En el mundo de la cosmética es cada vez más común encontrarnos con sustancias que, aunque sean muy mencionadas, no nos resultan familiares en cuanto a sus funciones y orígenes. Estas, suelen ser aplicadas por hombres y mujeres de todas las edades, quienes depositan toda la confianza en el prestigio y seguridad que les da la marca que la comercializa, sin indagar un poco más allá.
Muchas de ellas, con el tiempo se vuelven parte de nuestra rutina diaria, y es allí cuando la mayoría de los usuarios comienza realmente a preguntarse de qué se trata en realidad, lo que genera que terminen buscando información al respecto en cualquier fuente y terminen, en la mayoría de los casos más confundidos que al inicio, debido a variedad de opiniones que se pueden encontrar en la web.
Entre estas sustancias, están el retinol y ácido retinoico, dos nombres que aparecen de manera muy frecuente en cremas y productos de cuidado facial pensados para tratar distintas imperfecciones y afecciones comunes en la piel.
De ellos, se ha dicho bastante, pero aún en la actualidad existe una enorme cantidad de personas que no tienen muy en claro puntos tan clave como si se trata o no del mismo producto y en qué casos es recomendado aplicarlas en la piel.
El día de hoy en nuestro artículo, hemos optado por darte una explicación lo más simple y detallada posible, con el objetivo que de una vez por todas logres comprender qué es exactamente el ácido retinoico o retinol, y en general todo lo que debes saber sobre estos elementos para poder verlos como una herramienta efectiva para el cuidado de tu piel.
De esta manera te puedas animar e ir lo más pronto posible a adquirir una buena crema facial que lo contenga como ingrediente activo principal. Y si lo que buscas es cuidar tu piel de manera natural, también puedes complementar el uso de retinol con el de centella asiática, una sustancia efectiva de la que te contamos todo en el tema Beneficios y usos cosméticos de la centella asiática
Contenido de la entrada
¿Son o no el mismo producto?
Para comenzar con nuestro artículo, lo primero que debemos resaltar es una de las más grandes preguntas que les surge a los usuarios cuando ven en sus cremas faciales los nombres de retinol y ácido retinoico, y es el hecho de si se trata o no del mismo elemento para el cuidado de la piel.

Aunque pueda llegar a sorprender a algunos, el retinol y el ácido retinoico no son el mismo elemento. Aunque sí se trata de dos sustancias pertenecientes a la misma familia, estos no funcionan para los mismos objetivos, no se aplican de la misma manera ni poseen el mismo grado de concentración en sus componentes.
Confundirlos, puede parecer algo inocente, pero en la práctica es posible que cause graves problemas, al punto de llegar a dañar la salud del individuo, por lo que este aspecto es algo con lo que los dermatólogos y médicos han buscado hacer gran énfasis desde hace años, sin tener demasiado éxito en muchos casos.
Para entenderlos realmente, es necesario hablar de ellos como lo que son, dos sustancias totalmente independientes que comparten un origen en común. Por ello, te explicamos qué es cada uno de ellos.
¿Qué es el ácido retinoico?
También conocido por el nombre de tretinoína, este ácido es el más potente de la familia de los retinoides. Nace de la vitamina A y es la forma activa más poderosa en la que es presentada, suele comercializarse en cremas faciales y ungüentos de baja concentración en farmacias, muchas veces con la obligación de mostrar récipe médico que avale su compra, siendo esta prueba de su alta concentración.
Tiene cualidades exfoliantes muy poderosas y entre sus principales propiedades encontramos que ayuda al proceso de renovación de la piel, por lo que es muy útil en casos de lesiones dérmicas y acné.
Es aplicado también en centros de belleza y spas, específicamente en procesos exfoliantes como el famoso peeling. Para ello, debe ser obligatoriamente utilizado por expertos que sepan manejarlo de manera adecuada, ya que como te imaginarás con él es muy fácil llegar a causar daños en la dermis.
En el hogar, está aprobado solo para el uso nocturno, en los casos en los que es recomendado por un médico dermatólogo, y puede ayudar a mejorar la textura de la piel, recuperar la pigmentación, hidratar el rostro y aumentar la firmeza dérmica, todo esto debido a que logra estimular la síntesis de colágeno en la piel.
¿Qué es el retinol?
Al igual que el anterior, el retinol es una sustancia proveniente de la vitamina A, perteneciente al grupo de los retinoides, pero este no es tan altamente concentrado como la tretinoína, sino más bien una forma mucho más leve y menos abrasiva con la piel.
Esta se comercializa principalmente en productos para el cuidado facial, como cremas y sueros, siendo ambos las fuentes más frecuentes del mismo y está presente en una enorme lista de líneas comerciales elaboradas por las marcas de renombre de todo el mundo.
Como todo retinoide, tiene cualidades exfoliantes, aunque al ser un precursor del retinoide estas no son tan concentradas, lo que permite un uso mucho más libre y generalizado. Es útil principalmente para la lucha y prevención de los signos de la edad, eliminar manchas en el rostro, y mantener el pH balanceado.
Aunque es muy eficiente, tarda en promedio hasta dos meses más que el ácido retinoico para dar efectos en la piel, pero su acción es bastante más evidente en la renovación de las células, el aumento de niveles de colágeno, reparación de daños cutáneos y en general en la mejora a largo plazo de la apariencia y salud de la piel.
A diferencia del ácido retinoico, este es apropiado para uso tanto diurno como nocturno, por la misma razón de que es mucho más suave con la piel. Además es indicado para casi todos, independientemente si tienen en rostro sensible o con alta tendencia a la resequedad.

Por qué es más importante incluir retinol en tu rutina diaria de cuidado facial
La vitamina A es un elemento indispensable para la salud de la piel, con ella puedes lograr un rostro mucho más terso, con menos predisposición al daño y en general con una apariencia mucho más joven, por lo que al leer el punto anterior no es de extrañar que la mayoría crea que la tretinoína es la mejor alternativa para su día a día, a pesar de su alta probabilidad de causar daños si no es usada de la manera correcta.
Pero la verdad, es que tras analizarlo un poco, la gran mayoría de los expertos opinan todo lo contrario, que si quieres obtener resultados reales mediante un producto para el uso constante, tu mejor opción es justamente la menos concentrada, el retinol.
Es que esta sustancia, no solo causa menos daños a la piel, sino que también aporta más beneficios que se mantienen a lo largo del tiempo y no duran tan solo unos cuantos meses, como los dados por el ácido retinoico. Según los dermatólogos y expertos, las principales razones para darle prioridad a este producto son:
Ayuda a estimular la síntesis del colágeno
Esta sustancia genera que el colágeno en tu piel funcione de una manera mucho más eficiente, promocionando su síntesis natural. Gracias a ello, es más fácil tener un rostro notoriamente libre de imperfecciones, líneas de expresión y arrugas.
Su efecto es duradero, ya que evita que los niveles de esta sustancia disminuyan tan rápido como lo harían en estado natural, algo que quizá al comienzo no genere demasiados resultados, pero en cuestión de 5 o 10 años será bastante notorio.
Mejora la textura general de la piel
Como te mencionamos, esta sustancia tiene cualidades exfoliantes de bajo impacto, con ellas, elimina las células muertas y mejora la apariencia de la piel, sin necesidad de irritarla el en proceso, lo que termina generando un rostro con una mejor textura general pero sin lesiones microscópicas que a la larga pueden llegar a causar la aparición de arrugas más profundas.
Hidrata la piel de forma natural
Otro aspecto a resaltar que favorece el uso de retinol frente a otros retinoides de su tipo es que este ayuda a incrementar paulatinamente el grado de hidratación presente en la piel. Con ello, tu dermis se vuelve cada vez más suave y se reduce el riesgo a desarrollar distintas lesiones superficiales e imperfecciones asociadas al envejecimiento.
Evita el fotoenvejecimiento y ayuda a revertirlo
Por si no lo habías escuchado, el fotoenvejecimiento, es el proceso de envejecimiento producido por la exposición excesiva a la luz del sol, cuando la radiación del mismo penetra en la piel en forma de los conocidos rayos UV. Este tipo de envejecimiento destaca como el más frecuente en personas de menos de 30 años, principalmente quienes no acostumbran a utilizar protector solar.
Se ha comprobado que el uso constante de retinol, previene que los dañinos rayos ultravioleta penetren hasta has capas más internas de la piel, ayudando así a reducir su acción y efecto negativo. Además, debido a la regeneración que produce sobre el colágeno, disminuye los efectos que el mismo fotoenvejecimiento haya causado en tu piel, principalmente en tu cara.
Cierra los poros
Si tienes los poros demasiado abiertos, es casi seguro que en ellos se esté acumulando poco a poco una enorme cantidad de contaminantes, que a la larga van a generar problemas de acné. En este aspecto el retinol también es un gran aliado, ya que además de exfoliar tu piel para remover todo lo que tenga acumulado también produce una disminución notoria del tamaño de los poros.
Como consecuencia, tu piel tendrá una textura más uniforme y tendrás mucha menor posibilidad de desarrollar acné o ver formarse espinillas y puntos negros en cualquier espacio de tu cara, algo bastante útil si tienes la dermis especialmente grasosa.
Ayuda a regular la producción de grasa
Igualmente para las dermis antes mencionadas, este aspecto resulta uno de los más significativos. La piel de tipo grasa se caracteriza por tener una enorme producción de sebo, más del que necesita para mantenerse, esto aunque no cause ningún inconveniente por sí solo, aumenta el riesgo de problemas como el acné.
El retinol puede ser de gran ayuda en este caso, ya que gracias a su poder, regula la producción de sebo en el rostro, de esta manera no necesitas estar tan al pendiente de estar limpiando el rostro y evitando la aparición de imperfecciones
Favorece la renovación de las células
Una característica que ya te hemos mencionado pero de la que vale la pena hablar de manera independiente. Esta sustancia, al entrar en contacto por la piel, crea un efecto antioxidante propio de la vitamina A y que se activa con cualquier miembro de la familia de los retinoides, el cual estimula la renovación de las células de la piel.
En el caso de este, la ventaja que posee es que al ser de bajo impacto y no causar irritación ni micro lesiones de las que debas preocuparte, actúa de una manera más directa, generando una mejora notoria en menos tiempo que otras sustancias más concentradas.
Previene el estrés oxidativo
Algo que muchos no saben es que el retinol puede ayudar a prevenir el estrés oxidativo, un problema del que no se habla demasiado pero que destaca como una causa bastante notoria del envejecimiento de la piel. Esto lo hace mediante su capacidad de prevenir la disminución de la enzima SOD, algo que sin duda tu piel agradecerá enormemente a penas comience a ocurrir.
Disminuye la apariencia de arrugas de todo tipo
Se dice que los retinoides son una de las mejores opciones para reducir la apariencia de las arrugas, pero entre ellos hay opiniones bastante diversas.
Si quieres un efecto rápido sin importar si existe el riego a daños lo más recomendable es acudir a la ayuda del ácido retinoico, pero si lo que buscas es cuidar tu piel y estás dispuesto a tener un poco de paciencia, una buena crema antiarrugas a base retinol es tu mejor aliado.

Cómo aplicar el retinol para aprovechar todos sus beneficios
Si con lo antes descrito te has animado a probar y darle una oportunidad a las cremas o sueros faciales en base a retinol, es indispensable que te tomes un momento a aprender los principales secretos de su aplicación.
Es que debes ser totalmente consciente que utilizar esta o cualquier otra crema de forma adecuada puede ser la gran diferencia entre un resultado fantástico y el desperdiciar gran parte del producto en una aplicación que no traerá ningún tipo de ventaja real a tu piel.
Lo primero que hay que tener bien presente, es que al momento de utilizar productos a base de retinol, la mayoría de los expertos concuerdan que hay que actuar con suma cautela, aunque se trate de un retinoide de bajo impacto.
Tanto dermatólogos como expertos en cosmética y cuidado facial concuerdan en que a esta sustancia no debe dársele un uso totalmente libre, en el que no haya habido un espacio para el correcto asesoramiento ya sea personalizado o no.
Con esto queremos decir, que no es recomendable utilizar cremas o sueros de retinol sin tener un conocimiento de la dosis más adecuada, ya sea que te haya explicado un dermatólogo o que te hayas tomado el tiempo de leer atentamente las instrucciones del empaque.
Y es que aunque en la mayoría de los casos, se recomiende el uso de una pequeña gota del tamaño de un guisante como máximo, hay productos que tienen una mayor concentración de retinol, y en ellos esta pequeña cantidad será exagerada y más que suficiente para generar una leve irritación en la piel.
Además de ello, al leer las instrucciones o consultarlo con un profesional, vas a poder salir de dudas y aprender el mejor momento de usarlo, los riesgos que puede implicar y si es inadecuado para combinar con otros cosméticos, un aspecto que muchas veces se deja de lado.
Tips para aplicar de manera correcta el retinol en tu cara
Una vez tengas este aspecto claro, y te hayas asegurado que todo está bien con el producto será momento de seguir los mejores tips en la aplicación y así asegurar mejores resultados.
Si sufres una leve irritación disminuye las aplicaciones
Un aspecto bastante interesante en el uso de retinol es que las primeras aplicaciones pueden causar un leve enrojecimiento e irritación, lo que no necesariamente significa un problema real. Si llegas a notar que esto está comenzando a ocurrir, disminuye el uso del producto, pero no lo suspendas, después de unos días seguramente tu piel se habrá adaptado y ya no habrá problema con el uso constante.
Úsalo en la cara bien limpia
El momento más adecuado en la rutina de cuidado para utilizar retinol es después de haber lavado muy bien tu cara y aplicado tu crema facial humectante de confianza. Aplicar este producto en el rostro sucio disminuye notoriamente su efectividad, y hacerlo sin haber hidratado la piel para protegerla, aumenta el riesgo de sufrir irritación y enrojecimiento.
Jamás lo uses cerca de los ojos
El contorno de los ojos tiene la capa de piel más delicada de todo tu cuerpo, por lo que en esta área es indispensable evitar cualquier producto que sea demasiado concentrado. El retinol, aunque sea un retinoide de bajo impacto sigue siendo bastante fuerte y podría llegar a causar lesiones permanentes en la piel si lo usas muy cerca de esta área.
Aplícalo antes del protector solar
Si vas a usar tu crema de día con retinol es importante que después cubras todo con una capa uniforme de protector, ya que aunque si pueda exponerse a este elemento y ayude a contrarrestar el fotoenvejecimiento, igual requiere de gran ayuda para prevenir del todo el daño de la radiación.