que sea por la noche, que es el momento en que la piel se repara, así que el sérum estimulará este proceso.

Una de las ventajas de la piel grasa es que en ocasiones, si utilizas sérum, puedes prescindir de la hidratante, pero si lo utilizas también durante el día, la hidratante sella la piel, evitando que los agentes externos interfieran con el trabajo del sérum.

Otra recomendación es que algunas noches duermas con la piel limpia pero sin ningún cosmético: agradecerás ese descanso y te servirá para ir evaluando su evolución.

Deja que el suero se absorba completamente antes de ponerte la hidratante.

Hidratación

El sérum ayuda a las pieles grasas

No puedes prescindir de ella. Cuando usas sérums hidratantes o con ingredientes hidratantes puedes obviar la crema hidratante de vez en cuando, pero no como norma. Te explicamos por qué en Conoce las diferencias entre el sérum y la crema hidratante.

Tienes cremas con texturas ligeras y frescas, nada oleosas.

La función de las hidratantes es preservar la capa externa de la piel, fundamental para su salud integral, y hacer de barrera entre esta y el entorno, preservándola de las posibles agresiones.

Además, evita que la piel pierda humedad y, cuando te has aplicado sérum, garantiza que sus ingredientes permanezcan en la piel haciendo su trabajo.

Ya sabes, ingredientes naturales y no agresivos.

Protección solar

Tenemos que acostumbrarnos a usarla a diario, tanto en verano como el resto del año. Hay protectores especiales para pieles grasas, no comedogénicos.

Evita que aparezcan manchas y protege las cicatrices mientras se curan totalmente.

Hay que renovar su aplicación con frecuencia (dos, tres o cuatro horas, depende de cada producto) para que sea realmente efectivo y extenderla con cuidado, asegurándote de que la pones por todo el rostro, el cuello y el escote, si van a estar expuestos al sol. Incluso las manos se benefician de su uso.

En verano debes usarlo en todas las zonas que queden al aire, así que no te olvides del empeine si llevas sandalias.

Maquillaje

El maquillaje es el cosmético más oclusivo, así que cuanto menos lo uses, mejor, y cuantas menos capas, también mejor.

Compra los que no sean comedogénicos y no escatimes en ellos (tampoco hace falta que te gastes un montón de dinero), porque pueden dar al traste con todos tus esfuerzos.

No solo obstruyen, sino que ensucian la piel. Es preferible tener pocos productos pero de calidad.

Límpiate bien la cara y retíralo completamente después de usarlo.

Qué hace que el sérum sea tan especial

Usa el sérum para la piel grasa

El sérum empieza a popularizarse a partir de los años 80 del pasado siglo.

Concebido de entrada como un tratamiento cuasimédico para las pieles maduras, durante los 80 va extendiéndose su uso y en los 90 llega su momento de expansión.

Gracias a los avances en investigación, tanto científicos como cosméticos, el conocimiento detallado del funcionamiento de la piel y de los principios activos de numerosas sustancias, actualmente el sérum puede ser utilizado para corregir y estimular los procesos cutáneos, mejorando ostensiblemente las condiciones de todo clase de pieles y logrando que estas mejoras permanezcan e incluso reviertan tendencias desequilibradas de la piel, rectifiquen defectos asentados (como arrugas o manchas), etc.

Hasta entonces se concebía la piel como un órgano externo y se trataba como tal, pero al profundizar en cada una de sus capas hemos llegado a saber lo compleja que es y así comprender de qué manera trabaja y cómo puede ser ayudada desde fuera cuando lo necesita.

La piel es un órgano muy sofisticado que posee sistemas perfectos y sutiles de defensa, regeneración constante, mantenimiento, limpieza, etc. y que está sometida en todo momento a agentes desestabilizadores tanto internos (alteraciones hormonales, dieta, estados de ánimo, enfermedades, tratamientos…) como externos (polución y contaminación, frío y calor, sequedad y humedad, traumas, etc.).

Poder acceder a los estratos más recónditos de la piel es lo que hace que este cosmético sea único.

Esto lo consigue gracias a que está formado por moléculas muy pequeñas, que traspasan fácilmente la barrera de la epidermis y pueden sumergirse hasta el fondo.

Ingredientes que son vehículos perfectos para lograr esto por su alta capacidad de penetración, sumados a activos muy potentes y concentrados y la ausencia de todo componente que no tenga una finalidad que podríamos calificar como «curativa» son las características que distinguen a los sérums del resto.

Así, han llegado a ser imprescindibles en el cuidado de todas las pieles, sea cual sea su tipo o tengan el problema que tengan.

Su consumo no hace más que crecer y eso es debido a los resultados que puede demostrar.

Existe una carrera sin fin entre las marcas cosméticas (sobre todo las más conocidas, que gastan al año ingentes cantidades de dinero en la promoción de productos que no suelen estar a la altura de su fama ni justificar sus precios), carrera que muchas veces es la única explicación a algunos movimientos de marketing que no tienen realmente demasiado sentido desde el punto de vista de la salud cutánea.

Pero también hay empresas cosméticas que saben que pueden fabricar y vender productos de calidad a precios razonables y que investigan sobre nuevos ingredientes (generalmente naturales) y cómo afectan a la piel.

No todo vale en cosmética, y eso lo deja claro hasta la legislación, que -concretamente en la UE- prohíbe algunas sustancias, limita (no tanto como debería, también es cierto) el uso de otras y ejerce un control cada vez mayor sobre todo lo que nos llevamos a la piel.

En este sentido es importante evitar utilizar simultáneamente productos con ingredientes potencialmente tóxicos, cuyo porcentaje está regulado legalmente, pero de forma individual: si te pones varios a la vez, superarás con creces la proporción segura.

Sérums y otros concentrados

Lo mejor para la piel grasa es el sérum

 

Bajo estas características existen hoy en día varios tipos de productos y es bueno distinguirlos porque su uso es diferente en cada caso.

Todos comparten las principales señas de identidad del sérum (penetración, concentración y potencia) pero trabajan de forma diferente.

Veámoslos.

tratamientos de choque

Su función es la de proporcionar un tratamiento enérgico pero puntual para reparar algún aspecto concreto de la piel.

Aunque dan buenos resultados, no deben utilizarse durante períodos largos de tiempo, porque son más concentrados y potentes que los sérums de uso diario y se corre el riesgo de irritar la piel y/o tener otros efectos adversos.

Si con un solo tratamiento (que suelen durar entre dos y cuatro semanas) no consigues mejorar o resolver el problema, deberás darle a tu piel un descanso de al menos la misma duración para volver a utilizarlos.

Además, la piel necesita un respiro para asentar los cambios y adaptarse a ellos.

Suelen presentarse en ampollas individuales de una sola dosis porque su alta concentración de activos los hace especialmente sensibles a los agentes externos, y en un solo envase podrían degradarse en poco tiempo.

Boosters

Están ahora mismo de rabiosa actualidad.

El nombre significa, más o menos, intensificador y también, en medicina, dosis de refuerzo. Cualquier de las dos acepciones cuadra a esta línea de sérums especialmente intensos.

Se presentan normalmente en un envase único, no en monodosis.

La idea es usarlos para intensificar alguno de los efectos de un sérum, porque tratan un único problema.

En principio el orden de aplicación sería primero el booster y luego el sérum, pero si este es más ligero, menos denso, cambia el orden: un sérum que penetre bien ayudará al booster a hacer lo mismo.

Son muy concentrados y no deben utilizarse durante demasiado tiempo. Si tienes varios frentes abiertos tendrás que utilizar un booster para cada uno, mejor de uno en uno que varios a la vez.

Son tan potentes que pueden irritar la piel o provocar otras reacciones si abusas de ellos o utilizas más de uno simultáneamente.

También puedes poner un par de gotas en la crema antes de aplicártela.

Tratamientos flash

También el nombre da una idea de su objetivo, que no es otro que proporcionar a la piel una alta dosis de activos para que luzca espectacular en pocos minutos y el efecto dure horas.

De nuevo estamos ante un producto más potente y concentrado, ideado para un uso puntual y esporádico, lo que no significa que no puedas usarlo durante dos o tres días consecutivos, pero sí que no debes abusar por las mismas razones que las explicadas con los boosters.

Por tratarse de un tratamiento inmediato y de corta duración, no sirven para problemas concretos, sino solo para darle a la tez un aspecto inmejorable durante un tiempo limitado.

No acabarán milagrosamente con tu acné o las manchas, pero sí harán que tu piel parezca más joven, lisa y luminosa.

Y por las mismas razones que con estos, se venden en envases monodosis.

Recuerda que el abuso puede traerte problemas.

sérums

Elige un sérum para tu piel grasa

Cómodos y fáciles de usar, los hay para todos los gustos, para tratar cualquier piel en cualquier momento y también para prevenir problemas o alargar la vida de nuestra piel ayudando a mantenerla joven, sana y radiante por más tiempo.

Son de uso diario. De hecho, lo ideal es utilizarlos dos veces al día, mañana y noche, e incluso alternar diferentes sérums en cada momento.

Por la noche, mientras descansamos, la piel no tiene que defendernos de las agresiones externas y aprovecha para hacer un exhaustivo trabajo de puesta a punto, así que es un momento idóneo para apoyarla con un suero que intensifique ese trabajo.

Además, existen sérums cuyo uso no es adecuado durante el día, al contener ingredientes fotosensibles y/o fotosensibilizadores.

Si te da pereza o no tienes tiempo para usar un sérum dos veces al día, elige la noche para hacerlo.

Otro truco para gente con prisa es añadir algunas gotas a la hidratante. No es perfecto, porque no es igual de efectivo, pero es mejor que no utilizar sérum en absoluto.

Desde luego es nuestro favorito porque siempre cuida la piel y no supone riesgo alguno si utilizas el adecuado, poniendo atención a los ingredientes.

El único peligro es que tengas una alergia o la piel sensible ante determinados componentes.

Si te das cuenta, todos los productos de los que te hemos hablado son sérums en esencia y comparten con estos los rasgos que los definen y diferencian del resto de productos cosméticos.

Los mejores ingredientes para pieles grasas

Actualmente la lista de posibles ingredientes es tan basta que no es posible registralos todos aquí, así que haremos un repaso resumido por los que son mejores, agrupándolos según su acción sobre las pieles grasas.

No te recomendamos más que los de origen natural, porque los derivados del petróleo, las siliconas y otros sintéticos artificiales no son recomendables nunca.

Entre otros motivos, porque son muy oclusivos, y tú necesitas todo lo contrario: elementos que limpien y despejen la piel, previniendo además la acumulación de desechos y la proliferación de microorganismos.

Y pueden llegar a ser muy tóxicos (no olvides el problema de la acumulación).

Hay que aprovechar la capacidad de penetración de los sérums para transportar a las capas más profundas de nuestra piel solo los mejores activos, evitando todo lo que pueda dañarla de una u otra forma.

En Nuestros mejores sérums para piel grasa analizamos los que más nos han gustado y te contamos por qué.

Reguladores del sebo

Utiliza el sérum para la piel grasa

Son los que a medio y largo plazo irán corrigiendo la tendencia de tu piel a producir un exceso de grasa.

Por suerte hay muchos: aceites vegetales, aceites esenciales, el aloe, la quinoa, varias vitaminas, el ácido hialurónico, la coenzima Q10

Algunos lo son por sí mismos y otros, sin serlo, actúan como tales, al hidratar y nutrir la piel sin engrasarla, proporcionando un medio ideal en el que tu dermis deja de recibir mensajes de escasez de lubricación, que es una de las causas (pero no la única) de la sobreproducción sebácea.

De una forma u otra, todo ingrediente que equilibre la piel tendrá un efecto beneficioso sobre este punto.

Ácidos

Desde vitaminas como la A, la C y la E hasta los BHA (beta hidroxiácidos, ya mencionados).

Su afinidad con la piel y el sebo los hace perfectos y su efecto suavemente exfoliante actúa como un profundo limpiador de los poros, que en las pieles grasas tienden a ser mayores y a acumular residuos y a ser crear un caldo de cultivo para infecciones.

Los ácidos disuelven tanto la suciedad como las células epiteliales muertas y ayudan a retirarlas, en colaboración con los propios sistemas de limpieza de la piel, que pueden verse superados.

Además, contribuyen a ir igualando la superficie del rostro, haciendo desaparacer las irregularidades, las marcas y hasta las manchas, dejándolo uniforme, suave y radiante.

Antiinflamatorios

Puede no parecerlo, pero las pieles grasas suelen estar inflamadas y no solo a causa de los granos, el acné y los poros sucios o infectados.

En realidad, la piel es un órgano muy resistente y a la vez muy sensible. La constante exposición a factores externos, sumada en muchas ocasiones a factores internos de todo tipo, hacen que tenga tendencia a inflamarse, que es una de las primeras reacciones defensivas de nuestro organismo ante el desequilibrio y/o los patógenos.

Por lo tanto, los ingredientes antiinflamatorios son fundamentales y, curiosamente, la mayor parte de los que son indicados para la piel, sea cual sea su función, suelen tener entre sus principales características la de reducir significativamente la inflamación, que está ahí aunque no la percibamos siempre.

Calmantes

Los procesos inflamatorios suelen cursar con irritación, escozor, picor y otras molestias a las que podemos estar tan acostumbrados que apenas las notemos.

Pero los ingredientes calmantes relajan la piel y contribuyen a su mejora.

Hidratantes y humectantes

Las pieles grasas y los sérums juntos

La hidratación juega un papel básico en la salud cutánea. Una piel sin los niveles adecuados de agua es una piel con muchos y serios problemas.

El agua que necesita la toma del organismo, así que mantener una correcta hidratación mediante la ingesta de agua, zumos, infusiones, etc. es algo que todos deberíamos hacer.

La piel no es solo lipofílica sino que es prácticamente impermeable al agua, es decir, que aportar agua en su superficie tiene poco sentido. Es más, el exceso de exposición al agua puede resecarla.

Por lo tanto la función de los cosméticos no es añadir agua sino impedir que la que hay y debe haber se pierda por evaporación, un proceso natural que depende de un delicado equilibrio entre el organismo, la piel y el entorno.

Las pieles grasas no tienen más hidratación, solo más sebo, y muchas están deshidratadas.

Sin embargo los niveles adecuados de humedad ayudarán a reducir la producción natural de sebo, ya que el exceso puede deberse a la escasez de agua en la superficie, que deja la piel indefensa y frágil, por lo que esta reacciona enviando más grasa para suplir la carencia.

Astringentes

Son los ingredientes que inhiben la producción de sebo y «resecan» la piel.

Pero no creas que son la solución, y no debes abusar de ellos ni usar sérums (o cualquier otro producto) que sean excesivamente secantes, si no quieres tener un efecto rebote, ya que la piel reseca reaccionará aumentando la secreción de grasa.

Desinfectantes

Perfectos, como es fácil imaginar.

Muchos ingredientes naturales lo son, sin ser agresivos y sin implicar la posibilidad de efectos adversos, resultando perfectos para eliminar y evitar infecciones de diversos orígenes.

Cicatrizantes

A la vez que aceleran la cicatrización de las heridas, marcas y demás, muy comunes en las pieles grasas, sirven para evitar que las cicatrices se hagan permanentes.

Estimulantes del sistema autoinmune

Ayudan a la piel a protegerse y defenderse de patógenos, reforzando sus defensas.

Fotoprotectores

El sérum cuida las pieles grasas

Es sabido que el sol en exceso es uno de los mayores enemigos de la salud de la piel, provocando un prematuro envejecimiento, la aparición de manchas y haciendo que las cicatrices permanezcan durante más tiempo o, incluso, no desaparezcan, así que la protección es muy necesaria.

Los sérums no pueden actuar como un protector solar, porque no tienen efecto pantalla, pero sí pueden estimular las defensas de la piel y evitar que esta reaccione a los rayos UV.

Aprovechamos para recordarte que si quieres preservar tu piel no puedes prescindir del protector solar a diario.

Regeneradores

Son activos que estimulan los procesos de renovación celular, que abarcan todos aquellos por los que la piel se restaura constantemente.

Estos procesos son muy sutiles y fácilmente pierden el equilibrio. Además, el paso del tiempo tiende a hacerlos menos efectivos.

Los ingredientes adecuados, en este caso como en todos, no solo mejoran la piel sino que inciden directamente en sus procesos y su metabolismo, regulándolos y favoreciendo que funcionen mejor durante más tiempo.

Es importante que conozcas estos tipos de ingredientes y los busques en la composición del sérum o los sérums que elijas, procurando que tengan una proporción armoniosa.

Por otro lado, conocerlos te servirá si en algún momento te planteas la posibilidad de hacer tu propio sérum casero. Tienes toda la información que necesitas en nuestro artículo Puedes hacer tu sérum casero para pieles grasas.

Comprobarás que los compuestos naturales suelen tener una cantidad relevante de varias de estas propiedades, así que no hace falta que un sérum contenga un listado infinito de ingredientes.

Eso sí, el cambio no será inmediato.

Por mucho que creas sufrir con tu piel grasa, lo cierto es que no es más o menos problemática que otros tipos de pieles (hablamos siempre de pieles grasas cuyo principal problema es estético y no médico, claro).

Para ver mejoría tienes que cuidarla a diario y con productos adecuados: la constancia te dará los resultados deseados.

Piel mixta y sérum, la pareja perfecta

Sérum y piel mixta, pareja perfecta

Te lo digo desde ya: si tu piel mixta te trae por la calle de la amargura lo que necesitas ya -¡pero ya-ya!- es un śerum.

O dos. Y no es broma, como te demostraremos en este post.

En Mejores sérums para piel mixta: nuestra selección, puedes ver los que más nos han gustado

¡No te lo pierdas!

Conviviendo con la piel mixta

No te preguntes por qué a ti: es el tipo de piel más común, así que digamos que jugabas muchos números «mixtos» en el sorteo de pieles. ?

Eso supone que es el tipo para el que más productos encontrarás en el mercado. No todo son desventajas.

El primer problema de muchas pieles mixtas es que no están identificadas como tales, ya que las diferencias entre unas partes y otras del rostro son apenas perceptibles.

El único inconveniente de esto aparecerá si utilizas cosméticos muy extremos o hechos a base de ingredientes no adecuados (aquí te vamos a recomendar siempre ingredientes naturales), que pueden acentuar las características de las distintas zonas de tu piel.

Así que si tienes dudas o sospechas, sería bueno que te aseguraras de si tu piel es mixta o no.

Hay una prueba que, sin ser precisamente científica, te puede orientar.

Hazte con papel de seda y recorta varias tiras para ponerte una sobre la frente, otra sobre la nariz, una más sobre la barbilla y un par de ellas en las mejillas. También puedes usar papeles de fumar y no complicarte la vida.

Limpia bien tu rostro, no te apliques ningún cosmético y deja pasar así al menos media hora antes de ponerte las tiras, para que la piel pueda empezar a producir sebo.

Presiona una tira o un papelito sobre cada parte del rostro y deja la presión unos segundos.

Si alguna tira queda marcada con grasa y otras no, sabrás que tienes la piel mixta. Si quieres un diagnóstico más preciso, consulta con un dermatólogo.

Normalmente la grasa se acumula en la parte central del rostro, conocida como zona T (frente, nariz, barbilla) y el resto de la piel es normal o seca. La piel normal dejará un pequeño rastro graso en el papel y la seca ninguno.

Calibrar tu piel para tratarla adecuadamente

El sérum es perfecto para pieles mixtas

Ya hemos apuntado que hay muchos rangos de pieles mixtas, desde aquellas que apenas lo son,(tienen zonas casi normales, con cierta tendencia grasa, combinadas con zonas casi normales, con cierta tendencia seca), hasta las que parecen una mezcla hecha a mala idea de piel muy grasa y piel muy seca. Entre ambos extremos caben todo tipo de posibilidades.

Normalmente, quienes tienen la piel mixta llevan peor las partes grasas, porque son estéticamente más llamativas: brillos, granos, acné, comedones, puntos negros, poros abiertos.

Esto suele llevar a una lucha compulsiva contra la grasa, caiga quien caiga, en la que la primera en caer, sin duda, es la propia piel.

Porque las partes normales o secas se ignoran o sacrifican en pro de pretender mejorar las zonas grasas, y porque la obsesión por eliminar la grasa a toda costa suele dar como resultado un incremento de su producción.

La grasa (el sebo) es necesaria para cualquier piel, y su falta supone un gravísimo problema que puede llegar a comprometer no solo su aspecto, sino su salud y la de todo el organismo.

No olvides que la piel es la barrera que nos protege y defiende de las posibles agresiones externas. Es un órgano muy grande y necesitamos que esté en el mejor estado posible.

Es cierto que la piel grasa presenta poros dilatados que son un coladero para gérmenes y otras alegrías, pero no lo es menos que la piel muy seca tiende a irritarse, a ser quebradiza y a inflamarse, abriendo las puertas también al posible enemigo.

Como el sebo es necesario y la piel está programada para producirlo, cuando lo retiras constantemente lo único que provocas es una reacción contraria a la buscada: ante la falta de sebo la dermis se apresurará a producir más para cubrir el déficit. Por eso te parece que cuanto más grasa retiras más grasa produces: es verdad.

Y mientras te centres en retirar grasa, las partes de tu piel normales o secas irán secándose más y estando más indefensas.

Toda piel necesita una producción de sebo regulada, estable y proporcional a sus condiciones y circunstancias. Una piel sana, por ejemplo, producirá más sebo en invierno, para protegerse mejor del frío y las inclemencias.

Que te parezca que tienes más grasa en verano se explica porque tu piel no regula bien la producción y porque la grasa, en invierno, pasa más desapercibida ya que tiene mucho trabajo: combatir no solo el frío, sino la sequedad que calefacciones y aires acondicionados provocan, entre otras.

Las partes secas de la piel sufren más en invierno y entonces tienden a estar más tirantes e incómodas.

¿Hay solución? ¡Claro! ¡Y muchas y efectivas!

Pero primero has de dejar de pelearte con tu piel, porque solo ese estrés ya está empeorándola. Seguro que te has dado cuenta de hasta qué punto tu piel cambia con los cambios de tu estado de ánimo.

Necesitas ingredientes seborreguladores, amables y que hagan un efecto a medio y largo plazo, es decir, que vayan corrigiendo suavemente la tendencia de tu piel y llevándola a un equilibrio que comprenda a ambas partes.

El cuidado de la piel mixta

El sérum cuida la piel mixta

Como no existe una piel mixta universal, el cuidado de tu piel dependerá de lo que podríamos llamar el subtipo que tengas.

Una piel ligeramente mixta requiere de pocos cuidados especiales. Los productos para pieles mixtas te servirán, siempre que te asegures de que sus ingredientes son realmente útiles para estas pieles (lo veremos más adelante).

En el otro extremo tenemos lo que podríamos calificar como pieles salvajemente mixtas, y el calificativo es un guiño de simpatía y comprensión a todos los que sufren esta condición cutánea (te comprendemos ?).

No hay que desesperar, porque tiene tratamiento. De hecho hoy en día existen muchos productos muy buenos que ofrecen resultados espectaculares que se mantienen en el tiempo y, realmente, mejoran la piel mixta.

Pero hay que ser realista: no es fácil lidiar con una piel hecha como a parches opuestos, y menos con un único producto o clase de productos.

Así que tienes que plantearte seriamente dedicar más tiempo a tu piel, de entrada, y cuidar por separado las distintas zonas. Es latoso pero da resultado (te lo avisamos: uno o dos sérums).

Ten en cuenta que un producto destinado a las pieles mixtas está normalmente diseñado para las intermedias, ni demasiado secas, ni demasiado grasas. Cuando estás en los extremos, no solo no solucionará ninguno de los problemas, sino que, dependiendo de su composición, puede acabar agravando uno sin solucionar el otro.

En el mejor de los casos, puede ser que gastes tiempo y dinero para nada.

Si te lo tomas en serio y persistes, podrás pasar a tratamientos específicos para pieles mixtas más adelante.

Como seguramente has observado gracias a nuestra selección de sérums, casi cualquier producto puede servir para las pieles mixtas siempre que cumplan con unas cuantas condiciones sine qua non:

  • Que no tenga ingredientes excesivamente decantados para uno u otro lado.
  • Que no tengas ingredientes comedogénicos (prescinde de productos no naturales de verdad, porque tanto las siliconas como los derivados del petróleo prometen resultados que solo son temporales y no son en absoluto beneficiosos para la piel, ya que es como cubrirla con un plástico).
  • Que sea hidratante y nutritivo (pero no comedogénico, recuerda).
  • Que contenga ingredientes:
    • antiinflamatorios.
    • limpiadores.
    • exfoliantes.
    • desinfectantes.
    • calmantes.
  • Que no contenga ingredientes irritantes de ninguna clase.
  • Mejor si todos o la mayoría de sus ingredientes son de origen natural.

A partir de estas normas generales, la piel mixta necesita cuidados concretos.

Como precaución, prueba siempre los cosméticos antes de utilizarlos: puede que no lo notes, pero a nivel celular tu piel es sensible y reactiva, por diferentes motivos, en cualquiera de sus zonas.

Limpieza

Sérum, lo mejor para pieles mixtas

Si es importante para cualquier piel, es imprescindible para las mixtas.

Las zonas grasas necesitan la limpieza para evitar la acumulación de la película lipídica que favorece la proliferación de microorganismos y las zonas secas, con tendencia a la descamación, necesitan que los restos de células epiteliales se retiren.

Límpiate con productos suaves y recuerda que se trata de limpiar, no de erradicar la grasa.

Exfoliación

Puedes hacerla sin abusar de ella. Una vez por semana es suficiente.

Cada vez que exfolias tu rostro eliminas y/o alteras la capa córnea y el manto hidrolipídico, imprescindibles para una piel sana y equilibrada. Si te exfolias con frecuencia no darás a tu piel la oportunidad de restaurarse e ir recuperándose, y la dejarás aún más expuesta.

Para animarte, te diremos que la piel tiene una asombrosa capacidad de recuperación, pero hay que darle la oportunidad y no contribuir a dañarla más.

Utiliza productos suaves, mejor si se trata de exfoliantes químicos (como el ácido acetil salicílico) o enzimáticos que mecánicos (los que tienen partículas que «rascan» la piel).

Por supuesto que si un exfoliante te irrita, te provoca escozor o cualquier otro tipo de reacción o daño debes retirarlo de inmediato y dejar de utilizarlo. Aunque es cierto que a veces provocan ciertas reacciones, estas deben ser siempre leves y fácilmente tolerables.

Sérum

Es imprescindible si quieres una mejora radical y duradera de tu piel y un poco más adelante te lo vamos a explicar con más detalle, ya que es el tema que nos ocupa.

Pero como pincelada, baste decir que es el único cosmético que puede llevar los principios activos a las capas más profundas de la piel y regenerarla, reactivando y estimulando sus propios procesos.

Hidratación

No puedes saltarte este paso ya que la crema hidratante es la que te proporciona a diario una protección extra y un entorno propicio para que la epidermis se vaya regenerando y equilibrando (la capa córnea y el manto hidrolipídico ya mencionados).

Además, sella la piel y así evita que los activos de sérum se pierdan, dándole a este la ayuda que necesita para realizar su trabajo «soterrado».

En Conoce las diferencias entre el sérum y la crema hidratante intentamos dejar claro por qué es imprescindible usar ambos productos.

Protector solar

Las pieles mixtas y los sérums para cuidarlas

También fundamental. Ten en cuenta que el sol no solo es la principal fuente del envejecimiento prematuro de la piel, sino que puede provocar manchas y dejar cicatrices en tu rostro (espinillas, granos, zonas irritadas, etc.).

Tienes que asegurarte de que el protector que utilices no obstruya los poros y, si estás mucho tiempo en el exterior o en diferentes momentos del día, recuerda que hay que renovar su aplicación cada cierto tiempo (unas dos horas, normalmente) para que sea efectivo.

No limites su uso al verano o los días de sol, porque los rayos UV no entienden de calendarios y pasan a través de las nubes.

Maquillaje

Pon especial atención a este capítulo, porque si no lo haces puedes echar al traste todo el cuidado que le dediques a tu piel diariamente.

Lo ideal es que, como norma, no te maquilles o lo hagas muy sutilmente. Nos referimos a que uses poco maquillaje, no a que no se note.

Productos como la base, los polvos, etc. pueden ser muy oclusivos y, en cualquier caso, fuente de contaminación de todo tipo para los poros abiertos y las zonas resecas e indefensas.

Muchos de los ingredientes del maquillaje no son precisamente adecuados para asegurar un cuidado amable del cutis, y en este tipo de cosméticos es menos fácil encontrar los que están realizados exclusivamente con componentes naturales, que suelen ser, además, más caros.

Pues bien, incluso así, contienen ingredientes como minerales, que obstruyen la piel.

Maquíllate solo en ocasiones, y hazlo evitando utilizar demasiadas capas de productos.

El sérum es imprescindible

Usa el sérum para la piel mixta

Es un cosmético único por sus propiedades y capacidades.

Existen distinto tipos de sérums y hoy en día tienen nombres diferentes en función de sus objetivos, su aplicación y su intensidad, pero el concepto es el mismo para todos: un concentrado de principios activos potentes que penetra en las zonas de la piel a las que no llega ningún otro cosmético.

Dicho de otra forma, el sérum puede llevar sus ingredientes hasta las partes de la piel donde se necesitan de verdad, de forma que estos nutren la piel en profundidad aportando los activos capaces de sanar y reparar la piel y, lo que es más importante, favorecer que la piel recupere y optimice sus mecanismos naturales, incrementando la producción de sustancias tan importantes como el ácido hialurónico, o de proteínas como el colágeno y la elastina, regulando la producción de sebo natural, etc.

Esto lo consigue gracias a que sus moléculas son muy pequeñas y pueden superar las distintas barreras cutáneas, cosa que es imposible para las hidratantes y el resto de cosméticos.

Lo que hoy en día se conoce como sérum es cualquier producto de estas características que se puede (y debe) utilizar a diario.

Los tratamientos más intensivos reciben nombres como booster o tratamiento flash. Son todavía más potentes, pero no deben usarse de forma continuada durante mucho tiempo, porque su alta concentración de activos hace que puedan resultar contraproducentes.

Eso sí, para un tratamiento de choque son perfectos.

Se utilizan durante unas pocas semanas (de dos a cuatro) y luego se dejan o se descansa durante un período igual o superior.ç

Aquí tienes mucho más sobre el sérum: Todo sobre el sérum.

Los mejores ingredientes

Cuidando las pieles mixtas con sérum

No te vamos a hacer una lista de todos, porque sería eterna.

Tampoco te vamos a recomendar los que no sean naturales. Las diferencias entre usar unos u otros son abismales.

Los principales ingredientes no naturales son los aceites minerales (derivados del petróleo) y las siliconas.

Para empezar, son muy oclusivos. Para continuar, pueden ser tóxicos y producir reacciones de todo tipo.

Para terminar, la cantidad o la proporción de ellos que se puede utilizar en un producto está regulada por ley en muchos casos, justamente para evitar toxicidades y reacciones.

Pero existe el llamado efecto acumulativo: si utilizas dos o más productos cosméticos que contengan uno de ellos, estarás poniendo en tu piel dos o tres o más veces la cantidad máxima segura y permitida. Ningún fabricante que los use te avisará de este «pequeño detalle».

Es cierto que tanto los aceites minerales como las siliconas tienen un efecto muy agradable sobre el cutis, pero eso sí que es pura cosmética. En realidad es como aplicar un plástico inerme que tapona la piel, evitando que realice el intercambio natural y necesario entre el organismo y el exterior.

Haz una prueba sencilla, si quieres: compra una crema de manos barata y hecha a base de ese tipo de ingredientes y úsala durante una semana. Si la dejas, tus manos volverán a estar inmediatamente como antes de utilizarla, o incluso más resecas (lo sabemos porque hemos hecho la prueba).

Sin embargo los ingredientes naturales son activos, lo que significa que «hacen cosas buenas» en y a la piel.

Y, francamente, cuando hablamos de sérums, de ingredientes que van a penetrar hasta el fondo de la piel, parece necesario cuidar el tipo de sustancias que vas a permitir llegar hasta allí.

Otra ventaja de los productos naturales es su versatilidad: ninguno es útil solo en un aspecto y casi todos comparten algunas características básicas, como ser capaces de reducir la inflamación, calmar, suavizar, estimular, etc.

Y una más: suelen ser biocompatibles.

Una pega: algunos, como los aceites esenciales (esencias o extractos) pueden provocar reacciones alérgicas y/o irritación. Esta última reacción se debe a que contienen fragancias que si bien están presentes en cantidades insignificantes y seguras, a causa del efecto acumulativo un sérum con varios de estos ingredientes puede exceder el porcentaje fiable.

En la UE, por ejemplo, existe la obligación legal de listar estas sustancias cuando superan un mínimo muy bajo, por su potencial irritante, como aviso al consumidor (suelen aparecer al final de la lista de ingredientes: limonene, linalool, gerianool, etc.)

Hay que decir en su favor que, si no te irritan, son también activos con muy buenas propiedades.

Concretemos un poco más qué ingredientes (naturales) son los mejores para las pieles mixtas.

  • Hidratantes.

Tratar las pieles mixtas con sérums

Para todo el rostro es fundamental. La piel grasa puede estar deshidratada y la piel seca lo está.

La hidratación nunca empeora la condición grasa, más bien al contrario: gracias a una buena hidratación las zonas grasas tienen menos necesidad de producir sebo. No es la solución, evidentemente, pero sí ayuda.

La piel seca necesita humedad para poder empezar a repararse.

  • Antiinflamatorios.

Lo notes o no, tus dos tipos de piel tienden a inflamarse. De hecho, la piel tiende a hacerlo incluso en las mejores condiciones, ya que la inflamación es una de las primeras respuestas a las agresiones y la piel está siempre expuesta a innumerables factores ambientales e internos.

  • Calmantes.

Para todas las zonas también. Relajan la piel y rebajan su tendencia a reaccionar. Puede que aprecies más su efecto en las partes secas, a no ser que las grasas estén especialmente soliviantadas por acné, granos, etc.

  • Limpiadores y exfoliantes.

No creas que solo se necesitan para la grasa, los brillos y los poros abiertos o infectados. La piel seca suele descamarse y producir más células epiteliales de desecho que otras pieles.

Los ingredientes limpiadores y exfoliantes hacen un trabajo sutil pero constante que resulta esencial.

  • Desinfectantes.

Para la piel grasa: ayudan a reducir las infecciones y evitarlas.

Para la piel seca: dada su vulnerabilidad, ayudan a prevenir posibles infecciones, que no se van a manifestar como en las pieles grasas pero son igualmente serias.

  • Regeneradores y promotores del recambio celular.

La piel está continuamente renovando sus células y regenerándose, así que necesitas ingredientes que faciliten estos procesos y los mejoren, para que las nuevas células sean más sanas y equilibradas.

  • Reguladores del sebo.

Si son buenos harán que tus glándulas sebáceas se autorregulen, rebajando la producción de grasa donde haga falta y estimulándola en las partes secas, que necesitan mayor lubricación.

  • Regeneradores de la epidermis. 

Ayudan a mantener el pH de la piel, el manto hidrolipídico y la capa córnea. Sin ellos la piel tiene pocas oportunidades de recuperarse: una buena barrera epidérmica da la oportunidad a las capas inferiores de ir mejorando, porque las protege y les proporciona el tiempo que necesitan para hacer su trabajo en las mejores condiciones.

  • Protectores solares.

No funcionan como las cremas solares protectoras, porque no tienen efecto pantalla, ya que el sérum está diseñado para penetrar y no para cubrir la piel, pero hay muchos ingredientes que activan las defensas de la piel frente al sol (el mayor enemigo) y otros agentes.

  • Antioxidantes.

Cuidar la piel mixta con sérums funciona

Para evitar la degradación de las células, además de su envejecimiento prematuro.

  • Refuerzos de las defensas.

No pueden faltar en dos tipos de pieles tan propensas a las infecciones y otras alteraciones.

¿Te preguntas si los ingredientes astringentes son recomendables?

Depende de su cantidad y calidad y de tu propia piel. Si es muy grasa y las zonas secas no lo son demasiado, y el astringente es suave, pueden ser perfectos para ti.

Si tu piel es muy seca quizá no sea la mejor opción, a no ser que decidas tratar cada zona con sérums diferentes: uno para pieles grasas y otro para pieles secas.

En última instancia, puedes probar y ver qué resultados obtienes.

Como ya te hemos indicado, encontrarás que cada ingrediente natural posee varias de estas propiedades, así que no hacen falta muchos para obtener un buen sérum, pero sí es importante que sean de calidad.

Existe incluso la posibilidad de hacer tu propio sérum en casa. Si te atreves, te contamos cómo en nuestro artículo Prepara un sérum casero para pieles mixtas.

Cuándo y cómo usar el sérum

El momento perfecto para incorporar el sérum a las rutinas diarias del cuidado de la piel dependerá de cada piel y del tipo de sérum que se elija.

Desde luego, a partir de los 30 años es inexcusable, porque la piel comienza a perder capacidades, como la de recuperación (elasticidad), resistencia, hidratación…

Si no quieres esperar a esa edad ten en cuenta que antes de los 25 años deberías elegir, como norma general, formulaciones ligeras, destinadas a mantener las funciones cutáneas y estimularlas, con el fin de retrasar la disminución de las habilidades naturales de la piel.

Si tienes algún problema concreto el sérum será un ayuda inestimable, independientemente de la edad que tengas, pero pon atención a la composición para evitar ingredientes demasiado agresivos, porque es importante no suplir las funciones de la piel.

El sérum se puede utilizar tanto de día como de noche. Cuando, por el motivo que sea, decides usarlo solo una vez al día, elige la noche, ya que es el momento en que la piel efectúa labores de limpieza y reestructuración y el suero las estimula y mejora.

En líneas generales, se aplica antes de la hidratante.

Utiliza el sérum para tu piel mixta

Es importantísimo que lo hagas con el rostro bien limpio, para evitar que en su viaje hacia los estratos profundos de la piel arrastre consigo partículas de suciedad.

Dejar un resto de humedad sobre el cutis ayuda a que penetre mejor, sobre todo cuando se trata de sérums con base acuosa.

En cuanto a los sérums oleosos, calentarlos previamente frotándolos entre las palmas de las manos o entre las yemas de los dedos ayudará a facilitar la penetración.

Otro truco es masajear el rostro y el cuello antes de la aplicación.

Ten cuidado con la zona alrededor de los ojos: los principios activos potentes no están indicados para esta área y pueden producir irritación. Hay sérums que sí pueden utilizarse en el área de los ojos, pero no lo hagas si no lo especifica el fabricantes.

Por otro lado, existen sérums específicos para el contorno de ojos, que se deben aplicar antes del sérum facial.

Al ser un concentrado, una pequeña cantidad (entre tres y seis gotas o una dosis, si el aplicador es de bombeo, dependiendo de cada sérum y del estado de la piel) es más que suficiente. Ponerte más no hará que funcione mejor y dejará residuos molestos en la superficie de la piel que debes retirar suavemente con un poco de tónico, sin frotar ni arrastrar.

Si el suero es acuoso la mejor forma de aplicarlo es mediante pequeños toques con las yemas de los dedos, en círculos que se muevan desde dentro hacia afuera.

Si es oleoso puedes hacerlo igual o extendiéndolo suavemente. El objetivo es ayudar a que penetre, no aplicarlo como se hace con la hidratante.

Verás que a veces se recomienda usarlo sobre la crema, pero este truco es más bien estético, ya que da a la piel un aspecto más jugoso.

Deja que la piel lo absorba completamente antes de aplicar la hidratante (entre medio y un minuto, como mucho, será suficiente).

Para saber más sobre cómo aplicar el sérum y algunos trucos útiles, te recomendamos leer Aprende a aplicar el sérum.

Por la noche puedes optar por no utilizar la crema si usas sérum, aunque si tu piel es seca deberías usarla.

En cualquier caso es recomendable que alguna noche duermas sin ningún producto sobre el rostro y quien mejor puede calibrar la frecuencia eres tú. Se trata de dejar la piel a su aire, de darle tiempo para trabajar sola. Si notas que eso hace que empeore ostensiblemente, no lo hagas o inténtalo cuando tu piel vaya mejorando (con un buen sérum lo hará, no lo dudes).

Si tienes paciencia y eres constante tu piel mixta se uniformará, los brillos, puntos negros, poros abiertos; las zonas irritadas y secas desaparecerán y tendrás un cutis liso y fresco.