El mundo de la cosmética y los productos para el cuidado facial, está cargado de múltiples alternativas, que incluyen cremas y aliados para la lucha contra las arrugas de la piel, los cuales se caracterizan por ser de las opciones más variadas que hay. Entre ellos, es posible encontrar desde los ingredientes más convencionales, hasta otros que saltan a la vista por lo poco comunes que pueden resultar.

Esta enorme variedad de opciones, hace que muchas personas elijan el producto especial para el cuidado de su rostro y la lucha contra los signos de envejecimiento casi a ciegas, ya que no se toman el tiempo necesario de conocer a profundidad las sustancias que tienen a su disposición.
Debido a ello, terminan dejando de lado uno que otro gran secreto del mundo de la cosmética, productos que, aunque sean enormemente mencionados, no destacan como los más aplicados del momento.
Entre ellos, encontramos algunos de los pertenecientes a la familia de los retinoides, elementos que ayudan a nuestro cuerpo a asimilar la indispensable vitamina A, muy relacionada con la lucha contra los signos de paso del tiempo. En ella se encuentran sustancias como el mundialmente conocido retinol y su aliado el ácido retinoico o tretinoína, dos sustancias que las personas confunden con mucha frecuencia.
El día de hoy, te hablaremos específicamente de la tretinoína, una sustancia popular de la que te explicamos todo en un tema especial titulado Qué es el ácido retinoico y cuál es su función la cual tiene un método de utilización bastante complejo, ya que debido a su fuerza requiere ser aplicado con sumo cuidado. Pero a pesar de ello, destaca como el retinoide que posee una mayor evidencia científica que respalda su efectividad.
De esta manera, podrás saber si es o no realmente eficiente para el tratamiento de arrugas, y cuál es la manera más adecuada que los expertos aconsejan aplicarlo en el rostro para sacar el mayor provecho del mismo y reducir al mínimo el riesgo a desarrollar cualquier clase de reacción adversa.
Contenido de la entrada
Por qué recomiendan utilizar ácido retinoico para el tratamiento de las arrugas
Esta sustancia tan conocida, destaca como un aliado para la salud y bienestar de toda la piel. Es altamente recomendado por dermatólogos en todo el mundo, ya que durante años ha sido puesto a prueba y dado señales de alta efectividad en el tratamiento de distintas dolencias e imperfecciones que aparecen en la piel, pero más específicamente en el área del rostro.

Entre sus usos más populares, encontramos la aplicación como remedio para el acné, problema que suele encontrarse principalmente en la adolescencia y en quienes poseen la piel de tipo grasa. Este ácido que tiene su origen en la vitamina A, tiene gran capacidad de curación, y ayuda tanto a eliminar granos y espinillas presentes, como a prevenir su aparición.
Para este tipo de usos, se suele requerir primero una visita al profesional de salud, y que el mismo se tome el tiempo de hacer los estudios pertinentes que avalen que se trata de la mejor alternativa, dando al paciente un récipe médico que especifica la dosis y tiempo de tratamiento. Por lo que no es de extrañar que el ácido retinoico se comercialice principalmente en farmacias.
Pero a pesar de que dicha aplicación sea la más frecuente, no es para nada el único uso que se le da. Cada día es más frecuente encontrar cremas faciales y tratamientos que contienen retinoides entre sus ingredientes, siendo este uno de los más utilizados. Es posible hallarlo en alternativas para contra las manchas, las líneas de expresión e incluso el envejecimiento.
Además de ello, puedes conseguirlo en centros de belleza y spas, en la sección especializada en el cuidado facial, como un producto para el tratamiento de arrugas profundas mediante sesiones de exfoliación y peeling. Siempre mediante el uso profesional de la mano de expertos debido a su delicadeza.
¿A qué se debe esto?
La razón de su amplia aceptación es muy simple, y conocerla puede ser motivo más que suficiente para que des el paso de comenzar a aplicarlo con mayor regularidad en tu vida. Esta sustancia, como ya te hemos indicado, ha sido probada por expertos desde hace muchos años, entre los resultados obtenidos, no solo destaca su gran efectividad contra el acné sino otras funciones.
Se ha logrado comprobar que en general, todos los retinoides ayudan a contrarrestar la formación de arrugas, ya que debido a su relación con la vitamina A, actúa directamente a nivel celular, alternado la manera en la que las mismas se desenvuelven y reaccionan a los diversos estímulos.
Con el uso de ácido retinoico, se eliminan arrugas leves y moderadas, se mejora la elasticidad de la piel, se consigue un tono dérmico más uniforme y en general se logra una textura más saludable a lo largo de todo el espacio utilizado.
Esta sustancia además, logra modificar el grosor de la epidermis, haciéndola más resistente a los daños externos, principalmente los producidos por el sol, principal enemigo de la piel y causante del llamado fotoenvejecimiento, una de las principales razones por las que puedes ver líneas de expresión y arrugas antes de tiempo.
Sumado a ello, induce la formación de colágeno y de elastina, dos sustancias esenciales que se encuentran de manera natural en el cuerpo pero que se comienzan a deteriorar con los años, causando la llegada de signos de la edad. Gracias a la utilización de retinoides, retrasas este problema y terminas logrando una piel más uniforme por varios años más.

Por qué preferir el ácido retinoico frente a otros retinoides para el tratamiento de arrugas
Este famoso ácido no gana en popularidad en productos para uso doméstico a su hermano el retinol, por lo que para que puedas comenzar a tenerlo en cuenta, es importante que conozcas las principales razones y ventajas que te brinda, así lograrás determinar que efectivamente se trata de un excelente aliado a tener en cuenta.
Si hablamos específicamente en el tratamiento de las arrugas, debes saber que todos los pertenecientes a la familia de retinoides son bastante efectivos, e igual de recomendados por los expertos, ya que actúan en la piel de la misma manera y brindan a la dermis los beneficios que te hemos mencionado en nuestro punto anterior.
Pero, aun sabiendo eso, hay que considerar que el ácido retinoico ofrece una interesante ventaja, y es que entre la lista de todos los retinoides, es el que más rápido logra actuar en la dermis. Gracias a ello, brinda resultados visibles en menos tiempo que cualquier otro producto de este grupo.
Su uso, a diferencia de otros, no es principalmente recomendado para el tratamiento de arrugas producidas por el envejecimiento natural o cronológico, aunque también muestra gran poder en las mismas. La realidad es que este retinoide es mucho más apropiado para marcas asociadas al fotoenvejecimiento, lo que quiere decir que en el caso del mismo, se vuelve la solución ideal que se aconseja probar.
Por qué preferirlo
Al preferirlo frente a los demás, estás asegurando que vas a contrarrestar el daño ocasionado por el sol y otros elementos dañinos desde el primer día, al punto de que en algunos casos vas a lograr resultados casi al instante, principalmente si recurres a él a través de alternativas como peeling y exfoliaciones en centros especializados.
En cuanto al uso doméstico, una importante razón para preferirlo es su precio. Muchas cremas a base de retinol o cualquier retinoide son altamente costosas, y vienen en presentación de tamaño compacto, lo que si se suma a la baja capacidad de los mismos en dar resultados a comparación de nuestro protagonista de hoy, se traduce en un gasto mayor.
Con retinoide, vas a requerir incluso un par de meses para lograr apreciar resultados, y en este tiempo es posible que debas gastar un envase completo de crema o incluso un poco más. Por su parte, a un precio similar, el ácido retinoico te ofrece resultados rápidos y la obligación de utilizar mucho menos producto en cada aplicación.
Después de la misma cantidad de tiempo, seguramente vas a notar una enorme diferencia entre el estado de las arrugas de tu rostro si comparas ambas alternativas. Además, al ver el empaque, seguramente también verás como a diferencia del primero, el de tretinoína aún conserva bastante producto en su interior.
Los puntos negativos
Como ocurre con todo, esta famosa sustancia no puede ser tan perfecta como aparenta, ya que también tiene ciertos puntos negativos que se suman a los que te hemos explicado en nuestro tema especial sobre las Principales ventajas y desventajas de las cremas con ácido glicólico y retinoico las cuales es importante que tengas muy presentes.
Cuando es usado como tratamiento para las arrugas, es obligatorio que seas sumamente cuidadoso, incluso más que con otras aplicaciones, y es que como sabes una dermis cargada de arrugas, suele ser un poco más frágil y sensible que una tersa. Esto quiere decir, que las posibilidades de hacerte con los efectos secundarios de este producto son un poco superiores.
Además de ello, la frecuencia de uso también es una desventaja que debes tener presente, ya que muchas personas lo que buscan en su tratamiento para combatir las arrugas del rostro es la posibilidad de utilizarlo como parte de su rutina diaria de cuidado facial, algo que no es una buena idea si estás pensando utilizar este producto.
En ese caso, es más recomendable sustituir o complementar su acción con retinoides de menor impacto y más amables con la piel, como el famoso retinol.
Otra desventaja que debes considerar es la falta de versatilidad con la que cuenta esta sustancia. Según el método de aplicación necesario para tratar las arrugas, este producto como sabes puede llegar a generar reacciones negativas con alta facilidad, este aspecto se incrementa de gran manera en cutis especialmente sensibles.
Esto quiere decir que si eres una persona propensa a la irritación, con la piel sumamente delicada, tienes una dermis especialmente madura o por el contrario aún es demasiado joven y quieres es prevenir la aparición de arrugas en tu cara en vez de tratarlas, esta alternativa puede terminar causando más daños que ventajas.

Cómo usar ácido retinoico para tratar las arrugas de tu cara
Si con lo antes dicho has comenzado a considerar este producto como una buena opción para tratamiento de las arrugas, es indispensable que sigas las instrucciones adecuadas, ya que sólo mediante ellas podrás asegurarte de mantener una mayor seguridad y conseguir los resultados esperados sin llegar a causar daños o quemaduras en la piel de tu cara.
Las instrucciones que te daremos a continuación, son las más recomendadas según los expertos, pero cabe aclarar que si tras intentarlas notas cualquier clase de incomodidad, lo más recomendable es que suspendas su uso y tomes una cita con tu dermatólogo de confianza, a quien deberás exponer tu caso y mostrar el envase del producto que has utilizado.
Este profesional de la salud, te ayudará con mucho gusto a determinar si existe algún daño y a definir una dosis más recomendada para tu piel o incluso una alternativa distinta, ya que como seguramente sabes, cada piel es distinta, y lo que le funciona a otros, puede que a nosotros no nos cause el mismo efecto.
Aclarado este punto, a continuación te dejamos el paso a paso de cómo debes aplicar tretinoína para combatir y reducir las arrugas de tu rostro.
Rutina facial para aplicar ácido retinoico en tu rostro
Este ácido es recomendado exclusivamente para el uso nocturno, ya que en las mañanas puede ocasionar problemas de quemaduras o aumentar el riesgo de fotoenvejecimiento, además de que sus beneficios se ven enormemente reducidos.
Para usarlo, debes asegurarte que tienes el rostro totalmente libre de impurezas, con esto queremos decir que previamente haya sido tratado con desmaquillante, limpiador facial y tónico. Luego de estos tres pasos, lava con agua tibia y seca tu piel con ayuda de una toalla limpia, y espera un tiempo de 30 minutos antes de proseguir, de esta manera estarás disminuyendo el riesgo a irritaciones.
Una vez pasada la media hora, aplica una capa muy delgada del producto, debe ser lo suficiente para cubrir tu piel, pero que se logre absorber en poco tiempo. En general, la cantidad promedio es la que te cabe en la yema de un dedo, puedes tener como referencia el tamaño de un guisante, si es más de eso es muy probable que te estés excediendo.
Es importante que al untar tu cara, evites entrar en contacto con zonas delicadas, como heridas abiertas y áreas como el interior de tus ojos, dentro de tu nariz, los labios o adentro de tu boca, ya que en las mismas el riesgo de irritación, ardor y enrojecimiento es mucho mayor.
En las zonas donde la piel es más delgada como el contorno de los ojos, donde se forman las patas de gallo, el cuello o alrededor de los labios, sí puedes aplicar la sustancia, pero debes asegurarte que sea en menos cantidad y solo si en la actualidad no estás presentando ninguna clase de irritación.
Lo siguiente es esperar que tu rostro absorba el producto, el tiempo estimado para ello es de 5 o 10 minutos, y continuar aplicando una crema facial o suero que ayude a reducir el riesgo de irritación y aportar un alto grado de humectación a la piel, ya que en este punto es bastante necesaria, después de ello, ya estará del todo listo y podrás ir a dormir con la seguridad de que tu rostro obtendrá los mejores beneficios de los retinoides con poca probabilidad de daños.
Cabe aclarar, que la crema que utilices en este paso, no debe contener retinoides en su fórmula, ni incluir ningún elemento ácido, siendo la mejor opción alternativas naturales o cremas faciales de uso simple.
Además de ello, que esta rutina no es adecuada para el uso diario, sino que se recomienda entre 2 y 3 veces por semana. El resto de los días, puedes elegir una crema facial de menor impacto, como por ejemplo la ya mencionada a base de retinol, que complemente la acción y ayude a acelerar la efectividad.
Qué hacer en la mañana siguiente
Tras haber pasado toda la noche con este ácido en la cara, debes retirar cualquier clase de residuos de manera correcta antes de salir al sol, ya que como te explicamos más arriba, la tretinoína se altera al entrar en contacto con este elemento, y puede echar para atrás todo lo logrado no solo en esa noche, sino durante varias semanas.
Para evitar que esto ocurra, empieza tu rutina matutina con un limpiador facial de preferencia en gel o la denominada leche limpiadora, los cuales resultan más efectivos. Debes cubrir todo tu rostro, dando más énfasis en las zonas donde mayor cantidad de ácido retinoico has aplicado, luego enjuaga con agua a temperatura ambiente y seca con una toalla, pero que no sea la misma que has usado el día anterior.
Lo siguiente será ayudar a tu piel a reparar cualquier pequeño rastro de daño y aumentar la efectividad de los elementos antiedad, para ello usa un suero facial o crema adecuada para la mañana, un buen ejemplo es utilizar una de las 5 MEJORES cremas antiarrugas recomendadas por dermatólogos
Después de la crema facial, es importante que utilices un protector solar, que en esta situación no será el clásico recomendado con FPS de 30, sino que deberás aumentarlo a uno de FPS 50 de filtro físico, que reduce el riesgo a alergias y es ideal para pieles irritadas.