Todos sabemos que la hidratación es un punto clave para lograr preservar la piel lo más saludable posible. Un rostro y cuerpo con buen nivel de hidratación presenta una piel mucho más suave, sus líneas de expresión son menos marcadas, tiene menos predisposición a las arrugas y en general preserva una mejor apariencia y mantiene los daños a raya.
Para lograr este cometido, la mayoría de las personas acuden a la ayuda de cremas humectantes comerciales, una rama de la cosmética de lo más popular, en la que se puede encontrar un sinfín de opciones que buscan cubrir tanto necesidades generales como las asociadas a grupos particulares.

Este aspecto es tan importante que nos acompaña desde nuestro nacimiento hasta el final de la vida, por ello en el mercado, podemos ver cremas hidratantes para bebés y niños, para etapa de crecimiento, de adultos, adultos mayores, algunas especiales para el embarazo y la lactancia, pensadas para hombres, las opciones para cada tipo de piel, de alto poder hidratante, aroma neutro y demás.
Gracias a esta enorme variedad, es casi imposible que si la buscas en el supermercado o tiendas especializadas no encuentres una crema hidratante que se adapte a las necesidades específicas de tu piel, de buena calidad y a un precio accesible.
Pero a pesar de esta enorme facilidad, siempre debes tener muy presente que sumado a las alternativas dadas por las marcas comerciales, existe una tendencia que cada día suma más fanáticos, la de la cosmética casera.
Esta se basa en la aplicación de ingredientes naturales y de fácil acceso para crear preparados que cumplan las mismas funciones que su contraparte comercial. Los cuales se pueden complementar con los Principales secretos para hidratar la piel de manera sencilla para lograr una dermis mucho más saludable en menos tiempo.
Su ventaja, es que a contener menos cantidad de químicos, generan un mayor provecho al organismo, cuentan con más propiedades y vitaminas, y requieren una inversión menor para adquirirlas.
Además de ello, destacan como una opción perfecta para ayudar al medio ambiente, haciendo uso de técnicas ancestrales, aplicando sustancias de menos impacto ambiental y generando una menor cantidad de residuos, tres motivos más que suficientes para motivarte a darles una oportunidad.
Justo de ellas es de las que te hablaremos el día de hoy en nuestro artículo especial, donde vas a conocer cómo hacer desde tu casa algunos preparados simples pero sumamente efectivos, tanto para el uso en el cuerpo al momento de humectarlo, como especialmente para tu rutina diaria de cuidado facial.

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Recetas caseras para hidratar todo tu cuerpo
La piel del cuerpo requiere un tratamiento un tanto distinto a la del rostro, esta es más gruesa y suele estar protegida por nuestra ropa, por lo que está expuesta a una menor cantidad de daño, pero esto no significa que puedas dejarla de lado.
Si haces una comparación, el porcentaje de espacio que ocupa tu cara es bastante reducido, lo que significa que la gran mayoría de tu piel va a necesitas otro tipo de elementos, las llamadas cremas corporales.
En esta rama de cuidado de la piel, la cosmética casera nos brinda bastantes alternativas, algunas sumamente complejas que requieren una elaboración más especializada, y otras consideradas recetas sencillas pero que son igualmente efectivas.
Como este es un artículo pensado para todos, hemos decidido centrar nuestra atención en el segundo grupo, las de más fácil elaboración, de esta forma, vas a poder ponerlas en práctica y empezar a utilizarlas lo antes posible, incluso si no tienes demasiada experiencia en la preparación de cremas en casa o de cualquier elemento de cosmética casera.
Crema casera para manos y pies
Si existe un espacio que requiere un alto nivel de hidratación son las manos y los pies. Estas áreas suelen quedar un poco olvidadas por algunas personas, pero mantenerlas lo más sanas posible trae enormes beneficios a nuestra salud en general e incluso a la apariencia.
Y es que mientras pasan los años, la piel de nuestras manos comienza a arrugarse, dando paso a pliegues bastante notorios, que no pasan desapercibidos aunque tengamos la dermis del rostro suave y tersa, al punto de volverse un factor que ayuda a revelar nuestra verdadera edad. Es por ello, que hidratarlas a diario es algo que siempre debes tener presente, ya que así retrasas la formación de grietas y pliegues.
En el caso de los piel, las cosas son un poco diferentes, allí las arrugas no suelen ser tanto un tema de preocupación, ya que la atención se la roba la resequedad y formación de callos, los cuales de no ser atendidos terminan generando problemas de salud. Mantener la piel de los pies hidratada ayuda a que se conserve suave y tersa, que no se dañe con el uso de calzado o el roce, y que pueda soportar tu peso con mayor facilidad.
Al realizar esta crema hidratante, vas a conseguir un producto versátil, que puedes colocar con total confianza en ambos espacios y estar totalmente segura de que se mantendrán más saludables. La razón de ello, es la alta concentración de aceites beneficiosos, que penetran con facilidad en la dermis y la nutren desde el interior, mientras ayudan a que la humedad se mantenga en el lugar por más tiempo.
Ingredientes
- 25 gramos de cera de abeja
- 1 cucharadita de Manteca de Karite
- 1 cucharadita de Manteca de cacao
- 1 cucharadita de Aceite de aguacata
- 40 gramos de Aceite de Jojoba
- 40 gramos de Aceite de coco
- 40 gramos de Aceite de Albaricoque
- 4 gotas de Aceite esencial de lavanda
- 3 gotas de Aceite esencial de neroli
- 3 gotas de Aceite esencial de romero
- 2 gotas Aceite esencial de semilla de granada
- 1 gota de Aceite esencial de espino amarillo
- 59 ml de Infusión de caléndula, manzanilla y lavanda
- 1/2 cucharadita de Vitamina E
- Una batidora de mano
- Un envase donde almacenar el preparado
Preparación
Aunque la lista de ingredientes pueda parecer un tanto abrumadora, el proceso de elaboración de esta receta no requiere de mucho trabajo, y puedes hacerlo sin problemas en la comodidad de tu casa, y como te lo prometimos, incluso si no tienes nada de experiencia en cosmética casera.
Debes comenzar colocando a derretir la cera de abeja, una vez esté disuelta, añade todos los demás ingredientes y mezcla con ayuda de una batidora de mano por al menos 5 minutos hasta que se integren del todo.
Luego envasa en el lugar de tu preferencia y coloca en la nevera por 2 o 3 horas hasta que tome la consistencia final, y listo, ya tu crema casera para hidratar manos y pies estará lista para que la uses. El tiempo de aplicación más recomendado es una o dos veces al día, después de bañarte y antes de irte a la cama a dormir.
Crema corporal con aceite de oliva
Este conocido aceite tan común en la cocina destaca como un gran aliado del cuidado de la piel, que cuenta con múltiples propiedades. Cuando es utilizado de forma tópica humecta profundamente el espacio donde se coloca, y ayuda a la dermis a mantener sus niveles hídricos en perfecta armonía.
Además de ello, ayuda a reparar los tejidos dañados de la piel para que la misma recupere su salud perdida y alcance a disminuir la apariencia de diversas imperfecciones, entre las que se incluyen arrugas y líneas de expresión.
También aporta vitalidad y ayuda a tonificar la piel, lo que la vuelve ideal para personas que ya han comenzado a sufrir las consecuencias del paso del tiempo en áreas como los brazos, piernas, zona del escote, pechos, abdomen y demás espacios donde la flacidez comienza a ser un problema que acompaña a la falta de humectación.
Una de las más grandes ventajas de esta alternativa es su agradable textura, ya que queda muy parecida a la de cualquier crema corporal de venta comercial, además de poder resistir el paso del tiempo, al punto de que puedes aplicarla sin problemas incluso varias semanas después de haberla elaborado, algo que no puedes hacer con todos los preparados caseros.
Ingredientes
- Una lámina de cera de abejas de 7 x 7
- 60 gr. de aceite de oliva virgen extra
- Un vaso de cristal
- Un palito de madera
- Una olla pequeña
- Un recipiente apto para conservar la crema
Preparación
Para elaborar esta crema corporal de aceite de oliva debes comenzar, como en el caso anterior, derritiendo la cera de abeja. Para ello colócala picada en cuadritos pequeños dentro del vaso de cristal a baño maría por unos segundos, este proceso va a ser bastante rápido ya que la cera se derrite a muy baja temperatura.
Cuando ya se haya disuelto totalmente la cera, y sin sacar aún del baño maría, comienza poco a poco a añadir el aceite de oliva mientras revuelves hasta integrar. La integración de ambos productos puede demorar un poco debido a las distintas consistencias y temperaturas, pero no te preocupes, más temprano que tarde ya estarán bien mezclados.
Para terminar, retira de la olla y pasa directamente a la nevera, donde en cuestión de un máximo de 6 horas tomará una textura mucho más espesa y ya estará totalmente lista para que la guardes en un envase de crema reciclado y comiences a darle un uso diario.

Algunas opciones para mantener tu rostro hidratado
En el grupo anterior encontraste cremas hidratantes especiales para todo el cuerpo, pero como sabes, tu cara es una zona un tanto distinta, que debes ser tratada de preferencia con sustancias más ligeras, amigables pero también especializadas.
En este pequeño espacio de piel, se encuentra la zona más delicada de todo el cuerpo, el contorno de los ojos, además de espacios muy propensos a la formación de arrugas y líneas de expresión como lo son la frente y el costado de los labios.
También es una zona altamente expuesta a contaminantes, que todos los días se ve cubierta por el sucio del ambiente, la radiación solar e incluso sustancias como el maquillaje, que si bien no es del todo dañino, si ayuda a resecar.
Entre las recetas de cosmética natural y casera, las opciones especiales la cara son las favoritas de todos, entre ellas, existe una variedad realmente grande que supera al grupo antes mencionado, ya que se tiene la gran ventaja de que se pueden aplicar tanto con ingredientes especiales para el día, como otros para la noche, al igual que algunos elementos que es más fácil retirar a modo mascarilla. De todas ellas, algunas de las más recomendadas son las siguientes.
Crema facial hidratante a base de aloe vera
El aloe vera o sábila, es una de las plantas más utilizadas en la cosmética casera, la misma posee una muy extensa lista de propiedades y beneficios, que la hacen la opción ideal para múltiples funciones de cuidado facial.
Es ideal para todo tipo de cutis, y ayuda a contrarrestar problemas de acné, manchas, líneas de expresión, refrescar el área, eliminar infecciones tonificar el rostro e incluso atacar de forma directa la falta de humedad, la función más importante que se le atribuye ya que el principal componente que le da forma es justamente el agua.
Ingredientes
- El gel de 1 hoja de aloe vera grande
- 3 o 4 cápsulas de vitamina E
- 1/2 pepino picado
- Un envase de vidrio transparente para almacenar
Preparación
Por un lado, si el gel de aloe vera no ha sido adquirido en tiendas, corta la hoja de forma vertical, desprendiendo la cara más plana de la misma, luego con ayuda de un tenedor ve poco a poco raspando el interior de la planta para remover toda la sustancia gelatinosa que contiene, ya que este es el famoso gel que vas a requerir.
Cuando lo hayas removido, almacénalo en un frasco y guárdalo para el momento de la preparación. Por otro lado, lava el medio pepino y córtalo en trozos pequeños, sin remover la cáscara, luego tritúralo con un tenedor, pisa papas o una procesadora de alimentos, lo que te parezca más conveniente.
Cuando tengas elaborado el puré de pepino añade el gel de aloe vera junto con las cápsulas de vitamina E, luego revuelve con fuerza hasta integrar y almacena en el frasco de vidrio y guarda en la nevera hasta el momento de utilizar.
Esta crema facial funciona a modo de mascarilla, se aplica a diario en la piel, especialmente en casos de brotes de acné, aunque funciona para todo tipo de cutis. Al ponerse en el rostro, se deja actuar por un tiempo de 10 a 20 minutos, o hasta que la sustancia sea absorbida, luego se remueven los restos de pepino con una toalla seca y listo, sin necesidad de enjuagar.
Crema de coco y avena para las pieles más secas
Las pieles resecas son las que más necesitan ayuda a la hora de mantener un buen grado de hidratación, debido a que entre sus principales características se encuentra que presentan graves problemas al momento de retener la humedad en la piel, por lo que consecuencias como sensibilidad, descamaciones y arrugas prematuras son de lo más frecuente.
Para ellas, esta alternativa puede ser la solución definitiva, en ella se combina el poder del coco, un fruto tropical con altas cualidades hidratantes que ayuda a combatir la resequedad con suma delicadeza, ideal para las pieles más sensibles y que se irritan con facilidad.
Junto a él, encontramos la famosa avena, muy común en cremas tanto faciales como corporales de venta comercial, así como en jabones. Esta es mundialmente conocida por su gran impacto positivo en la salud de la piel, a la que aporta cualidades refrescantes, nutritivas y protectoras, así como una poderosa capacidad de promover la renovación de las células de la piel.
Gracias a esta combinación, se logra una crema concentrada, que contribuye de forma positiva a la salud dérmica y con la que es más fácil lograr una dermis suave, nutrida y especialmente lisa.
Ingredientes
- 1 taza de coco rallado
- 1 cucharada de avena
- 1 taza de leche caliente
- 1 frasco de vidrio con tapa
Preparación
Para elaborar esta crema casera para el rostro, solo debes colocar todos los ingredientes en el interior de una licuadora y batirlos a velocidad media hasta conseguir una mezcla totalmente uniforme con consistencia cremosa. Si sientes que ha quedado demasiado espesa, añade un par de cucharadas extra de leche, y si por el contrario la notas muy líquida agrega un poco más de avena o coco.
Cuando hayas alcanzado la textura deseada, retírala de la licuadora y pásala por un colador de tela, para remover cualquier pequeño residuo que hayan dejado tanto la avena como el coco, luego almacena el producto en un frasco de vidrio con tapa hasta el momento de utilizarla.
Para aplicarla, debes tener el rostro perfectamente limpio, luego con ayuda de un pequeño disco de algodón, toma una cantidad reducida de crema facial, y espárcela con cuidado por cada espacio de tu cara donde más lo consideres, espera un par de minutos a que se absorba por la piel y listo, ya estarás aportando a tu dermis un toque extra de humectación.
Como notarás al aplicarla, vas a utilizar realmente muy poca cantidad, por lo que las medidas indicadas pueden alcanzar incluso para dos semanas, si sigues la frecuencia recomendada de 2 veces cada día, la cual es la más adecuada para aprovechar al máximo sus beneficios.
Esta crema es tan suave y ligera que puedes combinarla con otras de tu preferencia, ya sean también caseras o comerciales, e incluso apoyarte de ella cuando quieras poner en práctica los secretos que te hemos indicado en nuestro tema 13 formas de mantener tu piel hidratada de manera natural