¿Es lo mismo limpiar el rostro que desmaquillarlo?

Para las personas que no tienen demasiada experiencia en temas de cuidado facial y maquillaje, este mundo puede ser bastante abrumador. Cada vez que miras, hay una nueva tendencia, una recién salida línea de productos, e incluso consejos y técnicas totalmente nuevas que terminan ocasionando toda una inmensa cantidad de dudas.

Entre tantas opciones, resulta sumamente complicado determinar qué producto, aliado o cosmético es el más indicado y en cuales situaciones es más conveniente aplicar una u otra solución para conseguir los resultados esperados.

Es lo mismo limpiar el rostro que desmaquillarlo

Este tipo de problemas y dudas puede llegar a abarcar incluso temas considerados como bastante básicos, pilares fundamentales del cuidado facial y de los que depende en gran medida la efectividad de algunas sustancias o el propio estado de apariencia y salud de toda la piel y especialmente del rostro.

Esto solo empeora cuando llega el momento de elegir entre algunos productos que puede parecer que cumplen la misma función o que al menos son para cosas realmente muy similares, como en el caso de las pre-bases, primer, o hasta cuando comparamos productos como la crema y el suero facial.

Pero este aspecto no solo abarca lo que aplicamos al momento de maquillar o con objetivos especiales, sino que puede llegar hasta el propio punto de la rutina diaria de cuidado, esa que todos los grandes y pequeños expertos siempre recomiendan seguir al pie de la letra y cumplir a cabalidad dos veces cada día.

Esto es exactamente lo que ocurre en el caso de los limpiadores y desmaquillantes, dos productos bastante similares que causan una enorme cantidad de confusiones, al punto de que hay quienes consideran que se trata exactamente de lo mismo y que limpiar el rostro y desmaquillarlo son dos sinónimos y se trata exactamente del mismo paso.

Si eres parte de este grupo y hasta el día de hoy no has logrado resolver esta duda, en este artículo vas a encontrar lo que tanto has estado buscando. Al finalizar de leer, podrás tú mismo determinar qué es con exactitud la limpieza facial y si se trata o no del mismo proceso de desmaquillar, algo sumamente importante que figura entre los Principales secretos para tener una piel realmente limpia y sana.

Es o no lo mismo

¿Es o no lo mismo?

Para comenzar a hablarte de este tema, lo primero que debemos hacer es justamente aclarar la pregunta principal, ya que de esta respuesta se deriva toda una gran cantidad de razones, explicaciones y aspectos que debes conocer para poder poner en práctica.

Hay que aclarar que, aunque te pueda parecer que de verdad lo son, cuando nos referimos a la limpieza facial, para nada estamos refiriéndonos al mismo paso que cuando hablamos de desmaquillar el rostro, sino dos aspectos totalmente independientes el uno del otro, que pueden más o menos necesarios dependiendo de la situación en la que te encuentres.

Por un lado, el desmaquillar, como su nombre lo sugiere consiste en la tarea de remover de la piel todo rastro de maquillaje que se ha aplicado, este no es jamás un paso diario obligatorio, sino que depende de si has puesto o no maquillaje en el rostro. Si te has maquillado es indispensable añadirlo a la rutina nocturna, pero si eres hombre o en general si no eres de usar bases y demás, este aspecto queda totalmente ajeno a ti.

Lo contrario ocurre con la limpieza facial, esta es un aspecto clave que debemos seguir todos, y no está ligada a ningún producto previo o aplicación de sustancia. Limpiar la piel o realizar una limpieza facial es el hecho, como su nombre lo indica, de eliminar la suciedad.

Todos sin excepción producimos y acumulados suciedad en el rostro, por lo que sin falta debemos obligatoriamente seguir una rutina de limpieza en la cara tal y como hacemos con el resto de nuestro cuerpo todos los días al tomar una ducha.

Que son el limpiador y el desmaquillante y para que sirve cada uno

Qué son el limpiador y el desmaquillante y para qué sirve cada uno

Una vez aclarado que realmente limpiar la cara y desmaquillarla no son exactamente lo mismo, podemos proceder a resolver la duda que aqueja a más personas, qué son estos dos productos tan populares y cómo sé si necesito un limpiador o un desmaquillante, ya que según su empaque cumplen las mismas funciones en el rostro.

Seguramente a estas alturas, queda un poco lógico que uno se aplica en cada situación que lo amerite, pero este par de sustancias van un poco más allá y tienen ciertos aspectos que es necesario mencionar y aclarar de la mejor manera posible para terminar de entenderlos del todo y estar un paso más cerca de volverte todo un experto en el cuidado dérmico.

Qué es el desmaquillante

Como seguramente ya habrás escuchado, por mucho trabajo que te hayas tomado para elegir el maquillaje ideal, adquiriendo productos de primera calidad y con formulaciones especiales para las necesidades de tu piel, que incluya factores extra como la humectación, protección solar o incluso esté enriquecido con vitaminas, este producto no es un tratamiento facial.

El maquillaje en general no está destinado para mantenerse en el rostro, y nuestra piel lo sabe, para ella, cualquier producto de maquillaje es considero como contaminante, al punto de que a nivel microscópico entra exactamente en el mismo grupo que el polvo, el sebo, la polución y en general cualquier otro elemento externo que ensucie la piel.

Pero, a diferencia de ellos, el maquillaje si está diseñado de forma inteligente y pensado para mantenerse en la piel, adhiriéndose con más fuerza para que pueda soportar intacto todo el día. Para nuestra apariencia momentánea esto es una enorme ventaja, pero en cuanto a la salud de la piel, no es sino todo un problema que requiere de la misma solución que su origen, la ayuda de los avances en el área cosmética.

Para remover un producto que se adhiere con más fuerza se necesita un aliado más poderos, y es allí cuando nace el desmaquillante. Una sustancia cuya formulación le permite remover la totalidad del maquillaje acumulado y ayudar a la piel a recobrar su estado natural, libre de esta sustancia invasiva.

De él hay muchas opciones, incluso alternativas como Las mejores recetas para hacer tu propio desmaquillante natural que varían dependiendo de las necesidades de la piel e incluso del tipo de maquillaje que estés utilizando.

Los tres grupos principales son el elaborado en a base de agua para maquillaje hidrosoluble, la opción considerada de base oleosa, especial para remover el maquillaje waterproof y el bifásico que funciona igual en ambas situaciones.

Pero cabe aclarar que no se trata de un producto milagroso, este está pensado de forma bastante específica, y su poder de limpieza solo alcanza al maquillaje, esto quiere decir que todos los demás contaminantes no se extraen con este producto, ya que están compuestos de forma distinta y por ende requieren un tratamiento diferente.

Qué es el limpiador facial

La cara opuesta al desmaquillante la encontramos justamente en este producto. Así como el anterior está pensado para ayudarte a remover todo rastro de maquillaje de tu piel, el limpiador es el aliado perfecto para extraer otra clase de contaminantes.

Este producto nace por la necesidad de dar al rostro un tratamiento focalizado, que ataque tanto la suciedad producida por el mismo, donde entra el sebo, los restos de piel muerta y demás, así como la generada por factores externos y el propio ambiente, e incluso microorganismos que puedan estar haciendo vida en tu piel, todo para lograr que esté lo más limpia posible.

Se trata de una sustancia poderosa, que no daña la piel pero la deja impecable, funciona atrapando todo rastro de suciedad y removiéndolo del rostro. Para ello, logra penetrar de forma efectiva en todos los espacios, incluyendo el interior de los poros, donde atrapa sin problemas cualquier elemento que no debería estar allí.

Están elaborados en base a agua, usando una combinación perfecta de elementos grasos, compuestos acuosos y diversos aditivos que ayudan a repotenciar su fórmula y mejorar su acción, todo esto para poder extraer de forma efectiva y por igual la suciedad que se disuelve en agua y la que resiste este elemento.

Su capacidad de penetración a comparación del desmaquillante es muy superior, ya que el antes mencionado no alcanza espacios tan internos y profundos, pero lamentablemente debido a su composición el limpiador no tiene la capacidad de remover ningún tipo de maquillaje, ni el resistente a prueba de agua, ni el más común maquillaje hidrosoluble o también llamado convencional.

Incluso, si haces el intento con un limpiador facial podrás notar como cuesta mucho que saque una capa más que la superficial, y con él es necesario frotar la piel en exceso para ver desprenderse un poco de maquillaje, algo que no debe hacerse en ningún caso ya que daña la piel y causa marcas irreversibles.

Entonces Debo usar solo uno

Entonces ¿Debo usar solo uno?

Para terminar de resolver todas las dudas respecto a este par de productos tan maravillosos que nos brindan alivio a la piel y ayudan a mejorar la apariencia en general, es necesario tener bien en claro en qué situaciones hay que aplicar cada uno de ellos.

Como ha quedado claro hasta ahora, si tienes la piel maquillada debes aplicas desmaquillante para remover este tipo de sustancia, y si quieres extraer la suciedad el aliado más indicado es justamente el contrario, el limpiador facial.

Pero es necesario que antes de ir a comprar el que más se adapte a esta simple descripción debes tener total consciencia de que este par de sustancias no se llevan para nada mal, en realidad trabajan muy bien en equipo, y funcionan como un complemento perfecto.

Con esto te queremos decir que en el caso de que utilices maquillaje no debes descartar la aplicación de un buen limpiador facial, ya que como sabes, tratan dos tipos de suciedad o contaminante distintas.

Si solo acudes a la ayuda del primero, terminarías con una piel totalmente libre de maquillaje pero carga de grasa, microorganismos, polvo y demás, y en poco tiempo comenzarías a ver las consecuencias irreparables.

Si no te maquillas no hay mucho que pensar, este gran aliado de la belleza queda totalmente descartada, pero aún sigue siendo obligatorio el limpiador convencional, ya sea en espuma, gel, las famosas toallitas limpiadoras o la cada vez más popular agua micelar, dependiendo de tus gustos, tipo de piel y qué necesidades dérmicas tengas.

Este producto es de uso diario y debes aplicarlo dos veces cada día, la primera de ellas en la mañana al despertar y lavar tu cara para comenzar tu día, en esta extraes toda la suciedad acumulada a lo largo de la noche y los restos de cualquier crema o tratamiento que hayas aplicado.

La segunda cada noche antes de ir a dormir, de ambas esta es la más importante, ya que está pensada para remover todo lo acumulado durante el día, mientras estabas en la calle, trabajando, estudiando o demás. Es indispensable que no la dejes de lado, ya que ir a dormir con la cara sin lavar es igual de dañino que hacerlo sin haber removido el maquillaje.

En qué orden debes aplicarlos para que funcionen correctamente

Cuando tienes maquillaje en tu rostro y vas a usar ambos productos, el orden en el que los aplicas en tu piel determina su efectividad. De este aspecto depende que cada uno logre cumplir de forma adecuada sus funciones, y penetrar en la piel hasta donde se espera que lo haga, llevándose en el proceso los contaminantes y el maquillaje dependiendo el caso.

El orden adecuado siempre es el mismo y no depende del tipo de piel ni el maquillaje que has estado utilizando, ya que aunque se usan productos desmaquillantes distintos, en todos los casos, el paso a paso sigue siendo exactamente el mismo.

Debes siempre comenzar removiendo el producto más visible, o sea el maquillaje. Aplica en primer lugar esta sustancia siguiendo sus indicaciones, que si no sabes cuales son puedes encontrar en nuestro tema sobre Cuál es la técnica correcta para desmaquillar la piel

Una vez hayas terminado de extraer hasta el último rastro de maquillaje, será momento de comenzar con la limpieza más profunda y detallada, esta no se hace directo con el limpiador facial, sino que antes hay que remover los sobrantes del producto anterior.

Aplica siempre un lavado clásico, con ayuda de agua y jabón de preferencia con pH neutro y de origen natural, puedes usar un jabón de aloe vera, de avena, de coco o incluso el conocido habón de miel o de leche, todos ellos ofrecen los mismos resultados.

Después del jabón seca totalmente tu cara con una toalla limpia, sin frotar el rostro ni ejercer mucha presión, sino haciendo pequeños toques leves en cada espacio. Esto para evitar dañar la piel o deteriorarla, ya que a la larga el simple hecho de pasar la toalla con fuerza puede crear micro lesiones y pliegues que terminan convirtiéndose en las indeseadas arrugas prematuras.

Cuando hayas retirado el jabón y tengas el rostro seco es turno de aplicar el limpiador facial, este producto se coloca dependiendo su consistencia y el tipo de piel, aunque en general no es demasiado complicado o basta con pasar un algodón impregnado del mismo en toda la cara, poniendo mayor énfasis en las zonas donde se acumula mayor cantidad de suciedad.

Espacios como el costado de la nariz son muy importantes y jamás debes dejarlos de lado. Si ya tienes algunas arruguitas tampoco te olvides de ellas, has una leve presión en los pliegues para asegurarte que entre el producto, y luego al momento de retirarlo también ejerce un poco de presión allí.

Y después que hay que hacer

Cuando ya hayas aplicado el limpiador facial, seguramente notarás rápidamente la diferencia en tu piel. Esta va a lucir mucho más tersa, suave y luminosa casi al instante, si tienes el cutis graso, se verá más uniforme y libre de sebo, además con menos presencia de poros expuestos y sobras de piel muerta.

Pero aunque a simple vista se vea perfecta, debes tener cuidado ya que aún no has terminado el proceso de limpieza. Aunque en algunos casos no es tan necesario, la inmensa mayoría de los limpiadores requiere enjuague, ya que incluyen sustancias que a la larga pueden llegar a irritar la dermis, así que hasta que no las retires no puedes dar el trabajo como terminado.

Estas no necesariamente deben salir con jabón, aunque si lo prefieres no hay problema que apliques de nuevo un lavado, apoyándote de un limpiador eléctrico o incluso de una esponja limpiadora según como prefieras.

Si o quieres hacerlo, simplemente continúa con un tónico facial. En el mercado hay una inmensa cantidad de opciones que puedes elegir, que aunque no se trate de un producto demasiado popular, sí destaca como una alternativa eficiente para preparar a la piel para continuar con la rutina de limpieza.

Ya de último no te olvides de la humectación, un factor clave cada día, sea que hayas usado productos de venta comercial fabricados por tu marca favorita o las famosas opciones de elaboración casera de las cuales hay muchísimas, incluyendo la que te explicamos en nuestro tema sobre La manera más efectiva de usar el aceite de coco para desmaquillar

Para este punto, apóyate de una crema facial ya sea de uso diurno o nocturno o si lo prefieres puedes valerte de un sérum, lo importante es que consigas un cosmético que ayude a recobrar la humectación que le hace falta a tu piel y a recuperarse del posible daño que ha ocasionado el haber estado tantas horas con los poros obstruidos debido al maquillaje.

Las mejores recetas para hacer tu propio desmaquillante natural

El desmaquillante es uno de los productos más utilizados en la actualidad, este nos ayuda a remover de la piel cualquier tipo de maquillaje, para que la dermis pueda liberarse y volver a sentirse totalmente descansada, para así prevenir la aparición de toda una serie de imperfecciones e incluso del temido envejecimiento prematuro.

Las mejores recetas para hacer tu propio desmaquillante natural

De este gran aliado, hay una infinidad de opciones de venta comercial, la mayoría altamente efectivos y que a la vez ayudan a cuidar la piel y aportar algunos nutrientes esenciales. Pero ellos no son nuestra única alternativa, cada vez más personas optan por volver a los grandes secretos de nuestras abuelas, y recuperar esa conexión con la naturaleza y su gran poder para el cuidado de nuestra piel.

Para ello, hacen uso de recetas totalmente de elaboración casera, así como de ingredientes de origen natural que por sí solos y sin ningún agregado tiene la capacidad de remover no solo el maquillaje, sino gran parte de la suciedad acumulada en el rostro.

Gracias a ellos, es mucho más fácil y económico lograr una piel saludable, con apariencia hermosa, perfectamente cuidada, y libre de imperfecciones. Lo que los vuelve sin duda alguna una opción que debes conocer y animarte a probar a penas tengas una oportunidad, principalmente si apenas estás dando tus primeros pasos en este interesante mundo del cuidado de la piel y el uso de maquillaje, ya que es justo allí cuando más efectos positivos puedes conseguir.

Si quieres hacer el intento, lo mejor es que comiences con recetas sencillas, que no necesiten el uso de demasiados ingredientes costosos o difíciles de encontrar, ya que estas aunque sean fáciles de hacer, en la mayoría de las ocasiones son igual o más efectivas que las más elaboradas.

En este artículo te explicaremos justamente algunas de ese grupo, para que las puedas hacer sin problemas incluso si nunca has intentado algún preparado natural en casa. Y para que usarlas sea mucho más sencillo y puedas hacerte con sus bondades desde la primera aplicación, también tenemos para ti nuestro tema especial sobre Cuál es la técnica correcta para desmaquillar la piel

Ingredientes naturales que sirven para desmaquillar la piel

Ingredientes naturales que sirven para desmaquillar la piel

Antes de entrar de lleno en algunos reparados, lo más sencillo e igual de efectivo es utilizar ingredientes independientes. Estos son elementos, o sustancias que no requieren que las sometas a ninguna elaboración extra, ya que por sí solas logran el cometido de remover el maquillaje.

Estas son la opción más fácil de conseguir y de usar, y aunque la mayoría de personas las considera una solución de último minuto para esos días en los que no tienen a la mano su desmaquillante convencional, la gran mayoría ha demostrado que es tan efectiva que incluso si quieres puedes tenerlas presentes para el uso diario.

Yogur natural

Un elemento bastante común en la mayoría de los hogares también destaca como un desmaquillante totalmente natural y de fácil acceso, el yogur. Esta alternativa es apropiada para todos los tipos de piel, aunque la mayoría de los expertos concuerda que quienes mejores resultados pueden obtener son los que poseen piel seca.

Funciona extrayendo el maquillaje del rostro, aunque no es considerada la opción más rápida de todas. Si quieres intentarlo solo coloca una capa leve de esta sustancia en la piel, realizando leves movimientos circulares, luego deja que actúe por unos 10 minutos y procede a removerla primero con un disco de algodón y luego con abundante agua tibia.

Para esta opción debes prestar mucha atención al tipo de yogur, este debe ser siempre totalmente natural, sin aditivos, azúcar, colorantes naturales o artificiales e incluso sin ninguna clase de frutas. Todos estos elementos pueden disminuir la efectividad del producto y hacer que sin intención queden rastros de maquillaje en el rostro, algo que seguramente no quieres que pase.

Vaselina

No es un producto comestible ni se encuentra en nuestras cocinas, pero seguramente lo conoces y es bastante probable que ya se encuentre en algún espacio de tu casa. Suele aplicarse para humectar la piel, pero también es bastante eficiente como un aliado de la salud, principalmente para remover el maquillaje del rostro.

Como en el caso anterior, la vaselina también es apropiada para todos los tipos de cutis, principalmente el que se encuentra especialmente reseco y para la piel mixta, los de rostro graso si bien lo pueden utilizar, no es tan recomendado ya que en algunas personas promueve la formación de acné.

Funciona en todo tipo de maquillaje, aunque es perfecto en el caso de máscara de pestañas y delineador de ojos, dos elementos un poco difíciles de disolver con algunos desmaquillantes naturales pero que se descomponen casi al instante cuando entran en contacto con la vaselina.

Para usarla coloca solo un poco en la punta de un disco de algodón y comienza a esparcirla con movimientos circulares por el área de interés, En los ojos, puedes aplicarla si prefieres directamente con tus dedos, frotando suavemente para que no vara a penetrar en tu mirada.

Después, sin necesidad de esperar, remueve los excesos y lava tu cara con abundante agua tibia, si sientes que con esta no es suficiente y aún se mantiene una capa de vaselina, apóyate en jabón natural, de preferencia de avena o leche.

Té verde

Para las pieles cansadas o el cutis graso, el té verde puede ser la solución más conveniente. Esta sustancia económica y natural, remueve todo rastro de maquillaje sin esfuerzo, a la vez que estimula la circulación de la sangre y aporta diversos nutrientes que relajan los músculos y ayudan a liberar tensión acumulada.

Funciona en cualquier dermis, y se recomienda especialmente en horarios nocturnos, justo antes de tomar un descanso e ir a dormir, de esta manera, también ayuda a prevenir la aparición de ojeras y manchas, y a conseguir una apariencia mucho más juvenil, ya que un rostro descansado se nota muchísimo y sin duda alguna tiene un mejor tono.

Aplicarlo es sencillo, y sumamente práctico, ya que existen dos modos, uno que usa el té propiamente dicho y otro donde se aplica la bolsita en la que se prepara.

En el primer caso, elabora un té verde bastante cargado, luego con ayuda de un algodón bastante impregnado realiza un lavado del rostro, con movimientos circulare en toda la cara y haciendo una leve presión hacia arriba, de esta manera lo ayudas a alcanzar los poros y penetrar en las áreas difíciles. Después, déjalo actuar por 5 minutos y procede a retirarlo con agua tibia son necesidad de usar jabón.

Si vas a usar las bolsitas, es necesario que de igual manera prepares el producto, pero en este caso, lo de la taza te lo vas a beber como de costumbre, cuando las bolsas ya estén tibias, úsalas de la misma manera como te indicamos con el algodón.

Luego que hayas cubierto todo tu rostro coloca una pequeña bolsa sobre cada uno de tus ojos, a modo de mascarilla ocular. Déjala en este lugar por 10 o 15 minutos, o en general hasta que ya sientas tu mirada descansada. Mientras está allí, ayudará a despegar los productos de tus ojos, mientas los relaja y ayuda a descansar.

Pasado el tiempo remueve como el anterior y listo, ya tu piel estará totalmente desmaquillada

Leche tibia

Otro producto que destaca por su capacidad de desmaquillar y limpiar el rostro es la leche tibia. Esta sustancia tan fácil de encontrar es perfecta para hacer juntos o por separado estos dos pasos tan importantes de los que te hablamos en nuestro tema sobre ¿Es lo mismo limpiar el rostro que desmaquillarlo?

Al igual que como pasa con el yogur es apropiado especialmente para los rostros más secos, aunque la leche cuenta con una importante ventaja y es el hecho de lograr calmar las pieles irritadas y sensibles. Gracias a esta cualidad, es perfecta para desmaquillarte durante los meses de verano si has sufrido quemaduras con el sol o incluso si tu rostro se irrita con facilidad al aplicar limpiadores convencionales.

Su uso se remonta a hace décadas, y algunos creen que fue el primer producto utilizados propiamente como desmaquillante y no solo limpiador. Es una alternativa de fácil uso, y aplicarla es tan sencillo como cualquiera de los demás mencionados en esta lista, así que si quieres intentar utilizarla te alegrará saber que no sr requiere demasiado tiempo.

Solo debes colocar en un bol pequeño un par de cucharadas de leche y calentarlas solo un poco en el microondas hasta que esté tibia, luego impregna un algodón con ella y comienza a aplicarlo como cualquier desmaquillante convencional, haciendo pequeños golpecitos y un poco de presión hacia arriba, pero sin aplicar demasiada fuerza.

Para terminar, remueve el exceso de producto con una toalla limpia y enjuaga con abundante agua. Si lo vas a usar en los ojos ten mucho cuidado, la leche por sí sola no causa ninguna irritación, pero es tan efectiva que vuelve líquido rápidamente la máscara de pestañas y esta puede terminar entrando en tus ojos sin querer.

Aceites naturales

Ya sea el aceite de oliva, de jojoba o de argán todos los aceites naturales que sirven para cuidar la piel y realizar preparados naturales también pueden ayudar a la hora de remover maquillaje, principalmente cuando se trata de productos a prueba de agua o también llamados waterproof.

Estos aceites, funcionan exactamente igual que un desmaquillante en base oleosa, pero tienen la ventaja de que, a diferencia de las opciones comerciales, estos sí son efectivos también con el maquillaje soluble al agua o convencional.

Todos, aunque cumplen con cualidades extra bastante distintas que dependen de su variedad y que vale la pena probar poco a poco para ver cuál es el que más te favorece, se aplican de la misma manera, por lo que no es necesario explicarlos uno a uno sino que basta con algo más general para que entiendas cómo debes aplicarlo en tu rostro.

Simplemente debes impregnar un disco de algodón con suficiente producto para ir esparciéndolo por tu cara con mucho cuidado, debido a su consistencia, este es más fácil de colocar que otras alternativas, así que ten cuidado y no te excedas en presión.

Después de aplicarlo, realiza poco a poco algunos movimientos circulares, y procede a removerlo de la misma manera. Seguramente vas a requerir más de un par de discos extra, con los que debes retirar cada una de las capas de maquillaje de tu rostro, el resultado saltará a la vista e incluso podría llegar a sorprenderte si hasta el momento eras escéptico de este método.

La remoción final si va a depender del aceite que hayas usado, algunos no requieren el uso de jabón y otros sí, dependiendo de la consistencia y espesura. Entre estos aceites el más recomendado por casi todos los expertos es el de coco, por lo que para saber qué hacer exactamente en el momento que lo apliques, te recomendamos echar un vistazo al tema especial sobre La manera más efectiva de usar el aceite de coco para desmaquillar

Recetas caseras para hacer tu propio desmaquillante

Recetas caseras para hacer tu propio desmaquillante

Si quieres apostar por los preparados un poco más complejos, puedes hacerlo sin problemas, estos aunque requieren un tiempo de elaboración poseen la gran ventaja de combinar al mismo tiempo distintos elementos, por lo que dan a la piel una carga extra de beneficios que no le cae para nada mal.

De este grupo de desmaquillantes caseros, también hay una muy larga lista de alternativas, por ello, para que se haga más simple la elección de la más indicada y puedas comenzar a ponerla en práctica lo antes posible, a continuación te dejamos unas pocas recetas, las cuales según nuestra experiencia sí son altamente efectivas.

Desmaquillante a base de glicerina

Esta receta de fácil preparación se vale del poder desmaquillante del mencionado aceite de oliva, y lo complementa con el poder de la glicerina. Este agregado le aporta a la sustancia una textura mucho más manejable y le da al usuario la libertad de aplicarlo en capas sin afectar la textura y apariencia de la piel. Además, con ella, se vuelve más amigable con las pieles grasas, por lo que si mantienes este tipo de dermis, es una excelente idea

Para hacerlo solo necesitas 3 cucharaditas de glicerina vegetal, 100 ml de agua y 30 ml de aceite de oliva de preferencia de la variedad extra virgen.

La elaboración es muy sencilla, solo debes colocar en un pequeño bol el agua a calentar hasta que esté tibia, allí agrega la glicerina y revuelve hasta haber integrado. Deja reposar estos dos elementos por 5 minutos y luego añade el aceite de oliva. Mezcla con fuerza hasta integrar totalmente y aplícalo como cualquier otro desmaquillante que hayas utilizado, o siguiendo los pasos que te mostramos más arriba en el caso de aceites naturales.

Desmaquillante de té y limón para pieles exigentes

Si tu dermis requiere un trabajo más concentrado y los productos convencionales no logran aportar muchos beneficios extra, una excelente idea es acudir a la combinación de dos de los tés más poderosos y reconocidos por su gran aportación de nutrientes al rostro junto con la acción limpiadora del limón.

Este desmaquillante es ideal para rostros con cutos graso, aunque si presentas demasiado acné con lesiones abiertas no es una buena idea aplicarlo, ya que el limón aunque ayuda a limpiar es bastante irritante y puede terminar ocasionando ardor, enrojecimiento y en general empeorando el problema de acné en tu piel.

Tampoco es muy apropiado para el día, en los casos que requieras desmaquillar para cambiar tu estilo y volver a salir, esto por el mismo ingrediente antes mencionado, el limón. Esta fruta cítrica y deliciosa es un arma de doble filo en la piel, ya que aunque puede limpiar, desinfectar y eliminar bacterias también destaca como un poderoso fotosensibilizante.

Esto quiere decir que si lo aplicas y luego te expones al sol, tendrás unas probabilidades demasiado altas de generar una reacción, que puede terminar ocasionando diversas consecuencias incluyendo aparición de manchas claras y quemaduras.

Dicho esto, para elaborarlo solo vas a necesitar el jugo de ½ limón grande, 1 bolsita de té verde, 1 bolsita de manzanilla, 400 ml de agua y un recipiente de preferencia con atomizador para almacenar el producto y poder colocarlo en tu rostro.

Comienza por preparar con el agua una infusión de ambos tés, estos deben estar juntos, disolviéndose al mismo tiempo en el agua. Una vez listos, espera que se enfríe y cuando haya alcanzado la temperatura ambiente añade el jugo de limón y sirve en la botella que habías destinado para ello.

Agita con fuerza y ya estará listo para usarse. Se aplica de forma simple, si tiene atomizador rocía un poco sobre tu rostro y límpialo con un disco de algodón, en el caso de que no tenga esta ventaja, simplemente impregna e disco y comienza a recorrer cada espacio de tu cara con él. Luego enjuaga con agua y si lo prefieres con algo de jabón.

Esta receta ayuda a contrarrestar el nivel de sebo en el rostro, pero como sabes es muy delicada, después de haberla colocado es importante que te tomes el tiempo necesario para continuar con tu rutina de cuidado.

Entre ello es indispensable que incluyas un humectante facial acorde con tu tipo de piel, y que al día siguiente no salgas a la luz solar sin haber vuelto a lavar tu cara y aplicado sobre ella un protector solar, siguiendo de esta manera los Principales secretos para tener una piel realmente limpia y sana.

¿El agua micelar se debe aplicar antes o después del jabón?

Para mantener un cutis saludable, no es necesario que acudas a la ayuda de una gran cantidad de productos costosos que llenen tu hogar.

Solo basta con aplicar las recomendaciones correctas y seguir al pie de la letra una rutina adecuada de cuidado, que incluya un limpiador facial, un producto humectante y un tónico de excelente calidad, que se vean acompañados por elementos desmaquillantes o agua micelar. Con ello, vas a poder conseguir una piel suave, hermosa y con apariencia juvenil por más tiempo.

El agua micelar se debe aplicar antes o después del jabón

Es que, como seguramente te imaginas, mantener el cutis saludable no está relacionado con cuánto dinero puedes invertir, cuánto dura tu rutina de cuidado facial ni ningún tipo de secreto milagroso, sino de elementos realmente mucho más sencillos.

Lo único que se debe tener muy presente, es que la verdadera clave del éxito está en la constancia y en la aplicación adecuada de los productos básicos que ya te hemos mencionado más arriba, un punto en el que lamentablemente muchos no tienen el éxito esperado.

Existe una gran cantidad de errores que se pueden cometer, y que a la larga termina causando que la piel no reciba el tratamiento esperado, estos van desde la aplicación incorrecta de alguno de los productos a utilizar, hasta el propio orden en el que colocas las distintas sustancias sobre la piel.

El día de hoy en nuestro artículo especial te hablaremos sobre uno de los más frecuentes, y que mayor duda causa principalmente en las personas que están dando sus primeros pasos en el mundo del cuidado facial, el orden en que se usa el agua micelar, y si esta debe aplicarse antes o después de haber lavado con jabón la piel del rostro.

De esta manera, puedas comenzar a colocarla de forma correcta, y aprovechar al máximo todas las grandes bondades que este producto tan popular ofrece. Y si aún no lo conoces, también tenemos un tema particular en el que te explicamos con mayor detalle Qué es y para qué sirve el agua micelar

La-gran-importancia-de-una-rutina-de-cuidado

La gran importancia de una rutina de cuidado

Antes de comenzar a tocar a fondo el tema del agua micelar, es importante que nos tomemos un tiempo para definir por qué es tan importante prestar atención a seguir siempre una correcta aplicación, y en general de mantener una rutina de cuidado de la piel, que cumpla con los pasaos y frecuencia más recomendados.

La dermis es el órgano más grande del cuerpo, y a la vez el que tenemos más expuesto, por ello, necesita de ciertos cuidados que muchas veces no tenemos en consideración. Este, no solo es el área más visible, sino que cumple sus propias funciones que se relacionan con nuestra salud y bienestar, por lo que es indispensable que se encuentre sana.

Entre sus funciones encontramos el servir de barrera protectora ante los daños, ella es nuestro escudo natural y aleja gérmenes, heridas y en general a todos los elementos que pueden causar inconvenientes al interior del organismo, evitando de esta manera enfermedades y dolencias graves.

Como buen escudo, es indispensable mantenerlo fuerte y sano, y para ello nos valemos de rutinas de cuidado que eviten a toda costa el deterioro y debilidad. En el cuerpo es mucho más sencillo, la higiene personal, el uso de cremas corporales y la aplicación de protector solar suelen ser más que suficiente, ya que es más gruesa, requiere menos trabajo y cuenta con la protección extra que nuestra ropa le da.

En cambio, en el rostro la historia es muy distinta, allí la piel es más sensible, delgada y frágil, en general se deteriora con mayor facilidad y no solemos cubrirla de la misma manera, por lo que es imposible que el sol, la polución y el humo le impacten directamente.

En ella, el deterioro se nota muchísimo, y se relaciona con la aparición temprana de signos característicos de la edad, como las temidas arrugas y líneas de expresión, puntos que solemos querer evitar por el daño a la apariencia más que por su relación con la salud física.

Por esta razón es que, independientemente de nuestro sexo y estilo de vida, es indispensable que nos tomemos en serio la labor de seguir rutinas de cuidado diario, con ellas evitamos la resequedad, debilidad y pérdida de firmeza, y así ayudamos a que se mantenga fuerte para evitar que los elementos externos la penetren y causen estragos.

Además, al mantenerla saludable, se reduce la formación de las mencionadas imperfecciones estéticas, un rostro limpio y sano se ve mucho mejor, más joven y lleno de vida, aporta confianza y da a quien lo mantiene un gran autoestima, ya que ¿Quién no quisiera la piel suave y tersa de su celebridad favorita?

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¿Qué papel juega el agua micelar?

Si ya sabes muy bien los múltiples Usos del agua micelar, tienes consciencia que este producto hace milagros en la piel. Con ella puedes limpiar profundamente, remover el maquillaje del rostro y liberar a tus poros de tensiones, entre muchas otras cosas que te mencionamos en el tema correspondiente.

Este aspecto tiene un papel más que clave en la salud de tu dermis, un rostro limpio y libre de toda clase de contaminantes, incluyendo el maquillaje, respira con naturalidad, sus poros y capas internas se oxigenan de forma adecuada, esto ayuda a que preserve su tonalidad, firmeza y a evitar el deterioro y formación de imperfecciones.

Si tienes exceso de acné, arrugas en algunas zonas, líneas de expresión muy marcadas, la piel demasiado reseca, o aparecen manchas oscuras de vez en cuando, el agua micelar puede convertirse en uno de los más grandes aliados de tu vida y salud, siempre y cuando la utilices de la manera correcta.

Este suele usarse de varias maneras, ya sea sola, en compañía de desmaquillantes o incluso de otros limpiadores, dependiendo el tipo de resultado que busques obtener, ya que sin importar el acompañante, brinda la misma calidad y ofrece una limpieza casi inigualable y extracción de suciedad acumulada en los poros.

Se aplica fácilmente, y debido a su composición simple a base de micelas y agua, es compatible con todo tipo de piel, sea grasa, mixta, seca o incluso cutis sensibles, ya que no genera alergias ni causa irritación en el rostro, una gran ventaja para las pieles maduras y las personas aún jóvenes, dos grupos que tienen sus propias características y con ello requieren cuidados más particulares.

Eso representa otra gran ventaja que debes tener presente, y un punto clave en el papel que tiene el agua micelar en la rutina de cuidado de la piel. Gracia a él, nadie queda excluido de usarla, puedes comenzar a aplicarla hoy mismo sin importar que tengas 17 años y a penas estés entendiendo este aspecto, o más de 50 y tu rostro se haya vuelto más delicado.

 

Agua micelar o jabón, qué es mejor para la piel

Aún hoy en día hay personas que no tienen total consciencia de qué productos pueden usar para el tan importante paso de la limpieza facial, y aplican cualquier alternativa de la misma manera y esperando conseguir resultados similares. Pero la verdad, es que si bien todos funcionan para limpiar, no son exactamente lo mismo.

El jabón siempre se ha considerado como el limpiador por excelencia, lo usamos para remover suciedad del cuerpo, el cabello, el rostro o incluso nuestras prendas de vestir, variando su función y uso destinado dependiendo de su formulación y consistencia.

Si este tiene buenos ingredientes, de preferencia de origen natural, y está cargado con componentes humectantes, el resultado en la piel del cuerpo y principalmente del rostro no será para nada negativo. Además, si se trata de una alternativa neutra, también tendrá la ventaja de poderse aplicar independientemente de si tienes la piel normal o sensible.

Pero, que pueda ofrecer una limpieza real, no significa que sea la única o mejor opción. Hace décadas, nuestras abuelas usaban esta sustancia como aliado para lavar la piel de su rostro, apoyándose de exfoliantes y sin ningún producto comercial como los conocemos en la actualidad, siendo esta su mejor opción.

Hoy en día las alternativas han cambiado muchísimo, podemos conseguir limpiadores especializados destinados a todo tipo de piel o incluso pensados para atender necesidades particulares, como el caso del acné, pieles resecas o sensibles, además de opciones como el agua micelar que es ideal para todos.

Gracias a toda esta variedad, el uso de jabón convencional se ha ido desplazando, y ha dejado de verse como la mejor opción para remover la suciedad del rostro, por el hecho de ser una sustancia básica que no va más allá de la eliminación simple y superficial. Dando paso a productos más eficientes, donde destaca la sustancia protagonista de hoy, el agua micelar.

Pero esto no quiere decir que sea malo o no se aconseje para la limpieza facial, él jabón convencional sigue cumpliendo sus funciones y aún es la opción preferida para una inmensa cantidad de personas, ya que brinda practicidad y es sumamente económico, lo que permite una limpieza básica a quienes no tienen demasiados recursos o prefieren no gastar su dinero en sustancias más específicas.

¿Cuál debo elegir para lavar mi piel?

Efectivamente el jabón convencional no ofrece el mismo nivel de limpieza que el agua micelar, esta sustancia líquida lleva una enorme ventaja y ayuda a cuidar la piel de varias maneras que el jabón no cubre, con ella es más fácil suavizar el rostro y mantenerlo libre de imperfecciones, lo que la vuelve la indiscutible ganadora en una comparación, principalmente si has aplicado alguna de las recomendadas en nuestro tema titulado MEJOR agua micelar.

No obstante, este par de productos no se llevan mal sino que se consideran dos sustancias compatibles, lo que significa que el uso de uno no contrarresta la efectividad del otro, sino que la complementa.

Por ello, según los expertos en el tema, no es necesario hacer una comparación, ni elegir solo una alternativa ya que no existe ningún problema si decides usarlos a ambos como parte de tu rutina de cuidado facial, hasta el punto de que se considera que la aplicación dual es la opción más recomendada, teniendo muy presente el orden y que ambos sean aplicados según sus propias instrucciones de uso.

Cabe mencionar que en este caso, si vas a usarlos ambos como complemento, el jabón más recomendado el neutro, cuyo pH también lo sea, de esta manera no dañarás la piel ni vas a alterar los aceites naturales que presenta, logrando de esta manera mejores resultados y una piel con apariencia mucho más saludable, brillante y hermosa.

Si utilizas ambos Cual debe aplicarse primero

Si utilizas ambos, ¿Cuál debe aplicarse primero?

En el caso que hayas decidido comenzar a aplicar ambas sustancias, debes saber que el orden es un factor realmente clave. Y es que aunque se puedan complementar, como sabes no cumplen el mismo propósito, por lo que solo la aplicación correcta puede hacer que realmente percibas mejores resultados en vez de solo gastar más dinero y productos cada día.

Como ya te dijimos, en este caso debes adquirir un jabón de pH neutro, y un agua micelar de buena calidad, de preferencia comercializada por una marca reconocida y que cuente con certificación en tu país. Solo así podrás asegurar que el producto no cause reacción alérgica ni disponga de ingredientes extra que disminuyan sus funciones.

En el caso del agua, como sabes es un cosmético bastante respetuoso con la piel, que se puede usar con limpiadores más fuertes sin generar inconvenientes, como en el caso del jabón. A la vez es delicada, ligera, fácil de aplicar y no requiere gran esfuerzo para removerse.

Debido a ello, para una correcta limpieza facial, debe ser justamente ella el punto de partida, es importante que te asegures de aplicarla muy bien en cada espacio siempre antes de comenzar con el jabón neutro.

De esta forma, con ella eliminas toda la suciedad pesada, el maquillaje el primer si lo has aplicado, restos de polución, y los productos que se hayan ido acumulado en tus poros durante el día, dando paso a un rostro ligero y libre de exceso. Una opción bastante llamativa es usar una alternativa natural como las que te explicamos en Cómo hacer una agua micelar casera, estas funcionan exactamente igual que las comerciales, por lo que debes seguir los mismos pasos.

Luego de usar este producto, debes removerlo en su totalidad y extraer los surfactantes que contienen, que si bien son compatibles con la dermis, si se dejan acumular terminan causando daños. Para ello, aclara con agua limpia y aprovecha ese momento para colocar el jabón de pH neutro.

Este producto, removerá los restos del anterior, así como cualquier contaminante que pueda haberse acumulado y que no logro salir con ayuda del agua micelar. Luego, como sabes deberás remover el jabón de tu rostro, para evitar cualquier residuo y prevenir que se cumule en el rostro, ya que al secarse puede promover la resequedad o la formación de espinillas dependiendo tu tipo de dermis.

Para quitarlo, aplica de preferencia agua tibia, a una temperatura un poco superior a la del ambiente, esta alivia el cutis y evita cualquier daño en la piel. Muchas personas cometen el error de aclarar este paso con agua fría, sin saber que esta temperatura cierra inmediatamente los poros, y deja atrapado en su interior pequeños sobrantes de jabón que a la larga causan daños.

Para secar la piel, usa toalla limpia y suave, evita frotar y ejercer mucha presión, por el contrario recorre con ella cada espacio de tu cara haciendo una pequeña presión en la pie, así evitarás dañarla.

Qué hacer después de este paso

Una vez que has retirado el jabón y tu piel se encuentra seca, será el momento de seguir con tu rutina diaria de cuidado facial, aun prestando atención al orden y a la manera de aplicar cada producto.

Para comenzar, aplica un tónico facial, un producto que ayudará a tu piel a recobrarse después de haber realizado la limpieza profunda, y del cual si no conoces qué es y cómo usarlo, puedes descubrirlo en un tema dedicado exclusivamente a realizar esta comparación Diferencia entre tónico y agua micelar

Después del tónico facial, si es de día y vas a salir de tu casa, es importante que procedas con el protector solar. Necesitas un producto bloqueador con un FPS de mínimo 30, y colocarlo en el rostro antes de cualquier crema, suero o el maquillaje convencional, este ayuda a prevenir el deterioro causado por los radicales libres y apoyar a la piel en su tarea de prevenir el daño al interior de tu cuerpo.

No puedes olvidarte de la humectación, usa una crema apropiada para las necesidades de tu rostro, sea que tengas el cutis seco, graso o mixto. Esta crema no se te puede olvidar jamás después de limpiar, debido a que aunque estés usando productos apropiados como agua micelar y jabón neutro, estos tienen pequeñas partículas que causan daños a largo plazo y resecan la piel, algo que es sumamente necesario contrarrestar.

Al terminar con este producto y esperar que se haya absorbido podrás proceder a maquillarte como de costumbre si vas a salir de tu casa, o de usar una crema de noche si ya es momento de irte a dormir.

La limpieza es un paso más que fundamental, que debes repetir tal y como te hemos indicado en este artículo dos veces al día, usando en ambas tu agua micelar sea sola o en combinación con jabón como te hemos explicado. Pero ya sabes, siempre comenzando por ella, y dejando el jabón neutro como segundo paso.