Colágeno para la piel: todo lo que necesitas saber

colageno polvoCon poco que hayas indagado sobre cosmética, no me cabe ninguna duda de que habrás leído en mil ocasiones la palabra “colágeno”. Pero… ¿qué es exactamente? ¿Por qué es tan beneficioso para cuidar la dermis? Y, sobre todo, ¿cómo puedes usarlo de manera que mejore el aspecto de tu piel?

De entrada, debes saber que es uno de los elementos más importantes a la hora de mantener en buen estado las células cutáneas, pues se trata de una proteína que aporta hidratación y elasticidad a la misma.

Por eso, su ausencia causa la aparición de arrugas y esa molesta flacidez. Y también por eso, fomentar su presencia en el organismo es el mejor método para rejuvenecer la piel.

Para que puedas conseguirlo, he recopilado algunos de los remedios más cómodos y eficaces para que los pongas en práctica tú misma. Si quieres descubrirlos, solo tienes que seguir leyendo y tomar buena nota.

Qué es el colágeno

Vamos a comenzar por lo básico. Ya he dicho que se trata de una proteína que se encuentra de manera natural en nuestro organismo, cuya función es la de hacer que la piel se conserve en buen estado, entre otras cosas.

Aunque… ¿Cómo lo consigue? Manteniendo unidas las distintas estructuras que encontramos en nuestro cuerpo.

Es decir, que se ocupa de unir los tejidos conectivos, que van desde los huesos hasta los músculos, pasando por tendones, órganos, ligamentos y, por supuesto, la dermis.

Lo que aporta es firmeza, elasticidad e hidratación, pues se asegura de vigilar estas tres variables estén bien a través de combinarse con otras sustancias, como la elastina o los minerales.

Vamos, que un 7% de nuestra masa corporal se trata nada más ni nada menos que de colágeno.

Sin embargo, aunque abunda en nosotros, su presencia va disminuyendo con el paso de los años. Por eso, a partir de los 40 años, el cuerpo tan solo genera la mitad que durante la juventud.

Este es el motivo de que una vez llegada a una determinada edad, la piel comience a perder flexibilidad y a mostrar un aspecto más deslucido, flácido y rugoso.

Lo mismo ocurre con las articulaciones o los músculos, que se deterioran y envejecen, llegando incluso a causar molestias.

¿La solución? Aportarle una dosis extra de colágeno a tu cuerpo para aumentar sus niveles. Si quieres saber cómo será más eficaz, primero tenemos que repasar cómo actúa y qué tipos existen.

Los diferentes tipos que existen

Al tratarse de un elemento que se encuentra prácticamente en todo el cuerpo, podemos toparnos con distintas variables. En total, existen hasta 19 tipos diferentes.

Sus propiedades cambian también en función de cómo se combinen con otros componentes.

En realidad, podemos considerar al colágeno como una familia de moléculas que varían dependiendo de cómo se mezclen. De esta manera, las más frecuentes se engloban en cinco grandes categorías.

  1. En la primera, se engloban las que aportan elasticidad y resistencia a los tejidos.
  2. La segunda aporta resistencia frente a la presión ejercida sobre ellos.
  3. La tercera permite que puedan expandirse y contraerse.
  4. La cuarta fundamentalmente sostiene los tejidos, por lo que es muy frecuente en la piel.
  5. Y la quinta también aporta resistencia, aunque actúa sobre todo en el interior del cuerpo.

Cuáles son los beneficios que tiene en la piel

colageno piel

Con esta información presente, ya podemos analizar cómo es beneficioso el colágeno para la piel.

Sabiendo que es esencial a la hora de unir y mantener firmes pero flexibles los tejidos del cuerpo, solo tenemos que extrapolar esto a la dermis.

Sin ella, su aspecto estaría muy desmejorado y se rompería con facilidad. Por eso, en su ausencia se formar arrugas, que son pliegues que nacen en la piel caída y sin elasticidad.

Para evitar que esto suceda, la industria cosmética ha investigado hasta dar con distintas maneras de ponerle freno.

La más popular es el hidrolizado, que ha pasado por un proceso previo que hace que sea absorbido con mayor facilidad por el cuerpo, de forma que actúe con mayor eficacia.

Por su parte, el sintético se crea en los laboratorios mediante productos y procesos químicos, por lo que sus propiedades son diferentes a las del natural, también llamado soluble.

Mientras, el liofilizado debe ser manipulado a temperaturas bajo cero para formarse.

Más allá de esto, nos topamos con el colágeno marino, que se extrae de los peces, a diferencia de otros tipos, cuyo origen se encuentra en animales terrestres, como el porcino, que proviene de los cartílagos de cerdos y reses.

Sencillo y eficaz: las cremas con colágeno

cremas colageno

En caso de que estés buscando algo que usar a diario, que ofrezca grandes resultados y cero consecuencias negativas en tu cutis, los cosméticos especializados son tu producto estrella.

Cómodos de aplicar y con múltiples beneficios, te ayudarás a cuidar la piel como merece.

De aplicación tópica, su peso molecular suele ser bajo para poder penetrar sin problemas en las capas de la dermis.

Funcionan de manera que suplen la pérdida de esta proteína, reafirmando el cutis y devolviéndole la hidratación y elasticidad desaparecida con el tiempo.

Y, aunque los sérums cada vez más van cobrando fuerza, las verdaderas reinas siguen siendo las cremas con colágeno.

Cómo debes utilizarlas

Para aprovechar todas sus propiedades, es importante que hagas buen uso de ellos. Por eso vamos a pararnos un momento a explicar el método más eficaz de aplicarlas.

Lo primero que debes hacer es asegurarte de que la zona en la que vas a echarla esté bien limpia y seca. Esto es importante para no arrastrar y extender la suciedad o el sebo que se hayan podido ir acumulando en la dermis.

Después, échate una pequeña cantidad de la mano y extiendela con las yemas de los dedos, haciendo pequeños movimientos circulares y aplicando la presión justa.

De esta manera favoreces la absorción y evite que se reparta de manera poco uniforme.

La frecuencia dependerá del producto concreto, por lo que siempre es bueno que leas la etiqueta, pero en general se recomienda usarla dos veces al día: una vez por la mañana, cuando te levantes, y otra por la noche, para dejar que actúe mientras tú duermes.

No olvides que la constancia es imprescindible para lograr unos resultados óptimos.

De nada sirve echarla de vez en cuando. Así que sé paciente y resérvale unos minutos al día. De esta manera notarás tu tez más joven y a la vez que te dedicas un momento para ti, que siempre viene bien.

Mi producto estrella

En cuanto a mi crema favorita, se trata de la crema colágeno de Nezeni Cosmetics, porque solo utiliza ingredientes naturales, que además son de calidad, y es apta para todo tipo de pieles.

Más allá de esto, su envase airless es estupendo y súper higiénico, no contiene irritantes ni parabenos que dañen la piel y la crema -de textura agradable y fácil absorción- dura más de lo que pensaba.

Es cierto que el precio no es el más asequible del mercado y que solo la puedes comprar online, pero merece la pena.

Al final, lo que me ha acabado enamorando, es lo mucho que ha rejuvenecido mi tez.

Las manchitas han desaparecido, las arrugas se han rellenado y he ganado en elasticidad y brillo. ¡Estoy encantada con ello!

Por eso no tengo ninguna duda de que repetiré y te aconsejo que, si tienes dudas de con cuál hacerte, apuestes por esta marca.

Una alternativa versión líquido

Ya he comentado que los sérums van adquiriendo fuerza, así que con este componente no iba a ser una excepción. Y es que puedes encontrar el colágeno hidrolizado en líquido, para que su aplicación tópica sea más eficaz.

El método de empleo es similar, pues debes aplicarlo sobre el rostro bien limpio y seco, masajear la zona mientras lo extiendes, esperar a que se absorba -en este caso tarda mucho menos- y ser constante en su uso para conseguir unos buenos resultados.

Las ventajas que tiene frente a una crema tradicional es que aquí hay más cantidad de producto puro, que también posee una mayor concentración.

Por tanto, esto hace que sea más eficaz. Encima, con tan solo unas gotitas puedes abarcar todo el rostro, ¡y es que cunde una barbaridad!

Directo a tu cuerpo: la ingesta de alimentos

carne colageno

Por mucho que podamos encontrarlo de manera natural, nuestras dietas no suelen ser muy abundantes en colágeno.

Por eso, aumentar la cantidad que ingerimos es otra buena manera de mejorar los niveles de esta proteína que tenemos en el organismo.

Eso sí, tenemos que tener en cuenta que al tratarse de una molécula grande su digestión es complicada y no es fácil absorberlo, por lo que debe tomarse en alimentos cocinados y nunca acompañados de azúcar o hidratos de carbono refinados.

¿Lo mejor? Que no existen contraindicaciones o efectos negativos de su consumo, por lo que absolutamente todo el mundo -salvo que tengan problemas de alergias u hayan optado por dietas veganas- puedes incorporarlos a su día a día sin miedo.

Dicho esto, podemos tomar el colágeno de distintas maneras:

Alimentos naturales

Por desgracia, no son muchos los alimentos que contengan altos índices de colágeno. Podemos reducirlo a las carnes rojas, el pollo, los embutidos, el pescado y la gelatina de origen animal.

Es decir, que si eres vegetariano lo vas a tener complicado, ya que tu única alternativa es la soja.

Esto se debe a que la principal fuente de esta proteína son los animales, aunque es verdad que también puedes recurrir a los frutos secos. Aunque sin duda las mayores dosis se acumulan siempre en cartílagos y tendones de carnes, o espinas en el caso del pescado.

Tampoco debes olvidarte de incorporar vegetales ricos en licopenos en tu dieta, pues ellos son los que estimulan que tu cuerpo cree más colágeno.

En esta categoría encontramos frutas como las manzanas o la fresa, así como cebolla, pepino o ajo, entre otros.

Suplementos alimenticios

Como en la mayoría de casos, es mejor si se encuentra hidrolizado. Y más recomendable todavía es su procedencia marina, ya que sus aminoácidos son en este caso más similares a los que tenemos los seres humanos.

De una manera u otra, deberás tomar entre 5 y 10 gramos de suplemento al día -ya sea en comprimidos, cápsulas o en polvo (como veremos más adelante)- para notar sus efectos, aunque estos no serán completamente visibles hasta pasados dos meses desde que comenzaste el tratamiento, pues el tiempo recomendado es de un tratamiento de 9 meses.

También fíjate bien en la composición, ya que si incluye vitamina C será todavía más potente, pues es un elemento necesario para la síntesis de colágeno, además de tener otros beneficios como fomentar la absorción de hierro, mejorar la cicatrización o fortalecer el sistema inmunológico.

Recuerda que consumir alimentos que lo contengan -como los cítricos, los pimientos, la coliflor o las grosellas- tampoco está de más.

Colágeno en polvo

colageno polvo

Es, a grandes rasgos, lo que su propio nombre indica. Se trata también de un complemento alimenticio compuesto por esta proteína hidrolizada, por lo que es aspecto que presenta es el de un polvo granulado soluble, casi como si se tratase del cacao que echabas de pequeña en tu desayuno.

Como nutriente es fácilmente asimilable, en parte gracias a que se obtiene de materias primas naturales y no suelen añadirse químicos.

Entre sus beneficios, se encuentra aportar flexibilidad a los tejidos y devolverle la resistencia perdida. De igual manera, retrasa los efectos de la pérdida de colágeno, pues estimula que el organismo lo cree por sí mismo.

Su consumo es adecuado para cualquier tipo de persona, ya que no tiene efectos secundarios, aunque se recomienda especialmente a los mayores de 40 años, los deportistas, las personas propensas a sufrir lesiones, pacientes que se estén recuperando de algún traumatismo y quienes tengan unas arrugas muy acentuadas.

Eso sí, no es apto para vegetarianos, pues su origen habitualmente es de procedencia porcina.

Encima, su ingesta es realmente sencilla. Solo debes tomar 10 gramos al día, repartiendo la cantidad en tres ingestas, una en el desayuno, otra con la comida y la última dosis durante la cena.

¿Cómo se toma? Disolviendo una cucharadita con la bebida que prefieras, ya sea agua, leche, zumo o incluso purés o yogures.

Otros consejos para mejorar tus niveles de colágeno

Ya para terminar, quiero que sepas que existen una serie de consejos que te pueden resultar beneficiosos para mantener unos buenos niveles de colágeno en tu cuerpo.

Por ejemplo, incluye vitamina E en tu dieta, ya que previene el envejecimiento prematuro, y vitamina C, que mejora la producción de colágeno.

También protégete frente a los rayos del sol, pues deterioran la dermis.

Tampoco te olvides de cuidarte. Exfolia tu piel de vez en cuando, para fomentar la creación de células nuevas, y mantenla bien hidratada en todo momento.

Lo mismo con el resto de tu cuerpo, bebe suficiente agua y lleva un ritmo de vida sano.

Conclusiones finales

Como ya has visto, el colágeno en una proteína fundamental y debemos cuidar su presencia en nuestro organismo, ya que sus habilidades son básicas para un correcto funcionamiento del cuerpo. Y, por supuesto, también para mantener sana y juvenil la piel.

Así que si buscas que esté hidratada, tersa y brillante, apuesta por una combinación de estos elementos a tu gusto, de forma que lo consigas.

De esta manera podrás cuidar tanto la apariencia externa y el estado de las capas superiores de la dermis (gracias a las cremas cosméticas) como la propia generación interna (mediante ingesta).

Con todo esto en mente, seguro que puedes tener al fin la piel que siempre soñaste.

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