Si hay algo en lo que todos los expertos están de acuerdo es que para poder mantener una dermis totalmente suave al tacto, preservar una apariencia joven en el rostro y mantener en general una buena salud dérmica, uno de los aspectos que nunca puedes dejar de lado es la gran importancia que tiene la hidratación.
Para todos nosotros por igual, es indispensable hidratar nuestra piel todos los días, tanto en el área de la cara como en el resto del cuerpo. De no hacerlo con la frecuencia correcta, se corre el riesgo de comenzar a sufrir problemas de resequedad, y con ella la aparición de imperfecciones como manchas, líneas de expresión y arrugas y en el peor de los casos algunas enfermedades de la piel.

A la hora de cubrir con este aspecto tan relevante en espacios tan delicados como la cara, la mayoría de las personas buscan recurrir a la utilización de cremas y productos de cuidado producidos por distintas marcas comerciales, que aseguran una alta efectividad y un cuidado completo, respaldado por el nombre y prestigio del fabricante. Y otros por el contrario acuden a alternativas menos frecuentes, como la cosmética natural o incluso elaboraciones caseras.
Pero un aspecto que muchos dejan de lado es que sin importar a cuál de ellas acudas, es que su labor no es perfecta, sino que para hacerla más completa puede ser acompañada con otros productos más sencillos pero altamente eficientes. Entre ellos están las sustancias de origen natural, elementos de uso simple que aportan un gran poder en el cuidado de la piel.
El problema es que cuando piensas en qué alternativas utilizar, depende a quien le preguntes puede traerte una larga lista de opciones, que hacen bastante difícil la tarea de definir cuáles de ellas son realmente efectivas y en qué caso por el contrario resultan un total engaño que, si bien hace ver la piel más sana al momento, no generan un efecto a largo plazo.
Por esta razón, para ayudarte a elegir lo que más le conviene a tu piel, en nuestro tema de hoy te explicaremos cómo utilizar las que, según nuestra experiencia, destacan como las 13 mejores opciones que no debes nunca descartar.
Si te animas, pon en práctica alguna de ellas y comienza lo más pronto posible a cuidar tu cutis de una forma simple pero eficiente, y si lo que buscas es un cuidado total, también tenemos para ti un tema que incluye los Principales secretos para hidratar la piel de manera sencilla el cual sirve perfectamente para complementar la información que aquí te damos.

Contenido de la entrada
Los 5 preparados simples que jamás debes dejar de lado para hidratar tu piel de forma natural
Como ya sabes, recetas y preparados para mantener la piel sana hay muchísimos, algunos dedicados a temas en específico y otros más de uso general. Si hablamos de hidratación, hay que tener presente que la cantidad de opciones es bastante amplia, entre ellas hay sustancias que son bastante populares al punto de usarse muy frecuentemente como ingrediente base en preparados comerciales.
Si estás pensando valerte de un aliado natural para conseguir tu piel perfectamente hidratada de ensueño, estas son las 5 principales alternativas de mascarillas preparadas, que te recomendamos poner en práctica en primer lugar.
Solo cabe aclarar que esta lista incluye los preparados con un mínimo de 2 ingredientes que se adaptan a nuestras preferencias y no precisamente a una regla general dictada por expertos. Si hasta ahorita has usado una sustancia que no se encuentra entre los mencionados, no significa que sea menos eficiente, si no lo deseas no la cambies, pero si quieres probar algo nuevo aquí tienes varias alternativas para considerar.
Miel y yogur
Esta receta natural une las propiedades antibacterianas y el poder del ácido láctico dado por el yogur junto con la larga lista de vitaminas y enzimas de origen natural que aporta la miel de abejas para obtener como resultado un reparado conocido por su alto poder de hidratación.
Esta receta natural, en la que combinas una cucharada de yogur natural junto con media de miel, es ideal para ser usada por todos, sin importar qué tipo de piel poseen o incluso su edad. Con ella tu dermis recibe una dosis concentrada de vitaminas y poder hidratante que ayuda a que se vea mucho más brillante y uniforme desde el primer momento.
Para aplicarla, coloca la mezcla antes descrita en tu cara a modo de mascarilla, luego espera un tiempo de entre 10 y 15 minutos y procede a removerla con abundante agua fría. Repite si quieres todos los días o cuando lo consideres necesario
Yogur y pepino
En esta receta de nuevo nos valemos de la capacidad limpiadora y humectante que el yogur trae para la piel, en esta ocasión acompañado por el mundialmente popular pepino, un producto conocido por sus cualidades refrescantes que solemos encontrar en cremas faciales, productos para el cuerpo o incluso jabones.
Para elaborarla, necesitas 1 ½ cucharadas de yogur natural sin azúcar junto con ¼ de pepino rallado o triturado. Une ambos productos en un bol pequeño y aplica la mezcla en tu cara, dejándola reposar por un tiempo de 15 minutos.
El resultado será un rostro en apariencia más brillante y descansado, con mayor firmeza y menos textura rugosa, característica principal de las pieles con falta de hidratación.
Pepino y arcilla blanca
En esta receta, de nuevo utilizamos uno de los elementos descritos en la anterior, en esta caso se trata del pepino, el cual es bastante frecuente en preparados humectantes y calmantes para las pieles secas y sensibles, ya que aporta suavidad y ayuda a reducir el impacto negativo de sustancias más concentradas.
En esta ocasión se ve acompañado de la famosa arcilla blanca, un producto que podemos conseguir en venta libre en algunos centros naturistas, spas y tiendas especializadas en el cuidado facial y corporal. La misma destaca por su alto poder sobre los rostros secos, a quienes ayuda a recobrar la hidratación perdida con el paso de los años, prevenir arrugas y recibir de mejor manera los nutrientes.
Esta alternativa se elabora utilizando 125 ml de agua, 25 gramos de arcilla blanca en polvo y medio pepino. Comienza disolviendo la arcilla blanca en el agua, luego aparte de ello, pica el pepino en pedazos pequeños o pásalo unos instantes por la licuadora o procesador de alimentos para hacer trozos pequeños sin llegar a disolver del todo.
Une en un bol ambas partes y unta con ayuda de un pincel o brocha, procurando cubrir hasta el cuello y el escote. Luego solo tendrás que esperar unos 25 o 30 minutos hasta que seque y removerlo con agua.
Huevo y avena
Para hidratar la piel de manera simple sin tener que buscar más elementos que los que con casi toda seguridad se encuentran en tu casa, puedes acudir a esta opción sencilla donde se combina huevo y avena.
El huevo, está cargado de vitaminas y posee una estructura ideal para hidratar profundamente la piel. Entre sus componentes, destacan elementos como la vitamina E, un potente antioxidante, y la vitamina B12. Junto a él conseguimos la avena, un producto extra humectante altamente reconocido, que ayuda a la piel a retener de una mejor manera la humedad en su interior.
Para hacer esta receta mezcla un huevo con dos cucharadas de avena en copos hasta que se alcancen a integrar, luego con un pincel esparce el producto por tu cara y las zonas de tu cuerpo donde requieras aumentar la hidratación, espera 15 minutos y retira con agua tibia.
Plátano y frambuesa
Las frutas también destacan como grandes aliados para la salud de la piel, especialmente cuando de hidratación se trata. Esta receta es poco conocida, pero una vez que la pruebas los resultados son tan notorios que sin duda te vas a animar a seguirlo intentando.
Para su elaboración vas a necesitar medio plátano o banana pelada junto con 4 o 5 frambuesas dependiendo el tamaño. Coloca ambas frutas en un bol pequeño y con ayuda de un tenedor comienza a realizar un suave puré.
Cuando esté listo, de manera opcional añade un poco de miel y comienza a esparcirlo por tu cara a modo de mascarilla ya sea usando tus manos o con ayuda de un pincel especial para maquillaje. Deja que la mezcla actúe por un máximo de 10 minutos y procede a remover con ayuda de abundante agua fría y jabón natural.

8 ingredientes que por sí solos ayudan a hidratar tu piel
Si las recetas y preparados naturales no son lo tuyo, o simplemente quieres probar una alternativa más rápida para esos días en los que el tiempo no juega a tu favor, puedes alegrarte en saber que aún te quedan muchísimas opciones.
Existe una gran cantidad de ingredientes que no requieren ser combinados con otras sustancias para dar alivio a la piel, y entre ellos muchos son sumamente efectivos a la hora de mantener nivelados los niveles de hidratación y en la prevención de la resequedad cutánea. Entre ellos, algunos de los que más vale la pena probar encontramos los siguientes.
Leche de coco
Entre los remedios caseros para lograr una piel bien hidratada, no hay mejor alternativa para comenzar nuestra lista que la leche de coco. Este producto totalmente natural es muy simple de conseguir ya que se encuentra a la venta en múltiples supermercados alrededor del mundo.
Esta leche posee una larga lista de nutrientes, vitaminas y minerales que al entrar en contacto con la piel del rostro ayudan a mejorar su textura y aspecto, dejándolo suave al tacto y en apariencia mucho más hidratado.
Para usarla, solo debes aplicar el producto con ayuda de un disco del algodón, esparciendo una pequeña cantidad por todos los espacios deseados. Luego solo deja que tu piel la absorba y continúa con tu rutina habitual de cuidado facial.
Jugo de zanahoria
Otra alternativa que puedes considerar es el jugo natural de zanahoria, ya sea que lo compres ya preparado o que lo elabores tú mismo en tu hogar. Este delicioso jugo, no solo trae beneficios a tu organismo de forma interna, sino que es perfecto para cuidar la piel mediante la aplicación tópica.
Su efectividad como hidratante natural se debe a su alto contenido de antioxidantes y betacarotenos, dos elementos efectivos para retrasar la aparición de los signos de la edad y diversos problemas en la piel, con la ventaja de también brindar algo de protección extra frente a la luz solar.
Su aplicación es tan simple como la anterior, solo debes cubrir las zonas deseadas con un poco de este jugo y esperar que tu piel lo absorba.
Aloe vera
Entre los ingredientes favoritos de todos, no podemos dejar de mencionar la famosa sábila o aloe vera, conocida como una de las plantas más versátiles de todo el planeta. La misma es una planta de tipo suculenta, que basa su composición principalmente en agua cargada de nutrientes, por lo que no es de extrañar que sea un gran aliado en esta labor.
Es ideal para todo tipo de cutis, ya que actúa sobre distintos problemas, aportando una enorme cantidad de líquido a la piel mientras contrarresta arrugas, manchas, ojeras, bolsas en los ojos, acné, y otros problemas.
Para aplicarlo, necesitas el gel que se esconde el interior de la hoja de sábila, el cual tiene una consistencia pegajosa. Toma un poco del mismo y aplícalo con cuidado en las zonas deseadas, creando una capa leve, deja que actúe sobre tu piel por 10 minutos y procede a removerlo con agua fría.
Aceite de almendras
Muchos aceites naturales son efectivos para ayudar a la piel a preservar su hidratación natural y prevenir la resequedad, pero entre ellos uno de los más aconsejados y que ha demostrado mayor efectividad es el de almendras.
Este producto es rico en vitaminas A y E, dos de los mejores antioxidantes de la naturaleza, con él puedes proteger a tu dermis del daño y prevenir la formación de distintas imperfecciones, mientras cuidas el rostro y lo haces lucir mucho más brillante al instante.
No es muy recomendado para pieles grasas, pero si tienes el cutis seco es un aliado ideal. Se utiliza de forma directa, aplicando con ayuda de un disco de algodón una capa delgada y casi imperceptible, luego solo deja que tu piel la absorba toda la noche y listo, al día siguiente podrás notar los cambios.
Leche
Así como ocurre con el yogurt, la leche destaca como una gran opción para mantener la hidratación de la piel. Este producto natural es tan efectivo que muchas marcas comerciales han buscado igualar sus funciones utilizándolo como base en sus recetas.
Se aplica de manera extremadamente sencilla, y puede llegar a sacarte de apuros cuando tus hidratantes convencionales se han terminado. Para usarla, solo debes cubrir con un poco de leche todos los espacios de tu cara, incluyendo las áreas sensibles. Deja que actúe por 5 minutos y retira con agua y jabón natural.
Aguacate
Un fruto que todos conocemos por su delicioso sabor y versatilidad en la cocina es el aguacate, este ayuda a aportar a nuestro organismo una enorme cantidad de nutrientes y ácidos grasos, los mismos que pueden ser aprovechados por la piel cuando es utilizado de manera externa.
Entre sus componentes, destaca un alto contenido de vitamina A, sustancia elemental en la lucha contra la edad y el deterioro de la piel, que ayuda a reparar los tejidos dañados y mantener la piel más saludable, brillante y suave.
Para aplicarlo, requieres de un poco de pulpa de aguacate. Comienza por triturarla con ayuda de un tenedor o cuchara hasta formar una pasta suave y libre de grumos. Cuando la tengas lista, crea con ella una mascarilla facial, deja que actué en tu rostro por 15 minutos y remuévela con abundante agua.
Té verde
El té y las infusiones son excelentes para la piel, estas se absorben muy rápidamente y alcanzan a nutrir hasta las capas más profundas. En té verde destaca como una de las mejores opciones que puedes tener en mente para preservar la hidratación si tu piel es de tipo grasa y los aceites le hacen daño.
Para usarla, puedes valerte del sobrante que queda al realizar tu infusión favorita, solo es necesario que uses la bolsita con los restos de producto y la exprimas un poco para eliminar el sobrante, luego simplemente úsala para recorrer cada espacio de tu cara y deja que la piel se encarde de absorberla y aprovechar todas sus bondades.
Aceite de oliva
En el grupo de los aceites nutritivos el de oliva es uno de los más populares, el mismo está cargado de ácidos grasos Omega 3 y 6 que ayudan a nutrir el organismo de forma muy simple. Cuando lo aplicas sobre la piel, destaca como un excelente aliado de la belleza, ya que ayuda a eliminar marcas permanentes como líneas de expresión y arrugas leves o moderadas.
Este producto cuenta además con una interesante capacidad para ayudar a mantener el agua en el interior de la piel, con lo que mejora la capacidad de hidratación y disminuye notoriamente la resequedad de la piel, no por menos se le ha logrado incluir en muchas cremas hidratantes tanto comerciales como caseras, como en uno de los preparados que te explicamos en nuestro tema de Cómo hacer tu propia crema hidratante en casa
Para utilizarlo de forma directa toma unas pocas gotas de aceite con tus manos o un algodón y espárcelo con cuidado por tu rostro, cuello y escote. Deja que actúe en el lugar toda la noche y remueve a la mañana siguiente en la ducha o al momento de hacer tu rutina de cuidado facial.