Todas las personas independientemente de nuestra edad somos de cierta manera propensos a desarrollar resequedad en la piel y pérdida de la humedad, aunque se ha comprobado que hay quienes tienen por naturaleza una mayor predisposición a este problema.
Por ello, utilizar elementos que ayuden a preservar la piel lo más hidratada posible es uno de los principales pasos que los médicos y dermatólogos alrededor de todo el mundo suelen recomendar a sus pacientes, desde el momento que nacen hasta el final de sus días.

Para cumplir con este propósito, lo más recomendable siempre es utilizar a diario sustancias con alto poder de hidratación, ya sean provenientes de marcas comerciales tanto internacionales como locales, o mediante la cada vez más reconocida cosmética casera, haciendo uso por ejemplo de alguna de las recetas que te hemos explicado en nuestro tema sobre Cómo hacer tu propia crema hidratante en casa
Pero, más allá de ello, todos los profesionales concuerdan en algo, y es que el simple hecho de usar cremas hidratantes, si bien es una excelente ayuda, por si solo jamás será suficiente para alcanzar una piel suave, tersa, brillante y más importante todavía, perfectamente hidratada y sin rastros de resequedad.
Siempre es obligatorio que complementes la acción de estos productos con otros factores, entre los que se incluye el uso de elementos adecuados, adaptaciones al estilo de vida, hábitos saludables y en general toda una amplia gama de trucos y consejos que han demostrado alta efectividad en el cuidado de la piel y más precisamente en la hidratación.
De estos secretos y trucos, hay muchísimos, y llegan a variar bastante entre una cultura y otra, pero existe un grupo de ellos que se consideran los más indispensables, los que se recomiendan comenzar a aplicar desde el primer momento que se conocen, ya que cualquiera de ellos puede hacer la diferencia entre una piel sana y una reseca.
En nuestro artículo de hoy te hablaremos justamente de ellos, los consejos más efectivos que han demostrado gran efectividad en personas de todas las edades. Te recomendamos que si hasta ahora no los conocías, o habías escuchado hablar de ellos, pero jamás los pusiste en práctica, veas en este artículo un motivo más para hacerlo, ya que si algo podemos asegurar, es que tu piel a mediano y largo plazo estará más que agradecida.

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Por qué se reseca la piel
Nuestra piel es el órgano más grande que tenemos en el cuerpo, y a la vez el que más expuesto está a los daños. Su principal función es servir como barrera protectora a los elementos externos, como la contaminación, las heridas e incluso el propio clima, comenzando por el sol, pero también teniendo en este grupo la lluvia, frío calor y demás.
Para lograr cumplir este cometido, es indispensable que se mantenga en el mejor estado posible, un aspecto donde la hidratación es un factor determinante. Si a la piel le falta agua en su interior, se comienza a deteriorar y secar, se va poco a poco agrietando y debilitando y como consecuencia no logra cumplir con su cometido principal.
Si no lo hace, nuestro organismo en general se ve mucho más expuesto al daño, aparecen problemas que normalmente consideramos cuestión estética pero están relacionados con nuestra salud, como las arrugas prematuras, manchas dérmicas, ojeras, e hinchazón.
Pero, a pesar de la importancia de este aspecto, lamentablemente para muchas personas la resequedad y falta de humectación son cosa de todos los días, y suelen hacerse la pregunta de qué han estado haciendo mal y cuál es la principal razón por la que la piel suele presentar este problema.
A qué se debe la resequedad
Para entender por qué se reseca la piel, hay que comenzar explicando que este órgano tiene su propio mecanismo de sustento. De manera natural, todo nuestro cuerpo produce un tipo de aceite que lleva por nombre sebo, este está presente en todas las áreas de la piel, pero principalmente en los espacios de más exposición, destacando la cara.
Esta sustancia se encarga de proteger las células de infecciones y mantener la dermis lubricada e hidratada, evitando que la humedad interna se libere excesivamente rápido.
Pero, para cumplir con su propósito de forma efectiva, debe mantenerse en un nivel estable para conseguir un rostro normal, si tu piel produce demasiado del mismo, se considera de tipo grasa, y se vuelve altamente propensa a problemas de espinillas, puntos negros y acné, puntos que probablemente ya has escuchado nombrar en más de una ocasión.
Si ocurre todo lo contrario, y los niveles de sebo en la dermis son menos de lo necesario, la misma no va a lograr retener de manera adecuada la humedad, por lo que no va a tardar demasiado tiempo en secarse.
Una dermis seca se nota a simple vista, pero para identificarla también hay otros aspectos a tener en cuenta. Una piel con resequedad puede generar enrojecimientos y picazón, verse irregular, mostrar manchas rojas y desarrollar una apariencia escamosa. Además de ello, se verá opaca y sin brillo y la falta de agua se sentirá incluso en su textura.
Qué puede causar este problema
Existen muchas causas para que los niveles de sebo en la piel sean menos de lo esperado, muchas de ellas son simples de evitar y cumplir con ellas se puede considerar como algunos de los aspectos que entran entre la lista de los principales secretos para hidratar la piel de manera sencilla y natural, pero otras van más ligadas a tu propio organismo.
Entre las principales causas de una piel con falta de hidratación encontramos factores ambientales como el clima excesivamente frío, el calor exagerado, el aire reseco y la exposición prolongada a la luz solar directa sin ninguna clase de protección.
Además de ello, otras causas son la exposición a ciertos productos químicos irritantes, el exceso de lavado de la cara y el cuerpo, mantener un pH dérmico fuera de lo normal, consumir algunos medicamentos, padecer enfermedades como la diabetes o el hipotiroidismo, tener problemas cutáneos, exceso de alcohol, el tabaquismo y algunas causas menores.
Una vez que comienzas a padecer de resequedad en la piel, puedes comenzar a tratarla utilizando distintos métodos, aunque el tratamiento va a depender de la causa del problema. Por lo que siempre se recomienda que en vez de esperar a que la piel se deteriore, se preste atención desde el principio y se enfoque la atención en la prevención, ya que como seguro sabes, resulta mucho más fácil evitar el problema que remedirlo.

Cómo evitar la resequedad en la piel e hidratarla de manera sencilla
Si lo que quieres es lograr una dermis totalmente saludable e hidratada, es necesario que ataques el problema desde la raíz, enfocando la acción desde la mayor cantidad de ángulos posibles. Pero si no sabes por dónde comenzar, esta labor puede parecer un poco más complicada de lo que es en realidad.
Por ello, para ayudarte e instruirte y que comiences a dar los pasos en la dirección adecuada en el tema del cuidado de la piel, a continuación te explicaremos los principales secretos con los que puedes hidratar toda tu piel de forma sencilla y rápida.
Aunque muchos creen que este aspecto solo está enfocado para el rostro, la verdad es que si sigues los trucos que aquí tenemos para ti, toda tu piel comenzará a presentar cambios positivos, y no tardarás en notar como en general cada área externa de tu cuerpo luce mucho mejor.
Cabe aclarar que no es del todo necesario que los apliques en su totalidad de manera rigurosa, sino que basta con tenerlos en cuenta y seguir de manera frecuente al menos la mayoría de ellos, de esta forma vas a lograr notar algo de diferencia.
Y si hasta ahora has aplicado otras técnicas que aquí no estamos incluyendo, no debes preocuparte ni correr a hacer cambios, como te dijimos más arriba, en esta lista solo estamos incluyendo algunos de los secretos más efectivos. Por lo que hacerlo de forma distinta no es ningún problema, sino por el contrario, una manera distinta pero efectiva que puedes comenzar a compartir con tus seres queridos.
Dicho esto, a continuación te dejamos una explicación de nuestros trucos y secretos favoritos para lograr una piel hidratada sin mucho esfuerzo.
Nunca dejes de lado las cremas humectantes
Este tipo de cremas, aunque por si solas no hacen todo el trabajo de hidratación, si representan el principal aliado que tiene nuestra piel para mantener, de forma externa, los niveles de hidratación lo más estables posible, por lo que es un factor que bajo ningún concepto debes dejar de lado.
Lo único que si debes tener bastante presente en este punto es el producto que debes utilizar, ya que no todas las cremas hidratantes funcionan de la misma manera. En la cara, es importante acudir a soluciones específicas para esta zona, que pueden ser tanto las clásicas cremas hasta sueros especializados.
Además, ten presente puntos como tu edad y tipo de piel, ya que como sabes no es lo mismo mantener la hidratación adecuada en una piel grasa, mixta o normal que lograrla en un cutis de tipo seco, donde las necesidades de esta cualidad son muy superiores. Prefiere siempre alternativas adecuadas a tu edad, para ello busca líneas específicas para cada etapa.
En cuanto al cuerpo, este no requiere tanto trabajo, solo debes asegurar utilizar una crema de buena calidad adecuada para las necesidades de tu piel, y jamás olvidarte de también aplicar un producto adecuado en los más pequeños, así cuidas su piel y vas motivando el hábito para cuando sean mayores lo hagan por sí mismos.
Evita los productos cargados en alcohol y otros elementos dañinos
Cuando vayas a comprar cremas, maquillaje, sueros o cualquier elemento para colocar sobre tu piel, es sumamente importante que leas detalladamente la etiqueta. Hay muchos de ellos, principalmente los de bajo precio, que aunque no son del todo dañinos si contienen algunos elementos que es mejor dejar de lado si ya tu rostro ha comenzado a mostrar consecuencias relacionadas a la falta de hidratación.
De ellos, los más importantes son los que contienen alcohol, un producto muy frecuente que causa pérdida de la humedad y disuelve el sebo de tu cara, lo que aumenta la resequedad, algo que seguro quieres evitar si estás buscando mantener tu piel lo más hidratada posible.
Sumado al alcohol, otros elementos a considerar son las fragancias y colores artificiales muy cargados, la vaselina y el dioxano. Todos productos que cumplen a largo plazo el mismo fin que el mencionado alcohol.
Al lavar tu cara y cuerpo, prefiere productos suaves
Sea que tengas ya la piel ya muy seca o no, los jabones y limpiadores faciales pesados resultan una de las peores alternativas que puedes tener presentes. Estos elementos crean una capa sobre la piel que no solo extrae la suciedad común sino que remueve elementos y aceites que en este momento tu cuerpo requiere para mantenerse sano y bien hidratado.
En reemplazo, busca jabones y limpiadores elaborados a base de ingredientes naturales o apropiados para la piel sensible, limpian exactamente igual pero dañan mucho menos la piel, al comienzo puede que no notes cambios, pero tras varios días comenzarás a sentir la diferencia al tocar tu rostro y cuerpo.
No te olvides jamás de la exfoliación
Existen dos falsas creencias que desde hace algunos años han comenzado a acompañar el indispensable paso de la exfoliación y que debes desmentir lo más pronto posible si quieres notar los cambios positivos en tu cuerpo.
Hay quienes dicen que este solo debe aplicarse en caso de pieles grasas, cuando en realidad todos nosotros necesitamos exfoliar nuestra dermis independientemente de las condiciones de la piel, ya que a través de este proceso se eliminan las células muertas y se renueva la piel, para lograr mantenerla lo más hidratada posible.
Lo único que si debe cambiar entre los distintos tipos de piel es la frecuencia, quienes tienen la dermis grasa pueden exfoliar cada dos veces por semana, así evitan las obstrucciones en la piel, la formación de acné y la resequedad oculta, algo que aunque no lo creas es más común de lo que parece. Si tienes el rostro seco, solo debes exfoliarlo cada 10 días, y como máximo cada 7, con productos suaves, poco abrasivos y apropiados para las necesidades de tu dermis.
El otro aspecto que hay que aclarar es que este paso no se aplica solo en el rostro como muchos creen. Exfoliar el resto de tu cuerpo es tan importante como hacerlo en tu cara. Para ello, usa exfoliantes de ducha o alternativas caseras como el café, así alcanzarás una limpieza más profunda y liberarás a tu piel de cargas excesivas. Además que vas a permitir que los productos hidratantes penetren con mayor facilidad.
Pon en práctica mejores hábitos de baño
Factores como la temperatura del agua y la frecuencia en la que te bañas y lavas tu cara también influyen en el estado de hidratación de tu piel, razón por la cual es sumamente importante que comiences a darles la importancia que tanto se merecen.
En cuanto a la frecuencia, no debes guiarte por la falsa creencia que mientras más laves estarás aportando mayor cantidad de agua a la piel, como sabes la misma requiere de la presencia de sebo natural para mantenerse sana e hidratada, y limpiar muy a menudo le impide a este elemento actuar como debería.
En el rostro, dos limpiezas diarias serán más que suficientes, una en la mañana y la otra en la noche, aunque si tu piel es muy seca puedes reducir incluso más esta cantidad, dejando este paso a solo 1 lavado diario en cualquiera de los dos horarios.
En el caso del cuerpo, bañarse más de una vez al día causa el mismo efecto, principalmente si lo haces con jabones perfumados sin capacidad de hidratación. Limita tus baños a una sola ocasión, y durante el invierno si te sientes cómodo con la idea reduce un poco más y solo báñate cada dos días. Puede ser un poco incómodo al comienzo, pero al final del mes notarás un resultado increíble tanto en tu piel, como en la factura del agua de tu hogar.
Lleva una dieta balanceada y no te olvides del consumo de agua
De nada vale aplicar todos los trucos y consejos de forma externa si en el interior de tu organismo las cosas no marchan como deberían. La mayor parte de la hidratación que recibe tu piel viene desde adentro, y se obtiene mediante los alimentos que consumes, por lo que para hidratar tu piel de forma efectiva es indispensable prestar atención a tu dieta.
Prefiere alimentos más cargados de nutrientes y de agua como las frutas y vegetales, estos ayudan a tu organismo más de lo que crees, ya que aportan todas las vitaminas que el mismo necesita así como elementos hidratantes y que facilitan la absorción de agua por la piel, y compleméntalas con algunas de nuestras 13 formas de mantener tu piel hidratada de manera natural
Además de ello, aumenta paulatinamente el consumo de agua y da prioridad a la considerada pura antes que a la que contiene sabores artificiales, ya que el cuerpo se confunde y no envía los nutrientes a las zonas indicadas.
Haz todo lo posible por disminuir el consumo de bebidas alcohólicas, así como de tabaco y otros elementos dañinos que ayudan a secar la piel. También busca reducir tu consumo de azúcares y de sodio, ya que este último aumenta la probabilidad de desarrollar retención de líquidos, un problema que requiere atención médica y que impide que el agua consumida cumpla las funciones que debe.