Cómo aumentar los niveles de colágeno

cremas colagenoCon el paso de los años, la piel pierde elasticidad, se vuelve flácida y aparecen arrugas en ella.

Esto se debe, fundamentalmente, a la disminución de los niveles colágeno, una proteína esencial a la hora de mantener los tejidos del cuerpo en un estado óptimo y adecuado para su correcto funcionamiento.

Este gran descenso de la producción propia se nota en especial a partir de los 40 años, aunque comienza a disminuir paulatinamente a partir de la veintena.

Por eso, es recomendable tomar una serie de medidas para prevenir que sus efectos negativos nos afecten desde una edad temprana.

Por supuesto, también puedes seguir determinadas pautas para paliar las consecuencias que desencadena si ya te encuentras en una edad madura.

Así que no te preocupes, pues sea cual sea tu caso, seguro que en este artículo encuentras algo perfecto para ti.

Todo sobre el colágeno

Antes de lanzarnos a valorar qué métodos son mejores para aumentar o estabilizar los niveles de colágeno, es importante que sepas bien cuál es su verdadero valor en el cuerpo y por qué hay que prestarle tanta atención a este factor que, a simple vista, podría parecer insignificante.

¿Por qué es tan importante?

Esta proteína es producida por el cuerpo y sirve para mantener unidos y en buen estado los tejidos conectivos -tanto de la piel como de los músculos, los órganos, los ligamentos…- para que no se deterioren.

Es decir, que se ocupa de que conserven su elasticidad, hidratación y firmeza. Como su propio nombre indica -ya que proviene de la palabra griega kólla- es un pegamento natural.

Al estar compuesta de fibroblastos, la manera que tiene de actuar es combinándose con otras sustancias, como minerales o elastina, en función de la zona en la que vaya a actuar.

En el caso de la piel, conforma la matriz extracelular, una red que es la que da forma y estructura toda la piel de nuestro cuerpo. Aquí tienes toda la información sobre todo lo que el colágeno puede hacer por tu piel.

De esta manera se convierte en una parte importante de nuestra masa corporal, ya que un 7% de la misma está formada por colágeno.

Y, sin duda, su presencia es indispensable a la hora de estar sanos, pues un déficit podría causarnos problemas como artrosis o dolor de músculos.

No debemos perder de vista que, como ya hemos dicho, con el paso de los años la cantidad que genera nuestro cuerpo va disminuyendo a partir de los 25 años, de forma que se pierde 1% de su producción con cada año que pasa.

No te preocupes, pues se trata de un proceso completamente natural, aunque hay métodos para combatirlo.

¿Qué diferentes tipos existen?

Como se trata de un componente especialmente abundante en el organismo, es lógico que existan diferentes tipos especializados en cumplir distintas funciones.

De esta manera -y aunque existan más de 19 colágenos- se pueden aunar todos en cinco grandes grupos.

  • El primero de ellos se encuentran los relacionados con la elasticidad y la resistencia en los tejidos.
  • En el segundo, los que aportan resistencia, para que no se rompan cuando se ejerce presión sobre ellos.
  • En la tercera, los que otorgan la habilidad de expandirse y contraerse sin que sufran daños.
  • La cuarta es el colágeno que sostiene los tejidos.
  • Y dentro del quinto grupo se engloban los encargados de aportar resistencia, en especial en el interior del organismo.

Sus beneficios directos en la piel

colageno hidrolizado piel

De acuerdo, está claro por qué el colágeno es tan esencial. Pero, más allá de todas las funciones que cumple en nuestro organismo, ¿qué es lo que lo convierte en un elemento tan importante a la hora de mantener la piel sana y joven?

Pues bien, de entrada es imprescindible que los tejidos conectivos sean firmes y flexibles, de manera que no queden pieles colgantes y que la falta de elasticidad no los lleve a quebrantarse y, por tanto, a que se formen los pliegues que dan lugar a las arrugas.

Es decir, que su presencia impide que la piel se agriete y sufra daños, consiguiendo que luzca fresca, lisa y con brillo.

Eso sí, para conseguir paliar los efectos de su ausencia, es conveniente seguir una serie de métodos, que te ayudarán a restaurar el colágeno perdido.

Cómo aumentar nuestros niveles de colágeno

En ese sentido, podemos establecer dos grandes grupos: por un lado el que se asocia con la cosmética tradicional y las cremas y, por otro, el que tiene que ver con la ingesta de colágeno y su actuación desde el propio interior del organismo.

Optes por el método que optes, siempre es interesante que busques siempre colágeno hidrolizado, que es el que ha pasado por un proceso que reduce el tamaño de su molécula para que el cuerpo pueda asimilarlo con sencillez y, así, sus efectos sean más notables.

El método tradicional: los sérums y las cremas con colágeno

aumentar niveles colageno

Cuando pensamos en el cuidado de la piel, lo habitual es que se nos vengan a la mente las cremas y otros productos cosméticos.

Al final es una manera sencilla y de la que hemos oído hablar de toda la vida de mantener la dermis en un estado óptimo sin que nos metamos en demasiadas complicaciones.

Pero no por fácil de aplicar es menos eficaz, pues estos productos son un aliado seguro ya que, si los escoges bien, van a aportarte muchos beneficios.

Por tanto, no temas lanzarte a la comodidad y descubre en qué factores debes fijarte antes de realizar tu compra si quieres los mejores resultados.

En todos los casos, funcionan más o menos igual. Al tratarse de cremas ligeras con colágeno de bajo peso molecular, este puede penetrar en las capas de la dermis, supliendo los efectos de su pérdida, mejorando la hidratación y aumentando la elasticidad perdida.

En este post tienes una selección de las mejores opciones.

Sin embargo, hay algunas pautas que debes aplicar para que sean más eficaces.

La importancia de la manera de aplicarlo

El método de empleo de un producto es una parte esencial de su buen funcionamiento.

En el caso de las cremas con colágeno, tendrás que tomar una serie de medidas. Para empezar, aplicarlas solo sobre la piel bien limpia y seca, de forma que no arrastres a otras zonas la posible suciedad o sebo que se hayan acumulado en ella.

A continuación, debes aplicar la cantidad justa en las yemas de los dedos y extenderla por la zona en cuestión, realizando movimientos circulares en los que ejerzas algo de presión, para que penetre en las diferentes capas de la dermis y no te dejes ningún hueco sin cubrir.

Lo siguiente que tienes que hacer es esperar a que acabe de absorberse, para que no queden restos pegajosos.

Con esto presente, no olvides que lo ideal es aplicarla por la mañana y por la noche. Es decir, dos veces al día todos los días.

Solo con constancia y paciencia notarás unos resultados perfectos que se mantengan en el tiempo.

Así que es esencial que intentes tener una rutina de cuidados, pues te ayudará a tener una piel que luzca siempre joven y radiante.

El colágeno hidrolizado en líquido: ¿mejor en sérum o en crema?

Por lo general, las cremas tienen una textura algo densa de tacto agradable.

Pero también puedes encontrar este componente en estado líquido, de manera que su aplicación tópica penetre mejor y actúe mejor.

Pero… ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Es mejor apostar por un sérum o es más interesante seguir utilizando cremas? De entrada, debes saber que funcionan de manera similar, hasta el punto de que su modo de empleo es exactamente el mismo.

Entre sus diferencias encontramos que en los sérums el producto está mucho más concentrado, de manera que con unas gotitas te vale para aplicar en todo el rostro y en teoría es más eficaz.

Aunque, como todo, depende mucho de tus necesidades y tipo de piel.

Además, es interesante que no pierdas de vista que ambos productos no son excluyentes, pues en muchas ocasiones lo recomendable es combinarlos.

Primero utilizar el sérum para aportar mayor dosis de colágeno en tu rostro y, después, usar tu crema hidratante habitual.

En ese sentido, si no sabes por dónde comenzar, te recomiendo la crema colágeno de Nezeni Cosmetics, que es apta para todo tipo de pieles ya que solo cuenta con ingredientes naturales entre los que no nos topamos ni con irritantes ni con parabenos.

Además, sus conservantes son tan bajos que la fecha de caducidad es de hasta dos años y que se esquiva el peligroso efecto combinado. Por tanto, es una gran opción por la que desencantarse.

La opción gourmet: colágeno directamente ingerido

carne colageno

Además del método tradicional, existe otra forma que cada vez tiene más adeptos para mejorar tus niveles de colágeno, y es ni más ni menos que la ingesta de colágeno. Aunque de entrada pueda parecer extraño, es algo más normal de lo que parece.

Al final, es una proteína que genera el cuerpo de manera natural y que también se puede encontrar en diversos alimentos.

El problema es que nuestras dietas no suelen ser muy abundantes en él, por lo que vamos a ver las diferentes maneras en que puedes incorporarlo.

Antes solo debes tener presente que en general no cuenta con contraindicaciones asociadas a su consumo, pues no se le conocen efectos adversos.

Esto la hace ideal como complemento para la dieta de cualquier persona, siendo los únicos con problemas para ingerirlo las personas vegetarianas, por motivos que ahora veremos.

Los alimentos de origen natural

Ya lo hemos dicho: no es sencillo de encontrar en esta manera y, de todas formas, no debes perder de vista que su digestión es complicada porque cuenta con moléculas de colágeno sin hidrolizar.

Por este motivo, es conveniente tomarlos siempre cocinados y no acompañarlos de hidratos de carbono refinados o de azúcares, aunque no sean añadidos.

Respecto a los alimentos que más cantidad tienen, nos topamos con cárnicos como pollo, embutidos o carnes rojas (en especial tendones y cartílagos), pero también con diferentes tipos de pescado (sobre todo se acumula en sus espinas).

Además, las gelatinas son una buena alternativa que tiene altas dosis.

Esto hace que los vegetarianos tengan difícil utilizar este método, ya que en su caso la única alternativa con colágeno son la soja o los frutos secos.

Aunque siempre es conveniente acompañarlos de vegetales ricos en licopeno (manzana, fresa, cebolla o pepino), que son los estimulan el organismo para que produzca más cantidad de colágeno.

Los suplementos alimenticios

colageno polvo

Debido a que en este caso suele encontrarse hidrolizado, es mucho más sencillo de asumir por el organismo.

Solo tienes que tomar en torno a 5 y 10 gramos al día durante 9 meses para que sus efectos empiezan a apreciarse.

Eso sí, como siempre, hay que ser constante, ya que solo tras unos meses de consumo serán realmente visibles.

El más eficaz es el de procedencia marina (por lo que, de nuevo, no es apto para vegetarianos), debido a que su composición es la más similar a la del colágeno que tenemos los seres humanos.

Además, debes combinar su ingesta con algún alimento con vitamina C (como los pimientos, la coligros o los cítricos), pues es necesaria para que se sintetice esta proteína y, encima, favorece una correcta cicatrización, mejora la absorción de hierro y mejora el sistema inmunológico.

En cuanto a la manera en que puedes encontrar este suplemento, nos topamos con tres grandes grupos: los comprimidos, las cápsulas o el colágeno en polvo, que se consume de manera similar al cacao en polvo.

Solo tienes que diluirlo en algún líquido y tomarlo junto a las tres comidas principales del día.

Realmente no existen muchas diferencias entre cómo actúan unos u otros, ya que solo varía el método de tomarlo.

Aportan una gran flexibilidad y resistencia a los tejidos, a la vez que ayudan a frenar la pérdida de colágeno, puesto que estimula al cuerpo para que vuelva a generarlo por sí mismo.

Por este motivo, está especialmente recomendado para personas de edad madura, en especial aquellas que han superado la barrera de los 40.

Pero también es útil para los deportistas o para quien haya sufrido alguna lesión muscular o traumatismo.

Para terminar, algunas pautas para que mejores tus niveles de colágeno

Aunque con estos métodos seguro que consigues aumentar los niveles de colágeno de tu organismo, hay una serie de medidas que puedes aplicar para que se mantengan estables y no vuelvan a reducirse.

Para empezar, es esencial que lleves un ritmo de vida sano y, sobre todo, una dieta variada en la que incluyas gran variedad de minerales y vitaminas, en especial la E, que sirve para prevenir el fotoenvejecimiento, y la C, por los motivos que ya hemos expuesto anteriormente.

También debes tomar precauciones cuando salgas a la calle, ya que los rayos directos del sol dañan la piel y aceleran el envejecimiento prematuro, además de poder ocasionar problemas de mayor gravedad.

Otra buena manera de cuidar la dermis es exfoliándola con cierta frecuencia, para acabar con las células muertas que se acumulan y permitir que nazcan nuevas.

Tampoco te olvides de mantener la dermis bien hidratada, así como el resto de tu cuerpo. ¡El agua es esencial siempre!

Si sigues estos consejos y le das una oportunidad a alguno de los métodos presentados -o incluso si los combinas- podrás mejorar la apariencia externa de tu piel y también hacer que recupere un estado interno óptimo. Así, volverá a lucir sana, joven, tersa y radiante.

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